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Bachillerátum: Teologia

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Apilador de Muros de Fuego
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Panteón Benigno
por Elizenda


-“Bien, inicialmente deseo presentarme. Soy Hans Ritcher y seré vuestro profesor. ¿Imagino que los que estáis aquí ya habéis leído el temario de las asignaturas que daré?” Pregunto el alto clérigo de Oghma

Tanto Elizenda como Anigmar asintieron, este ultimo mesándose los bigotes, Hans al comprobarlo siguió hablando.

-“Iremos avanzando poco a poco entre los diversos temas. La clase de hoy será la primera de teología, pero a su vez estará ligada con la primera de Personalidades de Amn. Con esto quiero decir que intentaré hacer el temario lo más ameno y participativo posible. Aquí se impartirá la teoría justa para que ustedes mismos puedan llegar al desarrollo de una conclusión. Dicho esto, empecemos la clase.”
Dijo Hans acabando su introducción a la vez que sus dos alumnos asistían de nuevo en silencio. Anigmar D’Rivas aprovecho para sacar un viejo libro descosido de piel, ordenando unas hojas arrugadas de su interior al abrirlo.

-“Hoy hablaremos del panteón benigno y nos centraremos en tres dioses. ¿Alguno sabría decirme cuales son los tres dioses que son citados comúnmente a la vez?” Pregunto Hans, interrumpiendo el breve descanso que se había concedido tras introducir lo que tenia pensado para sus clases.

-“¿Los de la casa de la triada? Tyr, Torm e Ilmater.”
Respondió de forma apresurada Elizenda, sin dar tiempo de contestar a Anigmar.

-“Sí, exacto. Tyr, Torm e Ilmater. Y alguien sabría decirme, si los tres son dioses del bien, ¿En qué se diferencian? Al fin y al cabo se supone que los tres luchan por un ideal ¿Cuál es la razón de que haya tres entonces?” Contesto asintiendo a Elizenda para a continuación volver a hacerle otra pregunta a sus dos alumnos.

-“Tyr se centra mas en la justicia, Ilmater en el sufrimiento...”
Empezó a contestar de nuevo de forma apresurada Elizenda.

-“Sí, correcto. Pero dejemos que Anigmar haga algún comentario.”
Comento el clérigo interrumpiendo a la joven de color de pelo anaranjado para centrar su mirada en Anigmar mientras le preguntaba. “¿Usted que cree?”

Este último se rasco la nuca algo avergonzado a la vez que miraba tanto Hans como Elizenda tras un momento empezó a hablar.
-“No sé mucho de los dioses benignos, la teología no es mi fuerte...”

Elizenda que estaba sentada en la primera fila se giro hacia atrás, observando unos instantes a Anigmar que estaba sentado detrás de ella. Muchas veces la joven no se daba cuenta de la suerte que había tenido al criarse en Candelero y recibir una educación impartida por los clérigos del templo de Oghma. Se llevo la mano a su medallón que le había sido regalado por el hermano Randal, el clérigo fallecido que le habían enseñando casi todo lo que ella sabia, tomando nota mentalmente para que tras la clase hablara con Anigmar para animarle y no se sintiera acomplejado por los conocimientos que ella poseía después de todo ambos también eran estudiantes de las clases de Darwi y en tema de herboristería Anigmar había demostrado poseer mayores conocimientos que Elizenda.

-“Bueno, no se preocupes.” Contesto Hans sonriendo a Anigmar. “La diferencia entre estos tres dioses es su método de actuación para lograr el objetivo común, el bien.”

-“¿Y Torm?” Pregunto Anigmar mientras iba tomando nota en las hojas de su viejo libro.

Elizenda antes de contestar miro a Hans para ver si este le permitiera responder a la pregunta de su compañero sin embargo el profesor lo hizo el mismo.
-“Como bien ha dicho Elizenda, Tyr es el principal y más importante de ellos, es conocido como el dios Justo. Por ello podemos decir que el método que utiliza Tyr para llegar al bien es mediante la ley. No en vano aclaman que la justicia es ciega. Torm por otro lado, es un dios leal, fraternal. Esto no implica que acepte incumplir una ley, pero si será moralmente más aceptable si con ello se protege al indefenso. Por otro lado, Ilmater es el punto totalmente opuesto, los clérigos que procesan esta fe, no presentan una lucha intrínseca contra la tiranía. A diferencia de Tyr o Torm, los seguidores de Ilmater están dispuestos a aceptar y padecer el sufrimiento de los desvalidos para así aliviar su carga. Dicho esto ¿Cómo reaccionarían ustedes ante un acto de maldad? Partiendo de la base que tengan que reaccionar guiándose por el ideal del bien. Pongamos que ven a un niño robando una barra de pan, y la guardia lo captura. ¿Dirían que han sido ustedes?”

Anigmar negó rotundamente con la cabeza mientras que su compañera ofrecía una alternativa.
-“¿No se podría arreglar pagando la barra de pan por el niño? Así el tendero recibiría su oro y el niño la barra de pan ¿todos estarían contentos de esta forma?”

-“Técnicamente no, pero eso lo trataremos en la clase de derecho. Sí, pero el delito ya ha sido cometido. Aunque posteriormente sea arreglado, es decisión de la guardia si pasarlo por alto o no.”
Le contesto Hans.

-“Exacto es un delito. Si le pagas la barra y se va sin un castigo podría repetirlo.”
Ratifico Anigmar mientras Elizenda acariciaba su barbilla pensado en lo dicho por su compañero y su profesor.

-“Aunque lo que has planteado, Elizenda, es interesante.” Apostillo Hans tomándose unos segundos para observar a sus alumnos antes de continuar con la clase.

-“Os explicaré, según los Dogmas, las diferentes maneras de actuación. Un Clérigo de Tyr al presenciar esta escena, intervendría y haría que el guardia no castigue al muchacho, por otro lado, obligaría al niño a devolver la barra de pan y que le diesen una buena reprimenda. Un Clérigo de Torm, haría algo muy similar, solo que además compraría una barra de pan para el niño. Este pequeño matiz, en un acto tan trivial puede que parezca no tener importancia, pero si son conscientes de la connotación que lleva el dar o no dar, la barra de pan, a gran escala el nivel de actuación es totalmente diferente. Por otro lado, el Clérigo de Ilmater, diría que ha sido él, el ladrón y recibiría el castigo. ¿Tenéis alguna duda?”

Anigmar negó con un simple movimiento de cabeza mientras que Elizenda se mantenía callada. Viendo que sus alumnos no tenían ninguna duda, Hans prosiguió.

-“Bien, ahora os explicaré brevemente la historia de estos tres dioses, porque como es obvio, de algún lado han tenido que salir. Tyr es uno de los dioses más antiguos de Toril, aunque su fe no esté muy extendida en Faerun y no tenga capillas consagradas esto no quiere decir que sea el menos importante, sino al contrario, de la Triada es el dios más poderoso. Tyr llegó a este plano con el ritual conocido como la Procesión de la Justicia, esto data de los primeros días de existencia del mundo, y libró una gran batalla liderando un ejército de Arcontes. Tyr derrotó a Valing, y con su muerte terminó con el caos. Por ello su atributo principal es la justicia. Ahora hablemos de Torm. ¿Alguien sabe algo de el?”
Pregunto Hans a sus alumnos, tomándose un descanso en su explicación.

-“Se le conoce también como la furia leal.” Se apresuro a contesta Elizenda para a continuación morderse los labios mirando a Anigmar, de nuevo se había apresurado sin dejarle la oportunidad a su compañero de contestar.

-“¡Uhm! He visto varios paladines que siguen su dogma.”
Comento Anigmar

Elizenda asintió recordando a varios miembros de la orden del radiante corazón que había conocido, así como al sacerdote Trein, siguió hablando, después de todo Torm era una divinidad sobre la cual había leído mucho aunque fuera a través de una paladina campeona suya heroína de varias leyendas, las cuales Elizenda había leído todas en la biblioteca de Candelero.
-“Torm fue un humano que se gano su divinidad, lucho contra perdición.”

-“Sí, así es. Los libros narran que Torm fue un guerrero consagrado a la causa de un gran rey. Y sí, fue Torm el que luchó contra Perdición.” Contesto Hans dando la razón a Elizenda, la cual asentía satisfecha mientras Anigmar seguía tomando notas en su libro.

-“De hecho, durante la guerra de los trastornos el combate entre Torm y Perdición fue tan intenso que ambos se destruyeron. De Torm hay muchos cantos y poemas, es probablemente la figura más inspiradora de todas. Simboliza el luchador incansable, el que no duerme, el que siempre acecha al mal y lo vigila.”
Añadió Hans, concluyendo el tema dedicado a la furia leal. "¿De Ilmater sabrían decir algo?" Pregunto el profesor, pasando al tercer miembro de la casa de la triada.

-“Que es tan antiguo como el mismo Tyr.” Dijo Elizenda, contestando de nuevo antes que su compañero.

-“No conocí nunca nadie que lo adorase.” Contesto Anigmar al profesor Hans. Este último pareció sorprenderse ante la respuesta de su alumno.

-“Pues eso si que es raro, su religión es una de las más extendidas en todo Faerun. Veréis, a diferencia de Tyr o Torm que luchan contra la tiranía y la maldad, a Ilmater hay infinidad de templos consagrados, que por un módico precio, acogen a muchos vagabundos, huérfanos y gentes caídas en desgracia. De hecho, si entrásemos en estadísticas, el templo de Ilmater de los barrios bajos es el templo más visitado de Athkatla, el año pasado se hizo un registro y su número de visitas quintuplico las realizadas al templo de Lazhander. Para toda aquella gente que no es aventurera, es decir, campesinos y trabajadores Ilmater es un pilar fundamental en sus vidas, cuando caen enfermos es en el único templo donde les acogen sin importar su condición social. ¿Alguno ha visitado el Hospicio de San Aunnur?”

-“Hasta hace poco era el mejor lugar para poder dormir sin sufrir pesadillas.”
Comento Elizenda refiriéndose a la ola de pesadillas que asolo la ciudad hasta que se realizo el ritual de sacralización.

-“Y de forma gratuita. ¿Pudo hacer lo mismo dentro del templo de Lazhander, o el de Talos?” Le pregunto Hans.

-“El padre montinus solo acepta donaciones, sin importarle las cantidades.” Contesto la joven tras negar con la cabeza respondiendo de esa forma a la pregunta formulada por Hans.

-“Llegados a este punto, me interesa saber que creéis. ¿Cuál es el mejor medio para enfrentarse al mal? ¿El camino de Tyr? ¿Torm? ¿O Ilmater?” Pregunto el clérigo tras chocar sus manos para llamar la atención de sus alumnos.

-“Torm” Contesto convencido Anigmar adelantándose a su compañera.

-“Los tres tienen la misma finalidad pero recorre un camino distinto para llegar a ella.” Añadió por su parte la joven barda.

-“Sí, pero si tuvieras que escoger uno y justificar porqué es mejor que los otros dos. ¿Cuál escogerías y como lo justificarías? Ve pensando lo mismo, Anigmar.”
Dijo mientras miraba al otro trovador.

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-“Ninguno es mejor ni peor.” Volvió a decir Elizenda alzando los hombros algo confundida. Anigmar aprovecho para dar su opinión animado por Hans.
-“Es fácil por el camino de Ilmater no me sacrificaría por lo que hizo otra persona quien comete una falta debe afrontarla y aprender con ella. Siguiendo a Tyr si ocurre un engaño la ley hará pagar a alguien por algo sin otra solución. Sin embargo Torm sabe lo que tiene que hacer y no le importa dentro de lo que se pueda esperar los medios, lo que importa es el fin ¿no?”

Elizenda lo miro algo asombrada por su respuesta. Mientras el profesor le contestaba.

-“Bueno. No y si. El fin es importante, pero si para llegar a este fin hemos de caer en actos malvados, ética y moralmente la finalidad quedaría ensuciada y ya no seria un acto de bondad. Sino de egoísmo, egocentrismo. Según los Dogmas de estos tres dioses, claro. De todos modos yo no soy quien para deciros cual es el mejor camino, yo solo intentaré daros las herramientas para que escojáis el que creáis más acertado.”

Anigmar asintió siguiendo tras ello con su argumentación
-“Claro por eso hice hincapié en dentro de los limites de sus medios disponibles, si un seguidor de Torm debe hacer algo para luchar contra el mal y para ello debe desobedecer una orden sin importancia ¿lo hará cierto?”

-“Si, con toda probabilidad lo haría. Aunque a Torm se le considere El Leal, no es una lealtad extremista hacia un sistema o un superior, sino hacia un ideal.”
Concluyo Hans mientras se giraba hacia Elizenda para que ella también diese su opinión.

-“Como he dicho antes, los tres tienen la misma finalidad pero recorre un camino distinto para llegar a ella. Por ejemplo si un representante de las tres deidades debe proteger a un inocente contra una amenaza. El seguidor de Torm desenvainaría su espada para enfrentarse a ella y la derrotaría matándola. El seguidor de Tyr la capturaría para llevarla ante la justicia y el seguidor de Ilmater protegería con su cuerpo quizás muriendo en el intento al inocente permitiéndole huir y avisar a la guardia sí acaso. En los tres ejemplos la víctima quedaría a salvo ¿cierto?”

-“Me parece muy valido lo que has dicho. De todos modos, y cambiando de tema, tened muy presente una cosa. Fallar a un dios, en según que cosas, no implica la desaprobación total de este. Muchos Tyranos han errado en sus veredictos ejerciendo como jueces, y no por ello Tyr les ha castigado. Con esto quiero deciros que estos tres dioses, de algún modo u otro, contemplan el posible fracaso de sus seguidores, y lo perdonan. Os pondré un ejemplo. Hace tres semanas recuperamos el Libro de Juicios de Bilem el Valiente, un juez Tyrano de Cormyr. De hace cuatrocientos años. Cuando examinamos su Libro de Juicios. Nos dimos cuenta que de los 831 veredictos emitidos por él más de la mitad eran erróneos. El mismo, tiempo después, anotó sus fallos. Por ello Tyr no le defenestro de su cargo. Entonces. ¿Si los dioses permiten equivocarse a sus seguidores en asuntos tan importantes como la vida o la muerte, realmente atienden a un acto benigno? Pongamos que de esos 415 veredictos erróneos han desembocado en la muerte de personas. Y pese a todo, ese Juez ha seguido gozando del toque de su dios. ¿Lo veis justo?”

Anigmar frunció las cejas para a continuación comentar lo que el pensaba:
-“Si siguiera a Tyr no lo vería justo, ese hombre debería salvar 415 vidas si tanto cree en la justicia ¿seria lo moralmente correcto para el no?”

-“Sí, eso es correcto. Lo que realmente importa, en el ámbito ético y moral es que sus errores no fueron originados por su desinterés o despreocupación.”
Contesto Hans.

-“Es propio del ser humano equivocarse para después redimirse.”
Añadió Elizenda por su parte, recordando lo dicho por Hans al principio de la clase sobre el hecho de que la justicia era ciega.

-“Es propio en nuestra naturaleza equivocarnos y, aunque yo no pueda daros la respuesta a esta pregunta, los dioses contemplan estos errores y los aceptan. Hasta cierto punto, claro.” Respondió esta vez Hans a Elizenda. “Quería enlazaros esta clase, con la de personalidades de Amn, pero veo que no me dará tiempo, así que solo quiero añadir un dato más. En muchas ocasiones el fanatismo nos lleva a cometer locuras, al menos, visto desde el exterior. Los dioses, aunque los citemos dentro del panteón del Bien no responden a un ideal supremo de "Bien". Sino que ellos mismos aspiran a alcanzar esa máxima. Un ejemplo de esto, son los fanáticos seguidores de Tyr que en sus rituales se extirpan los ojos o se mutilan una mano. ¿Creéis que hacer esto es algo cuerdo?”


Elizenda dejo escapar un suspiro de asombro y sorpresa para decir de forma tajante que en absoluto era algo cuerdo. Anigmar tampoco le veía así pero lo argumento.
-“No es cuerdo pero si va en sus principios es difícil hacerles cambiar de opinión.”

-“Si, pero, si en teoría su patrón representa al bien. ¿Que sentido tiene permitir el sufrimiento de tus seguidores? Y más cuando es para algo tan estúpido e inútil como el de parecerse a su dios.” Pregunto de nuevo el profesor a sus dos alumnos.

-“Como bien dijisteis, es "fanatismo" nunca es bueno.” Contesto Anigmar encogiéndose de hombros.

-“Los extremos nunca son buenos.” Apostillaba tristemente Elizenda.

-“Tu mismo lo has dicho, pero es algo moralmente aceptado en las filas de los seguidores de la triada. ¿Tenéis alguna duda de lo que hemos hablado hoy?” Quiso saber Hans como dando a entender que con eso se iba a finalizar la clase.

Anigmar negó con la cabeza mientras miraba sus hojas como satisfecho de haber tomado nota de todo.

-“Por ahora no.” Contesto sonriendo Elizenda aunque se preguntaba mentalmente si pudiese ser que al día siguiente le surgiera alguna.

-“Bien, pues entonces doy por concluida la clase. En la próxima intentar tener muy presente lo que hemos hablado hoy, pues empezaremos hablando de Aldaris, un paladín de Tyr y de Preston de Argluna. Espero que os haya gustado.”


-“Ha sido una buena lección.” Dijo Anigmar mientras se levantaba.

Elizenda opino igual solo lamentaba que tan pocas personas hallan acudido a la oportunidad que les otorgaba el templo del señor del saber en ampliar sus conocimientos y esperaba que para la siguiente sesión sus filas fueran mayores.
 

obijuankenobi

Vampiro buceador de lagos
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CONOCIMIENTO, TORMENTAS Y CAZA

De nuevo los alumnos habían sido convocados para las clases del bachiller del templo de Oghma impartidas por el sacerdote del señor del saber; Hans Ritcher. Elizenda había acudido a la llamada llegando la primera al santuario, cada vez que se encontraba allí volvían a ella los dulces recuerdos de su niñez; rememoraba las clases impartidas por el clérigo Randal en el templo de Oghma de Candelero y cada vez añoraba el sacerdote al cual le debía gran parte de los conocimientos que poseía.

-“Adelante.” Oyó decir a Hans la joven mientras ojeaba un libro haciendo que levantara la mirada y girase la cabeza hacia la puerta. Allí se encontraba una persona conocida y muy querida por Elizenda, nada más que Darwi Orade, la maestra de herboristería que la había aceptado como alumna.

-“Gracias, perdón por el retraso ¿Espero no interrumpir nada?” Contesto la elfa lunar sonriendo muy alegremente al sacerdote mientras se adentraba al interior del templo, se acerco al primer banco donde estaba Elizenda sentándose a su lado. Ambas mujeres intercambiaron unas sonrisas.
Elizenda se alegro de que Darwi acudiera a las clases, tiempo atrás la elfa le había confesado que deseaba poder asistir a las lecciones, después de tanto tiempo enseñando a los demás deseaba pasar al otro lado y convertirse en alumna.

-“¡Oh! No, no se preocupe. Puede asistir quien quiera a estas clases ¿Darwi, verdad?” Pregunto el clérigo mientras la elfa se sentaba.

-“Así es Darwi Orade, señor.” Le contesto ella. Elizenda no se sorprendió estaba claro que Darwi era conocida en Amn y los recién llegados rápidamente oían hablar de ella.

-“Esperaremos un poco a ver si viene Anigmar.” Comento el sacerdote refiriéndose al otro alumno del bachiller. Junto a Elizenda, Anigmar era el único que había mostrado interés en asistir a todas las clases para completar su formación, aunque ocasionalmente el templo permitía que cualquiera asistiera de forma puntual a una determinada clase como había sucedido en la anterior.

Para hacer más ameno el tiempo de espera, Hans pasó a relatar a las dos mujeres su último encuentro con Trein, el clérigo de Torm. Hans lo definió como el socio de Darwi pero Elizenda sabia que ambos eran mucho mas que socios, las miradas que se echaban así como las muestras de cariño de las cuales había sido testigo la joven le hacían sospechar que incluso había entre ellos algo aún mas fuerte que una simple amistad. Por lo visto Hans como representante del templo había abordado a Trein para encargarle un pedido de pócimas y este ultimo había confundido al Oghmita con un vampiro. La pobre Darwi avergonzada bajo la cabeza disculpándose por la reacción de Trein, explicándola por el encuentro que tuvo Trein con una de esas criaturas hace poco. Hans no le dio mas importancia al hecho, aun más, se mostró comprensible hacia Trein ahora que entendía las razones. Elizenda ignoraba todo de ese suceso incluso se mostró muy sorprendida al enterarse que los vampiros no eran criaturas que formaban parte de las leyendas como siempre había creído. La ignorancia de Elizenda sobre el tema extraño tanto a Darwi como a Hans, este último le informo que en la ciudad había habido en tiempos un importante clan de vampiros, llamado el clan Bhodi con su correspondiente corte. Tal organización social dejo perplejo a Darwi, por lo visto ignoraba los usos y costumbres de los vampiros sabiendo de ellos solo su existencia. Viendo que sus palabras habían despertado el interés de las dos mujeres y quizás temiendo que el contenido de la clase se podría desviar el clérigo dio por finalizado el tema de los vampiros aclarando que era una materia muy extensa del cual prefería no empezar a hablar y que consideraría hacer un seminario sobre vampiros si hubiese publico para ello.

-“Hoy hablaremos de Oghma y luego pasaremos a las deidades malignas, inicialmente la clase iba a ser sobre Perdición, Cyric y Talos. Pero por un problema burocrático de última hora la clase será únicamente de Oghma, Talos y Malar.” Iba diciendo Hans tras dejar atrás la conversación sobre los no-muertos cuando entro de forma apresurada Anigmar que se sentó en él último banco.

-“Saludos, disculpen el retraso.” Exclamo Anigmar jadeando a la vez que sacaba unos pergaminos, de un bolso, para ir tomando notas. El saludo de Anigmar fue correspondido por los tres presentes.

-“Empecemos.” Dijo Hans tomando la palabra, “Si bien es cierto que hoy hablaremos de Oghma del cual estoy mas que orgulloso de poder charlar siento especial predilección hoy por Malar así que lo dejaremos para el final. Haciendo memoria y volviendo a lo que os he explicado por encima en las primeras lecciones, debéis recordar que Shar y Selune crearon Toril y que después fue Khauntea la que lo dotó con vida. Ahora bien la vida en si mismo no es nada si no tiene consciencia y siendo minuciosos podemos decir que hasta una planta tiene un tipo muy primitivo de conciencia o raciocinio, por ello es que los girasoles giran para dar la cara al sol y florecer. Así que cuando hablamos de "Vida" en este momento de la creación es un concepto abstracto muy difícil de comprender. Y aquí la importancia y el peso de Oghma de cara a todo este proceso inicial. Después de que Khauntea crease la vida todo seguía siendo un caos anárquico a nivel filosófico, es decir, imaginar que nada es lo que es. Fue entonces cuando Oghma, igual que otras deidades viajeras apareció y observó la creación, en el caso del señor del Saber su función fue dotar de nombre a todas las cosas. Definiéndolas por primera vez y quebrantando el caos establecido. Mucha gente cree erróneamente que la única función de Oghma fue dotar de nombre, y que por eso una silla se llama silla y no mesa, no obstante es un pensamiento erróneo. Tened presente que estos nombres que él utilizó cobraron tanta fuerza que otorgaron un autentico valor a las cosas. Y ese valor esta intrínsecamente ligado con la función que cumple cada cosa. Es decir, el Atador no solo nombró al objeto que se usa para sentarse, silla, sino que al hacerlo otorgó también la definición al objeto como objeto que se usa para sentarse.”

-“¿Si Darwi?” Pregunto el clérigo haciendo una pausa al ver que la elfa levantaba la mano.

-“Pensaba que otorgar un nombre a las cosas tiene un grandísimo valor. De hecho pienso que gran parte del desentendimiento de las personas viene por no llamar igual a las cosas o sea si yo digo “silla” en mi mente aparecerá una pero no creo que ninguno de los presentes sea capaz de “ver” mi silla cada uno verá una diferente y es aquí que existe confusión entre las personas si todos fuéramos capaces de ver la misma silla, no habría confusión entre las personas.” Expuso Darwi

-“Si pero entendemos el concepto de silla y sabemos como es una silla y para que sirve.” Añadió Elizenda.

-“Interesante aportación de ambas, además esta muy relacionada con lo que iba a decir a continuación. Tened presente que para realizar cualquier proceso inteligente de pensamiento, es más para realizar cualquier procedimiento de pensamiento hace falta algún tipo de lenguaje. Si no tuviéramos un lenguaje definido o directamente no tuviéramos lenguaje seriamos todos incapaces de llegar a ninguna conclusión lógica o ilógica, directamente no pensaríamos. Sea en la lengua que sea o sea con el dialecto que sea alguien puede pensar porque en su mente asociará una cadena de cosas y darán como resultante otras cosas, la importancia de Oghma para Toril no fue solamente la de otorgar un "valor" a cada objeto sino que además introdujo el intelecto.” Iba explicando Hans mientras Anigmar no dejaba de tomar notas.

-“¡Uhm! Pero existen varios idiomas y no todos los hablan todos, aunque en cada idioma exista una palabra que signifique silla si no entiendo el idioma tampoco podré saber que esa palabra significa silla.” Dijo Elizenda cortando a Hans.

-“Pero si alguien dibuja una silla se entiende en cualquier idioma, es el lenguaje de los símbolos.” Apostillo Anigmar dando una respuesta a su compañera mientras levantaba la vista de su pergamino.

-“Si, eso es cierto.” Volvió a tomar la palabra Hans desde la tarima. “Pero eso es una bendición más que un inconveniente. Además y esto es la segunda parte de lo que estaba explicando los nombres que Oghma dio a cada objeto. No son los nombres que utilizamos nosotros para nombrar a las cosas. Nosotros nos expresamos mediante el común igual que un elfo lo podrá hacer en élfico y un Aasimar en celestial. Los nombres que utilizó Oghma para nombrar a todas las cosas son conocidos como los Nombres Verdaderos. Estos nombres no son conocidos por nadie o casi nadie ya que son palabras de gran poder capaces de someter a lo nombrado. Hurga decir que cada persona tiene un nombre verdadero distinto así como cada objeto. Por eso, esos nombres son guardados por el atador con tanto recelo. Imagino que habréis oído hablar de los conjuros de Palabras de Poder. Un conjuro de palabra de Poder puede forzar a alguien a hacer cosas que no desea, no obstante y sin intención de profundizar en ese tema como todo sortilegio urdimbrico puede ser repelido, contraconjurado o resistido. Pues el efecto de conocer un nombre verdadero podríamos asimilarlo con este hechizo, solo que sin salvación posible.”

-“¿De conocer un nombre verdadero cual seria el poder que me otorgaría?” Pregunto intrigada Elizenda tras alzar la mano y serle concedida la palabra por Hans.

-“Todo su significado y no la definición que podemos darle con nuestras palabras, sino su significado puro.” Le contesto Darwi adelantándose a Hans, haciendo que la joven Elizenda la mirase con cara de no entender su respuesta.

-“¿Si tu conocieras tu nombre verdadero? Inicialmente ninguno, tardarais años y mucha experiencia para entenderlo, pero si lograses entender este nombre, verías ante ti todas las posibilidades posibles en lo referente a tu ser.” Siguió explicando el clérigo de Oghma.

-“Lo que representa en el mundo, comprendo” dijo Darwi asintiendo a Hans. Mientras Elizenda se pasaba la mano por el pelo que le cubría la frente para a continuación echárselo hacia atrás mientras resoplaba.

-“Imagina todas las elecciones posibles que has hecho a lo largo de tu vida y todas las que te quedan por hacer y del mismo modo imagina todas las elecciones resultantes de las elecciones que hiciste y así sucesivamente. Todos los clérigos de Oghma cuando son ordenados en la infancia se les revela su nombre verdadero y son muchos los que fallecen sin haber logrado entender el autentico significado.” Le expuso el sacerdote viendo el gesto de confusión de la joven barda.

-“Parece mas algo que te otorgaría quebraderos de cabeza que poder.” Dijo sonriendo tímidamente Elizenda provocando la risa de Anigmar.

-“No, no.” Contesto Hans. “Del mismo modo piensa que al poder ver todas y cada una de las elecciones y opciones que has hecho y te quedan por hacer puedes vagar por el camino que más te convenga. Mira, un ejemplo muy simple: Ahora mismo tú eres un punto en mitad de un pergamino. Cada acción que haces creará otro punto a tu lado y por lo que tendrás dos puntos. El primer punto imagina que es la vida y tu nacimiento y el segundo punto imagina que es que sabes hablar común. Ahora por lo que a ti respecta ya no solo eres un ser vivo sino que además sabes hablar, y eso creará un tercer punto permitiéndote relacionarte. Cuando tú mueras, es más que probable que esa hoja esté más vacía que llena. Ahora imagina que toda la hoja está llena de puntos sin dejar un solo hueco. Y cada punto significase una cosa diferente. ¿Comprendes?”

-“Entiendo.” Respondió Elizenda moviendo la cabeza de arriba a abajo.

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-“Sabrías hablar incontables idiomas, esgrimir cientos de armas, conocer cientos de acertijos matemáticos, innumerables sortilegios y un sinfín de etc.” Sostuvo Hans algo emocionado. “Pero volviendo a Oghma, se le atribuye ser el creador de la escritura y por ello muchos artistas y sabios lo consideran una fuente de inspiración. Del mismo modo que algunos dioses benignos conviven en el plano de la Triada. Oghma está rodeado y auspicia a diferentes dioses del saber. ¿Alguien sabría decirme más dioses del saber?”

-“Deneir” Se apresuro a contestar Elizenda.

-“Efectivamente, ¿Alguno más?” Pregunto de nuevo el sacerdote Hans mientras asentía a Elizenda.

-“Gond.” Menciono la joven de pelo anaranjado, tomando de nuevo la palabra.

-“¿Alguno más?” Volvió a consultar Hans.

-“Milil.” Fue otra respuesta de Elizenda. Mientras Anigmar parecía sorprenderse por la cantidad que dioses del saber existentes.

-“Mystra también, se la conoce como la Dama de los Misterios.”
Comento Darwi rompiendo el monopolio de respuestas que Elizenda se había atribuido.

-“Efectivamente Oghma se rodea por Milil que es el patrón de los bardos, Deneir el patrón de los escribanos, Gond el patrón de los creadores, y menos conocido por Finder un semidiós bastante reciente. Y por lo que respecta a Mystra debo decir no, pese a que son deidades muy parecidas Mystra y su culto está más enfocado al saber arcano. Pero dado que ahora habéis mencionado a Mystra me viene estupendo para hacer una analogía entre ambos dioses. Igual que de Mystra se dice que es la que concede el uso urdimbrico a los magos y juzga su utilización, de Oghma se dice que juzga todas las ideas que aparecen en Faerún.”

-“¿Y existe un Oghma corrupto?” Pregunto Darwi haciendo que su compañera de banco frunciera las cejas.

-“No, no existe no obstante y dado que lo mencionas debo precisar sobre este asunto. A lo largo de muchos años se ha demostrado que los dioses dependen de los mortales para continuar manteniendo su poder y que adorar a un dios se hace mediante actos.” Empezó a explicar Hans, mientras Elizenda recordó lo que se le enseño en las clases de la Arcanum sobre la era de los trastornos. “Un clérigo de Talos que te fuerza a pagarle está incrementando el poder de Talos pues el está cumpliendo con los ámbitos de poder del dios y del mismo modo está haciendo que con su acto el poder del dios crezca también. Incluso aunque el que se ve obligado a pagar lo haga bajo amenazas. Si un seguidor de Torm hiciera esto, este acto estaría mermando la influencia de su dios. Por lo que respecta a Mystra. La Dama de los Misterios necesita que los arcanos usen la urdimbre incluso si es para fines malvados, ella no podrá cesar el uso a ese arcano pues estaría mermándose a si misma su influencia.” Tras oír eso la joven barda se pregunto si los magos encapuchados estarían de acuerdo con tal afirmación, aun mas conociendo su posición sobre el desviacionismo. “Con Oghma pasa algo ligeramente similar con la diferencia de que Oghma, por lo que se sabe de el no tiene prejuicios morales, ni para lo bueno ni para lo malo, y su única finalidad es la introducción de nuevas ideas.”

-“¡Ah! Ahora comprendo” Dijo de repente Darwi. “Iba a acosarle a preguntas, pero lo acabo de entender.” Concluyo la elfa lunar ante la mirada satisfecha de su pupila, mientras que Anigmar seguía tomando notas teniendo ya una importante pila de pergaminos a su lado.

-“Por lo que sí, claro, podría existir un Oghma “Malo”, pero Oghma mismo ya acepta este papel y deja entrar libremente tanto las buenas como las malas ideas. Aún así los Oghmanitas creemos fervientemente que las "malas" ideas, entendiéndose malas aquellas que tienen fines maléficos, serán detenidas por la propia gente gracias a la razón y el entendimiento.”

-“Claro, porque no es él quien debe juzgarlas. Sólo domina el conocimiento, pero no la moral del mismo.” Añadió Darwi al comentario del profesor.

-“Y para ir concluyendo el tema y dado que en la última clase os hablé del pelaje de Kelemvor. Siguiendo la misma índole por comentar reliquias me siento muy satisfecho de poder contaros que en este templo, guardado a buen recaudo se haya un objeto, una pluma, cuyo conocimiento es casi infinito.” Darwi frunció las cejas como si de repente al oír hablar de la pluma recordara hechos pasados. “Quizás algún día podamos organizar una especie de... Audición.” Comento Hans no muy convencido. “Pero eso ya lo veremos, igual que el seminario sobre el Clan Bodhi.”

-“¿Una pluma de que?” Pregunto Anigmar desde el ultimo banco rompiendo el silencio que se había auto-impuesto.

-“Una pluma, como la de una paloma.” Le contesto Hans sin darle ya más importancia al tema. Más bien prosiguió con la siguiente divinidad del temario. “Bueno dicho esto, pasemos al siguiente dios: Talos. Talos comparte una gran similitud con Tempus. ¿Quizás alguien sepa decirme en que?”

-“Talos es el dios de las tormentas.” Empezó diciendo Elizenda atrayendo la atención del sacerdote de Oghma sobre ella. “Comparten la furia, uno en el campo de batalla y el otro en el mar.”

-“Si, pero no me refería a eso.” Le contesto Hans ladeando la cabeza y manteniendo una sonrisa picara. “Talos surgió del primer enfrentamiento entre Shar y Selune. Talos es el líder de los dioses de la furia. ¿Alguien sabría decirme quienes son los dioses de la furia?”

-“Auril, Malar y Umberli.” Contestó apresuradamente la barda.

-“¿No eran Malar Talos y Auril?” Pregunto sin estar segura Darwi.

Ambas mujeres intercambiaron una rápida mirada cómplice a la vez que se sonreían por haber hablado casi a la vez.

-“Si, son esos” Contesto sonriendo de forma complacida el clérigo del señor del saber. “Talos es un dios furioso y caótico que se acrecienta mediante la destrucción y la devastación. Incita a sus seguidores a chantajear a poblados y ciudades para que paguen por no sufrir la ira de los clérigos.” Mientras iba hablando se sentó en los escalones y empezó a hablar en un tono más íntimo y privado. “Es uno de esos dioses que aumentan su influencia mediante la extorsión y el abuso. En Athkatla, por ejemplo hay un templo destinado a Talos por pura conveniencia del consejo y de los comerciantes.”

-“¿Por qué por conveniencia?” Pregunto Elizenda.

-“Porque el mercado es extorsión y abuso.” Le contesto de forma seria Darwi.

-“¿Y eso lo permite el consejo?” consulto Elizenda con semblante triste a Darwi, la cual suspiro y asintió con un movimiento de cabeza. Al seguir hablando Hans, las dos mujeres volvieron su atención a el de nuevo.

-“Al permitir que haya un templo en esta ciudad los marineros se aseguran de hacer donaciones y tener al dios de las tormentas contento. De no ser así podría haber un nefasto comercio marítimo y mucha gente saldría perjudicada.”

-“Realmente mucha gente sale perjudicada por ser así pero algunos, los que más se dan a conocer salen enormemente beneficiados de ahí que no importe.”
Comento la elfa arcana como si no pudiese callar lo que pensara.

-“Vaya la historia interminable lo bueno para algunos pocos es malo para la gran mayoría.” Opino Elizenda negando con la cabeza.

Hans se encogió de hombros como no dándole importancia o no queriendo opinar sobre el tema prefiriendo seguir con su clase:
-“De Talos me gustaría decir otra cosa más antes de pasar a Malar. Es algo que está relacionado con sus clérigos. Por inverosímil que parezca, los clérigos de Talos cada cierto tiempo tienen que realizar un ritual conocido como la Furia en el que después de que el clérigo haya rezado al Señor de las Tormentas debe entrar en un estado de ira y propinar una autentica paliza a otra persona.”

Elizenda se quedo con la boca abierta totalmente sorprendida tras oírlo mientras Hans se ponía en pie como dando a entender que la fase de confidencialidades había acabado, no sin antes otorgarse un chiste. “Así que ya sabéis si veis a un clérigo de Talos mejor no os acerquéis.” Tanto Darwi como Elizenda asintieron varias veces, la ultima todavía algo asustada por la información recibida.

-“Bueno pasemos a la última deidad, que es Malar. Malar es el dios de la caza salvaje. Es una deidad tremendamente antigua conocida por un sinfín de nombres. Y la razón por la que hoy me apetecía hablar sobre Malar era para poderle relacionarlo con la Tribu del Oso Azul. Como algunos ya habréis escuchado me he pasado mucho tiempo conviviendo con los bárbaros de esa tribu en el poblado del Rey Ardeil. Haré un breve inciso sobre este tema, porque lo considero un tema de actualidad: Uzhgardt es el dios de las tribus barbaras y se expresa mediante Totems, el Oso Azul es una de estas criaturas, una de las "Bestias". Hace muchos años Malar corrompió al Oso Azul.”

Al oír la noticia Elizenda no pudo reprimir soltar un “¡Por Oghma!” de sorpresa, reacción compartida por Darwi. Anigmar, mientras tanto, seguía a lo suyo levantando y bajando por igual la cabeza a la vez que tomaba notas. El profesor opto por seguir narrando su historia sin atender los gestos de sus alumnos:
-“Y durante décadas Malar fue nombrado por ese nombre; "El Oso Azul". Sobre esto ya hablaremos en la clase de Personalidades de Amn, pero el Rey Ardeil logró arrebatarle a Malar el control sobre la "Bestia" Neutralizando su corrupción y por ello ahora la Tribu del Oso Azul se ha instalado en Ideepton.”

Darwi hizo un leve movimiento de cabeza mientras sonreía como si de repente algo tomaba sentido.

-“Lo que quiero decir con todo esto, es que si escucháis a alguien hablando sobre El Oso Azul vigilar que no lo haga refiriéndose a Malar pues ahora el Oso Azul vuelve a ser una bestia noble de los Uthzgard.”
Concluyo Hans.

-“Claro, en estos tiempos, toda precaución es poca.”
Confirmo Darwi.

-“Yo estoy escribiendo un libro sobre la Tribu del Oso Azul. Sobre sus tradiciones y su cultura. Pero aún faltarán unos meses para que lo publique.” Les confeso el sacerdote, Anigmar dejo de escribir y miro algo sorprendido al clérigo. “Bueno, volviendo a Malar. Es el dios de la caza cruel y sangrienta, y instiga a sus seguidores a vivir de una forma salvaje adoptando organizaciones casi criminales.”

-“Que agradable.” Susurro de forma irónica Elizenda.

-“Malar busca que sus seguidores cazen en las condiciones más extremas del mismo modo que desea que los depredados sean cazados en condiciones extremas. Es un dios de la caza caótico y no se disgusta si el cazador pasa a ser el cazado.”
Iba explicando Hans mientras paseaba por la tarima.

-“Se lo tienen merecido.”
Volvió a susurrar Elizenda.

-“Es comprensible, eso significaría que hay otro cazador para honrar a la Bestia.”
Añadió Darwi, explicando a su compañera lo dicho por Hans.

-“En algunos reinos el culto a Malar se ha controlado dentro de lo posible y aceptan a la rama más moderada de sus creyentes. Por ejemplo en Cormyr se aceptan y se realizan donaciones públicas a Malar para que favorezca a la caza, pero del mismo modo reniegan del pensamiento extremista de sus seguidores. Es muy extraño ver clérigos de Malar y estos con frecuencia suelen invitar a jóvenes campesinos a sus festines para que vean los beneficios de la caza y así, con suerte hacer que se le unan. Las células malaritas por lo general suelen cumplir dos tipos de rituales.” Hans levanto su mano derecha alzando dos dedos para enfatizar sus palabras.

-“Diría que es un intento de engañarle, mas que clérigo parecen embaucadores.” Susurro Elizenda mirando Darwi, esta último asintió con la cabeza lo dicho por la barda.

-“En el primero cazan sin reparo todo cuanto pueden para después celebrar un gran festín a su dios, y es en este en el que invitan a gente nueva. El segundo ritual. Es de índole más privada. En este lo que hacen es raptar por lo general a un humano, soltarlo en el bosque y darle caza.”

Elizenda se quedo boca abierta horrorizada al oír lo del segundo ritual mientras que Darwi decía: “Pero eso es terrible.”

-“¿Las autoridades de Amn no permitirán eso aquí no?”
Pregunto Elizenda.

-“Pese a la barbarie de este ritual Malar no es un dios tonto y ha adoctrinado a sus clérigos a cazar con mesura pues tienen prohibido cazar presas embarazadas y infantes, sean de la raza que sean.” Especifico Hans.

-“Eso no hace que siga siendo un crimen a mis ojos igualmente.”
Refunfuño la barda.

-“vaya qué detalle.” Añadió Darwi de forma sarcástica.

-“En Amn la situación es ligeramente más compleja que eso, Malar auspicia a los licántropos en su fe y como sabrás la licantropía es algo perseguido aquí.”
Comento Hans como respuesta a la pregunta que había hecho Elizenda.

-“¿Licántropos?” Pregunto sorprendida la joven barda, había leído sobre ellos pero al igual que los vampiros pensaba que eran leyendas, criaturas que pertenecían al pasado. Tanto Hans como Darwi asintieron a la extrañada barda, demostrándole lo equivocada que estaba.

-“¿Pero hasta qué punto están perseguidos?”
Pregunto Darwi a Hans.

-“Todo licántropo debe ser quemado a menos que obtenga un permiso especial del consejo.”

-“¿Un permiso? ¿Un permiso para que o porque? ¿No acaba de decir que hay que quemarlos a todos?” Pregunto muy confundida Elizenda.

-“Eso dicta la ley, no yo. Aún así se dan excepciones, no todos los licántropos son sangrientos asesinos malaritas.” Iba contestando de forma calmada el sacerdote de Oghma.

-“¿No? ¿Y como lo sabe uno?” Volvió a preguntar la barda.

-“Supongo que conociéndolos.” Le dijo Darwi sonriendo como para tranquilizarla.

-“Efectivamente. Aunque de todo esto ya hablaremos cuando tratemos las leyes.” Dijo Hans dando a entender que se estaba desviando del tema de la clase.

-“Si tieneis razón.” Dijo Elizenda pensativa, reprochándose su postura, no era propia de ella juzgar a alguien por su aspecto. Después de todo entre las personas que conocía en Amn se encontraba una elfa media drow y que había demostrado que salvo su aspecto físico no compartía ningún otro rastro de tan sanguinaria raza. ¿Podría ser que algunos licántropos no fueran malvados tampoco?

-“De Malar queda poco por decir, no obstante tened presente que es un dios temible y despiadado. Hay cánticos y historias de Malar y todos los estudiosos y expertos en la materia coinciden en que si pudiese, Malar mataría a Talos para ser el jefe de los dioses de la furia.”

-“Una verdadera jauría de lobos.” Apostillo Elizenda.

-“Bueno ya para acabar. ¿Alguien ha oído hablar de Corelion? En el folklore elfico se cuenta la leyenda de que Malar intentó cazar a Corelion después de que este combatiera con Grunch. ¿Tenéis alguna duda respecto a todo lo que hemos hablado hoy?” Pregunto Hans mirando a sus alumnos, todos negaron. “Bien dicho esto damos por concluida la clase.”
Darwi se levanto aplaudiendo como señal de agradecimiento por la lección dada por el sacerdote. Este último se ruborizo haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.

-“Espero seguir asistiendo a estas clases que son más entretenidas que los aburridos viajes que tuve que hacer cuando me perdí las anteriores.” Comento Darwi al acercarse al clérigo para despedirse de el.

-“Sea siempre bienvenida pues al igual que cualquiera que desee ampliar sus conocimientos.” Comento Hans mientras se retiraba a sus dependencias dentro del templo.

Elizenda y Darwi se quedaron de pie en el templo unos momentos hasta que esta última le dijo sonriendo a la barda:
-“Eli me gustaría que me acompañaras a Purksul, allí tengo algo para ti.”
-“Será un placer ir con usted maestra Darwi.” Le manifestó la joven devolviéndole la sonrisa.

……..Pero esto es otra historia.

 
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