KATH CANTOLUNAR
-¡Madre, me voy!-. Exclama alegremente la elfa.
-Ay, mi tierna y dulce mariposilla! Sabía que este día llegaría. Siempre has sido una soñadora, aventurera como tu padre. Prométeme que regresarás con historias de héroes y misterios por descubrir… - La voz de la madre se quebró...