Lilith
Pipa perdida de Duzdin
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- 30/7/06
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- 42
-TOCADA POR UN DIOS-
-No es este el lugar…
La esperanza de la joven Neysa desaparecía al completo cuando aquel al que tanto tiempo estuvo buscando,le mostró el templo de Kélemvor..
Creyó que el altar que vió en sueños sería el mismo donde Inus la llevó,sin embargo,ni por asomo se le parecía lo mas mínimo…Aquel era un templo cuidado,vigilado,donde muchos de sus fieles iban a orar a su señor,donde un sacerdose se encargaba de las tareas de aquel templo en la ciudad de Crimmor..Muy diferente era aquel altar que Neysa vió en sueños..Abandonado,en lugar donde las criaturas mas odiadas por la joven clérigo vagaban a su antojo,burlando aquel altar sagrado,donde ni sus fieles se atrevían a entrar…
Sus tres acompañantes,Inus,Kheynan e Iria,quedaron perplejos ante las palabras de Neysa,que parecía sumida en la desesperanza con sus ojos clavados en el altar del templo de Kélemvor.
-¿A que os referís señora?
Preguntó Inus con gesto serio y tranquilo,mirando fijamente a la joven dama como si quisiera ver mas allá de lo que se pudiese ver a simple vista.
-¿Puedo?
Señaló el altar y miró a Inus en busca del permiso necesario para acercarse al altar.
Éste asintió y caminó junto a Neysa hacia el altar,dejandola libre ante el para que pudiese expresarse o encontrar lo que buscaba.
La joven se posicionó frente al altar,pasando una de sus manos por el para acariciarlo en busca de una señal,una nueva visión tal vez..o algo que le hiciese saber que aquel era su lugar o que aquel sueño fuese mas que un simple sueño…
Tras unos momentos en sumo silencio,se giró con tristeza hacia su hermano para buscar su mirada,luego,volvió a mirar a Inus con gesto desconsolado,bajó su mirada y murmuró casi en un hilo de voz..
-Lamento haberos hecho perder el tiempo.. Espero continueis con la gran labor que estais haciendo por mucho tiempo y sabed que sois un ejemplo a seguir para muchos..
Sin mas,comenzó a bajar las escaleras tapiadas con una hermosa alfombra rojiza,dispuesta a abandonar avergonzada aquel lugar…
-Neysa…esperad por favor…
La joven dama se giró de nuevo con respeto y acompañó de nuevo a Inus hacia el altar.
-Arrodillaos ante la balanza y recordad… recordad….
Obedeció sin ningún tipo de queja e hizo todo cuanto el le dijo.
Se posicionó de rodillas ante la balanza que yacía encima del altar e Inus quedó en pie tras ella,dejando que sus pálidas manos marmóreas se posaran a ambos lados de su cabeza.
-Recordad….
Una cegadora luz blanquecina comenzó a desprenderse de las manos de Inus,ayudando con ello a que la joven Neysa pudiese volver a aquel sueño…
Nada parecía ocurrir fuera de lo normal,hasta que,el incienso que decoraba la gran sala comenzaba a crepitar,haciendo que todo el humo que desprendía se arremolinase en una misma zona sobre Neysa e Inus.El humo comenzó a tomar forma,al principio sin sentido y despues el mismo sueño que Neysa tuvo se dibujó en el aire,como si de escenas seguidas una por una se tratase,pudieron todos vislumbrar el mismo sueño que la joven tuvo…
El humo mostraba un altar vacío,abandonado en medio de un Camposanto.
Ante el altar yacía Neysa,con gesto tranquilo a pesar que una decena de no muertos se acercaban cada vez mas a ella…Pero aquello que tiempo atrás la aterrorizó,ahora no parecía darle el mas mínimo temor…
Una luz cegadora se desprendió de las manos de Neysa cuando aquellas criaturas estaban a apenas un metro de ella y por consiguiente,del altar, y tras ello,todos los no muertos cayeron ante sus pies sin mayor dilación…
-Kélemvor…
Susurró Neysa y tras ello,una explosión de luz con ténues brillos dorados iluminó la sala al completo.
Luego se alzó algo confusa y buscó la mirada de Inus,en busca de una respuesta.
-No cabe duda…Kélemvor os ha tocado.. Ahora debeis acudir a su llamada,en una luna restad en el altar que hay en el Camposanto de Athkala,tendrás una prueba de fé,se fuerte pues será dura..Guardad esto y haced uso de el cuando creais que es el momento…
Le entregó un medallón con el simbolo de su Dios y la despidió.
La esperanza volvía de nuevo a la joven clériga,aún confusa y con mucho que aprender,un camino repleto de obstaculos que seguro tendría,difícil..un camino que debía hacer ella sola y aunque temiera no ser todo lo que Kélemvor esperaba de ella,tenía Fé.
-No es este el lugar…
La esperanza de la joven Neysa desaparecía al completo cuando aquel al que tanto tiempo estuvo buscando,le mostró el templo de Kélemvor..
Creyó que el altar que vió en sueños sería el mismo donde Inus la llevó,sin embargo,ni por asomo se le parecía lo mas mínimo…Aquel era un templo cuidado,vigilado,donde muchos de sus fieles iban a orar a su señor,donde un sacerdose se encargaba de las tareas de aquel templo en la ciudad de Crimmor..Muy diferente era aquel altar que Neysa vió en sueños..Abandonado,en lugar donde las criaturas mas odiadas por la joven clérigo vagaban a su antojo,burlando aquel altar sagrado,donde ni sus fieles se atrevían a entrar…
Sus tres acompañantes,Inus,Kheynan e Iria,quedaron perplejos ante las palabras de Neysa,que parecía sumida en la desesperanza con sus ojos clavados en el altar del templo de Kélemvor.
-¿A que os referís señora?
Preguntó Inus con gesto serio y tranquilo,mirando fijamente a la joven dama como si quisiera ver mas allá de lo que se pudiese ver a simple vista.
-¿Puedo?
Señaló el altar y miró a Inus en busca del permiso necesario para acercarse al altar.
Éste asintió y caminó junto a Neysa hacia el altar,dejandola libre ante el para que pudiese expresarse o encontrar lo que buscaba.
La joven se posicionó frente al altar,pasando una de sus manos por el para acariciarlo en busca de una señal,una nueva visión tal vez..o algo que le hiciese saber que aquel era su lugar o que aquel sueño fuese mas que un simple sueño…
Tras unos momentos en sumo silencio,se giró con tristeza hacia su hermano para buscar su mirada,luego,volvió a mirar a Inus con gesto desconsolado,bajó su mirada y murmuró casi en un hilo de voz..
-Lamento haberos hecho perder el tiempo.. Espero continueis con la gran labor que estais haciendo por mucho tiempo y sabed que sois un ejemplo a seguir para muchos..
Sin mas,comenzó a bajar las escaleras tapiadas con una hermosa alfombra rojiza,dispuesta a abandonar avergonzada aquel lugar…
-Neysa…esperad por favor…
La joven dama se giró de nuevo con respeto y acompañó de nuevo a Inus hacia el altar.
-Arrodillaos ante la balanza y recordad… recordad….
Obedeció sin ningún tipo de queja e hizo todo cuanto el le dijo.
Se posicionó de rodillas ante la balanza que yacía encima del altar e Inus quedó en pie tras ella,dejando que sus pálidas manos marmóreas se posaran a ambos lados de su cabeza.
-Recordad….
Una cegadora luz blanquecina comenzó a desprenderse de las manos de Inus,ayudando con ello a que la joven Neysa pudiese volver a aquel sueño…
Nada parecía ocurrir fuera de lo normal,hasta que,el incienso que decoraba la gran sala comenzaba a crepitar,haciendo que todo el humo que desprendía se arremolinase en una misma zona sobre Neysa e Inus.El humo comenzó a tomar forma,al principio sin sentido y despues el mismo sueño que Neysa tuvo se dibujó en el aire,como si de escenas seguidas una por una se tratase,pudieron todos vislumbrar el mismo sueño que la joven tuvo…
El humo mostraba un altar vacío,abandonado en medio de un Camposanto.
Ante el altar yacía Neysa,con gesto tranquilo a pesar que una decena de no muertos se acercaban cada vez mas a ella…Pero aquello que tiempo atrás la aterrorizó,ahora no parecía darle el mas mínimo temor…
Una luz cegadora se desprendió de las manos de Neysa cuando aquellas criaturas estaban a apenas un metro de ella y por consiguiente,del altar, y tras ello,todos los no muertos cayeron ante sus pies sin mayor dilación…
-Kélemvor…
Susurró Neysa y tras ello,una explosión de luz con ténues brillos dorados iluminó la sala al completo.
Luego se alzó algo confusa y buscó la mirada de Inus,en busca de una respuesta.
-No cabe duda…Kélemvor os ha tocado.. Ahora debeis acudir a su llamada,en una luna restad en el altar que hay en el Camposanto de Athkala,tendrás una prueba de fé,se fuerte pues será dura..Guardad esto y haced uso de el cuando creais que es el momento…
Le entregó un medallón con el simbolo de su Dios y la despidió.
La esperanza volvía de nuevo a la joven clériga,aún confusa y con mucho que aprender,un camino repleto de obstaculos que seguro tendría,difícil..un camino que debía hacer ella sola y aunque temiera no ser todo lo que Kélemvor esperaba de ella,tenía Fé.