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Viajes y aventuras con El Gremio de Aventureros

Tuliosoyyo

Barril de Khaof
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PRIMER VIAJE


La infinita venganza I
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Dicen que la venganza y el odio distinguen entre hombres y mujeres, que unos odian con mayor o menor vehemencia o que, a unos y otros ,les diferencia el tiempo que el odiar dura. Todo puede ser verdad o todo puede ser una verdad a medias. Dicen además, que no hay nada más terrorífico que maldecir después de la propia vida y que hay que guardarse del dolor de un corazón roto. Por añadidura dicen que los bardos son vengativos, que su poder mágico nace de su alma, de la magia que forman a través de la música. Cuando esa alma creativa se llena de caos puede hacer cosas grandiosas, pero cuando el caos se vuelve odio infinito y la propia alma de creación se pierde en la oscuridad, nace la tormenta perfecta y lo que un día fue melodía alegre se torna en melodiosas tragedias e intensas endechas , los cánticos fascinantes capaces de infundir valor a los cobardes se vuelven el grito mortal de una Banshee.

Con todo esto unido ,a través de la muerte, vagando por las ruinas de un castillo nos topamos; esperando poder liberar el alma de aquella mujer que un día fue una bardo y que fue engañada, apresada, violentada , torturada y encerrada. Enfermando casi por necesidad creyendo que así llegaría a la libertad y a la que ni siquiera quisieron dejar morir en paz con vacíos intentos de curación a través de la nigromancia y otras artes oscuras.

Este es el relato de lo acontecido.

Todo comenzó cuando durante el trayecto a caballo, Madeleine y yo recordamos los tiempos en que para el museo de La Eterna Melodía recorríamos ruinas y lugares . En esas búsquedas de reliquias rescatamos muchas de diferente naturaleza conservándolas con un mimo excepcional en nuestra sede hasta su doloroso cierre. Ahora confiaba en que Numina en ausencia de Erven Nailo, estuviese dándoles el mismo mimo en la reabierta Arcanum.
No obstante Made y yo nos habíamos unido, más por matar el tiempo que por oro, al Gremio de Aventureros y esto nos abría un mar de posibilidades. Retomamos el conocimiento de un lugar en los Humedales, donde teníamos casi la certeza de que había ruinas y reliquias del antiquísimo imperio Shoon . Decidimos formar un grupo con similares inquietudes y así ponernos en camino... (continuará)
 
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La Infinita Venganza II

El Nacimiento del Grupo

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Cabalgábamos a lomos de nuestras monturas cuando de pronto una grieta se abrió ante nosotras, emergieron de ella elementales de aire sumando este hecho al resto de cosas que estaban sucediendo por todo lo largo y ancho del territorio. A decir verdad ,no había cruce con otros viajeros en que no compartiese una petición de cuidado o del aviso de un hecho fortuito. Eso mismo sucedió con el maese Tagnar y Neith Liadon. Tras comentar los extrañísimos acontecimientos en los caminos , ya más calmados , cada uno preguntó por el motivo que nos condujo a los senderos. Comentamos ambas, nuestra próxima búsqueda de reliquias y antigüedades por la zona de los Humedales. Tagnar y Neith tenían por una cuestión u otra interés en acompañarnos aunque con Neith vendría su hermana o al menos esa fue su intención en ese instante. Concertamos el vernos unos días después y así, empezamos a sumar miembros para la expedición.

Iba a ser complicado adentrarse por los Humedales , no estaban en calma tras la horda orca, aun quedaban grupos de bestias haciendo cundir el caos por todo el Humedal pero tras tanta batalla, tras tanta lucha y guerras a la espalda de Made y mía, no era algo que nos fuese a impedir viajar aunque por supuesto, la precaución aumentaría unos enteros. En la decana anterior a la partida, acabamos de reunir los miembros de la aventura, muchos de ellos eran también integrantes del Gremio de Aventureros con sede en Athklata así que la ocasión serviría para conocer modos y maneras de cada uno. Por casualidad y como muchas otras veces los Llanos Exteriores iban a ser testigos del encuentro.

Caía la tarde, hacía buen día y la temperatura invitaba a charlar , así que a sugerencia del señor Kerloch pedimos una mesa y sillas al posadero de la Luz del Alandor , ocupamos nuestro asiento y la charla surgió espontáneamente.
Una mesa rodeada del propio señor Kerloch, Madeleine, Aitana, Kath Cantolunar, Axel y yo misma, fue notaria del primer acuerdo entre aventureros .
A las narraciones de sucesos inquietantes que acontecían, algún cotilleo y alguna novedad sumamos los recuerdos del museo que levantamos de la nada en nuestra antigua casa, La sede de la Eterna Melodía , y la oportunidad de encontrar nuevos objetos aunque no pudiesen exponerse junto al resto ya que, cuando cerramos nuestra Sede , toda la colección se envió cedida a la Myrdon para que Numina y Erven la custodiasen y dispusieran un lugar donde mostrarla . Con el abandono de la Myrdon, esos objetos pasaban a manos de la Arcanum aunque su salvaguarda seguía siendo la decana...al menos hasta donde nuestro pensamiento lógico decía. Kerloch se mostró interesado en saber sobre nuestro museo y labor por eso, no dudó en apuntarse al grupo expedicionario.
A los pocos días mapas ,libros y archivos iban a ser nuestros mejores aliados . Ante la tesitura que íbamos a vivir, convenimos en buscar la protección de algún clérigo. Fue a través de un anuncio que acudió la fe de Selune quizá en mor de la herencia de amistad que en otro tiempo nos unió a Selise y la Eterna Melodia. Acudió Gwenn(äelle) finalmente.

Pero para mi sorpresa, algunos de los humildes a los que tiempo atrás había apoyado y ayudado quisieron reconocerme como su heroína , y de sus pocas monedas apartaron entre todos una suma para comprar un pequeño surtido de pociones con la esperanza de que no corriese ningún peligro. Aquel pequeño surtido a mis ojos fue el más grande porque la gente humilde, los marineros , los huérfanos a los que dio cobijo aquel ala de orfanato o a los pescadores o incluso la marinería que a bordo contaba con los artilugios de flotación ahora veían la oportunidad de velar por mi existencia.

Y por si fuese poco, Rukvar. Aquel semi-orco siempre había sufrido maltrato durante toda su vida, de aspecto fuerte y temible que encontraba consuelo en la voz de la Eterna Made , no se perdía una de nuestras funciones, conocía todas las canciones de mi compañera bardo . Sentía sincera admiracion y amor fraterno hacia ella . Gran admirador de nuestra obra, fiel e incondicional de Madeleine ,se había presentado de inmediato al escuchar los rumores sobre el viaje que preparábamos para protegerla ,ser un escudo sobre todo para ella...(Continuará)
 
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La Infinita Venganza III

El camino. Un plan sin fisuras​

Todas las pesquisas que se llevaron a cabo, nos conducían a una historia olvidada por el mismísimo tiempo pero narrada en las noches de invierno al calor de una chimenea en cualquier taberna o contadas a modo de cuento para asustar a los niños y que obedezcan no alejándose.
Los lugareños comentaban en voz baja acerca de extrañas nieblas y desapariciones, de caminos en los pantanos de los que la gente no regresaba y que lo que antes eran escaramuzas con bandidos ahora era otra cosa. Todos coincidían en que la tierra se tragaba a la gente , era como si la niebla los arrastrase. Con estas mimbres, no quedó más remedio que emprender camino con cuanta más información mejor y como decían algunos valientes... si eso se contaba es que alguien había salido de ese lugar incierto para contarlo.

Al fin dimos con la información suficiente. Lo que descubrimos no solo nos daría tesoros, reliquias e historias sino que , intentaríamos en el proceso liberar un alma atormentada.
Made supo que hacia el norte, más allá de los pantanos de los Humedales, se levantaba un antiguo fuerte que, en tiempos, había sido custodiado por bandidos pero que mucho antes formaba parte de algo mucho mayor.

El nombre del lugar había sido olvidado pero su relato aun se escuchaba por boca de los aventureros.
Crecía como la espuma una historia que decía que desde que la niebla se apoderó del lugar, viajeros y cazadores de recompensas contaban que el fuerte escondía algo oscuro. Algunos narraban que bajo sus cimientos se ocultaba un acceso que conducía a una ruinas shoon ya olvidadas , tan solo un vestigio de la antigüedad.
Viejas canciones de bardos que vagabundeaban por los caminos, cantaban que por los negros pasadizos moraba un mal antiguo. El espíritu de una mujer condenada que, despechada, podía marchitar la vida de cualquiera que se atreviera a desafiarla sin embargo también cantaban la necesidad que había de liberarla , de purificar con las llamas lo que la ataba al mundo.

Sea como fuere, con todo el conocimiento acumulado y todas las precauciones tomadas, partimos de los Llanos Exteriores con las primeras luces del amanecer. Fueron días y días de camino hasta que al fin llegamos a una encrucijada. En ella debíamos decidir qué camino tomar, si el plagado de bandidos orcos desechados de la horda y abandonados por su infame ejército vencido, o bien, tomar el sendero atravesando los dominios de una Hydra. Decidimos no sé si con acierto o error el camino de las bandas orcas y saben los dioses que pudimos confirmar que aunque vencidos, eran capaces de poner en aprietos a cualquiera que no marchase prevenido.

Cerca de una charca, nos salieron al paso varios de ellos, pedían peaje para dejarnos cruzar en paz y no malgastar recursos en ellos pero desde luego, no íbamos a pagarles nada. Decidimos convencerlos de marchar con viento fresco a defecar en cualquier agujero pero ¡Ay, ay! los dioses y sus caminos torcidos nos hicieron dar un giro inesperado, verdaderamente extraño, y con más fisuras que la piel del pie de un mediano. De repente, el que parecía cabecilla de los orcos volvió a pedir peaje pero no un peaje al uso, no... quería llevarse a Kath Cantolunar para tener crías. Lo inmediato habría sido mandarlos de nuevo al agujero de estiércol donde durmiesen pero antes de que emitiésemos palabra casi, Kath dijo que aceptaba irse a cambio de que nos abriesen paso hasta nuestro destino.
Los orcos iban a encadenarla ya ante nuestra estupefacción cuando Kath susurró que la idea era matarlos cuando llegásemos al final de nuestro destino. Un plan sin fisuras, sin duda .
Tal broma, propia de un Erevanita, no podía salir bien de ninguna forma y al final, los pocos orcos que nos exigían peaje fueron muchos más no quedando otra opción que pelear y darles muerte. Todos marchamos de allí sin esperar que llegasen más . Días más tarde atisbamos una arboleda ...
 

Tuliosoyyo

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La infinita Venganza IV

Un lugar tranquilo. El que rompe , paga​


Era por la mañana en la tranquila arboleda, los pajarillos cantaban, las gotitas de rocío brillaban en multitud de colores sobre la hierba. El frescor de las horas tempranas del día eran testigo de las bromas y travesuras de algún Grilio afanado en mirar bajo la falda de Gwenaelle mientras ésta ,movía su bastón tratando de espantarle . Driadas , Sátiros y el Druida de la arboleda transmitían serenidad y paz en su gesto y maneras acorde a lo que transmitía el lugar.
Todos conocíamos el carácter imprevisible de los Sátiros, no tenían muy buen relato aunque no obstante, el que se situaba más cerca del Druida nos sonreía , teníamos la certeza de que también nos vigilaba .Don Kerloch se sorprendió al ver la figura de una Glaura explicando que siempre pensó que habitaban la temible infraoscuridad.

El Druida nos dio la bienvenida amigablemente preguntándonos después qué nos llevaba hasta allí. Todos respondimos al saludo de idéntica manera mientras Made explicaba el motivo de nuestro paso por el lugar y el incidente con los orcos. El señor de la Arboleda conforme con nuestra explicación , pareciendo ver más allá confirmó la información que obtuvimos previamente a la partida . Como era de esperar, el Druida quiso garantías de que el bosque no sería dañado ni profanado , que no quitaríamos la vida a ningún animal. Oportunamente Don Kerloch habló -Podéis mandar a algún guardián con nosotros a vigilarnos, no hay inconveniente, traemos intenciones puras-
El señor de los Druidas ,aun con la mirada bondadosa y limpia , volvió a advertirnos, El bosque nos observaba como también nos observaría el Sátiro que mandó para asegurarse del cumplimiento de nuestras palabras.

Continuamos nuestro camino a través de árboles magníficos, majestuosos, que se abrían mecidos por la brisa dejando pasar la luz que a su vez iluminaba el sendero como adornándolo con sombras karaturenses.
Axel disfrutaba caminando por el suelo cubierto por una capa de musgo suave como el algodón, nuestros pasos se amortiguaban con la hojarasca que coloreaba la pradera de líquen hasta que al fin reconocimos lo que parecía un árbol caído de dimensiones colosales. Estábamos en el camino correcto, a partir del árbol toda vida vegetal se marchitaba... pero ¿ y la vida justo antes del árbol?

Por supuesto que no, la vida previa al árbol gozaba de excelente salud. Un imponente Oso lechuza felizmente se rascaba la espalda en una más que enorme roca , todos habíamos oído o visto lo que esas criaturas eran capaces de hacer y esta en concreto no parecía haberse percatado de nuestra presencia hasta que Axel se acercó hasta él. Envainó su arma cumpliendo con la palabra dada al señor de la Arboleda, Gwenaelle por alguna razón desconocida se situó pegada a la espalda del montaraz, petrificada y más blanca que su túnica antes de partir.

El animal al vernos dejó su feliz rascada para colocarse en posición de ataque con la piel erizada. Gwenaelle anclada al suelo como si alguien hubiese hecho un injerto en el suelo con ella advertía a Axel sobre las garras del animal sin moverse. Don Kerloch con la sabiduría que da la edad, tiró de la capa de la joven para apartarla de una muerte casi segura. Aitana pedía quietud para poder salir airosos . El maese pensó que era mejor no molestarlo... y Kath...susurró -¿Fingimos muerte? Un plan sin fisuras, otra vez.
El Oso Lechuza rugió , casi la totalidad de nosotros comenzó a dar pasos atrás cuando vimos que se interponía entre unas crías y nosotros. El colmo dela mala suerte fue toparnos con una Osa Lechuza con sus crías.
Nuestro montaraz Axel continuó acercándose para calmar al animal, no íbamos a hacerle daño pues la furia del bosque caería sobre nosotros en forma de Sátiros, Grilios , fatas, driadas... la Oso lechuza intuyó el miedo y el nerviosismo de Gwenaelle que sumado al roce de la mano de Axel sobre su pelaje hizo que todo se pusiese negro, muy negro, sobre todo para la selunita que estaba a punto de desmayarse y el montaraz.

Muchos fueron los intentos de solventar la situación mas no parecían eficaces hasta que Don Kerloch con su boina calada hasta las cejas comenzó a conjurar.
Un impresionante muro de fuerza se interpuso entre nosotros y la Osa lechuza.
Cumplimos nuestra palabra de no dañar ninguna criatura del bosque mientras que primero despacio y luego marchando todo lo aprisa que pudimos rodeamos la posición de los animales. Dejamos atrás a la Osa Lechuza golpeándose contra el muro de fuerza invisible una y otra vez entrando en bucle.
Una vez lejos del peligro nos reorganizamos para proseguir hacia el norte, hasta nuestro destino.
Caminábamos atentos a cualquier otro percance que pudiese reservarnos el destino cuando de repente maese Tagnar se detuvo al ver un cadáver ,que debido a su descomposición, poco pudimos obtener que sirviese a nuestra misión. Aceleramos el paso hasta unirnos de nuevo con el resto del grupo mientras que una espesa niebla se formaba ante nuestros ojos...(Continuará)
 
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La Infinita Venganza V

El Poder de la Boina​

Sin duda habíamos llegado a nuestro destino. Un simple vistazo, y todos sus años de estudio, bastaron a Don Kerloch para tener seguridad de que habíamos traspasado a un plano superpuesto de sombras , con demasiadas criaturas incorpóreas ansiosas de absorber todo atisbo de nuestra vitalidad. Estábamos en Shadowfell. Era un mal sitio.

Desde que cruzamos la frontera entre los planos sentíamos como aún sin pasar al ataque, siluetas desdibujadas nos seguían como si tuviesen conciencia. Decidimos seguir siendo cautos y protegernos . De repente, el ambiente se tornó frio, era un frio extraño aunque Gwenaelle extendió los dones de su señora sobre nosotros en una protección llena de calidez y quizá por sus plegarias, las sombras sin rostro comenzaron a rodearla molestándola. Si por efecto de la magia divina algunas se disipaban no tardaban en ser reemplazadas por más siluetas sin rostro que nos seguían y rodeaban mientras avanzábamos por aquel lugar lleno de congoja y misterio. Por añadidura, Rukvar parecía cada vez más nervioso, su condición quizá le hacía oler el peligro y realmente cada vez era más complicado calmarle. Estaba a punto de cargar contra los seres incorpóreos hasta que de entre la niebla emergía una escena incomprensible para todos salvo para Axel.

*Recuerdo de Axel*
Observamos a un hombre con el ceño fruncido caminando de un lado a otro, preocupado. Su esposa con los ojos bajos y la voz apagada, murmuraba... mientras que cerca de la pareja un muchacho picaba piedra furibundo.

-No podemos seguir así... Cada día que pasa las deudas crecen.
-¿Y que otra opción tenemos?
-Me preocupa nuestro hijo...


Axel atendía aquella escena con el entrecejo arrugado mientras que el pequeño muchacho seguía picando la roca. Ante nuestros ojos aquel niño fue creciendo , tensando los músculos con cada golpe , su rostro cada vez nos resultaba más reconocible hasta convertirse en Axel, nuestro compañero de viaje . La imagen se desvaneció entre la bruma dejando a nuestro Axel lleno de dolor y rabia cargando contra la ilusión desvaneciéndose ya, profiriendo insultos a quien fue su progenitor . Nuevas sombras suplieron a las anteriores rodeándonos , cada vez eran más numerosas y más alargadas como si la rabia de Axel las alimentase y de la nada emergió una casa

*Recuerdo de Aitana 1*

Una simple ojeada fue suficiente para concluir que se trataba de la casa Galdrim en todo su esplendor. Al poco empezó a ser devorada por las llamas mientras se escuchaban alaridos en su interior. Axel volvía en si agotado, ayudado por Kath, que trataba de darle consuelo. El lugar se reía de nosotros.
Aitana una guerrera experimentada sabía que la oscuridad quería jugar con todos, con los recuerdos y tal vez con el dolor, sentía a pesar de todo ira y rabia, esos chillidos que sonaban le afectaban pero se mantuvo serena. Más y más sombras se unían a las anteriores .

*Recuerdo de Astrid*

De entre la niebla , una nueva ilusión , en ese caso un barco encallado tras un naufragio. Entre los restos y una tripulación inexistente una niña cantaba risueña ajena a los problemas. Aquel lugar distorsionaba cada uno de nuestros recuerdos.

Al pronto oímos una canción infantil y una risa acompañando la música. Sin casi percatarnos cruzamos el umbral de un portal y una nueva distorsión apareció ante nosotros.
Don Kerloch paró inmediatamente atendiendo a una pequeña cantarina que entonaba ,la letra decía así:

[*Cantarina*] Él se sumerge en libros, en mundos lejanos, su mente es codicia y un sin fin, pero al final siempre acaba olvidándose de su hogar donde el amor se ahoga en la tinta y el saber...
Aitana, de pasos servil, bajo la mirada fría de la Galdrim es su perfil... ella nunca brilla,... ella es Aitana la segundona, siempre detrás pero en la niebla podría destacar...


No había dudas de que aquel lugar nos consumía entre falsos recuerdos y pensamientos ocultos, nos consumiría si lo permitíamos. Como por arte de magia, la pequeña cantarina se giró apareciendo ante nosotros la viva imagen de Elara Kerloch buscando desesperada a su progenitor con su voz infantil gritaba

¡Papá! ¡No vuelvas a irte! ¡Tienes que quedarte! ¡Me lo prometiste!

Don James agarró su amuleto un instante, una cadena con una especie de víbora pareció moverse por sí misma retorciéndose mientras miraba a quien parecía su pequeña susurrando algo inaudible.

¡Siempre te marchas lejos y nos abandonas!
No quiero crecer sin ti! ¡Prometiste que nunca me dejarías!


Con gran templanza, Kerloch pidió continuar y la niña retrocedió desvaneciéndose entre sombras que se arremolinaban ante nosotros. Al traspasarlas un nuevo recuerdo afloraba.
Nuevamente aquella cantarina canturreaba con su vocecilla infantil

La eterna, caminante sin rumbo con muchos proyectos, deja todo a medias y ella se convierte en la eterna olvidada...
Eterna que sigues tu andar, dejando promesas que nunca cumplirás...


Rodeados de aquella bruma que nos encerraba desde que entramos en el plano, atravesamos un nuevo umbral y otra ilusión emergía entre sombras, bruma y miradas inertes.

*Recuerdo Made , Astrid y Rukvar*

El Teatro de la Alegría tomó forma, y también numeroso publico que aplaudía sin cesar ante la imagen de otra Made y otra Astrid. Rukvar , aquel semi-orco maltratado por sus amos aplaudía sin cesar al ver de nuevo aquellos momentos felices.
La ilusión representaba una obra de tantas en la memoria del teatro de la Alegría pero sin embargo, de pronto abucheos y silbidos de un público enfadado resonaban en el patio del anfiteatro, lanzaban cosas hasta que en un arranque se alzaron a golpear a las eternas del recuerdo. Rukvar, incapaz de discernir qué era cierto y qué no lo era transformó su feliz sonrisa en un rictus golpeándolo todo con tal de proteger a Made, a pesar de los intentos por calmarlo nada pudo contenerlo y entre golpes a la niebla las Eternas del recuerdo se fusionaron transformándose en otra mujer. Quizá la mujer de las leyendas. No obstante, las figuras se disiparon formando nuevas sombras que nos devolvían al pantano de aquel plano inerte.

Para nuestra sorpresa, un anillo apareció de la nada en nuestros bolsillos, seguíamos caminando y nuevos recuerdos e ilusiones llegaban.
Cada miembro de la expedición se consolaba entre sí a medida que nos asaltaba un recuerdo. Kath como bardo entendía bien lo que significaba el rechazo del público, por fortuna, tanto Made como yo conocíamos bien la verdad y el recuerdo no pudo afectarnos . Pero ¿Qué sucedería con alguien con menos recorrido vital?
Vimos entonces formarse la figura de Gwenaelle junto a dos temibles asesinos, se mostraba altiva, segura de sí misma y con un gesto desafiante se dirigió a nuestra joven Gwenaelle

*Recuerdo de Gwenaelle*

En la oscuridad podrías encontrar la verdad que la luz oculta. Solo en el olvido se alcanza la paz, en ella encontrarás la libertad que tanto anhelas, el conocimiento que tanto ansías...
No te resistas...
Abandona la inseguridad que la luz alimenta. En la oscuridad la paz y el conocimiento te esperan..
.

Gwenaelle inquirió a su opuesta implorando a la dama Luna que le diese fuerzas mientras una vez más, las sombras se arremolinaban alrededor de la joven sacerdotisa empujándola a dar pasos hacia un puente entre la niebla. Al primer paso, el puente pareció resquebrajarse mientras que nuestra joven compañera sacó las fuerzas necesarias para resistir las palabras tentadoras de su otro yo, las sombras la rodeaban preocupantemente y de los remolinos de figuras alargadas una Noctala se materializó atacándonos. Mientras nos defendíamos, el puente acabó derrumbándose cayendo al vacío. Fue en ese ataque que Rukvar murió . De nuevo la niebla se volvió más densa dejándonos una vez más en el páramo , un arpa tomó forma en nuestras manos.
Las sombras inertes nos abrían el camino hasta un nuevo umbral, pronto vimos el lugar del recuerdo que nos esperaba.

*Recuerdo de Tagnar*

¡Vergüenza!
¡Vergüenza!
¡ Vergüenza!
¡ Vergüenza!

Los enanos al unísono gritaban lo mismo, vergüenza, mientras en un trono se alzaba una figura real que con desagrado miraba a maese Tagnar.

Turín Rompe-cráneos, III Rey de la Runa espetó a Tagnar :

¡Hijo de la codicia, enano sin honor. Os importa más el oro que las gestas a vuestro clan !

Los enanos sombríos repetían ¡vergúenza! ante nuestro noble enano quien respondió defendiéndose sin caer en la trampa . Otra vez , la voz cantarina continuaba su obra musical, Maese Tagnar resistía seguro de la fidelidad a su rey y su pueblo. Un ilusorio rey enano, iracundo, se desvaneció surgiendo en su lugar espíritus marchitos por todas partes. Eran espíritus enanos que nos atacaron por doquier mientras se burlaban de maese Tagnar.

¡Tagnar, Tagnar... su tierra llora su traición, le arrastra la vergüenza no tiene redención por las rutas de su codicia no tiene honor ni tiempo para su clan...!

Cada vez más agotados regresamos al lugar anterior con una llave en nuestra mano. La densa niebla nos abría el camino único hacia una puerta que cruzaríamos tras recuperar fuerzas y recomponernos.

Aunque la puerta estaba cerrada, parecían las ruinas Shoon que buscábamos y en nuestros oídos resonaba la voz cantarina continuando su obra.

*Voz alma errante de las ruinas*

Me robaste el tiempo, me robaste la paz, y ahora en mi corazón un vacío que no da más...
El dolor me consume, no puedo escapar, un cautiverio sin fin que no sé sanar... me l
levaste lejos, me dejaste sin luz... en la soledad prisionera...

Cada lágrima, cada grito ahogado, no quería tu amor pero me forzaste a amar, nunca quise ser tuya y ahora este es mi final...
me encuentro sola, en la oscuridad, en la quietud no busque que me encuentres, no quiero mas voces, no quiero luz...


El lugar era siniestro, se mantenía en pie a duras penas pero también cada trampa que lo custodió en tiempos pretéritos. Las paredes conservaban su majestuosidad , las columnas eran increíbles y cada paso había algún trozo de un pasado mejor. Al pisar una de las trampas antiquísimas el mal que protegía el lugar despertó y de los muros de ladrillo surgían no muertos decrépitos y podridos. Finalmente Don Kerloch se atusó la boina soltando un conjuro ígneo que los mandó a un descanso eterno y tranquilo
Gwnaelle supo que el mal al que nos enfrentábamos era una banshee, cuya alma estaba atada al lugar, condenada a vagar en busca de su paz
La única forma de derrotarla era quemando el objeto que la anclaba, pero además para que descansase debía comprender su dolor y sufrimiento de forma genuina, con sinceridad.

Made había estado estudiando ese lugar, sabía que la mujer del ser que protegía las ruinas fue una bardo de quien un señor Shoon se encaprichó, la secuestró y encerró en una habitación. Cayó enferma, y al ver la gravedad y el inminente final recurrió a su consejero para sanarla ,algo se torció .

* Ilusión de Kath*

Continuamos avanzando hasta que entramos a la habitación donde la pobre bardo fue encerrada, custodiando el lugar unos elfos extraños , con aspecto sombrío y el rostro pálido. Eran Shadarkais que nos miraron todos a la par mientras que aquella voz cantarina que nos estaba atormentando desde que asomamos por el plano se materializó en Kath, alzando la voz en una sentencia

-Ya no hay nada que temer, conmigo os quedaréis, y ya no habrá más amanecer...

Uno de los elfos extraños nos advertía:

No la escuchéis, su grito puede consumiros
¡Quemad sus posesiones antes de que grite!


Al mismo tiempo que advertían tensaron los arcos hacia la kath ilusoria disparándole y el rostro risueño se tornó sombrío mientras preparaba su grito mortal.
Los Shadar Kai cayeron fulminados mientras que Don Kerloch arrasaba con fuego las pertenencias de la mujer en otro tiempo viva , el resto combatía los lamentos de la Banshee a su manera , cada embestida del mal era peor y nuestras fuerzas más débiles. Los dioses quisieron que finalmente la Banshee se liberase de ataduras, suspiró profundamente y se desvaneció con una sonrisa perdida hacía demasiado tiempo.

Auxiliamos nuestras bajas , Kath había sucumbido. Curamos nuestras heridas y sin darnos un respiro el suelo comenzó a temblar y el techo a derrumbarse. Corrimos buscando una salida pero a cada derrumbe un pasillo hacia el exterior se nos cerraba. Íbamos a morir.
En ese momento de desesperación, James volvió a calarse la boina y como por arte de birlibirloque ésta dejó salir la inteligencia severa del arcano que dijo entusiasmado y apremiado lo siguiente:


¡La teleportación no funcionará a nuestro Plano Material, no .. ¡Pero esto sí!

Comenzó a recitar un conjuro complejo desdoblando los planos para llevarnos a todos estrepitosamente por un tobogán . . . un largo tobogán con su Deseo que acabaría en los páramos del Alandor.
Por el trayecto las sombras se difuminaban, el paisaje a un lado tornaba pura luz cegadora y al otro sombras retorcidas y oscuridad profunda aunque no obstante...

¿Estamos seguros de que esto son los Páramos del Alandor?

Nos miramos unos a otros perplejos, ojipláticos, sin duda estábamos en una isla desierta pero por fortuna, el poder de la Boina volvió a aparecer pues ahora sí, la Teleportación a casa funcionaría y...¡Funcionó!

FIN
​
//Y aquí acaba la historia del viaje arqueológico-festivo a unas ruinas random que pasaron a mejor vida porque por donde pasamos no crece la hierba ya. Múltiples de gracias al dm,DM KAP(U)ILLO por sorprendernos tanto con la ambientación y miles de gracias a todos los que lo habéis hecho posible, la mayoría no habíamos roleado a penas pero ha sido un placer y espero repetirlo. A los que no estuvieron pues , seguro coincidiremos en alguna nueva aventura. Besis pa tos!
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