farraces
Bug de oscuridad
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-Después de llegar a Athkatla y recuperarse en el Hospicio del gran viaje que hizo desde su casa en Sembia, decidió que intentaría entrar en la gran guardia de Athkatla; se acerco a los cuarteles de la ciudad con ilusión y algo de nerviosismo, llamo a la puerta de las oficinas de reclutamiento y salió una voz de dentro - ¡PASE!- con voz firme y fuerte era el Cabo Enzo, en aquel entonces todavía soldado. – Siéntate muchacho- dijo el soldado, y así hizo Trans,-¿entonces quieres pertenecer a la guardia de Athkatla?- Pregunto el soldado Enzo, -¿Por qué razón?- continuo con la pregunta, -además de ser una promesa que le hice a mi tío en su lecho de muerte, creo que he nacido para ello, me refiero a lo de ayudar a la gente y que mejor forma de ayudar perteneciendo a la guardia- contesto Trans rápido y convencido de lo que decía. Eso me gusta muchacho- respondió Enzo con satisfacción; así siguió haciéndole preguntas el soldado, seguidamente le dio el códice de las leyes de Athkatla para que se las fuera estudiando.
Estuvo varios días estudiando el códice hasta que por fin un día el Soldado Enzo le hizo las pruebas de acceso teóricas y físicas superándolas no sin dificultad pero pasadas fueron; por fin le dieron el deseado tabardo y se convirtió en recluta, el nombre de recluta que le pusieron fue el de “Morcillo” por el tema de que su padre era un carnicero de la ciudad de Daerlum.
Fueron pasando los días, incluso algún mes de duros entrenamientos de manejo de las armas, de protocolo etc… toda esta instrucción normalmente se la daba el Cabo Enzo, de vez en cuando también participaban los sargentos, como el sargento Taleseo y Gofredo ( que en paz descanse) y algunos soldados que ayudaban en la instrucción como Tomi y Boadicea. Este entrenamiento la verdad es que le vino muy bien para una batalla que participo el recluta Trans, fue el la batalla de Murann; estaba el recluta Trans practicando su instrucción del manejo de la lanza cuando llego un mensajero de la ciudad de Murann pidiendo ayuda a los ciudadanos de Athkatla por un inminente ataque, en ese momento Trans no tenía cerca a ningún mando superior para pedirle permiso, no se lo pensó y se fue con ese mensajero hacia la ciudad de Murann, cuando llego a la entrada de la ciudad no podía creer lo que estaba viendo, eran muy pocos demasiado pocos para poder defender la ciudad, pero ya no había paso atrás, sobre todo porque al poco de llagar Trans empezó una primera oleada de ataque de esas criaturas aladas malditas, esqueletos etc…. Pudieron rechazar el ataque pero tuvieron que retroceder las líneas defensivas hasta dentro de la ciudad, Trans se miro de arriba abajo y ya se vio lleno de sangre, pero no toda era suya. Allí estuvieron dentro de la ciudad intentando reorganizar las dichas líneas defensivas cuando de repente llego la segunda oleada de ataques, esta fue mucho más dura que la primera, éramos pocos y mas que cayeron, lo sanadores no daban mas de si, fue una verdadera masacre, Trans estaba ya muy agotado pero aguantaba lo que podía, pero de repente casi sin descansar de la segunda oleada llego la tercera, esta atacaron con todas sus fuerzas, de repente Trans se vio completamente rodeado de estos seres alados, uno de ellos se lanzo en una especie de picado pillando de sorpresa a Trans, tanto que le dio tan golpe que se le cayó el escudo y cayó al suelo, verdaderamente en ese momento Trans vio ya su final, entre dos de esos seres cogieron al recluta cada uno de un brazo, u tercero ser alado le propino un certero zarpazo que le desmembró el brazo izquierdo, Trans en ese momento se quedo casi inconsciente por el dolor, pero cuando estaba casi con los ojos cerrados esperando ya el golpe final para su muerte, apareció de repente entre el humo del fuego que había en toda la ciudad uno de los minotauros dando certeros cortes en la cabeza a dichas criaturas dejando libre a Trans que cayó al suelo muy mal herido y sin su brazo izquierdo. Eso fue lo último que recuerda Trans, lo siguiente fue ya en el Hospicio de la ciudad de Athkatla donde despertó con una gran venda que le cubría donde antes iba su brazo izquierdo, así estuvo mucho tiempo recibiendo curaciones de regeneración por parte de los sanadores del hospicio hasta que por fin se logro recuperar ese brazo izquierdo, Trans muy agradecido juro por su deidad Tyr que no dejaría de dar donaciones al hospicio, ya era la segunda vez que el hospicio era parte importante de su vida.
El tiempo que estuvo Trans sin el brazo izquierdo no estaba de servicio, pero él no se sentía ningún inútil así que se fue a la universidad y empezó aprender el oficio de recolector de frutos y plantas, era una cosa que siempre le había llamado la atención y le gustaba y así hizo se cogió una oz y un saco para guardar las plantas y salió a recolectar, al principio le costaba un poco por el tema de la falta del brazo, pero se acostumbro a usar solo el derecho.
Llego uno de los días más importantes para Trans su ascenso a soldado de la guardia de Athkatla, se lo hicieron pasar un poco mal le llevaron engañado, fue el soldado de primera Falcon le empezó a decir que la había cagado con el tema de la batalla de Murann que el sargento Taleseo le esperaba en el cuartel para darle una buena charla y así empezó el sargento como regañándole pero poco a poco iba cambiando su relato hasta que casi termino dándole la enhorabuena por su actuación en dicha batalla y por fin le hicieron el acto de ascenso a soldado lo primero que hizo Trans a ser ascendido fue mirar hacia al cielo como diciendo a su tío que lo había conseguido, recibió la felicitación de todos sus compañeros del cuartel, Trans ingreso como soldado de la infantería pesada.
Pues así fue pasando los días haciendo patrullas por la ciudad y por los exteriores, acercándose a las fronteras, etc... Además de la seguridad cotidiana de la ciudad había que estar alerta la guerra no había acabado todavía, unas de las zonas que más le gusta ir a Trans es por la zona Norte en la cordillera, hay una torre muy alta que Trans se sube y tiene buena visión de todo, bueno cuando el tiempo le deja, por el tema de las nubes y la nieve.
Las patrullas se van sucediendo con normalidad sin muchos altercados, hasta que un día recibe una orden directa que se trataba de ir acompañar a le legión Férrea a un reconocimiento por las alcantarillas que para ser sinceros fue muy peligrosa con ataque de bandidos, necrarios, muertos vivientes etc… y un maldito mediano que se dedico a ponernos trampas por todos los lados, sinceramente creíamos que no salíamos vivos de allí, pero el Legionario jefe de la expedición legionario Rurik Van Wells tomo la decisión acertada de que debíamos salir y volver otro día mejor preparados con batidores etc… Trans escribió un informe detallado para la guardia de todo lo sucedido……….Continuara………..
Estuvo varios días estudiando el códice hasta que por fin un día el Soldado Enzo le hizo las pruebas de acceso teóricas y físicas superándolas no sin dificultad pero pasadas fueron; por fin le dieron el deseado tabardo y se convirtió en recluta, el nombre de recluta que le pusieron fue el de “Morcillo” por el tema de que su padre era un carnicero de la ciudad de Daerlum.
Fueron pasando los días, incluso algún mes de duros entrenamientos de manejo de las armas, de protocolo etc… toda esta instrucción normalmente se la daba el Cabo Enzo, de vez en cuando también participaban los sargentos, como el sargento Taleseo y Gofredo ( que en paz descanse) y algunos soldados que ayudaban en la instrucción como Tomi y Boadicea. Este entrenamiento la verdad es que le vino muy bien para una batalla que participo el recluta Trans, fue el la batalla de Murann; estaba el recluta Trans practicando su instrucción del manejo de la lanza cuando llego un mensajero de la ciudad de Murann pidiendo ayuda a los ciudadanos de Athkatla por un inminente ataque, en ese momento Trans no tenía cerca a ningún mando superior para pedirle permiso, no se lo pensó y se fue con ese mensajero hacia la ciudad de Murann, cuando llego a la entrada de la ciudad no podía creer lo que estaba viendo, eran muy pocos demasiado pocos para poder defender la ciudad, pero ya no había paso atrás, sobre todo porque al poco de llagar Trans empezó una primera oleada de ataque de esas criaturas aladas malditas, esqueletos etc…. Pudieron rechazar el ataque pero tuvieron que retroceder las líneas defensivas hasta dentro de la ciudad, Trans se miro de arriba abajo y ya se vio lleno de sangre, pero no toda era suya. Allí estuvieron dentro de la ciudad intentando reorganizar las dichas líneas defensivas cuando de repente llego la segunda oleada de ataques, esta fue mucho más dura que la primera, éramos pocos y mas que cayeron, lo sanadores no daban mas de si, fue una verdadera masacre, Trans estaba ya muy agotado pero aguantaba lo que podía, pero de repente casi sin descansar de la segunda oleada llego la tercera, esta atacaron con todas sus fuerzas, de repente Trans se vio completamente rodeado de estos seres alados, uno de ellos se lanzo en una especie de picado pillando de sorpresa a Trans, tanto que le dio tan golpe que se le cayó el escudo y cayó al suelo, verdaderamente en ese momento Trans vio ya su final, entre dos de esos seres cogieron al recluta cada uno de un brazo, u tercero ser alado le propino un certero zarpazo que le desmembró el brazo izquierdo, Trans en ese momento se quedo casi inconsciente por el dolor, pero cuando estaba casi con los ojos cerrados esperando ya el golpe final para su muerte, apareció de repente entre el humo del fuego que había en toda la ciudad uno de los minotauros dando certeros cortes en la cabeza a dichas criaturas dejando libre a Trans que cayó al suelo muy mal herido y sin su brazo izquierdo. Eso fue lo último que recuerda Trans, lo siguiente fue ya en el Hospicio de la ciudad de Athkatla donde despertó con una gran venda que le cubría donde antes iba su brazo izquierdo, así estuvo mucho tiempo recibiendo curaciones de regeneración por parte de los sanadores del hospicio hasta que por fin se logro recuperar ese brazo izquierdo, Trans muy agradecido juro por su deidad Tyr que no dejaría de dar donaciones al hospicio, ya era la segunda vez que el hospicio era parte importante de su vida.
El tiempo que estuvo Trans sin el brazo izquierdo no estaba de servicio, pero él no se sentía ningún inútil así que se fue a la universidad y empezó aprender el oficio de recolector de frutos y plantas, era una cosa que siempre le había llamado la atención y le gustaba y así hizo se cogió una oz y un saco para guardar las plantas y salió a recolectar, al principio le costaba un poco por el tema de la falta del brazo, pero se acostumbro a usar solo el derecho.
Llego uno de los días más importantes para Trans su ascenso a soldado de la guardia de Athkatla, se lo hicieron pasar un poco mal le llevaron engañado, fue el soldado de primera Falcon le empezó a decir que la había cagado con el tema de la batalla de Murann que el sargento Taleseo le esperaba en el cuartel para darle una buena charla y así empezó el sargento como regañándole pero poco a poco iba cambiando su relato hasta que casi termino dándole la enhorabuena por su actuación en dicha batalla y por fin le hicieron el acto de ascenso a soldado lo primero que hizo Trans a ser ascendido fue mirar hacia al cielo como diciendo a su tío que lo había conseguido, recibió la felicitación de todos sus compañeros del cuartel, Trans ingreso como soldado de la infantería pesada.
Pues así fue pasando los días haciendo patrullas por la ciudad y por los exteriores, acercándose a las fronteras, etc... Además de la seguridad cotidiana de la ciudad había que estar alerta la guerra no había acabado todavía, unas de las zonas que más le gusta ir a Trans es por la zona Norte en la cordillera, hay una torre muy alta que Trans se sube y tiene buena visión de todo, bueno cuando el tiempo le deja, por el tema de las nubes y la nieve.
Las patrullas se van sucediendo con normalidad sin muchos altercados, hasta que un día recibe una orden directa que se trataba de ir acompañar a le legión Férrea a un reconocimiento por las alcantarillas que para ser sinceros fue muy peligrosa con ataque de bandidos, necrarios, muertos vivientes etc… y un maldito mediano que se dedico a ponernos trampas por todos los lados, sinceramente creíamos que no salíamos vivos de allí, pero el Legionario jefe de la expedición legionario Rurik Van Wells tomo la decisión acertada de que debíamos salir y volver otro día mejor preparados con batidores etc… Trans escribió un informe detallado para la guardia de todo lo sucedido……….Continuara………..