Viajero Cosmico
Adorador del Gordo
- Registrado
- 9/11/23
- Mensajes
- 154
- Edad
- 27
Un grupo de amigos se reunía por la noche después de un largo día de trabajo, integrado por tres hombres de diferentes edades con el mismo nivel de madurez.
Un largo día de trabajo si, aunque solo uno de ellos trabajaba, los otros dos solo eran unos vagos. Rom el trabajador, solo atendía en un puesto de flores en la calle, Lámique Del Incendiario, que resuelve todo con un solo conjuro, *carraspea* (bolas de fuego).
Y por casi ultimo Canis el Creyente, pero solo va para ligar Hermanas de cualquier religión, (siempre lo terminan echando de las iglesias).
Si dije casi ultimo, falta el cuarto pero eso viene después.
-- Reunidos en un hospicio mitad orfanato, **Patrocinado por la iglesia de Selúne** ,muy cerca de un barrio bajo por Aguas Profundas, aprovechando la noche para ponerse a estudiar en grupo, ya que los cuatro amigos tenían buen futuro como arcanos. (si digo cuatro).
Los tres reunidos en una mesa con libros mágicos y anotaciones con mapas, charlaban y planeaban una expedición con destino a Anauroch el Gran Mar de Arena, casi tenían todo arreglado, casi, porque les faltaba alguien, el ultimo integrante de su grupo académico casi aventurero, casi, porque nunca fueron a ningún lado (no hay plata).
-Muy bien tenemos todo, menos plata, pero- Comenta Rom al hacer una breve pausa con las manos levantadas y cerrando los ojos, en un gesto de, ahí estamos.
-Teris se esta tardando- Dice Canis con sus manos juntas, sosteniendo un collar con el símbolo de Sune, haciéndose el religioso como siempre.
-¿Donde conseguiste ese símbolo?- Pregunta Rom, a lo que Canis respondería.
-Una sacerdotisa de Sune me conquisto con su presencia, casi me miró-, Responde Canis, aunque en realidad era mentira ya que a una mujer que andaba caminando por el puerto de la ciudad, se le callo el símbolo y el aprovecho para quedárselo.
-Voy a buscar a Teris, se esta tardando en la cocina-, Comenta Lámique al levantarse de la mesa en dirección a la cocina, pero se detiene a medio camino y - Voy a usar Bola de fuego para enviarle un mensaje mental!-, Comenta, aprovechando cualquier momento para mencionar Bola de Fuego de forma absurda.
Pero de la cocina sale un hombre de ropas humildes, los labios un poco manchados de negro, un collar de plata por su cuello, pero con su símbolo discretamente oculto, atractivo pero con un gesto rudo, con una pipa y tabaco a punto de preparar mientras se dirige a un barril para sentarse.
-¿Y vos quien sos, donde esta Teris?- Pregunta Lámique al ver al hombre salir de la cocina. El hombre se detiene en su preparación de su pipa, una mirada seria se fija en Lámique, -Se fue con un tipo-, dice con voz cortante para seguir preparando su pipa.
Los tres amigos se miran desconcertados, un momento de silencio se hace presente como si alguien hubiera muerto.
-Ya era hora loco, vivía lavando platos, ya era hora!-, Dice Rom a sus amigos.
Pero Canis no parecía muy contento.
-¿Porque no me la follé?- Se pregunta así mismo con total honestidad, como si le saliera del alma.
-Porque era nuestra amiga idiota!, imagínate que te acuestas con ella, se ponen sentimentales y luego pelean y ya no se hablan mas, tirando a la basura años de amistad, ¿por que?.. ¿por una noche de calentura?- Le replica Rom a Canis.
Canis asiente casi arrepentido de su confesión, mientras tocaba su símbolo, robado, de Sune.
-Es verdad, pero estaba buena-, Comenta con una risa un poco burlona.
Pero Lámique agarra una silla y empieza a sacudirla de costado a costado, diciendo en voz alta.
-Todas están buenas, todas todas!-, Sorprendiendo un poco a sus amigos y echan a reír los tres.
-¿Pero que mierda hacemos ahora?, le preste mi libro super detallado de animales, super detallado, a Teris hace medio año, !y no me lo devolvió!- Se queja Lámique al sentarse en la silla, el hombre con la pipa miraba desde un rincón en el barril, negando para si mientras se ponía a fumar.
-¿Para que mierda quieres ese libro si vos solo usas bola de fuego?-, Pregunta Rom, mientras Canis pensaba en esa mujer del puerto que se le callo su collar sunita, y se preparaba un pergamino de Visión Verdadera.
-No era mio, era del Viejo Archimago-, Contesta Lámique con una sonrisa de costado.
Rom suspira y revisa su libro de conjuros, nota que Canis se esta preparando un pergamino de Visión Verdadera y se lo quita.
-¿Noo porquee?!- Replica Canis, Rom se guarda el pergamino y levanta el dedo acusador a Canis.
-Deja de espiar a las vecinas-, Recalcaría Rom, sacando el pergamino, mirándolo y pensando en romperlo.
Alguien mas llega al Hospicio, un hombre Viejo con dos mujerzuelas a los costados.
-¡Ni se te ocurra!, romper ese pergamino-, Comenta el Viejo, dándole unas monedas a las mujerzuelas y estas se van corriendo, escapando del hospicio tal vez.
-Llego el Viejo-, Comenta Lámique, sentado en la silla con cara de aburrimiento.
-Y el libro de animales es mio-, Dice el Viejo, asintiendo al hombre de la Pipa en el rincón, mientras se busca una silla y toma asiento.
-¿estabas escuchando todo?- Pregunta Canis, mientras sacaba otro pergamino.
-Con lo alto que hablan hasta el mas sordo se entera de las bobadas que dicen-, El Viejo le quita el pergamino que había sacado Canis, conociendo bien al calenturiento arcano "religioso".
El hombre de la Pipa se limpia un poco el labio, tenia algo negro entre los labios, y se arregla un poco el collar de plata, el Viejo nota ese detalle en el hombre de la pipa que estaba sentado en el barril, pero lo disimula con maestría y el hombre de la pipa no se da cuenta.
-No pasa nada si Teris se queda con el libro, a ella le sirve mas que a cualquiera de ustedes-, Comenta el Viejo mientras se acomodaba en la silla y se guardaba el pergamino en blanco que le quito a Canis.
Rom revisaba su libro de conjuros,- Ya aprendí a teleportar pero en masa y tenemos en mente viajar al Gran Mar de Arena, vamos a estudiar sobre los Phaerimm-, Comenta Rom con total seguridad, Canis y Lámique asienten levantando el pulgar.
-Los cuatro-. dice el Viejo mirando a los tres.
-Teris se fue a la mierda, seguro se la esta mamando a un viejo con plata-. Comenta Canis casi dolido.
-Ya te gustaría ser ese viejo con plata-, Suelta Lámique apunto de reír, el aburrimiento le puede.
-Pregúntale al tipo ese de ahí, ese sabe-, Indica Rom, guiñándole un ojo al hombre de la pipa, y este le devuelve con un gesto vulgar usando el dedo mayor a Rom y le da unas caladas a su pipa.
El Viejo niega mirando a los tres y llevando sus manos a la nuca en una posición despreocupada, mirando al techo, comenta.
-Teris ya se que eres tu, ni transformándote en un tipo me vas a engañar-, El hombre de la pipa se atraganta con el humo de su pipa y tose golpeándose el pecho.
-¡¿Que?!-, en shock preguntan los tres mirando al hombre de la pipa.
El hombre de la pipa golpea su pecho y se relaja, pero mira al Viejo y su actitud de hombre serio pasa a ser mas histérico.
-¡Viejo de mierda! ¿como me descubriste?-, pregunta el hombre de la pipa, poniéndose de pie y acercándose a la mesa donde estaban todos sentados, los tres amigos miran perplejos.
-Ustedes son mis alumnos, y un maestro debe conocer bien a sus alumnos-, Comenta el Viejo Archimago, señalando su collar de plata al hombre de la pipa y luego indicando que se limpie una parte del labio superior.
-Te odio-, Dice el hombre de la pipa, volviendo a su forma de mujer, una chica de cabello largo y negro, ojos marrones y muy atractiva.
-Si de nada, no hacia falta que me lo agradezcas-. el Viejo ríe por la reacción de Teris mas que de la sorpresa de los tres estudiantes.
-Yo solo les digo, si cualquier mujer los escucharan, nunca la pondrán, ni en un burdel-, Comenta Teris sobre todo mirando a Canis, aunque Canis ríe haciéndose el tonto.
-S..si perdón, no se que me pasaba, debe ser la pubertad-, Canis se excusa aguantando la risa y cubriéndose detrás de Rom, Rom solo ríe y niega para si.
-Así que Teris se paso al lado oscuro de la polimorfia, pero no le vas a ganar a Bolas de Fuego, nunca!-, Lámique se pone modo victima teatral, solo pensando en el único conjuro que le gusta.
-Me voy a ir a Amn, ya no quiero lavar platos-, Comenta Teris mientras tocaba su collar hasta terminar sacando de la misma el símbolo Selunita, mirando el símbolo, muy decidida.
El Viejo observa el gesto de Teris, pero comprensivo ya conoce esa expresión y solo escucha.
-Practique mucho el arte de cambiar de forma, creo que estoy preparada para abandonar el nido de ratas, digo, el hospicio.- Deja la pipa en la mesa y levanta los pulgares con una simple sonrisa.
-¿Entonces vas a dejar de estudiar para hacerte Eclesiástica Selunita, Virgen y religiosa?, eso es muy, pero muy aburrido- Comenta Rom.
-Quiero conocer la religión de mi Madre, es lo único que me conecta con ella, de paso aprendo a convertirme en algún animal raro, como un Noble-, Ríe un poco por su propio comentario.
Rom sonríe pero no puede evitar quitarse una duda de encima.
-No te podes volver a transformar en ese hombre todo fuerte y-, Se toca el pecho y se mordía el labio inferior, Teris le hace devuelta el gesto vulgar con el dedo mayor.
Y Canis el menos indicado comenta,- Que baboso que sos, me da vergüenza que seas tan baboso -.
Un cuervo se acerca volando desde la ventana, colocándose al hombro del Viejo.
-Mira quien habla!- dicen todos mirando a Canis, incluso se escucha desde los vecinos, -¡Mira quien habla! - La discreción es algo que no parece existir en ese barrio, incluso se escuchan las discusiones ajenas de parejas por la noche.
Lámique le da un saco con algo de monedas, como una ayuda para Teris, total el es el mas mantenido del grupo, Teris se lo guarda como si estuviera escondiendo droga.
-Bien cuando amanezca me voy, en barco, estuve ahorrando estos 6 veranos de trabajo- Comenta Teris mientras sus amigos le desean lo mejor levantando los pulgares, tampoco es que van a ser tan sentimentales en una despedida.
-Te vamos a extrañar- Dice Canis, mirándole el físico y asintiendo lentamente.
-Y vos búscate una gorda, te necesitan, hahaha -. Teris se ríe y se va a la cocina, aun tenia platos que lavar.
El Viejo se levanta y se acerca a la cocina.
-Teris no uses magia en la ciudad de la moneda, hay una orden que castiga sin piedad a los que usan magia, así que solo ten cuidado - Teris asiente y sonríe un poco mientras seguía refregando los platos que le faltaban.
Un largo día de trabajo si, aunque solo uno de ellos trabajaba, los otros dos solo eran unos vagos. Rom el trabajador, solo atendía en un puesto de flores en la calle, Lámique Del Incendiario, que resuelve todo con un solo conjuro, *carraspea* (bolas de fuego).
Y por casi ultimo Canis el Creyente, pero solo va para ligar Hermanas de cualquier religión, (siempre lo terminan echando de las iglesias).
Si dije casi ultimo, falta el cuarto pero eso viene después.
-- Reunidos en un hospicio mitad orfanato, **Patrocinado por la iglesia de Selúne** ,muy cerca de un barrio bajo por Aguas Profundas, aprovechando la noche para ponerse a estudiar en grupo, ya que los cuatro amigos tenían buen futuro como arcanos. (si digo cuatro).
Los tres reunidos en una mesa con libros mágicos y anotaciones con mapas, charlaban y planeaban una expedición con destino a Anauroch el Gran Mar de Arena, casi tenían todo arreglado, casi, porque les faltaba alguien, el ultimo integrante de su grupo académico casi aventurero, casi, porque nunca fueron a ningún lado (no hay plata).
-Muy bien tenemos todo, menos plata, pero- Comenta Rom al hacer una breve pausa con las manos levantadas y cerrando los ojos, en un gesto de, ahí estamos.
-Teris se esta tardando- Dice Canis con sus manos juntas, sosteniendo un collar con el símbolo de Sune, haciéndose el religioso como siempre.
-¿Donde conseguiste ese símbolo?- Pregunta Rom, a lo que Canis respondería.
-Una sacerdotisa de Sune me conquisto con su presencia, casi me miró-, Responde Canis, aunque en realidad era mentira ya que a una mujer que andaba caminando por el puerto de la ciudad, se le callo el símbolo y el aprovecho para quedárselo.
-Voy a buscar a Teris, se esta tardando en la cocina-, Comenta Lámique al levantarse de la mesa en dirección a la cocina, pero se detiene a medio camino y - Voy a usar Bola de fuego para enviarle un mensaje mental!-, Comenta, aprovechando cualquier momento para mencionar Bola de Fuego de forma absurda.
Pero de la cocina sale un hombre de ropas humildes, los labios un poco manchados de negro, un collar de plata por su cuello, pero con su símbolo discretamente oculto, atractivo pero con un gesto rudo, con una pipa y tabaco a punto de preparar mientras se dirige a un barril para sentarse.
-¿Y vos quien sos, donde esta Teris?- Pregunta Lámique al ver al hombre salir de la cocina. El hombre se detiene en su preparación de su pipa, una mirada seria se fija en Lámique, -Se fue con un tipo-, dice con voz cortante para seguir preparando su pipa.
Los tres amigos se miran desconcertados, un momento de silencio se hace presente como si alguien hubiera muerto.
-Ya era hora loco, vivía lavando platos, ya era hora!-, Dice Rom a sus amigos.
Pero Canis no parecía muy contento.
-¿Porque no me la follé?- Se pregunta así mismo con total honestidad, como si le saliera del alma.
-Porque era nuestra amiga idiota!, imagínate que te acuestas con ella, se ponen sentimentales y luego pelean y ya no se hablan mas, tirando a la basura años de amistad, ¿por que?.. ¿por una noche de calentura?- Le replica Rom a Canis.
Canis asiente casi arrepentido de su confesión, mientras tocaba su símbolo, robado, de Sune.
-Es verdad, pero estaba buena-, Comenta con una risa un poco burlona.
Pero Lámique agarra una silla y empieza a sacudirla de costado a costado, diciendo en voz alta.
-Todas están buenas, todas todas!-, Sorprendiendo un poco a sus amigos y echan a reír los tres.
-¿Pero que mierda hacemos ahora?, le preste mi libro super detallado de animales, super detallado, a Teris hace medio año, !y no me lo devolvió!- Se queja Lámique al sentarse en la silla, el hombre con la pipa miraba desde un rincón en el barril, negando para si mientras se ponía a fumar.
-¿Para que mierda quieres ese libro si vos solo usas bola de fuego?-, Pregunta Rom, mientras Canis pensaba en esa mujer del puerto que se le callo su collar sunita, y se preparaba un pergamino de Visión Verdadera.
-No era mio, era del Viejo Archimago-, Contesta Lámique con una sonrisa de costado.
Rom suspira y revisa su libro de conjuros, nota que Canis se esta preparando un pergamino de Visión Verdadera y se lo quita.
-¿Noo porquee?!- Replica Canis, Rom se guarda el pergamino y levanta el dedo acusador a Canis.
-Deja de espiar a las vecinas-, Recalcaría Rom, sacando el pergamino, mirándolo y pensando en romperlo.
Alguien mas llega al Hospicio, un hombre Viejo con dos mujerzuelas a los costados.
-¡Ni se te ocurra!, romper ese pergamino-, Comenta el Viejo, dándole unas monedas a las mujerzuelas y estas se van corriendo, escapando del hospicio tal vez.
-Llego el Viejo-, Comenta Lámique, sentado en la silla con cara de aburrimiento.
-Y el libro de animales es mio-, Dice el Viejo, asintiendo al hombre de la Pipa en el rincón, mientras se busca una silla y toma asiento.
-¿estabas escuchando todo?- Pregunta Canis, mientras sacaba otro pergamino.
-Con lo alto que hablan hasta el mas sordo se entera de las bobadas que dicen-, El Viejo le quita el pergamino que había sacado Canis, conociendo bien al calenturiento arcano "religioso".
El hombre de la Pipa se limpia un poco el labio, tenia algo negro entre los labios, y se arregla un poco el collar de plata, el Viejo nota ese detalle en el hombre de la pipa que estaba sentado en el barril, pero lo disimula con maestría y el hombre de la pipa no se da cuenta.
-No pasa nada si Teris se queda con el libro, a ella le sirve mas que a cualquiera de ustedes-, Comenta el Viejo mientras se acomodaba en la silla y se guardaba el pergamino en blanco que le quito a Canis.
Rom revisaba su libro de conjuros,- Ya aprendí a teleportar pero en masa y tenemos en mente viajar al Gran Mar de Arena, vamos a estudiar sobre los Phaerimm-, Comenta Rom con total seguridad, Canis y Lámique asienten levantando el pulgar.
-Los cuatro-. dice el Viejo mirando a los tres.
-Teris se fue a la mierda, seguro se la esta mamando a un viejo con plata-. Comenta Canis casi dolido.
-Ya te gustaría ser ese viejo con plata-, Suelta Lámique apunto de reír, el aburrimiento le puede.
-Pregúntale al tipo ese de ahí, ese sabe-, Indica Rom, guiñándole un ojo al hombre de la pipa, y este le devuelve con un gesto vulgar usando el dedo mayor a Rom y le da unas caladas a su pipa.
El Viejo niega mirando a los tres y llevando sus manos a la nuca en una posición despreocupada, mirando al techo, comenta.
-Teris ya se que eres tu, ni transformándote en un tipo me vas a engañar-, El hombre de la pipa se atraganta con el humo de su pipa y tose golpeándose el pecho.
-¡¿Que?!-, en shock preguntan los tres mirando al hombre de la pipa.
El hombre de la pipa golpea su pecho y se relaja, pero mira al Viejo y su actitud de hombre serio pasa a ser mas histérico.
-¡Viejo de mierda! ¿como me descubriste?-, pregunta el hombre de la pipa, poniéndose de pie y acercándose a la mesa donde estaban todos sentados, los tres amigos miran perplejos.
-Ustedes son mis alumnos, y un maestro debe conocer bien a sus alumnos-, Comenta el Viejo Archimago, señalando su collar de plata al hombre de la pipa y luego indicando que se limpie una parte del labio superior.
-Te odio-, Dice el hombre de la pipa, volviendo a su forma de mujer, una chica de cabello largo y negro, ojos marrones y muy atractiva.
-Si de nada, no hacia falta que me lo agradezcas-. el Viejo ríe por la reacción de Teris mas que de la sorpresa de los tres estudiantes.
-Yo solo les digo, si cualquier mujer los escucharan, nunca la pondrán, ni en un burdel-, Comenta Teris sobre todo mirando a Canis, aunque Canis ríe haciéndose el tonto.
-S..si perdón, no se que me pasaba, debe ser la pubertad-, Canis se excusa aguantando la risa y cubriéndose detrás de Rom, Rom solo ríe y niega para si.
-Así que Teris se paso al lado oscuro de la polimorfia, pero no le vas a ganar a Bolas de Fuego, nunca!-, Lámique se pone modo victima teatral, solo pensando en el único conjuro que le gusta.
-Me voy a ir a Amn, ya no quiero lavar platos-, Comenta Teris mientras tocaba su collar hasta terminar sacando de la misma el símbolo Selunita, mirando el símbolo, muy decidida.
El Viejo observa el gesto de Teris, pero comprensivo ya conoce esa expresión y solo escucha.
-Practique mucho el arte de cambiar de forma, creo que estoy preparada para abandonar el nido de ratas, digo, el hospicio.- Deja la pipa en la mesa y levanta los pulgares con una simple sonrisa.
-¿Entonces vas a dejar de estudiar para hacerte Eclesiástica Selunita, Virgen y religiosa?, eso es muy, pero muy aburrido- Comenta Rom.
-Quiero conocer la religión de mi Madre, es lo único que me conecta con ella, de paso aprendo a convertirme en algún animal raro, como un Noble-, Ríe un poco por su propio comentario.
Rom sonríe pero no puede evitar quitarse una duda de encima.
-No te podes volver a transformar en ese hombre todo fuerte y-, Se toca el pecho y se mordía el labio inferior, Teris le hace devuelta el gesto vulgar con el dedo mayor.
Y Canis el menos indicado comenta,- Que baboso que sos, me da vergüenza que seas tan baboso -.
Un cuervo se acerca volando desde la ventana, colocándose al hombro del Viejo.
-Mira quien habla!- dicen todos mirando a Canis, incluso se escucha desde los vecinos, -¡Mira quien habla! - La discreción es algo que no parece existir en ese barrio, incluso se escuchan las discusiones ajenas de parejas por la noche.
Lámique le da un saco con algo de monedas, como una ayuda para Teris, total el es el mas mantenido del grupo, Teris se lo guarda como si estuviera escondiendo droga.
-Bien cuando amanezca me voy, en barco, estuve ahorrando estos 6 veranos de trabajo- Comenta Teris mientras sus amigos le desean lo mejor levantando los pulgares, tampoco es que van a ser tan sentimentales en una despedida.
-Te vamos a extrañar- Dice Canis, mirándole el físico y asintiendo lentamente.
-Y vos búscate una gorda, te necesitan, hahaha -. Teris se ríe y se va a la cocina, aun tenia platos que lavar.
El Viejo se levanta y se acerca a la cocina.
-Teris no uses magia en la ciudad de la moneda, hay una orden que castiga sin piedad a los que usan magia, así que solo ten cuidado - Teris asiente y sonríe un poco mientras seguía refregando los platos que le faltaban.