La Infinita Venganza V
El Poder de la Boina
Sin duda habíamos llegado a nuestro destino. Un simple vistazo, y todos sus años de estudio, bastaron a Don Kerloch para tener seguridad de que habíamos traspasado a un plano superpuesto de sombras , con demasiadas criaturas incorpóreas ansiosas de absorber todo atisbo de nuestra vitalidad. Estábamos en Shadowfell. Era un mal sitio.
Desde que cruzamos la frontera entre los planos sentíamos como aún sin pasar al ataque, siluetas desdibujadas nos seguían como si tuviesen conciencia. Decidimos seguir siendo cautos y protegernos . De repente, el ambiente se tornó frio, era un frio extraño aunque Gwenaelle extendió los dones de su señora sobre nosotros en una protección llena de calidez y quizá por sus plegarias, las sombras sin rostro comenzaron a rodearla molestándola. Si por efecto de la magia divina algunas se disipaban no tardaban en ser reemplazadas por más siluetas sin rostro que nos seguían y rodeaban mientras avanzábamos por aquel lugar lleno de congoja y misterio. Por añadidura, Rukvar parecía cada vez más nervioso, su condición quizá le hacía oler el peligro y realmente cada vez era más complicado calmarle. Estaba a punto de cargar contra los seres incorpóreos hasta que de entre la niebla emergía una escena incomprensible para todos salvo para Axel.
*Recuerdo de Axel*
Observamos a un hombre con el ceño fruncido caminando de un lado a otro, preocupado. Su esposa con los ojos bajos y la voz apagada, murmuraba... mientras que cerca de la pareja un muchacho picaba piedra furibundo.
-No podemos seguir así... Cada día que pasa las deudas crecen.
-¿Y que otra opción tenemos?
-Me preocupa nuestro hijo...
Axel atendía aquella escena con el entrecejo arrugado mientras que el pequeño muchacho seguía picando la roca. Ante nuestros ojos aquel niño fue creciendo , tensando los músculos con cada golpe , su rostro cada vez nos resultaba más reconocible hasta convertirse en Axel, nuestro compañero de viaje . La imagen se desvaneció entre la bruma dejando a nuestro Axel lleno de dolor y rabia cargando contra la ilusión desvaneciéndose ya, profiriendo insultos a quien fue su progenitor . Nuevas sombras suplieron a las anteriores rodeándonos , cada vez eran más numerosas y más alargadas como si la rabia de Axel las alimentase y de la nada emergió una casa
*Recuerdo de Aitana 1*
Una simple ojeada fue suficiente para concluir que se trataba de la casa Galdrim en todo su esplendor. Al poco empezó a ser devorada por las llamas mientras se escuchaban alaridos en su interior. Axel volvía en si agotado, ayudado por Kath, que trataba de darle consuelo. El lugar se reía de nosotros.
Aitana una guerrera experimentada sabía que la oscuridad quería jugar con todos, con los recuerdos y tal vez con el dolor, sentía a pesar de todo ira y rabia, esos chillidos que sonaban le afectaban pero se mantuvo serena. Más y más sombras se unían a las anteriores .
*Recuerdo de Astrid*
De entre la niebla , una nueva ilusión , en ese caso un barco encallado tras un naufragio. Entre los restos y una tripulación inexistente una niña cantaba risueña ajena a los problemas. Aquel lugar distorsionaba cada uno de nuestros recuerdos.
Al pronto oímos una canción infantil y una risa acompañando la música. Sin casi percatarnos cruzamos el umbral de un portal y una nueva distorsión apareció ante nosotros.
Don Kerloch paró inmediatamente atendiendo a una pequeña cantarina que entonaba ,la letra decía así:
[*Cantarina*] Él se sumerge en libros, en mundos lejanos, su mente es codicia y un sin fin, pero al final siempre acaba olvidándose de su hogar donde el amor se ahoga en la tinta y el saber...
Aitana, de pasos servil, bajo la mirada fría de la Galdrim es su perfil... ella nunca brilla,... ella es Aitana la segundona, siempre detrás pero en la niebla podría destacar...
No había dudas de que aquel lugar nos consumía entre falsos recuerdos y pensamientos ocultos, nos consumiría si lo permitíamos. Como por arte de magia, la pequeña cantarina se giró apareciendo ante nosotros la viva imagen de Elara Kerloch buscando desesperada a su progenitor con su voz infantil gritaba
¡Papá! ¡No vuelvas a irte! ¡Tienes que quedarte! ¡Me lo prometiste!
Don James agarró su amuleto un instante, una cadena con una especie de víbora pareció moverse por sí misma retorciéndose mientras miraba a quien parecía su pequeña susurrando algo inaudible.
¡Siempre te marchas lejos y nos abandonas!
No quiero crecer sin ti! ¡Prometiste que nunca me dejarías!
Con gran templanza, Kerloch pidió continuar y la niña retrocedió desvaneciéndose entre sombras que se arremolinaban ante nosotros. Al traspasarlas un nuevo recuerdo afloraba.
Nuevamente aquella cantarina canturreaba con su vocecilla infantil
La eterna, caminante sin rumbo con muchos proyectos, deja todo a medias y ella se convierte en la eterna olvidada...
Eterna que sigues tu andar, dejando promesas que nunca cumplirás...
Rodeados de aquella bruma que nos encerraba desde que entramos en el plano, atravesamos un nuevo umbral y otra ilusión emergía entre sombras, bruma y miradas inertes.
*Recuerdo Made , Astrid y Rukvar*
El Teatro de la Alegría tomó forma, y también numeroso publico que aplaudía sin cesar ante la imagen de otra Made y otra Astrid. Rukvar , aquel semi-orco maltratado por sus amos aplaudía sin cesar al ver de nuevo aquellos momentos felices.
La ilusión representaba una obra de tantas en la memoria del teatro de la Alegría pero sin embargo, de pronto abucheos y silbidos de un público enfadado resonaban en el patio del anfiteatro, lanzaban cosas hasta que en un arranque se alzaron a golpear a las eternas del recuerdo. Rukvar, incapaz de discernir qué era cierto y qué no lo era transformó su feliz sonrisa en un rictus golpeándolo todo con tal de proteger a Made, a pesar de los intentos por calmarlo nada pudo contenerlo y entre golpes a la niebla las Eternas del recuerdo se fusionaron transformándose en otra mujer. Quizá la mujer de las leyendas. No obstante, las figuras se disiparon formando nuevas sombras que nos devolvían al pantano de aquel plano inerte.
Para nuestra sorpresa, un anillo apareció de la nada en nuestros bolsillos, seguíamos caminando y nuevos recuerdos e ilusiones llegaban.
Cada miembro de la expedición se consolaba entre sí a medida que nos asaltaba un recuerdo. Kath como bardo entendía bien lo que significaba el rechazo del público, por fortuna, tanto Made como yo conocíamos bien la verdad y el recuerdo no pudo afectarnos . Pero ¿Qué sucedería con alguien con menos recorrido vital?
Vimos entonces formarse la figura de Gwenaelle junto a dos temibles asesinos, se mostraba altiva, segura de sí misma y con un gesto desafiante se dirigió a nuestra joven Gwenaelle
*Recuerdo de Gwenaelle*
En la oscuridad podrías encontrar la verdad que la luz oculta. Solo en el olvido se alcanza la paz, en ella encontrarás la libertad que tanto anhelas, el conocimiento que tanto ansías...
No te resistas...
Abandona la inseguridad que la luz alimenta. En la oscuridad la paz y el conocimiento te esperan...
Gwenaelle inquirió a su opuesta implorando a la dama Luna que le diese fuerzas mientras una vez más, las sombras se arremolinaban alrededor de la joven sacerdotisa empujándola a dar pasos hacia un puente entre la niebla. Al primer paso, el puente pareció resquebrajarse mientras que nuestra joven compañera sacó las fuerzas necesarias para resistir las palabras tentadoras de su otro yo, las sombras la rodeaban preocupantemente y de los remolinos de figuras alargadas una Noctala se materializó atacándonos. Mientras nos defendíamos, el puente acabó derrumbándose cayendo al vacío. Fue en ese ataque que Rukvar murió . De nuevo la niebla se volvió más densa dejándonos una vez más en el páramo , un arpa tomó forma en nuestras manos.
Las sombras inertes nos abrían el camino hasta un nuevo umbral, pronto vimos el lugar del recuerdo que nos esperaba.
*Recuerdo de Tagnar*
¡Vergüenza!
¡Vergüenza!
¡ Vergüenza!
¡ Vergüenza!
Los enanos al unísono gritaban lo mismo, vergüenza, mientras en un trono se alzaba una figura real que con desagrado miraba a maese Tagnar.
Turín Rompe-cráneos, III Rey de la Runa espetó a Tagnar :
¡Hijo de la codicia, enano sin honor. Os importa más el oro que las gestas a vuestro clan !
Los enanos sombríos repetían
¡vergúenza! ante nuestro noble enano quien respondió defendiéndose sin caer en la trampa . Otra vez , la voz cantarina continuaba su obra musical, Maese Tagnar resistía seguro de la fidelidad a su rey y su pueblo. Un ilusorio rey enano, iracundo, se desvaneció surgiendo en su lugar espíritus marchitos por todas partes. Eran espíritus enanos que nos atacaron por doquier mientras se burlaban de maese Tagnar.
¡Tagnar, Tagnar... su tierra llora su traición, le arrastra la vergüenza no tiene redención por las rutas de su codicia no tiene honor ni tiempo para su clan...!
Cada vez más agotados regresamos al lugar anterior con una llave en nuestra mano. La densa niebla nos abría el camino único hacia una puerta que cruzaríamos tras recuperar fuerzas y recomponernos.
Aunque la puerta estaba cerrada, parecían las ruinas Shoon que buscábamos y en nuestros oídos resonaba la voz cantarina continuando su obra.
*Voz alma errante de las ruinas*
Me robaste el tiempo, me robaste la paz, y ahora en mi corazón un vacío que no da más...
El dolor me consume, no puedo escapar, un cautiverio sin fin que no sé sanar... me l
levaste lejos, me dejaste sin luz... en la soledad prisionera...
Cada lágrima, cada grito ahogado, no quería tu amor pero me forzaste a amar, nunca quise ser tuya y ahora este es mi final...
me encuentro sola, en la oscuridad, en la quietud no busque que me encuentres, no quiero mas voces, no quiero luz...
El lugar era siniestro, se mantenía en pie a duras penas pero también cada trampa que lo custodió en tiempos pretéritos. Las paredes conservaban su majestuosidad , las columnas eran increíbles y cada paso había algún trozo de un pasado mejor. Al pisar una de las trampas antiquísimas el mal que protegía el lugar despertó y de los muros de ladrillo surgían no muertos decrépitos y podridos. Finalmente Don Kerloch se atusó la boina soltando un conjuro ígneo que los mandó a un descanso eterno y tranquilo
Gwnaelle supo que el mal al que nos enfrentábamos era una banshee, cuya alma estaba atada al lugar, condenada a vagar en busca de su paz
La única forma de derrotarla era quemando el objeto que la anclaba, pero además para que descansase debía comprender su dolor y sufrimiento de forma genuina, con sinceridad.
Made había estado estudiando ese lugar, sabía que la mujer del ser que protegía las ruinas fue una bardo de quien un señor Shoon se encaprichó, la secuestró y encerró en una habitación. Cayó enferma, y al ver la gravedad y el inminente final recurrió a su consejero para sanarla ,algo se torció .
* Ilusión de Kath*
Continuamos avanzando hasta que entramos a la habitación donde la pobre bardo fue encerrada, custodiando el lugar unos elfos extraños , con aspecto sombrío y el rostro pálido. Eran Shadarkais que nos miraron todos a la par mientras que aquella voz cantarina que nos estaba atormentando desde que asomamos por el plano se materializó en Kath, alzando la voz en una sentencia
-Ya no hay nada que temer, conmigo os quedaréis, y ya no habrá más amanecer...
Uno de los elfos extraños nos advertía:
No la escuchéis, su grito puede consumiros
¡Quemad sus posesiones antes de que grite!
Al mismo tiempo que advertían tensaron los arcos hacia la kath ilusoria disparándole y el rostro risueño se tornó sombrío mientras preparaba su grito mortal.
Los Shadar Kai cayeron fulminados mientras que Don Kerloch arrasaba con fuego las pertenencias de la mujer en otro tiempo viva , el resto combatía los lamentos de la Banshee a su manera , cada embestida del mal era peor y nuestras fuerzas más débiles. Los dioses quisieron que finalmente la Banshee se liberase de ataduras, suspiró profundamente y se desvaneció con una sonrisa perdida hacía demasiado tiempo.
Auxiliamos nuestras bajas , Kath había sucumbido. Curamos nuestras heridas y sin darnos un respiro el suelo comenzó a temblar y el techo a derrumbarse. Corrimos buscando una salida pero a cada derrumbe un pasillo hacia el exterior se nos cerraba. Íbamos a morir.
En ese momento de desesperación, James volvió a calarse la boina y como por arte de birlibirloque ésta dejó salir la inteligencia severa del arcano que dijo entusiasmado y apremiado lo siguiente:
¡La teleportación no funcionará a nuestro Plano Material, no .. ¡Pero esto sí!
Comenzó a recitar un conjuro complejo desdoblando los planos para llevarnos a todos estrepitosamente por un tobogán . . . un largo tobogán con su Deseo que acabaría en los páramos del Alandor.
Por el trayecto las sombras se difuminaban, el paisaje a un lado tornaba pura luz cegadora y al otro sombras retorcidas y oscuridad profunda aunque no obstante...
¿Estamos seguros de que esto son los Páramos del Alandor?
Nos miramos unos a otros perplejos, ojipláticos, sin duda estábamos en una isla desierta pero por fortuna, el poder de la Boina volvió a aparecer pues ahora sí, la Teleportación a casa funcionaría y...¡Funcionó!
FIN
//Y aquí acaba la historia del viaje arqueológico-festivo a unas ruinas random que pasaron a mejor vida porque por donde pasamos no crece la hierba ya. Múltiples de gracias al dm,DM KAP(U)ILLO por sorprendernos tanto con la ambientación y miles de gracias a todos los que lo habéis hecho posible, la mayoría no habíamos roleado a penas pero ha sido un placer y espero repetirlo. A los que no estuvieron pues , seguro coincidiremos en alguna nueva aventura. Besis pa tos!