*El Viaje*
Sin un rumbo definido, la muchacha decidió comenzar su viaje en dirección al este y al sur, pasando así por las colinas y mesetas y evitando los lagos congelados del invierno rashemí. No tardó más que un par de días en encontrar las primeras dificultades. A pesar de viajar con todos sus sentidos en alerta, estaba cruzando un paisaje hasta entonces desconocido. Durante su viaje por las colinas nevadas fue interceptada en su camino por un yeti. La criatura no tenía punto de comparación con los pequeños trasgos extraviados que había enfrentado antes, entonces hizo lo que un tigre acorralado hubiera hecho enfrentando un tigre más grande, corrió. Sin embargo, el yeti era enorme y tenía las piernas más largas que Valeska, además conocía bien la zona y no tardó en acorralarla dejándola sin opciones a excepción de pelear o morir. Los brazos del yeti también eran largos notó Valeska mientras empuñaba su hacha con ambas manos. Agazapada y mostrando los dientes, ella esperó a que el monstruo decidiera atacarla, en ese momento se lanzó hacia delante de un salto pasando por entre las garras de la criatura que tan solo lograron unos cortes superficiales sobre los brazos desnudos de Valeska. Apenas hubo pasado tras los brazos del yeti se lanzó con todo su cuerpo hombro al frente contra la cara interna de la rodilla más adelantada de la bestia haciendo que cayera pesadamente sobre su costado. Aprovechó luego el instante de aturdimiento para saltar sobre el cuerpo del caído y dejó caer su hacha sobre la cabeza del yeti pero un rápido y fuerte movimiento de su brazo libre la lanzó volando por los aires. Sin embargo, el filo del hacha había alcanzado el costado de la cara horrenda del yeti, lástimandole permanentemente un ojo. Desorientado, el monstruo continuó lanzando zarpazos en todas direcciones, oportunidad que Valeska no desaprovechó para desaparecer de la escena de combate con vida.
Su camino luego la llevó hacia el sur, pasando las colinas y las mesetas del sureste de Rashemen hasta llegar al barranco de Goros. Allí se desvió hacia el oeste hacia el lago Mulsantir y más allá para evitar los innumerables riesgos que le significaban a ella la nación de Zhay y sus esclavistas y magos rojos. El peligro inmediato desapareció cuando llegó a las tierras de Zhesk. Valeska había oído que las gentes de Zhesk eran muy variadas con inmigrantes de todos los tipos, desde orcos bastante civilizados a los exóticos humanos de la lejana Kara-Tur. Mientras viajaba por las planicies deshabitadas, la curiosidad eventualmente superó su cautela y la llevó a visitar la gran ciudad de Fhsant. Siendo la primera vez en su vida que ponía sus pies en una ciudad, todo le resultaba muy extraño, muy nuevo y a la vez muy confuso. Por accidente, ese mismo día, se topó con una feria en el barrio Shou donde había muchos tipos de exhibiciones. No pudo evitar las carcajadas ante las demostraciones de artes marciales de los hombres pequeños del lejano este, las respuestas de practicantes novatos y su propio carácter fuerte la llevaron a golpear hasta la muerte a dos jóvenes Shou. Rápidamente intervinieron los practicantes más avanzados, rodeándola y atacándola de todas direcciones. Tarde se dio cuenta la bárbara de que había mordido más de lo que podía masticar todo junto, igualmente resistió muchos golpes y hasta logro asestar algun que otro golpe propio de antes que las palizas la dejaran tendida en el suelo. A pesar de todo esto, Xiao Wu, un viejo maestro Shou y líder de comunidad, reconoció en Valeska un valor y una fortaleza superiores a lo normal especialmente tratándose de una mujer y decidió que mejor haría pagando su deuda contra la comunidad Shou en vida.
Durante dos años permaneció Valeska al servicio de Xiao Wu, un año por cada Shou que había matado ella. Durante este tiempo trabajó como guerrera y guardaespaldas, principalmente escoltando mercaderes a lo largo del Camino Dorado. Durante estos años también la entrenaron en artes marciales en el uso de la alabarda de diseño extranjero que los Shou llamaban Kwan Dao, un arma que se complementaba con sus habilidades de combate de forma natural y, a pesar de que hizo su mejor esfuerzo por no aprender nada, finalmente terminó por aprender a aprender y a escuchar a aquel que es más sabio que ella. Conociendo su lugar, trató siempre con respeto a Xiao Wu, igual que a los otros que estaban por encima suyo, hasta que se formó una fuerte amistad entre ambos. Al igual que un tigre potencialmente en cautiverio, Valeska nunca perdió su esencia, solamente expandió sus horizontes mientras esperaba la hora en que pudiera partir nuevamente. Cuando finalmente llegó el momento, Xiao Wu expresó su tristeza al despedirla, pero sabía que ella tenía que seguir su propio camino.
Habiendo aprendido un poco de la geografía de Zhesk a lo largo del Camino Dorado y la importancia del oro en el mundo civilizado, Valeska siguió su camino hacia el oeste, hacia los puertos de Telflamn. Allí escucho hablar de la famosa Ciudad de la Moneda, Azhkatla, y decidió que no podría haber mejor lugar para buscar su fortuna real que una ciudad poseedora de tal apodo. Un año más tardó Valeska en cruzar el Mar de las Estrellas Fugaces y el resto del continente hasta llegar a la Costa de la Espada. Muy difícil fue para la joven impulsiva realizar tal viaje ya que en muchos lugares tuvo que soportar sensura debido a su aspecto y sus costumbres bárbaras, y en más de una ciudad tuvo problemas con la ley local y pasó casi tanto tiempo en alguna carcel como viajando. Pero poco pudo aprender ella de esto ya que para cada reino había distintas leyes y todo era muy confuso para ella.
Estando cerca ya del territorio de Amn, Valeska comenzó a oir acerca de un ejército privado llamado la Legión Ferrea. Distintos nombres y distintas versiones escuchó ella antes de finalmente llegar a Azhkatla, pero ella estaba convencida de que su fe en Tempus la había llevado a ese lugar y le había hecho aprender acerca de esa facción. Después de todo, pensaba Valeska, no hay mejor forma de crecer que con un grupo que le permita acabar con sus enemigos y que además le pague por hacerlo. Y así comenzó su aventura en Amn, con la búsqueda de dicha Legión Ferrea...