Novedades

Varik Sentenciaoscura

Ladrondelasombras

Copia de fichas de Kronos
Registrado
11/1/10
Mensajes
858
Edad
37
-Aún podía sentir el hedor de la sangre y de la piel chamuscada. No había día en su vida que no recordara lo que sucedió aquella tarde quince años atrás.-

La vida de Varik había sido dura desde temprana edad. Cuando era pequeño, tanto él como su hermana, acompañaban a sus padres a las ferias de la cosecha que se realizaban por las ciudades cercanas a la capital amniana. Los trayectos habitualmente se realizaban sin ningún problema. Todo cambió aquella tarde, cuando la familia regresaba con la carreta desde la ciudad de Crimmor. Todos habían insistido en salir a la mañana siguiente, pero Hans, el patriarca de la familia, testarudo todo él, había decidido partir tras finalizar la feria para llegar a Athkatla lo antes posible.

Estaba ya anocheciendo cuando aquellos hombres salieron a su encuentro, rodeando el carromato destartalado. Blandiendo antorchas y espadas, no parecían tener buenas intenciones.

Hans era un hombre cobarde por naturaleza, parecía estar dispuesto a entregarlo todo sin si quiera oponer un mínimo de resistencia. Su miedo le gobernaba.

El tartamudeo de su padre mientras le amedrentaban y ver como aquellos hombres metían mano a su madre y a su hermana enfureció al joven Varik que,con un arrebato de absurda valentía, decidió hacer frente a uno de los bandidos, recibiéndole este, con un revés de la antorcha que sujetaba.

Mientras aquel sanguinario se ensañaba con el chico, desfigurando su rostro con el fuego, el resto cogían a placer lo que querían. El dolor por suerte, le hizo perder el conocimiento, evitando así contemplar como aquellos desalmados violaban a su madre y a su hermana, mataban a su padre y se llevaban consigo el poco oro recaudado tras aquella dura jornada vendiendo repollos y tomates.

Quizá fue el destino, que algún por venir le tenía reservado, o bien el mero hecho de que había llegado el turno de su captor para disfrutar del cuerpo de una de las dos mujeres, pero salió con vida de allí.

Tras quedarse solo, su vida se convirtió en un tormento. El rostro desfigurado hacía que la gente mostrara cierto rechazo. Movido por las ansias de venganza y por el hambre, el muchacho se alistó como espada de alquiler para escoltar caravanas y guardar haciendas de nobles señores. Allí aprendió el manejo de las armas y pasó de ser un joven a forjarse como un hombre adulto.

Con el paso de los años, Varik cambió de compañías mercenarias, parecía como si buscara la forma de dar con aquellos que asesinaron a su familia. Guardaba un profundo odio en su interior que parecía devorarlo por dentro lentamente y le hacía actuar incluso de forma temeraria, puesto que algunas veces parecía ansiar por encima de todas las cosas, su propia muerte.

El futuro de este hombre era incierto, su senda durante mucho tiempo había estado guiada por el miedo, la ira, el odio y el sufrimiento. Lo que Varik no sabía es que durante estos últimos años estas emociones habían sentenciado ya su destino.
 
Arriba