Novedades

Canciones y Silencios de Sével

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
Fuego en la Piel

Nos encontramos en el pulso de la noche,
donde el deseo es lenguaje sin palabras.
Somos dos llamas que arden en silencio,
cuerpo a cuerpo, en danza desatada.

Tus manos dibujan caminos de fuego,
mi piel es tu mapa, tus labios, tormenta.
Nos perdemos en un mundo de caricias,
en susurros profundos que el alma alienta.


La piel busca ser besada y traspasada,
unida con el sudor al de su amada.
El tiempo del mudo se para, mientras

los centímetros desaparecen lentamente, que les separan.

Se funden los límites entre pieles y sueños,
no hay norte ni sur, solo aquí y ahora.
Somos marea que sube y no cesa,
dos mundos que chocan, un vaivén que devora.

El tiempo se desvanece en este instante,
somos eternos en este latido.
Nos hallamos en la entrega y el abismo,
dos cuerpos, un solo gemido.


La respiración se hace una,
sólo de ello testigo la luna.
El canto se eleva al aire en un placer,
que sólo puede terminar con un tierno fenecer.


Cuando el alba destiñe el oscuro secreto,
quedamos exhaustos, vencidos, completos.
Dos amantes que vuelven a ser ellos mismos,
pero el fuego en la piel sigue ardiendo en silencio.



En la página de la canción, habría otra letra diferente a la del trovador, una caligrafía hermosa que habría añadido algunos versos al poema. En la publicación, no se habrían obviado esos versos en honor de la persona, fuese quien fuese.
 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380


sevel.png

Canto del Regreso
Sevel_portrait.png


Tras muchos años de caminos y mares,
regresó el aventurero a Amn,
tierra de intrigas, oro y secretos,
donde su nombre aún vivía en la memoria del viento.

El tiempo le devolvió viejos rostros:
Musgoso, el druida de raíces profundas,
y Numina, hechicera de voluntad ardiente.
Compañeros de un pasado tejido en magia y batalla.

También la vio a ella,
antiguo amor guardado entre recuerdos.
Antes de piel nívea como la luna de invierno,
ahora dorada por los soles del sur.
El tiempo la había cambiado,
pero no la complicidad entre ambos.

Mas el regreso no trajo solo alegría.

Desde el horizonte se extendía una niebla oscura,
una bruma de temor antiguo
que apagaba los caminos y callaba a las bestias.

Ante ella, el viejo héroe comprendió
que algunos destinos nunca descansan.

Y así, bajo el cielo de Amn,
los ojos dorados del aventurero brillaron otra vez
mientras daba un paso al frente
para enfrentar la sombra naciente.
 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
2AMx6O8.png

A la Casa Malvane

En Athkatla, donde el oro mueve voluntades
y las palabras pesan tanto como las espadas,
hay un nombre que nunca se alza con ruido,
pero siempre permanece.


La Casa Malvane.
Rosa blanca sobre campo gris,
símbolo de arte, paciencia y memoria.
Donde otros buscan gloria pasajera,
ellos levantan obras que perduran.


En templos, plazas y salones
su huella descansa en piedra y mármol,
silenciosa como la noche
que suele acompañar sus pasos.


Para los nobles, consejo prudente.
Para los mercaderes, confianza y crédito.
Para Amn, la certeza
de que siempre hay una solución.


Porque cuando algo debe hacerse
y el mundo parece detenerse,
muchos saben ya la verdad:


Un Malvane conoce el camino.

Y así, entre favores, arte y discreción,
su nombre sigue creciendo en silencio.


Malvane.
Eterno como el arte.







 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
Sevel-tocando.png


AMN RECUERDA

En Athkatla, donde el oro dicta el pulso
y las sombras susurran tras cada arco de piedra,
se alza aún, silenciosa, una promesa:
no todo está perdido bajo el peso del poder.


Las cúpulas brillan al alba como siempre,
y el río refleja lo que fue y lo que vendrá.
Porque incluso en la ciudad de las monedas,
late un corazón que no se puede comprar.

El pueblo recuerda.
En cada mercado, en cada puerto, en cada hogar,
vive la memoria como brasa encendida,
negándose a morir entre decretos y mentiras.

Hubo manos que gobernaron con hierro oculto,
rostros que sonreían mientras herían la tierra.
Creyeron ser eternos en sus altas torres,
intocables, como dioses de mármol sin grietas.

Pero la historia no duerme.
Camina lenta, firme, inevitable,
recogiendo nombres, pesando actos,
escribiendo justicia donde antes hubo silencio.

Y ahora, en el umbral de un nuevo día,
cuando la luz rompe sin pedir permiso,
se alza la esperanza como viento suave,
no violento, pero imposible de detener.

Athkatla respira.
No como ciudad de codicia,
sino como hogar de quienes resisten,
de quienes creen, aún, en algo mejor.

Porque ningún poder es más fuerte
que un pueblo que recuerda.
Y ningún amanecer es más puro
que aquel que nace tras la verdad
.


 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
Sevel-en-al-taberna-bien-acompa-ado.png

Llenas mis sentidos


Tú llenas mis sentidos
como una noche en el bosque,
como las montañas en primavera,
como un paseo bajo la lluvia,

como una tormenta en el desierto,
como un soñoliento océano azul.
Tú llenas mis sentidos, ven y lléname otra vez.

Ven y déjame amarte,
deja que te ofrezca mi vida.
Déjame ahogarme en tu sonrisa,
déjame morir en tus brazos.
Déjame reposar a tu lado,
déjame estar siempre contigo.
Ven, déjame amarte,
ven y ámame otra vez.

Déjame ofrecerte mi vida.
Ven, permíteme amarte.
Ven, ámame de nuevo.

Tú llenas mis sentidos,
como una noche en el bosque.
Como las montañas en primavera,
como un paseo bajo la lluvia.
Como una tormenta en el desierto,
como un soñoliento océano azul.
Tú llenas mis sentidos,
ven y lléname otra vez.






Canción cantada por Sével, pero con la firma de autoría de un bardo de Cormyr, John Denver, llamada "Canción de Annie"

 

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
cancion-norte.png


Renacer tras la bruma

En las tierras doradas de Amn cayó la sombra gris,
no era lluvia ni invierno,
sino una bruma hambrienta
que devoraba el valor de los hombres.


Entró por los campos y los puertos,
por las murallas y las tabernas,
apagando canciones,
robando el sueño,
llenando de miedo cada amanecer.

Los ojos perdían brillo,
las manos dejaban caer el trigo,
y hasta el acero más firme
temblaba ante el susurro de la niebla.

La hambruna vino después,
como loba tras el cazador.
Los graneros quedaron vacíos,
las calles callaron,
y el pueblo creyó escuchar
el final acercándose despacio.

Mas no murió Amn.

Porque incluso bajo la bruma
ardía aún una chispa pequeña:
la de quienes compartieron el último pan,
la de quienes alzaron antorchas
cuando el cielo parecía perdido.

Campesinos, mercaderes y soldados,
viejos marineros y niños sin hogar,
todos caminaron juntos
cuando el terror quería separarlos.

Y entonces surgieron los héroes.

No vestidos de gloria,
sino cubiertos de ceniza y cansancio;
hombres y mujeres que miraron al Tirano
sin bajar la cabeza.

El amo de la bruma,
señor del miedo y la locura,
alzaba tormentas sobre los corazones,
pero no comprendía una verdad sencilla:

un pueblo unido
es más fuerte que cualquier hechizo.

Y así, entre fuego, acero y esperanza,
la niebla comenzó a romperse.

Primero fue un rayo de luna,
después una melodía del destino,
después el grito de miles
negándose a caer.

El Tirano cayó al fin,
y con él se deshicieron las sombras.

Hoy los campos vuelven a florecer,
los mercados cantan otra vez,
y donde hubo desesperanza
nacen historias para los hijos de mañana.

Porque Amn aprendió que la luz no desaparece,
aunque el mundo entero se cubra de niebla.


Solo espera, paciente,
a que alguien tenga el valor
de alzarla de nuevo.


Agradecimiento especial a los DM´s que pude disfrutar en la ambitación del norte @DM Kapillo y @Nazgul . Me consta hubieron más, pero no sé quienes fueron. Gracias a todos por vuestro tiempo, porque es el mayor tesoro que tenemos, y vosotros lo dedicasteis a que disfrutaramos de esta trama.
 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380
En un rincón de su escritorio, un viejo papel caería. Antiguo y casi arrugado, haría que una sonrisa se dibujara en su rostro. El recuerdo de años pasados, de una burla mordaz. Un canto anónimo.
Con caligrafía exquisita, volvió a escribir los versos para añadirlos al cancionero, para conservarlos en la posteridad:


AMOR RADIANTE

“Dicen ser de paladinesca condición,
pero no desenvainan la espada,
sin que se les dé un generoso doblón,

Que van con gallarda armadura,
cabello repeinado y palo por el recto,
no portan ni telas ni una blusa,
Pero si unos pagos bastante erectos.

Les adornan las grandezas y el honor
pero entre vuestras mercedes y yo,
no doblan el espinazo sin un valor,

y no hablo de temeridad de algún modo,
sino de ser pagados con metales y oro,

¿Dónde están los supuestos paladines
que se recochinean de su gran decoro
pero su fortuna se extiende hasta los confines?

La Morgue Negra, que trajo dolor y muerte,
El gobierno de Amn fue a buscar al paladín
¿Pero qué encontró en cambio a su suerte?
A delicados hombres cual flores de Jazmín,
que a pesar de haber juramentado protección
No desenvainan su espada salvo una condición.

Extensiones de tierra, monedas o posesiones,
no hay límite de pagos, ni comisiones,
para estos nuestros héroes que juran protegernos
de los prestamistas, malvados y seres del averno.
Pero que no os engañen, seres humildes,
que sin pago no hay heroicidades que valgan,
se hacen pasar por vuestros semejantes,
pero por detrás, se ríen a vuestras espaldas.

¿Por qué llamarles paladines del bien,
si en toda tierra conocida, se les pone otro nombre?
¿Seguro que conocen por lo menos a cien,
hombres que llamados mercenarios os cobren?

Temo deciros, Orden del Muy Radiante Corazón,
que lo único que portáis de divino es el nombre,
que el Consejo os pague con o sin razón,

no se riñe, sino la avara gana vuestra que nos asombre”.



https://foro.puertadebaldur.com/threads/poema-a-un-amor-radiante.89542/ Enlace original de aquella canción que escribí a la orden, en otros tiempos
 
Última edición:

Ardeil

Jugador de fichas de rol
Registrado
13/3/09
Mensajes
380


Las Guardianas de la Luna

Cuando el bosque ardía en sombras

y Amn alzó su voz de guerra,
cuando el elfo contra el hombre
disputaba aquella tierra,
hubo quienes dieron la espalda,
hubo quienes nada vieron;
pero dos espadas de plata
hacia el bosque descendieron.

Sariel y Gwenaelle,
hijas fieles de la Luna,
cuando todos buscan gloria,
vosotras buscáis la armonía.
Cuando el fuerte pisa al débil,
cuando el miedo alza su trono,
dos espadas guardan firmes
la esperanza de los hombres.

Cuando el Mal Amarillo
extendió su podredumbre,
y la muerte entre los árboles
caminaba como lumbre,
los selunitas llegaron
sin pedir oro ni nombre;
pues quien sirve a la Luna
sirve primero al que es pobre.

Y llegó Colmillos Afilados,
reclamando para sí
un trono que no le daba
ni la ley ni el porvenir.
Muchos doblaron la rodilla,
muchos besaron su estandarte;
pero hubo espadas alzadas
que no quisieron arrodillarse.

Solos quedaron entonces
frente al poder y al temor,
defendiendo al Consejo legítimo,
defendiendo la razón.
Y cuando la tormenta vino
con decretos de proscripción,
no entregaron sus espadas
ni renunciaron a su honor.

Fueron entonces hacia el Norte,
donde la nieve aún guardaba
los secretos de los bosques
que la corrupción manchaba.
Thayinos y viejos cofrades
envenenaban la raíz;
y mientras Amn dormía,
ellas luchaban por allí.

Mientras Amn abría sus puertas
a dragones y extranjeros,
la iglesia defendía Imnescar
con sus escudos de acero.
Y mientras otros protegían
las murallas de Kalathyr,
ellas daban sangre y vida
por quien no podía huir.

Sariel y Gwenaelle,
dos estrellas sobre el suelo,
una guarda la memoria,
otra sostiene el cielo.
No hubo corona en sus frentes,
ni riquezas en sus manos;
solo el deber de la Luna
y el dolor de sus hermanos.

Llegó después la guerra oscura,
la noche sobre Amn cayó,
y una vez más las hijas lunares
combatieron por su honor.
Pero cuando el alba regresó
y el enemigo fue vencido,
Amn olvidó demasiado pronto
a quienes nunca habían huido.

Quisieron borrar sus nombres,
humillar sus símbolos sagrados,
hacer parecer que sus gestas
eran polvo del pasado.
Pero la Luna no olvida
lo que recuerdan sus hijos,
ni permite que se pierdan
los nombres de los caídos.

Por eso Nashkel fue consagrada,
no por poder ni ambición,
sino por los muertos del Norte,
por memoria y devoción.
Allí comienza el peregrinaje,
allí comienza el caminar,
para que quien cruce sus piedras
sepa quién volvió a luchar.

Y piedra a piedra levantaron
lo que la guerra derribó;
con manos cansadas y firmes,
con fe que nunca murió.
No reconstruían palacios,
ni buscaban gloria terrenal:
levantaban para los muertos
un hogar digno y eternal.

Y cuando Amn quiso humillarlas,
cuando les negó su lugar,
ellas no alzaron la ira:
se pusieron a ayudar.
Y cuando llegó la Bruma
cubriendo calles y hogares,
abrieron sus puertas a aquellos
que habían perdido sus hogares.

Porque ésa es la senda lunar,
la virtud que nadie compra:
dar refugio al que está solo,
dar consuelo al que se nombra
entre los hijos del olvido,
entre los pobres sin fortuna;
ser escudo para el débil
bajo la luz de la Luna.

Y así, cuando llegue la noche
y Amn pregunte quién quedó,
cuando los reyes sean polvo
y el oro pierda su valor,
quedarán dos nombres grabados
donde la piedra no muere:
Sariel, guardiana de la Luna,
Gwenaelle, guardiana que permanece.

Que lo canten los peregrinos
cuando atraviesen Nashkel,
que lo sepan los niños del Norte,
que lo recuerde todo Amn:
no fueron las coronas quienes
salvaron al pueblo del dolor;
fueron quienes, pudiendo marcharse,
se quedaron por honor.

Y si alguna vez la oscuridad
vuelve a cubrir Faerûn,
si vuelve el fuego a las torres
y la noche oculta la Luna,
que dos espadas se alcen firmes
sobre las ruinas de Amn:

la de Sariel, plata viva;
la de Gwenaelle, luz serena.
Dos guardianas ante la noche,
dos juramentos bajo Selûne.

Y mientras quede una piedra,
mientras respire una voz,
mientras haya un caído sin tumba
y un inocente pidiendo protección,
la obra no habrá terminado,
ni se apagará su virtud:

porque mientras haya guardianas,
habrá camino bajo la Luna;
y mientras haya memoria,

Amn no estará perdida.
 

Conectados

Arriba