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Cosillas de Sarah

Deneb

Receta de Noctis
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Offtopic :
Pido disculpas de antebrazo.
En este topic iré poniendo... Lo que salga, relacionado con el pj Sarah Seraphine. No soy muy de escribir relatos, mas que nada por que no soy tan maligno como parezco y no me gusta exponer a nadie a los mismos, pero a veces acabare escribiendo algo, aunque solo sea para dejar cierta constancia de alguna acción que me haya hecho gracia o alguna reflexión del pj que me parezca interesante.

¡Perdón también por el doble post! Pero para enlazarlo en la ficha es mas cómodo que cada cosa este en un post aparte, y si algún día, Mystra no lo quiera, llego a escribir mas de una cosa, en el inicial imagino que debería poner un indice o algo :D .
 

Deneb

Receta de Noctis
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Jugando con fuego

Sarah se encogió ligeramente, apretando con cariño a Theref contra su regazo y disfrutando del agradable calorcillo del fuego y del cálido ronroneo del felino. Estaba cansada, sí, pero también satisfecha.

Quedaba exhausta casi cada día, pero aprendía, que era exactamente lo que quería.

Su maestro, además, parecía compartir esa opinión, aunque a menudo se expresaba de forma tan confiada en sus capacidades que ella dudaba un poco de si solo trataba de animarla. Pero no, seguramente no era asi. Con la mirada perdida en el fuego, recordó uno de sus últimos encuentros…


Habían estado practicando en un rincón apartado junto a la costa, como era habitual, hasta que Andros, satisfecho con los avances del día, dio la sesión por terminada. Se dirigieron entonces a los Llanos, donde Andros deseaba dejar un mensaje para Rose.

Sin embargo, mientras cruzaban el puente sobre el Alandor embozados en sus capas y capuchas para protegerse de la lluvia, un anciano interrumpió su camino preguntándoles si habían visto a unas bestias ígneas por el bosque. Extrañados, atendieron al anciano, que entre lamentos por su fuerza de antaño y con tristeza, les explico que las bestias ígneas de un templo cercano estaban saliendo, y que el bosque corría peligro de incendiarse si la lluvia paraba.

Andros dirigió una mirada preocupada a su aprendiz, y Sarah, temiendo que la enviase a Athkatla mientras él se ocupaba del asunto, respondió con rapidez al anciano que harían cuanto estuviera en su mano para resolver la situación. A esto Andros sonrió, y conjurando una pequeña protección elemental para mantener al anciano a salvo si se cruzase con alguna de esas criaturas, aseguro que se ocuparían del asunto.

Sarah sugirió la posibilidad de buscar luces por el bosque que delatasen a una criatura de naturaleza ígnea, pero Andros parecía tener claro lo que debían hacer. Interrogo a Sarah por las características del Plano Elemental del Fuego y los ajenos más conocidos que lo poblaban, tanto para poner a prueba sus conocimientos como para ponerla sobre aviso de lo que les esperaba, mientras los dirigía hasta unas ruinas cercanas al Alandor.

Una vez allí, el arcano empezó a buscar algo entre la maleza, quizás un tanto perdido y con cierto gesto de fastidio. Encontraron, además, parte de la maleza calcinada, pero sin resultar claro donde había empezado el fuego. Fue finalmente Sarah quien, mientras Andros hacia memoria, llamo la atención a su maestro sobre una posible entrada a un subterráneo. Fue entonces cuando Andros hablo de forma más clara, explicando que se adentrarían en un lugar que parecía mantener un vínculo con el Plano del Fuego, y que necesitarían algo de protección elemental, que el mismo conjuro sobre ambos.


El propio aire parecía arder cuando bajaron, y su ropa no tardo en pegarse incómodamente a su cuerpo por el sudor, más la protección elemental de que disponía era suficiente para que el efecto no pasara de incomodarla. Luz no les faltaba dentro, y es que canales de magma surcaban parte del suelo del templo, borbotando de forma peligrosa para quien se acercase.

Sarah comprendía que el poder de Andros era muy superior al suyo, y que no le acompañaba tanto para ayudarle como para aprender. Por tanto, cuando se vieron atacados por una multitud de Elementales de Fuego y Salamandras, centro su atención en apoyar a Andros tratando de asegurarse de que no lo flanqueasen, guardando su retaguardia mientras él se encargaba del combate directo con ayuda de una poderosa conjuración.

En conjunto exploraron el templo, acabando con la mayor parte de la inusual cantidad de Elementales que habían llegado a acumularse, mientras Andros explicaba a Sarah que se trataba de un templo abandonado, antaño dedicado a Kossut, al que estas criaturas parecían llegar de alguna manera. Apoyándose en una puerta dimensional, cruzaron a un lugar inaccesible de otra forma.

Andros susurro que había algo que quería mostrarle, e indico al frente, adelantándose el mismo sin dar tiempo a replica. Sarah vio como adelantaba a su conjuración por un puente, hacia una enorme gema, mientras un numeroso grupo de elementales que parecían surgir del extraño aura que la gema emanaba se lanzaron sobre ellos, quedando bloqueados en el puente.

Sarah si disponía a relajarse cuando vio que la conjuración de Andros se disipaba en el aire, y que varias de esas criaturas se echaban sobre él. Sin tiempo para imprecaciones ni advertencias, ella misma realizo una conjuración rápida para bloquearlos, y se adelantó para tratar de darle unos segundos.

Andros, sin embargo, permaneció inmóvil y con gesto tranquilo, observando como una Sarah un tanto nerviosa controlaba la situación. Ella misma tardo un tiempo en ser consciente de ello, pero parecía que, realmente, lo había manejado con soltura.

Mientras Sarah y su convocación controlaban la situación, una criatura más se acercaba a ellos desde la gema. Sin pensarlo dos veces envió a la convocación a por ella mientras sus manos daban forma a un proyectil de energía con el que se deshacía del elemental que quedaba, cuando escucho las palabras de un complicado conjuro salir de los labios de Andros.

Se disponía a encarar a la nueva criatura, cuando se encontró, sorprendida, observando únicamente una estatua, y escucho las palabras de Andros.

“¿Qué tenemos aquí…?”


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Era la estatua de la criatura que se le acercaba, y era una criatura claramente diferente a los elementales y salamandras que habían encontrado. Andros comento que le gustaría examinarla con más calma, y murmuro un conjuro con el que introdujo a la criatura y su cuerpo, en una gema.

Al recordarlo, Sarah volvió a la realidad para reír ligeramente.

Se dijo que, pensándolo con perspectiva, lo más probable es que Andros anulase su propia convocación para hacerle ganar confianza en sí misma. Sería demasiado casual que desapareciera en ese momento concreto, y que él no hiciera algo al instante para remediarlo, apoyaba esa teoría.

Para Sarah, era un pensamiento cálido pensar que gozaba de su confianza. Y también resultaba reconfortante, tranquilizador, saber que podía contar con él, que siempre tenía en su mano la capacidad de, si resultaba adecuado…Detenerlo todo.

Si podía hacerlo, como en este caso, por curiosidad… ¿Qué podría llegar a hacer por seguridad? Reconfortante.

Se estiro un poco, dejando bajar al gato, y se acercó a coger su grimorio y una manta, con la que se envolvió y dispuso a ponerse a estudiar junto al fuego. Mañana seria otro día, y debía estar lista para él.



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Deneb

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Asoman los tentaculos

La clase casi había terminado cuando el secretario abrió la puerta, disculpándose por la intrusión y tendiendo al maestro Oyave, Draconeo, una carta externa a la Universidad.

El maestro les hizo participes de su contenido: Al parecer, la guardia de Amnagua se había encontrado con un problema de naturaleza arcana, y solicitaba su apoyo para resolverlo. Y al parecer, tenía cierta urgencia, pues afirmaban quedar a la espera de su ayuda.

Sarah escucho con curiosidad la explicación de la situación. No había muchos datos, solo que estaba relacionado con un roble de la zona. Draconeo, sea por el apuro de las circunstancias o por confianza en los presentes, pidió su colaboración, esgrimiendo como argumento que podrían mejorar la percepción de la magia entre las gentes del lugar.

Eso y ayudar eran más que suficiente para Sarah, que se alegró de haber acudido a esa clase pese a conocer ya su contenido. Pero no solo para ella. También se aprestaron a ello Eleine, la alumna de escotes generosos, Enion, el divertido solar que en su dia amenazara con su desnudez como medida de presión, y Rokwen, un caballero lusbaren que casualmente había acudido a la Universidad durante esa ponencia.

Tras unos breves momentos para cambiarse y prepararse, el grupo se reunió a las puertas de la Universidad, y con mediante el Arte del maestro Oyave, se vieron en un instante en las puertas de Amnagua. Caminaron entonces hacia los pantanos, donde al parecer debían encontrarse con un guía para el resto del camino, no pudiendo teleportarse directamente a la zona por desconocerla.

Pero no fue todo tan bien como esperaban. Encontraron a un muchacho tendido en el suelo junto al rio. Cuando se acercaron, tratando de socorrerlo, este farfullo como buenamente pudo que tenía órdenes de guiarlos hacia el norte, con el capitán de la guardia. Draconeo observo en dicha dirección, dejando la atención del susodicho en manos del resto del grupo, y Enion, que además de estudiante del Arte era sacerdote de Corellon, se arrodillo junto a el con intención de reconocer sus heridas y ayudarlo.

Su mirada experta no tuvo problemas en reconocer las heridas: Cortes en la espalda y el costado, provocados por armas cortas de filo. Sin embargo, cuando utilizo el poder de su deidad para cerrar las heridas del muchacho…. Lo que sucedió fue sorprendente, sorprendente y harto desagradable. El cuerpo del muchacho empezó a hincharse, de forma grotesca y más allá de toda viabilidad vital…Pareciendo a punto de explotar.

Eleine se echó para atrás, mientras el propio Enion, confundido al principio, corrió para ponerse a cubierto, y Rokwen se protegía con su escudo. Sarah observo lo que sucedía con horror, y tratando de buscar una forma de contenerlo y salvar al muchacho, y tras unos segundos de duda acabo por acercarse a él y tratar de tocarlo con una varita, con intención de canalizar por su cuerpo energía negativa que contrarrestase la positiva recibida… Pero fue tarde. Un instante antes de activarse la magia de la varita, el cuerpo del joven exploto en pedazos, regando de sangre a la pelirroja y dándole cierto aspecto de peligrosa psicópata para el resto de la aventura.

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Con pena, aunque también asco, se alejó en dirección al rio, evitando las arcadas. Puso también cuidado de no tragar gota alguna de sangre, pues mientras ella se limpiaba como podía, el grupo discutía las posibles causas del suceso. ¿Un parasito? ¿Un efecto mágico retardado...?

Draconeo aclaro parte de las dudas con el uso de Vista Arcana. Había un rastro mágico en lo que quedaba del muchacho. Tras acordar ciertas precauciones en lo que respecta al uso de curaciones mágicas, decidieron continuar hacia el norte, para averiguar que estaba pasando.

Y así, caminaron en dirección Norte, hasta que un guardia les salió al paso. Este pregunto por el destino del muchacho, y no pareció extrañado ante la historia que le refirieron. Al parecer, no era el primer caso, y el guardia únicamente se quejó de que tendrían que buscar a otro guía.

Sarah no pudo evitar mirarle con rabia, despejando un poco el pesar de no haber reaccionado a tiempo para intentar salvar al muchacho, mientras que Enion, sintiéndose todavía responsable de lo sucedido, no pudo si no agachar la cabeza.

Sin embargo, las palabras del guardia también aumentaron la suspicacia del grupo. No quería decir gran cosa, y sus palabras…Eran extrañas. Nada que pudieran directamente denunciar como tal, pero parecía haber un deje de locura y de extraña falta de preocupación ante la situación. El grupo cuchicheo un poco de nuevo, con Draconeo advirtiendo a sus alumnos de ponerse a salvo si la situación se complicaba, asegurándose de que tenían recursos mágicos para ocultarse, pero finalmente siguieron al guardia por el camino durante unos minutos.

Por el camino, este les aconsejo no beber el agua de la zona, y les advirtió de que los kobolds que vivían por esos bosques estaban últimamente inusualmente agresivos. Finalmente, les indico, en la distancia, el lugar donde se encontraba el roble, y dijo que continuasen mientras el regresaba a su puesto.

Para llegar hasta el roble, hubieron de tomar un rodeo, pues había que cruzar el rio. A orden de Draconeo se protegieron con sus conjuros, pues, aunque todos estaban algo escamados con las palabras del guardia, si se trataba de una trampa de algún tipo Draconeo parecía dispuesto a averiguar que pretendían, y a ejercer como docente agresivo en lecciones sobre lo inadecuado de tender trampas a la Myrdon Salasker. Avanzaron un tanto hacia el este hasta encontrar un pequeño paso, un puente improvisado a partir de un tronco. En él, sin embargo, les esperaba una pequeña sorpresa.

En medio del puente, había un kobold. Solo. Eso ya de por si era suficientemente extraño, pero, además, este estaba tratando de dispararse a sí mismo con su propia ballesta, conducta más extraña todavía, y de hecho buena parte de los miembros del grupo pensaron que sería alguna trampa, pero protegidos con sus conjuros como estaban, Draconeo indicó a Eleine, que tenía al Kobold en su punto de mira, que no disparase. En lugar de eso, se acercó un poco hacia el humanoide, hablándole en draconico y tratando de sonsacarle información. Pudo oír de sus labios que estaba desolado y confundido, pues su tribu, según sus palabras, “ya no era”. Mas no pudo averiguar gran cosa más, pues el kobold termino de armar su ballesta, y al dispararse en la cabeza salió despedido precipicio abajo.

Sin muchos dramas por la perdida, el grupo siguió su camino hacia el roble. A los pies del mismo encontraron a un pequeño grupo, al que se acercaron con precaución, con Eleine separándose un poco de ellos, oculta entre el ramaje lista para emboscarlos si la situación se torciese. Pero no fue el caso. Al parecer eran un pequeño grupo de aventureros, y estaban ahí con orden de proteger el roble y para ser el apoyo del grupo mágico, que, a buen seguro, eran ellos.

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No obstante, ellos habían pasado ahí ya un día entero, y por tanto tenían más información de la zona. Al parecer, ese roble era un punto de encuentro por la protección que otorgaba y su posición cercana al rio, haciendo las veces de descanso en el camino y lugar de encuentro de mercaderes. Rokwen torció el gesto ante la historia, y comento al grupo que para extender un problema como el que habían visto en el muchacho a un gran número de personas, recurrir a un lugar como ese roble sería una idea tan macabra como acertada.

Con esa información, uno de los aventureros, que parecía por su atuendo ser un sacerdote, los guio con los guardias, mientras los otros dos insistían en quedarse protegiendo el roble, como les habían ordenado. Y así el grupo partió a encontrarse al fin con el capitán de la guardia, que completo los flecos que faltaban en su historia.

Al parecer, el problema de explosionar tras recibir curación mágica afectaba a todos los que eran heridos por los trasgos de la zona. Y estos estaban muy agresivos, atacando siempre la zona cercana al roble. En los últimos días, habían acabado también con una caravana comercial… Que era lo que estaban investigando en ese momento. Ahí las criaturas parecían haber tenido más tiempo, estando los cadáveres asesinados y empalados de formas que el grupo encontró, en general, demasiado imaginativas.

En esto se encontraban cuando Rokwen y Enion alertaron al grupo de que estaban atacando a los aventureros que habían dejado atrás. Corrieron tan deprisa como pudieron, más para cuando llegaron estos se encontraban ya muy malheridos, y la pequeña horda que los rodeaba no pudo ser abatida con suficiente rapidez para salvarlos. De hecho, tanto Rokwen como Enion recibieron sendas heridas en la lucha, y Sarah estuvo también muy cerca, salvándose únicamente gracias a la protección pétrea que había conjurado.

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Cuando Draconeo puso fin a la lucha con su magia, la atención del grupo se dirigió rápidamente a los heridos. Draconeo volvió a hacer uso de su Vista Arcana, examinándolos, y detectando una extraña marca arcana en los heridos. Sin embargo, también sugirió que esta era diferente al resto que había detectado en el muchacho. Eleine menciono entonces la posibilidad de disipar la marca. Todos vieron la opción interesante, pero decidieron probar con el Satiro convocado por Sarah para la lucha, que habia recibido graves heridas y también estaba afectado.

Draconeo estimó oportuno dejar a sus alumnos realizar la disipación, pues probablemente sus intentos serían muy potentes y disiparían la propia convocación, al superar con mucho el poder mágico de la pelirroja. Enion se ofreció enseguida, y con una pequeña varita, disipo la marca sin problema alguno. Probaron entonces, con precaución, a curar al sátiro, y con satisfacción vieron que no había problema alguno.

No obstante, Draconeo parecía molesto. Con su sortilegio de Vista Arcana todavia activo, se acercó a Rokwen. Insistió en que la marca era diferente… Y conjeturo que la diferencia podía estar en el agua, haciendo falta tanto ser herido como haber bebido para ser afectado por esa extraña magia.

Sarah considero la teoría como posiblemente acertada, pero sin mediar palabra, se puso manos a obra para probarla. Convoco un pequeño tejón, y mientras Draconeo explicaba aprobadoramente sus acciones, cogió una de las armas de los kobolds abatidos y desviando ligeramente la mirada por la aprensión, la clavo en un costado del tejón, y pidió a Enion que lo curara. Este recurrió a un pequeño cetro, curándolo sin efecto negativo alguno en el tejon.

Parecía que la deducción era acertada, pero para estar seguros, Sarah llevo al tejón hasta el rio y sumergió un poco bajo el agua su cabeza, para que bebiera, y repitieron la operación.

En efecto, esta vez, cuando Enion trato de curarla mientras el grupo se ponía a cubierto, la criatura comenzó a hincharse de forma grotesca como sucediera con el muchacho. No llego sin embargo a explotar, pues Sarah deshizo la convocación, librando a Enion de una desagradable lluvia de sangre. Solar y pelirroja compartieron cierta sonrisa cómplice mientras este volvía con el grupo, y se dispusieron a poner en claro todo lo averiguado.

El capitán, que había sobrevivido al encuentro con los Kobolds, les agradeció la ayuda y la aclaración. Afirmo entonces que debía informar a sus hombres y tomar las medidas de precaución que la situación aconsejaba, pero les pidió un último favor. Al parecer el ultimo cargamento contenía un vino especialmente valioso. Si bien muchos de los alumnos no parecían por la labor de arriesgar el cuello por conseguir algo de vino para los nobles de Amnagua, el maestro Oyave se interesó por el tipo de vino asegurando que no había que hacer juicios prematuros.

Sarah no pudo evitar reír, pese al día que llevaban, ante el comentario, pero finalmente, probablemente más por la curiosidad de averiguar cómo habían podido tener los kobolds acceso a magia tan poderosa, accedieron a investigar un poco más.

El grupo carecía de rastreadores, pero para bien o para mal, los kobolds eran muchos. Eso era un problema para enfrentarlos, pero era una ventaja para seguirlos, pues sus huellas en el bosque eran claras.

Así que tras apenas una hora de caminar en la dirección por la que parecía haber llegado el grupo de kobolds, llegaron a un lugar con una especie de torre que parecía podían estar utilizando como refugio. Lo allí encontrado no parecía cuadrar tanto. Por un lado, kobolds carbonizados y empalados. Por otro, una marca arcana en el suelo, diferente a las vistas hasta ahora.

Se disponían a investigar más a fondo, cuando Enion llamo la atención del grupo. Había algo que parecía una trampa…y ceniza por el suelo. Eleine enseguida se ofreció para lidiar con ella, más finalmente desactivarla fue imposible. Tras determinar que era de naturaliza ígnea, se animaron, al final, a activarla desde lejos, tras haber planeado como hacer frente a posibles incendios que pudiesen afectar a la integridad del bosque.

La explosión fue potente, pero no tanto como para incendiar el bosque… Y la ceniza que habían visto por el suelo sugería que tal vez la trampa siguiese activa y no fuera la primera vez que se activaba. Eleine la examino de nuevo, y con fastidio afirmo que así era. Sin embargo, con más estudio, pudo determinar que las runas arcanas del suelo parecían alimentar la trampa. Sin más dilación Draconeo procedió entonces a disiparlas, y examinaron el lugar con mayor detenimiento.

El elfo, en cabeza, chasqueo la lengua con desgana y fastidio, pronunciando una única palabra. “Ilicidos”. Explico que el diseño del picaporte de la puerta era sin lugar a dudas ilicido. Rokwen y el intercambiaron unas palabras; Al parecer no era su primer encuentro con esas criaturas, y si bien el maestro parecía querer continuar, el caballero arcano insistía en pedir refuerzos. Draconeo se limitó a decir que habría que proteger las mentes del grupo y a conjurar un Mente en Blanco sobre él, mientras Rokwen aun protestaba.

Finalmente, la discusión se zanjo cuando, al echar Draconeo mano a la puerta tras afirmar que esto no era la infraoscuridad y que ahí no encontrarían un Gran Cerebro, el picaporte de la misma se alargó como un tentáculo, con un ojo en su punta, observándolos.

Esta hablo con telepatía, directamente a sus mentes, encomiándolos a dar media vuelta si no querían problemas. Draconeo le explico con poca amabilidad que iba a hablar con sus amos, y que tenía la opción de abrirse o de ser abierta.

A esto la puerta respondió que estaba creada por sus amos para abrirse únicamente a sus siervos… Y, en consecuencia, tras comprobar que métodos más violentos no surtirían gran efecto, al identificar la puerta como hecha de adamantita, Eleine arranco uno de los kobolds empalados tirándolo frente a la puerta.
Esta se quedó inmóvil, mirándolo, sin reaccionar… Hasta que una orden, o tal vez un pensamiento, por parte de Sarah, para abrirse, acciono el mecanismo de la misma, quedando la entrada a su disposicion.

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Al parecer la inteligencia de la puerta era bastante limitada… Y la mayoría del grupo parecía más dispuesta a seguir a Draconeo que a escuchar los prudentes consejos de Rokwen.


Offtopic :
Gñe. Se que las fotos no pegan mucho pero si no pongo alguna los tochos estos me duele verlos incluso a mi xD
Mis disculpas a los mencionados si menciono algo mal, tengo ya cierta edad y a veces la memoria me falla.
 

Deneb

Receta de Noctis
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Cartas sobre los viajes por el Anauroch (I)

Querido maestro.

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¡Ja! Esta seguro que no la esperabas. Ciertamente, hace ya un año que abandone el refugio que me proporcionabas, y esta es la primera noticia que tienes de mí. Me disculparía, pero fueron tus propias palabras las que me animaron a marcharme, así que creo que habrás podido lidiar con mi ausencia. Y teniendo en cuenta ese detalle creo que no debo disculparme, si no que debo darte las gracias.

Al final me he inclinado por viajar hacia Amn. Ciertamente, el lugar es bastante opresivo, ¿Pero no debe una empezar las cosas desde el principio? Yo había empezado mi vida aquí, y debo conocer bien este sitio. Con el tiempo, quizás hasta le coja cariño.

Se podría decir que me he establecido, al menos un poco. He encontrado gente buena por aquí, y también de quien aprender. Andros Acosta, un conjurador y adivinador impresionante, me ha cogido bajo su tutela, si bien no desperdicio oportunidad alguna de aprender de otras fuentes. Estoy segura de que te alegraras de que tenga a alguien mas a quien dedicar el nombre de maestro, y me ha enseñado mucho... Aunque no olvidare tampoco lo mucho que hiciste por mi.
¡Ah! Y aquí no estoy aprendiendo únicamente magia. Lo que me lleva a por que he escrito esta carta.

Aunque como he dicho antes me he establecido en Amn… No por ello he abandonado la idea de ver el mundo. O al menos, sus partes interesantes. Así que viajo de vez en cuando… Y este viaje te lo tengo que contar.

Acabo de volver del Anauroch. ¿Y qué hecho allí...? Pues es una larga historia. Hemos viajado, como seguro que tantos otros grupos, buscando restos de la antigua Netheril.

¡Ah! Para ya. Puedo imaginarme ahora esa sonrisilla de suficiencia y benevolencia. Pero seguramente, nosotros teníamos mejores guías que la mayoría. Viajamos junto a gente de la Liga de la Bota y el Sendero, Mirriel y Lilimel, que nos ayudaron investigando cuales serían las zonas en las que más probable era que pudiéramos encontrar algo.

Nos aproximamos al desierto a través de una red de portales que la Liga conocía, y aunque el viaje no empezó del todo bien (Tuvimos un desagradable encuentro con una especie de reptilianos que devoraban a los de su propia raza. Gracias por enseñarme Draconico, por cierto.) no puedo negar lo interesante del mismo.

Nuestro primer objetivo era Amazandar…Un area en la que pensamos que, dada la cantidad de minas, podrian quedar zonas no saqueadas y en condiciones relativamente aceptables. Y estando como estábamos un tanto desorientados, cuando vimos un grupo con algunas caravanas acampado en el desierto, decidimos acércanos a preguntar. El contacto fue muy satisfactorio, pues nos orientaron en la dirección al área en la que pensábamos se encontraba. Pero no solo eso… La mujer que lideraba la caravana parecía muy singular. Era un ser alado, similar en parte a un hombre de ascendencia draconica que he conocido aquí… pero cuyo origen no podíamos descifrar. En cualquier caso, resulta atrayente, y parecía tener ganas de hablar. Nos puso al tanto de todos los muchos riesgos de la zona… ¡Y vaya se había riesgos!

Al parecer, Umbras y Zhentileses pugnaban por controlar la zona, ofreciendo su protección (obviamente como chantaje) a los asentamientos del desierto. ¡Oh! Si. He dicho Umbras. No tenía muy claro que era eso… Pero eso es lo bueno de viajar con gente interesante.
Madeleine nos explicó como al parecer, uno de los enclaves Netherinos había viajado al plano de la Sombra poco antes de que Kharsus desatara su infame conjuro… Y escapado así a la devastación. Probablemente escapando de los Phaerim, supongo…

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Lo importante, es que allí estaban. Pudimos contemplar su enclave, si bien a gran distancia. Andros estaba tremendamente preocupado por la posibilidad de enfrentarlos, pues según dijo no utilizaban la Urdimbre de Mystra…. Pero eso es algo que es mejor que te cuente en persona. Es probable que me lo ocultaras por no verme preparada, pero si lo desconoces, es algo que es mejor oír cerca de una amiga.

Ante el peligro que representaban nos inclinamos por dar un rodeo para evitarlos, atravesando una cadena de tuneles por la que nos aconsejó ir la mujer. Si bien no fue un acto totalmente caritativo por su parte, pues esos tuneles también podían serle de ayuda, y a día de hoy estaban ocupados por un gran Terraron con el que no hacia buenas migas.

Como nos resultaba conveniente y el Terraron era un peligro para toda caravana que tratase de tomar los túneles… Pues acabamos con él. La batalla fue ciertamente curiosa, con el gato de Frederic acercándose sigilosamente a el mientras dormía y transformando la roca y tierra del túnel en gelatina, para dejarlo atrapado. Nunca pensé que lucharía en un ambiente con un aspecto tan comestible, y ciertamente Gatobel demostró ser capaz de aportar al grupo una ventaja peligrosa.

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Por cierto, Mirriel parecía muy preocupada por el gato… Me gusta. Aunque habla de forma un tanto extraña… Tengo que preguntarle de donde es.

Tras atravesar esos túneles, superamos el área que dominaba el enclave, y buscamos un asentamiento que había por la zona del que nos habían hablado, alrededor de un oasis. Por suerte algunos de los habitantes hablaban la lengua común, así que pudimos comunicarnos.
Queríamos descansar y conseguir información. Sin embargo, no pudimos descansar demasiado. Al parecer, el asentamiento estaba “protegido” por los zhentileses… Pero no tenían suficiente para un próximo pago. Ni recursos ni información. Sin embargo, cuando la líder del mismo supo lo que buscábamos, nos hizo una propuesta: Podria indicarnos algo sobre Amazandar… Si hacíamos que la patrulla zhentilesa que los había visitado se perdiera en el desierto. Eso les haría ganar tiempo.

Lo discutimos un poco, pues actuar como asesinos no entra en nuestro estilo… Mas la circunstancia lo justificaba. Se trataba de zhentileses, para empezar… Y ellos mismos vivian amenazando y destruyendo los asentamientos de la zona. Si su patrulla se perdia por el desierto, los considerarían muertos por los umbra o simplemente desertores… Y este asentamiento habría ganado tiempo, pues podría volver a ofrecer la información que había ofrecido a estos por su supervivencia.

No fue muy sorprendente que, una vez acordamos encargarnos de ella, nos dijeran que la patrulla se dirigía hacia una entrada aun bloqueada que parecía llevar a alguno de los asentamientos mineros que antaño había en Amazandar. A fin de cuentas, tanto ellos como nosotros buscábamos lo mismo. Estaba, además, relativamente cerca… Por lo que nos pusimos en marcha de inmediato. No queríamos que pudieran adelantársenos.

La patrulla no era muy numerosa y… Créeme, en nuestro grupo hay gente increíble. Ademas, según descubrimos después, parece que los arcanos del grupo habían estado ocupados tratando de disipar las protecciones de la entrada. Glifos de custodia mágica que nosotros tardamos un día entero en disipar, pese a ser bastantes arcanos. Así que la batalla transcurrió a nuestro favor, pese a que Frederic, tras comentarnos que volaría para atraerlos desde el sur mientras nosotros los atacábamos por el norte, se equivocó y penetro directamente en su campamento. Tengo que reconocer que tuvo el buen detalle de gritar “¡Ya!”, y en nuestro favor comentar que pese a estar un poco desorientados por la táctica, no dudamos en seguirle.

Al final Frederic parecía contento cuando vio que podria quedarse un gran candado de adamantita que cerraba también la puerta.

Al otro lado nos encontramos, sin embargo, con que no éramos los primeros allí. Según Mirriel, parecía haber rastros de un grupo relativamente numeroso. Y en uno de los edificios… Encontramos a un anciano gruñon.
Al parecer, era un mago que había quedado allí atrapado a causa de un error con un conjuro de teleportación. Yo también he sufrido alguno, pero por supuesto, yo siempre llevo conmigo un grimorio de viaje… Este anciano al parecer lo había olvidado. Sin embargo, se había acostumbrado bastante bien a vivir ahí, y de hecho se negó a acompañarnos cuando nos marcháramos. Lo único que parecía echar de menos era la variedad en la comida… Y gracias a eso Lilimel pudo animarlo a hablar y contarnos algunas cosas. El grupo cuyos rastros localizo Mirriel había sido un tanto brusco con el, según conto, estuvieron cerca de matarlo, y parecían interesados en parte de la maquinaria que había fuera. Eso llamo nuestra atención, asi que tras algunos intercambios con el anciano (Madeleine pareció encantada al hacerse con algunos libros con cuentos antiguos), salimos a buscar esa máquina.

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Con ayuda de Lilimel, que descifro las runas grabadas sobre la maquinaria, Andros trato de averiguar su funcionamiento. Parecía relacionada con la activación de efectos similares al conjuro “Sirviente Invisible” …. Pero teníamos dudas sobre si activarlo o no. A fin de cuentas, el grupo que había delante de nosotros podía ser hostil, y si así era, mejor no llamar su atención… Cosa que seguramente haríamos si activásemos la máquina.

Así que, tras meditarlo un poco, decidimos tratar de seguirlos. Lo bueno de ser un grupo mayoritariamente arcano, es que incluso aquellos del os nuestros que son combatientes llevan armaduras relativamente ligeras… La más pesada la portaba Uko, y era de mythril, asi que podíamos llevar buen ritmo y no hacer demasiado jaleo. Mirriel actuó como exploradora… Y volvió con nosotros con un mensaje de esos que suelen ser malas noticias.

Dragón.

El dragón, al parecer, no se había percatado de su presencia… Y teníamos dos opciones, aventurarnos en sus túneles tratando de no llamar su atención, o… Llamarla, y resolver el asunto como se pudiera.

¡Ah! Me imagino tus palabras. Siempre estaba la tercera opción, de darse la vuelta. Bueno, supongo que en algún nivel teórico ciertamente esa opción existía, pero procuramos no prestarle mucha atención.

Decidimos que, sin saber si los túneles eran muy extensos, y sin saber…Prácticamente nada, era mejor el riesgo de enfrentar un dragón que el riesgo de tener que enfrentar un dragón por sorpresa en una zona desconocida. Además, con suerte, este estaría más preocupado por su tesoro y el otro grupo… El que el color del dragón, amarillo brillante, al parecer, no fuera reconocido por nosotros como claramente maligno también peso en la decisión.

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Así que fuimos a su encuentro… Y saludamos. ¡Ah, tendrías que haber visto como brillaba! ¡Era un dragón de Topacio! Incluso en esos túneles relativamente oscuros, la sala se llenaba con la luz que reflejaban sus escamas.

He de decir que fue la primera conversación con un dragón en la que he tenido el placer de estar presente. Si, una vez que no te queman ni te comen, bien puede calificarse de placer.
Se comportó con bastante naturalidad. Asumió, ego crecido como tienen los dragones, que deseábamos servirle, y de hecho se ofreció a ayudarnos en nuestra búsqueda si le prestábamos un servicio.

Preguntada sobre cuál (Si, era una hembra, de nombre Sombrabrillante), nos habló de los otros intrusos. Al parecer se trataba de Umbras. Y al parecer su interés ahí no era el dragón ni su tesoro… Si no un portal. Sombrabrillante deseaba que lo destruyéramos… Y que uno de los Umbra nos viese hacerlo y lo dejásemos escapar.

El acabar con los Umbra no era un dilema moral tan grande como el dejar escapar a algunos… Pero finalmente accedimos. He de decir que Sombrabrillante, además de demostrar que gozaba de unos sentidos muy despiertos, mostro una gran comprensión hacia mi persona cuando comente el hecho de que dejar escapar a un Umbra podría causarnos problemas importantes a largo plazo.

Así que antes de continuar hicimos cuanto pudimos para ocultar nuestra identidad. Nos cambiamos, usamos equipo poco habitual o disimulamos el nuestro, y Lilimel demostró que era una maestra del disfraz como pocas. Te aseguro que, si me vieras tal y como me dejo, seguramente tratarías de matarme antes de que pudiera decir palabra. ¡Ni humana parecía!

Cuando empezamos la persecución a los Umbra pensamos que nos llevarían mucha ventaja, pero poco a poco fuimos descubriendo que no era tanta. Parecía que los Umbra habían tenido que luchar durante su camino… No sabíamos con qué, pero nos convenía, aunque el que no hubiera rastro alguno de esos atacantes resultaba un tanto desconcertante.

Terminamos por alcanzar al grupo, que según Mirriel parecía estar descansando, y nos las arreglamos para vencerles manteniendo a uno con vida. Por suerte para nosotros, parecía que el grupo únicamente tenia entre ellos a un arcano, y si bien fue una batalla mucho más dura que la que vivimos contra los zhentileses , pudimos inclinar su sentido a nuestro favor.

Intentaron entonces sacar algo de información al Umbra… Pero como este no parecía colaborador, y mi aspecto no era el adecuado al de un ser capaz de expresarse con mucha inteligencia… Me deje llevar por mi curiosidad y me acerque al mago. Habíamos atacado con fuerza, acero y magia, pero partes de su grimorio se habían salvado…

No sacando nada de él, continuamos buscando el portal. Asi averiguamos que clase de portal era y por qué les interesaba…Y también con que habían estado luchando. El portal daba al plano de la sombra… Y desgraciadamente parecía que podían cruzarlo en ambas direcciones.

El lugar estaba infestado de criaturas de la sombra, incluido un enorme ser humanoide que parecía ser la oscuridad personificada. Era un ser terrible, con una enorme fuerza y resistencia mágica. Si puedo investigare sobre el. Pudimos vencerla, pero a alto precio, pues mi amiga Rose resulto herida, y muy grave, si bien todo parece indicar que se recuperara.
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Estabilizamos el portal para que dejaran de utilizarlo para cruzar hacia nosotros, bloqueando el viaje dimensional a través de él. Buscábamos una alternativa a su destrucción…O quizás aprender algo de él. Pero no podíamos bloquearlo permanentemente, y cuando no pudimos mantener el paso bloqueado, pese a no haber terminado de decidir, fuimos no pocos arcanos los que deshicimos el portal a un tiempo antes de permitir que otra criatura como ese engendro humanoide volviera a cruzar.

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Deshicimos pasos hasta la dragona Sombrabrillante, que parecía satisfecha. Se aseguró de que dejáramos escapar al Umbra… Y si bien debo admitir que tenía mis dudas de que fuera a cumplir su palabra, la cumplió. A la manera draconica, muy de cuento.

Nos admitió 3 preguntas. A través de ellas supimos que no había nada que conseguir en esa región, que el lugar más adecuado para conseguir encontrar restos del Imperio era Orolin, pero que el riesgo incluía enfrentar las enfermedades dejadas por dos deidades, en un lugar en el que se enfrentaron Talona y la otrora deidad Kiputytto., pero en el que parecía que volvia a haber movimiento.

Eso nos hizo pensar a todos en muertos vivientes, por supuesto. La otra opción es que Orolin sea un lugar relativamente aceptable al que viajar…Tal vez con gente peligrosa, pero al menos sin enfermedades divinas. Y eso sería demasiado fácil, ¿Verdad?

Nuestro intento de sacar, con la última pregunta, información clara de cómo superar el problema, fue un éxito a medias. Debo reconocer que si bien durante un momento me arrepentí de sugerir la pregunta y pensé que iba a tratar de devorarnos, se pensó muy bien la respuesta. Nos dijo que antídotos y sacerdotes ayudarían, y que cada bocanada de aire nos haría respirar la enfermedad en si… Pero que cualquier filtro lo haría menos grave.
También nos dijo que con una ofrenda podríamos aplacar a uno de los enemigos que alii encontraríamos, que tenían tan olvidada su condición de humanos como la divinidad de su propia diosa, aunque podría evitar que pudiéramos sustraer nada.

No todo podía ser claro. Pero no puedo terminar sin contarte lo mejor. ¿Recuerdas la mujer alada del principio? ¿La que encontramos por el Anauroch y nos dirigió a los túneles...? Pues era Sombrabrillante. Supongo que no es de extrañar que tuviera ese magnetismo. ¿Curioso, ¿verdad? Conozco a mi primer dragón, y es una dragona de gemas, que ni tenía claro que existieran… ¡Y la conozco primero en persona! Tengo que estudiar un poco sobre ellos. Esta desde luego no parecía malvada. Quizás un tanto caprichosa, jugo un poco con nosotros, pero…

Bueno, y aquí estamos ahora. Hemos vuelto, gracias a conjuros teleportadores, temporalmente a Athkatla. Antes de ir a Olorin queremos asegurarnos de llevar con nosotros a algunos clérigos bien preparados.

Pero no voy a cometer la maldad de enviar esta carta ahora y comentarte que no te preocupes. No, te la enviare al volver de Orolin (Si llegamos), y así sabrás que no tienes de que preocuparte. Hasta entonces, se queda conmigo.


Offtopic :
Ale, perdon. Tiene el formato de una carta a su primer maestro, Geralth Garanther, al que considera adecuado poner al tanto de estas aventurillas por el Anauroch.
Por si alguien llega aqui de casualidad, decir que siento no haber hecho justicia a esta serie de quests con mi mini relato, pero queria dejar cierta constancia de las mismas para que no se pierdan en el olvido, que me lo pase muy bien con ellas.
 

Deneb

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Cartas sobre los viajes por el Anauroch (II)

Querido maestro.

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No has tenido de que preocuparte. A excepción de los mortales peligros que hubimos de superar, claro, pero lo pasado pasado esta.

¿Por dónde empezar..?

Por supuesto, lo primero es decir quienes nos ayudaron. ¿Recuerdas que te conté que íbamos con algunas mujeres de la Liga...? Lilimel y Mirriel. Pues bien, se nos unió una más. Johanne.

Johanne es una sacerdotisa Ilmaterita muy agradable mientras no hagas tonterías. Me gusta, y todos la conocíamos ya, así que cuando pensamos en quien podía acompañarnos, fue la opción más obvia.
El otro sacerdote que vino con nosotros fue Alastherian. Me alegre bastante de que así fuera. Ciertamente, tal vez no esté tan dedicado a la sanación como otros sacerdotes… Es adorador del Caballero Rojo. Pero había estado con él en otras ocasiones, y sabía que era un hombre de temple.

Ninguno de los dos decepciono, desde luego. Acompañados por Johanne y Alastherian (Y una enorme cantidad de viales curativos de diversa índole) nos encaminamos a la zona de Orolin.

Recordaras que te mencione que dicha ciudad había sido el campo de batalla de una batalla entre dos deidades de la ponzoña, Talona y Kiputytto. No te sorprenderá entonces que te diga que no solo nos encontramos con un ambiente lleno de vapores ponzoñosos… Si no que, además, la Urdimbre había sido dañada.
En este sentido, tengo que decir que ha sido mi primera experiencia con una zona de Magia Salvaje. Ciertamente hubiera preferido que fuera en otras circunstancias, y desde luego me disgusta el no poder repararla, pero no puedo negar que fue un desafío interesante.

La propia fauna local parecía haber mutado, y era bastante agresiva.

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Ademas, temíamos su contacto… Y estábamos limitados en el uso de la magia. Al principio nos desplazamos evitando vapores y suavizando la Urdimbre temporalmente a medida que avanzábamos, pero cuando nos adentramos en la ciudad nos fue imposible seguir con la táctica de forma segura.

Además, a partir de ese punto algunos empezamos a tener algunas fiebres… Y mentiría si no dijera que me plantee dar media vuelta. Pero no lo hice.

Todo esto era complicado, pero no era nada que no esperásemos. Sin embargo, tras entrar en la ciudad tuvimos una primera sorpresa. Encontramos un cartel, firmado por “Una simple sacerdotisa”, en el que se advertía del peligro de la enfermedad, del peligro del contacto con los caníbales, y se aconsejaba rendir tributo al Rey de la podredumbre.

Ya, no he dicho que fuera una sorpresa agradable. Mirriel, entre tanto, subió a un punto elevado para hacerse una idea del terreno… Pero cuando avanzamos, a todos nos pillo de sorpresa la “normalidad” de la situación. Había un hombre bajito…Y deforme…Vendiendo fruta en la plaza. La fruta ciertamente, no tenía buena pinta… Pero el hombre no parecía agresivo.

Si cabe mencionar que se encontraba en un estado de desnudez completa que nos resultó un tanto confuso. Es decir… No tengo grandes problemas con la desnudez. Tengo que reconocer que, hacia bastante calor, y yo misma hubiera llevado bastante menos ropa de no haber sido por eso del veneno flotando en el aire…. Pero ver a ese hombre pequeño deforme y desnudo no era una visión agradable.

Nos preguntó nuestro bando, pero no reacciono mal ante nuestro desconocimiento. Y ante nuestras preguntas sobre la sacerdotisa, nos habla de algo así como “la loca del mater” … A Johanne se le ocurrió preguntar si se refería a Ilmater, y se ve que acertó, pero el nombre no gustaba al ambiente. El mercader grito algo de no decir ese nombre y se tiro al suelo ocultándose entre las frutas mientras el suelo temblaba y gusarañas (una especie de hibrido entre araña y gusano) venían hacia nosotros desde varias direcciones.
Nos las arreglamos para rechazarlos… Y tengo que decir que pocas veces me he sentido tan indefensa como siendo atacada en un área de magia salvaje. La duda entre hacer o no hacer, me paralizo. Pero por suerte mis compañeros son gente increíble, y todo salió bien.

Visto lo visto, tomamos el camino hacia la Ilmaterita que nos indicó el pobre hombre, que únicamente soltó un par de improperios y un tomate ponzoñoso por los problemas causados. El viaje por la ciudad era tenso, pues de vez en cuando escuchábamos los pasos de las criaturas rodeándonos, a veces por las paredes, a veces bajo el suelo, pudiendo salir de casi cualquier sitio, pero llegamos a destino sin haber sido atacados.

No se trataba de una capilla. Era únicamente una sala, bastante amplia, con camas, muchas camas, y pacientes en ellas. La mayoría, deformes y enfermos. Algunos apenas con un halito de vida. Aunque había un par de niños que se encontraban, a primera vista, en condiciones.

Yo estaba hecha un desastre, así que poco recuerdo del momento…Pero sé que los clérigos pudieron atendernos. Al parecer, la zona sacralizada se encontraba en un lugar en el que la Urdimbre no sufría de daños. Cuando mi cabeza se fue aclarando, oí como hablaban con la sacerdotisa.

Esta dijo que se dedicaba a cuidar de los enfermos. No a curarlos, si no a paliar su sufrimiento y alargar sus vidas en lo posible, pues curarlos no era posible.

Nos habló de los dos bandos que al parecer había en la ciudad, los fieles de Kiputytto, que buscaban extender la enfermedad y aun adoraban a esa deidad caída, pero que al parecer no eran agresivos… Y los fieles de Talona, que buscaban la muerte de los otros. Nos dijo que si queríamos movernos con libertad por la ciudad debíamos visitar al Rey de la ponzoña, en la zona de Kiputytto, y que este pediría un tributo justo en función de lo que poseyéramos. Nos contó, de hecho, que a ella no le había pedido nada…

Preguntada por posibles puntos de interés de la ciudad, nos dijo que nos ayudaría a conocer la zona si le traíamos unos hongos que crecían en la parte alta de la ciudad, y podían usarse para preparar algo para aliviar la enfermedad.

Y la verdad es que estábamos predispuestos a confiar en la Ilmaterita, y deseábamos ayudar de todas formas, así que no lo pensamos mucho.

El hecho de que se despidiese invitándonos de nuevo a ver al “Gran Rey de la Ponzoña”, sin embargo, nos escamo un poco. Andros recurrió a un conjuro de “Vista Arcana”, y nos informó de que la Ilmaterita parecía bajo el efecto de un encantamiento. Esto nos planteó un dilema. ¿Debíamos liberarla? Desde luego el cuerpo me pedía hacerlo. Sin embargo, la sacerdotisa gozaba de poderes divinos de Ilmater, así que no debía estar haciendo nada inadecuado. Y su labor allí era importante. Tal vez si disipábamos el conjuro se marchase, dejando esa gente desatendida. Y el ejecutor del encantamiento podría notar que este había sido roto.

Por supuesto en última instancia antes de abandonar el lugar debíamos liberarla. Sin embargo, decidimos postergarlo hasta entender un poco más la situación, así que nos pusimos en marcha a por esos hongos.

Mirriel y Lillimel no habían estado ociosas este tiempo. Con la ayuda de lo que Mirriel había visto desde lo alto, Lilimel trazo un mapa en el que orientarnos, y trazaron la ruta más segura para llegar a donde queríamos. Cabe detallar que con “más segura”, en general hablo de evitar las zonas más infectas de la ciudad, pues con los ataques de gusarañas poco podíamos hacer más que repelerlos.

Por suerte, Madeleine fue suavizando la Urdimbre a medida que avanzábamos, así que disponíamos de magia otra vez. No es que la usásemos demasiado… Algo de ayuda para trepar aquí y allá. Pero me sentía muy segura pudiendo utilizarla. Por ejemplo, se pusieron a subir a Alastherian por una cuerda… ¡Con una armadura completa! Bien, no seré yo quien les impida hacerlo, supongo que no está mal ver formas alternativas de superar los obstáculos, pero mejor teniendo un ojo puesto por su hubiera algún problema.

Cuando logramos llegar a la parte alta, recibimos una pequeña bronca de un viandante por andar trepando en lugar de usar las escaleras, y una advertencia de que acabaríamos haciéndonos daño. Dioses, creo que nunca había recibido broncas así, pero pareció la típica bronca de un anciano a unos jovencitos revoltosos.

Al final tuvimos que andar cerca de una plaza bastante concurrida, así que entre la bronca del anciano y eso, perdimos un poco la motivación para ocultarnos. Además, los hongos estaban cerca de la plaza, así que… Fue inevitable que nos vieran cogiéndolos.

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Ahí topamos con uno de los grandes peligros de Faerun, la administración pública. Un funcionario se acercó a indicarnos que debíamos registrarnos, y más si íbamos a hacer esas cosas.

El Geas de la sacerdotisa no nos invitaba mucho a confiar en el…Pensamos en marcharnos, pero podíamos causar problemas a la sacerdotisa.
Pensamos en dividirnos, pero el funcionario no nos quitaba ojo.

Así que nos fuimos con el Rey de la Ponzoña, que tenía el palacete en la misma plaza.

Es curioso como en la ciudad de los malditos y deformas, los raros éramos los “normales”. No te rías con lo de normales. De veras, era tan extraño ver a toda esa gente menuda extraña y desnuda señalarlos y cuchichear, mitad asqueados mitad asustados… Vale. ¿A quién trato de engañar? Es verdad que a veces en Amn a los magos nos miran así.

Al entrar en el palacio una voz estridente y desagradable nos dijo que parecíamos impuros, y que para ver al Rey debíamos bañarnos en la “fuente de la purificación”, como hacía casi todo el mundo, o superar una prueba de intelecto y habilidad.

Solo Frederic parecía por la labor del baño, así que nos inclinamos por la prueba. Con solo anunciarlo la voz pareció gritar de placer, y la puerta a nuestras espaldas se vio cerrada por el muro, y notamos la magia desaparecer de nuestros objetos. No podíamos utilizar la magia.

Nerviosa, puse atención al acertijo... 5 pilares. Uno en el techo, en el centro. Una palanca oculta… Si había que encontrar algo yo sabía que no era la mejor opción en el grupo, así que me puse a examinar formas de salir de ahí. Había ventanas… Tal vez el campo antimagia no afectaba fuera de la sala. Sin embargo, si salíamos por ahí tenía la sospecha de que el agua ponzoñosa nos recibiría de alguna manera.
Alastherian acabo por encontrar una antorcha suelta, y con algo de ayuda pudieron moverla… Desactivando el campo antimagia. No obstante, seguíamos en una zona de magia salvaje… Pero estaba bien tener la opción.
Sin embargo, no estábamos seguros de que pilares activar. Madeleine menciono que evitar los más manchados con sangre reseca podía ser buena idea, y sentido tenia, pero a decir verdad creo que al final tuvimos más suerte que otra cosa. A fin de cuentas, pulsamos uno equivocado… Y los muros empezaron a cerrarse. Para cuando Mirriel, colgada del techo, toco el ultimo pilar, estábamos todos apretaditos abajo, cada uno con un conjuro diferente en los labios y con el muro apenas unos centímetros.

Pero finalmente, no fue necesario, y cuando Mirriel acabo con su espectacular prueba de agilidad, todo quedo resuelto.

Así que pudimos ver al Rey de la Ponzoña… Nos guiaron por el palacete por unos pasillos, ninguno especialmente ponzoñoso, si bien había criaturas bastante inquietantes… Y también un Cristal Mágico del que parecía salir una especie de neblina que parecía mala idea respirar.

Y supongo que te extrañara, pero… Nos sorprendió lo que era.

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¡Un Inevitable! Parece que, en los últimos instantes de la ciudad, alguien había convocado a este ser y llegado a un acuerdo para que protegiera la ciudad sin permitir que la enfermedad saliese al exterior.
Hacia lo que podía. Nos explicó que el Geas había sido voluntario, como un seguro de que la sacerdotisa cumpliría con el acuerdo entre ellos. Y nos ofreció dos opciones. Ayudarle a acabar con las criaturas de Talona eliminando a la reina de las mismas… O marcharnos antes de estar infectados hasta un punto irreversible.

Moralmente era una opción complicada. No todos teníamos muy claro que fuera buena idea ayudar a ese ser y a esa gente. A fin de cuentas, trataron de infectarnos y la prueba podría habernos matado. Sin embargo, hay quien menciono que eran sus costumbres y había que respetarlas, y parecía claro que los seguidores de Talona eran peores… Y nuestros sacerdotes nos confirmaron que, en efecto, la enfermedad avanzaba en nosotros.

Finalmente nos inclinamos a ayudarle, aunque le advertimos que no admitiríamos Geas ni encantamiento alguno sobre nosotros. Así que sin más que discutir, volvimos con la Ilmaterita, llevándole sus hongos y preparándonos para trazar un plan para asaltar la catedral de Talona.

Llevamos a la práctica nuestro plan con bastante rapidez. Ya más acostumbrados a movernos por la ciudad, aprovechamos todo recoveco para aproximarnos a la catedral por un lateral evitando sus custodias principales. Nos desplazamos todo lo rápido que pudimos, para mantener la Urdimbre suavizada. El mayor peligro que encontramos por sus pasillos vino de nuestra curiosidad, pero más allá de eso parecía que la catedral estaba vacía…O que todos los fieles estaban reunidos. Oímos canticos, y acabamos por encontrar un pasaje hacia la zona de la que provenían. Parecía que se estaba llevando a cabo alguna ceremonia… Y eso no nos venia mal.

Dentro de la catedral utilizaban la ponzoña de forma defensiva, fuera consciente o inconscientemente. Debíamos avanzar hacia el centro de la Catedral, donde parecían reunidos en una ceremonia buena parte de los fieles… pero el pasillo que hacia allí conducía estaba infestado de esa niebla ponzoñosa que tanto intentábamos evitar.

Deje a Andros mi varita de clarividencia, ya que él era el experto, y con ella creo un sensor mágico para explorar la sala más adelante. Efectivamente, allí estaban reunidos…Junto a un cristal mágico de grandes proporciones. Y conociendo el sitio, preparamos un plan para asaltar el lugar. Utilizaríamos puertas dimensionales para aparecer en la zona central, despejada de veneno, mientras Frederic atraía su atención avanzando a través del veneno con un conjuro de Cuerpo Ferreo.

La lucha en sí, fue rápida, y parecía transcurrir a nuestro favor. Estoy segura que hay pocas cosas en Amn que puedan competir contra la efectividad que el Orbe tiene en estos menesteres. Andros y yo nos quedamos en el centro de la sala, haciendo llover nuestra magia sobre las criaturas, al tiempo que Nicol y Mirriel se deshacían del sacerdote, y Frederic aplastaba a los pocos que lograban acercarse a ellos. Y Azalea…. Si la vieras, es una elfa delgadita, quizás un poco alta para su raza, pero tiene una fuerza aterradora. Y Lilimel estoy segura de que prefiere una buena mesa a una batalla, pero tiene una puntería de esas de las que hace fama a los medianos…. ¡En fin! Como decía, transcurría a nuestro favor… Pero el gas ponzoñoso que antes estaba solo en partes de la sala, parecía estar extendiéndose. La coloración del mismo y la del cristal mágico que había en el centro de la sala parecían semejantes, y recordaba enormemente al del palacio del Inevitable… Aunque con otro tono.

Notaba como la mente se me nublaba, pero habíamos ido allí a por artefactos, y ese seguramente era uno. Pero parecía que estaba inundando de sala de gas, así que pregunte a mis compañeros si debíamos destruirlo. La batalla estaba casi terminada… Pero aun así tardaron un poco en responderme. Mis piernas, además, estaban ya a punto de fallarme y temía perder el conocimiento…Así que con mis últimas fuerzas y con las rodillas doblándose, lance un Orbe de Sonido contra el cristal, que se deshizo en pedazos.

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No fue especialmente reconfortante el hecho de que mientras lo lanzaba escuchase a Andros decir “Primero hemos de estudiarlo” … Pero parece que, a la postre, no me equivoque. Para cuando me atendieron con un antídoto y volví a tener el cerebro razonablemente en marcha, el gas se había disipado a consecuencia de la destrucción del cristal. Además, en el Orbe parecían satisfechos de que me hubiera arriesgado a liarla, y eso es reconfortante también.

No había, no obstante, tiempo que perder… Los fieles habían sido ayudados por algunas de esas gusarañas mientras luchábamos, así que las seguimos buscando a la reina. Nos adentramos en los tuéneles, y enseguida llegamos a su zona de cría, que como sospechábamos estaba bajo la Catedral. Como bien sabes, soy plenamente consciente de que la magia no es solo para hacer volar bolas de fuego por el mundo…. Pero ante la cantidad de huevos de esos engendros que allí había, hicimos una excepción. Por supuesto al agita el nido todo se volvió complicado muy rápido.

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Alastherian nos dio un poco de tiempo para reducir a gran parte de las criaturas manteniendo a la mayoría a raya con un conjuro, y acabamos con la propia Reina, que aun siendo grande y resistente no fue un gran problema en comparación con los retos hasta el momento.

Instantes tras acabar con ella, sin embargo, oímos un gran estruendo, como si un gran edificio se viniera abajo. Temerosos de que las cuevas pudieran seguir su camino, pese a que Andros nos aseguraba que no (¿No te lo dije? Es un gran arquitecto…), dimos rienda suelta a nuestros pies.

Fuera la gente parecía feliz, y de hecho incluso nos aclamaron como héroes. Es toda una sensación eso de ser aclamados por un montón de personitas deformes y, en este caso, únicamente semidesnudas, pues tenían algunas ropas tal vez por la ocasión especial.

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Al parecer habíamos acabado con un conflicto que duraba desde hacía mucho, muchísimo tiempo. No obstante, los ciudadanos no pudieron aclararnos cuanto, pues no parecían llevar una cronología detallada. Únicamente sabían decirnos que ya los padres de sus padres seguían así… Y desgraciadamente, cuando por intuición pregunte a uno de ellos su edad, mis temores se confirmaron: Sus vidas eran muy cortas… Así que contar con generaciones no valdría de nada.

Nos aclararon, eso sí, que el ruido provenia del Palacio… Y no parecían especialmente tristes por ello. En cualquier caso, nosotros volvimos con la sacerdotisa, para confirmar que, como habíamos quedado, se encontraba ya libre del encantamiento. Así era… Y como estábamos cansados, decidimos guardar reposo allí.

Al día siguiente nos dividimos para explorar en lo posible la ciudad. Como no conocíamos todos los puntos de interés, mientras algunos marchaban a los pocos que la sacerdotisa podía señalarlos, yo idee un método un tanto extraño. Mediante Vista Arcana y Vuelo, me dispuse a examinar de forma rápida toda la ciudad, buscando posibles fuentes de magia. Por supuesto también me protegí un poco, pero no hubo muchos problemas… Fue además divertido volar un poco por allí. El gas parecía pesar bastante, así que por arriba estaba mas despejado…

No obstante, con la Vista Arcana pude apreciar algo curioso. El gas había dejado rastros de magia necromantica por casi toda la ciudad, excepto, curiosamente, en una casa. A falta de rastros más interesantes, me dirigí hacia allí. Parece que quedaba en ella algo de magia, pues nada más entrar una pequeña fuerza invisible tuvo la cortesía de limpiarme los zapatos. La mayoría del lugar, sin embargo, estaba sucio, con una gran cantidad de polvo… Pero limpio de ponzoña, por alguna razón. No tengo claro para que se utilizaría el lugar, pero aún quedaban algunos frascos que conservaban una magia que permitía que lo que s e guardase en ellos se mantuviera en condiciones por tiempo ilimitado. Por supuesto, me los guarde…

Había una puerta que, sin embargo, parecía bloqueada. La zona era de magia salvaje, pero no tenía intención de irme sin investigar toda la casa… Así que, con todas las precauciones posible, me aleje y trate de suavizar la Urdimbre en el área. No frunzas así el ceño, que puedo imaginarmelo…Tu tampoco te hubieras ido. Y conservaba muchas protecciones mágicas, era difícil que desencadenase un efecto mágico tan poderoso que me pusiera en peligro…Probablemente la peor posibilidad era una poliformación o una teleportación aleatoria.

En cualquier caso, salió bien. Así que, transformándome en gas, me cole por las rendijas de la puerta. Y una vez en la habitación, al instante llamo mi atención un aura de Ilusion en una de las paredes. Aprovechando que la Urdimbre estaba todavía en condiciones, tome un vial de Vision Verdadera, viendo así que había un pasaje oculto, con una puerta de piedra entreabierta. Si había que avanzar mucho, no podría mantener la Urdimbre suavizada tanto tiempo… Así que realice una Convocación, a la que ordene echar abajo la puerta, y avance por el pasaje.

Sin embargo, no hubo lucha ni graves problemas. Encontre a dos figuras extrañas. Y digo extrañas, porque con mi Vista Arcana, no podía identificarlas ni como una ilusión, ni como espectros. Pero tampoco eran plenamente reales. Hablaron de un antiguo deber… Y me escamo que conocieran mi nombre. Se identificaron como un recuerdo… Y me animaron a decidir, marcharme y tal y como era… O bañarme en el agua y purificarme.

He de decir que eso me escamo mucho. El ultimo baño de purificación que me habían ofrecido resultaba bastante ponzoñoso. Pero al ver el agua, vi que era claramente distinta. Mi vista arcana no detectaba rastro de nigromancia, si bien tampoco sabía identificar con exactitud el aura.

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Mis dudas aún eran muchas cuando vi que el agua empezaba a desaparecer…. Mientras, las figuras me explicaban que tocarlo significaba una purificación completa, y un regreso a la antigua moral. ¿Antigua moral? Mi moral no era nueva ni antigua, era mía. Sin embargo, la enfermedad estaba en mi organismo…. Y ese tipo de aura mágica, no parecía peligrosa.

Finalmente, me decidí por el agua. No fue una mala sensación. He oído a mis compañeros hablar de experiencias semejantes… Sin embargo, no creo que a mí me cambiara gran cosa. Es cierto que no quedo en mi rastro de la enfermedad. Quizás hasta me encontré más relajada o descansada o se me note más viva, pero desde luego sigo siendo yo, y no se me han planteado dudas.

Si acaso, estoy más convencida de la dirección que llevo en la vida. ¿Pero no pasa eso con casi todas las experiencias que vivimos?

En fin, volvimos, como puedes suponer por esta carta, sanos y salvos. ¡Y hasta ahí este viaje! Espero no haberte aburrido. Estoy pensando que con el Orbe tengo la oportunidad de ver maravillas increíbles, y eso es muy bueno para mi aprendizaje. Sin embargo, es probable que también deba hacer mis propias investigaciones, mas mundanas, menos impresionantes, pero en las que también poder desarrollarme personalmente.

Te escribiré de vez en cuando.
Un fuerte abrazo,
Sarah

Sin embargo, tras preparar la carta y pensárselo un poco, Sarah acaba por quemarla, junto a la anterior, y teleportandose, realizar una visita en persona a su antiguo maestro.

Habia mas cosas que contar, y llevaba mucho sin verlo.



Offtopic :
¡Ala! Va con algo de tardanza, pero quería terminar esto. Muchísimas gracias a Temperatia por todo.
 

Azrael

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Me da pena emborronar el hilo, pero más pena me da no hacerlo así que.. ¡muy chulos los relatos! continua con ellos :D
 

Deneb

Receta de Noctis
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Cansada de removerse incomoda en la cama, Sarah se incorporó. Mientras con una mano buscaba a tientas uno de sus cajones, froto su cara tratando de despejarse de parte del cansancio que la aletargaba. De todas formas, no importaba cuanto protestara su cuerpo: su mente no la dejaría dormir esa noche.

El cajón, abierto, permitió que una tenue luz, mayormente blanca iluminase la habitación. La luz aumento su intensidad tornándose azul cuando Sarah saco del cajón uno de los anillos que la producían. Con su guía, arrastro sus pies por su habitación hasta un espejo cercano, en el cual observo su reflejo. El cansancio era visible, pero el cansancio no era algo extraño para ella. Había algo más en su rostro.
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Se remojo la cara con algo de agua, renuncio a poner orden en sus revueltos cabellos limitándose a fijarlo un poco con una horquilla y tomando el anillo entre sus manos, salió de su habitación, acompañada por una sombra negra que se coló entre sus piernas sin siquiera rozarla. Su familiar arcano, un felino con el que llevaba ya varios años, tal vez no gozara de una enorme inteligencia, pero el vínculo telepático que les unía era suficiente para que supiese que Sarah no deseaba estar sola.

Sus pasos le llevaron escaleras abajo por la Torre de la Eternidad. La propia Torre parecía dormir, por lo que tras un rato dando vueltas, se encontró encendiendo el fuego de la sala de estar, y acomodándose entre sus cojines.

Con la mirada perdida en el fuego, recordó lo que había hecho que se sintiera como ahora se sentía...



Un viaje a la locura


En la Universidad había habido algo de movimiento los últimos días. Los alumnos cuchicheaban sobre lo sospechoso del periodo en el que ninguno de los maestros daría clase alguna. Además, una alumna, Vinerva, había sido vista en compañía de varios de los docentes, y todo apuntaba a que tramaban algo.

Efectivamente, lo tramaban. Un grupo formado por los maestros de la Myrdon Salasker, Andros y Edward, así como los mentores Aron y Sarah, habían estado reuniéndose y preparando un viaje a los Picos de las Nubes. Anhol sería su guía, y en la zona que deseaban investigar, contaban con encontrar alguna clase de Portal, a un destino desconocido.

El ascenso fue, por supuesto, bastante duro para los magos. Aunque empezó entre risas y conversación ligera, pronto el frio fue reduciendo la conversación. Ed fue el primero en comenzar a quejarse, habiendo olvidado traer sus guantes, quizás ayudado en sus quejas por el consejo dado por Andros. Dejar la magia a un lado mientras fuera posible.

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En honor a la verdad, lo fue durante bastante tiempo. Anhol guio bien al grupo por la nieve, y aunque fueron vistos por algunos trasgos, el mismo los despacho sin problema.

Sin embargo, llevado ya un buen trecho, algo interrumpió el viaje del grupo. Parte de los trasgos, al morir, habían expulsado de su cuerpo unas curiosas larvas iridiscentes. Aron, que acompañaba a Anhol en cabeza, estaba curioseando uno de ellos, cortándolo con una de las hojas de los trasgos, cuando los demás magos se acercaron ante el aviso de Anhol.

El gusano dejo escapar un líquido apestoso, que fue absorbido por la nieve…y…formo un cieno junto a la nieve, que, de forma errática, cargo contra la criatura más cercana. No tuvieron problema en deshacerse de él, más las preguntas que planteaba eran llamativas.

Aron, de hecho, se paró a hacer algunos bocetos de los gusanos, que parecían una especie de parasitos, mientras Andros y Sarah dedicaban un tiempo a discutir sus teorías al respecto. Andros era de la opinión de que podía haber salido del Portal, y Sarah remarco que eso significaría que el portal es reciente, pues no se habían visto antes criaturas así por los Picos. Anhol menciono que estarían a aproximadamente una hora del portal, con lo que la relación parecía bastante probable.

Continuaron el viaje, teniendo más encuentros similares, cuyo mayor susto fue el intento de una larva por atacar a uno de los ponis, aunque sin éxito. Pronto las quejas y peticiones de descanso de los magos fueron inundando el ambiente, que fue caldeándose en un sentido diferente al que hubiera gustado a todos.
Sarah trato de mantener un buen ánimo, pero su encuentro con el suelo a causa de una placa de hielo le obsequio un mal humor semejante al del resto, además de buen moratón en el brazo y la pérdida de un contenedor de conjuros que portaba en su izquierda. Tan tensa estaba la cosa, que no hubo risas por su caída… Y en esto el grupo demostró sabiduría, pues cuando llegaron a la parte más dura de la subida, Sarah observo en discreto silencio como Ed se quedaba atrapado a mitad de camino, Andros resbalaba arrastrándolo abajo al tratar de ayudarlo, y Vinerva se hacia uno con la nieve para formar una pequeña avalancha huminelfa que acabo a los pies de la muchacha.

Hubieron finalmente de ayudarse de la magia, y es que el terreno era muy abrupto para gente tan poco acostumbrada al esfuerzo físico de esa índole. Sus pasos finalmente fueron conduciéndoles hasta el lugar que buscaban. No fue una sorpresa agradable.

A medida que se acercaban, el ambiente fue cambiando. El frio no los abandono, pero era lo único que seguía igual. La fauna parecía deforme y mutilada… Con un aspecto semejante al de muertos vivientes… Y, sin embargo, viva. El arroyo cuyo curso seguían, parecía haber visto su agua sustituida por un espeso liquido verde.

Sin embargo, el examen mágico llevado a cabo por Edward no desvelo las auras necromanticas que cabía esperar. En su lugar, una energía caótica parecía surgir de algunas de las plantas, que emanaban una especie de neblinas, así como inundar el propio rio.

Eso aclaraba sus dudas al completo: El portal era sin duda reciente. Era zona era normal hace relativamente poco. Anhol pareció protestar, y acabo por indicar que él se alejaría para montar un campamento, más los magos no parecían hacerle mucho caso. Lo que tenían delante retenía toda su atención.

Siguieron el curso del rio, que parecía la fuente de lo que, a falta de más datos, consideraban “putrefacción”. Aron no tardo en localizar el portal, que parecía flotar en mitad del arroyo. De hecho, parecía ser parte del mismo… En una forma más sólida.

Aproximándose a unos metros de la orilla, Sarah saco un pequeño espejo de mano de su bolsa y una pequeña lente, y comenzó los movimientos de un sortilegio para analizar el portal. Se concentró en el durante casi un minuto, hasta que pudo comunicar sus hallazgos a sus compañeros:
El otro lado del portal parece relativamente seguro. El interior de un edificio de piedra. Solo veo estanterias.... Y no he visto un ambiente enrarecido ni nada similar.
Para activar el portal necesitaremos.... Algo de energía caótica. Un ajeno.... O tal vez un conjuro. El portal parece ser bidireccional… Pero tiene alguna clase de fallo. Me temo que no puedo averiguar cuál exactamente...
Ed asintió, conocedor también del conjuro que Sarah había utilizado y sus limitaciones, y Andros comenzó a hablar de explorar el otro lado. Vinerva parecía más bien asustada, y segundos antes había estado animando a cerrarlo… Pero guardo silencio. Ed se limitó a señalar que deberían preparar ciertas protecciones planarias, pero pareció convencido cuando Sarah anuncio que ella había memorizado un conjuro adecuado para tal menester. Aron, por su parte, parecía muy interesado por cuanto veían, tomando notas y haciendo esbozos, y no puso la más mínima pega.

Anhol, por su parte, había estado examinando a una de esas criaturas. Se acercó al grupo comentando que todos los órganos internos parecían deformes y descolocados… Si bien con palabras más sencillas. El grupo estaba entonces preparándose ya para internarse, y Aron lo animo a acompañarlos, siendo Anhol en principio bastante reacio. Comenzó a lanzar bastantes preguntas, pero Andros había conjurado un Sendero Sombrío hasta el portal, y el tiempo apremiaba…

Así que se encaminaron hacia el portal, que Sarah activo con un conjuro justo después de envolver al grupo en la protección mágica de su Tolerancia a los Planos.

Lo primero en que se fijaron al cruzar el portal… Fue en el hecho de que podían ver al otro lado el Plano Material, y que el tiempo parecía moverse más rápidamente al otro lado. Sin embargo, por fortuna, no tanto más rápido como para que hubiera que plantearse parar la investigación. Sarah advirtió, principalmente para Anhol y Vinerva, que no se les ocurriese cruzar el portal sin más: El Sendero Sombrío habría acabado, y caerían a esa masa viscosa que sustituía al agua… Con el riesgo mortal que eso suponía.

Se encontraban en lo que más tarde descubrirían era un refugio planar de un poderoso arcano. El lugar era un tanto tétrico, con escasa iluminación. Las paredes del refugio estaban repletas de estanterías llenas de libros, e inquietantes cuadros de extrañas formas completaban la decoración.

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Llamaban la atención también ciertas anomalías: Algunas partes del mobiliario parecen flotar en el aire, contener extrañas formas de energía fluctuante, y transmitirles la sensación de ser observados. Un último detalle que contribuía a mejorar lo tétrico de la sala era el cadáver que descansaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared.

Pese a lo en principio claro de su estado, Anhol se acercó con rapidez a ver si podía hacerse algo por su vida, mientras los arcanos empezaban a distribuirse por la sala. Algunos comenzaron a investigar las estanterías, mientras que Ed y Sarah se acercaban a examinar el cuerpo. Sarah comento que parecía haberse suicidado… Lo cual pareció poner nervioso a Anhol, un nerviosismo que iría creciendo.

Ante la sospecha de que el suicidio hubiese sido inducido de alguna forma mágica, así como para tratar de localizar con rapidez cualquier objeto mágico que portase, así como para descartar su posible alzamiento como muerto viviente, Sarah desencadeno un sortilegio de “Detectar Magia”.

Sin embargo, su tranquila actitud fue eliminada con rapidez por un fogonazo de auras extrañas y abrumadoras, que hicieron que su instinto le hiciera deshacer el conjuro. Desviando la mirada, tensa y frotándose los ojos, pidió a sus compañeros que se alejasen de ahí por el momento.
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Asi pues y durante unas horas, los arcanos fueron buscando en entre los tomos pistas sobre lo que pudiese haber estado pasando ahí. Y las fueron encontrando.

El cuerpo pertenecía, probablemente, al arcano que había creado ese refugio. Por sus escritos, todo indicaba que era un arcano extraordinario, pero que su investigación del lugar había ido consumiendo su mente y llevándolo al límite, hasta el punto en que abandono las necesarias precauciones.


Examinaron sus escritos con cuidado, tratando de hacerse una idea del lugar en el que se encontraban, discutiendo las teorías sobre lo que podían encontrarse…

Dado el poder del arcano, no obstante… Enseguida les llamo algo la atención. Su grimorio seguramente contendría conocimiento muy interesante… Aron se acercó al cuerpo del arcano, y sin tomar precauciones previas, trato de tomarlo mientras sus compañeros contenían la respiración… Durante unos segundos no pareció haber problema, y de hecho comenzamos a examinar sus protecciones, detectando Andros un conjuro de Runa Explosiva custodiándolo. Decidiendo que sería mejor tratar con el tema con más calma, Aron lo guardo en su bolsa para examinarlo con cuidado en un entorno más seguro.

Sin embargo, pronto vimos que algo andaba mal… Aron comenzaba a ahogarse, y el mismo parecía confuso al respecto e incapaz de hablar. Imaginando algún problema en provocado por la exposición al Grimorio, Sarah se acercó para quitárselo y lanzarlo lejos, sufriendo ella misma un extraño espasmo, pero sin mayores consecuencias. Con la desesperación marcada en el rostro, empezó a desabrochar la parte de arriba de su pesada ropa para dejar a plena vista su cuello…. En el que ahora había unas branquias.

Pese a la confusión del momento, Andros no perdió la compostura por un instante, y en pocos segundos se había valido de su poder para conjurar un muro de agua que permitiese a Aron respirar mientras buscaban una solución. El efecto finalmente remitió, por sí solo, pero no sin que Andros hubiese podido examinarlo, rebelando a sus compañeros una inquietante cuestión: La transformación no parecía ser de naturaleza mágica.

Con el susto en el cuerpo, los magos disminuyeron el ritmo de su curioseo por el lugar. Anhol, por su parte, insistía una y otra vez en que se fueran de allí, mientras que Vinerva parecía buscar seguridad en su arco.

En cierto momento, mientras Anhol examinaba parte del musgo de una pared, este empezó a girar sobre sí mismo. La gravedad había sido alterada para él, como para parte de los muebles… Su grito atrajo a los arcanos, siendo Andros, el más rápido y cercano, el que trato de pararlo con sus propias manos mientras Anhol giraba como una peonza.

En ese momento, Sarah tuvo una idea que resultaría muy útil durante toda la investigación: Con gran rapidez realizo los trazos de un Circulo de Protección contra el Caos espolvoreando la plata a su alrededor y adelantándose lo suficiente para cubrir a Andros y a Anhol con su conjuro.

Al instante los muebles ingrávidos en el alcance del conjuro fueron a parar al suelo, y la tensa situación de Andros y Anhol se relajó. Andros encaro al grupo aun un tanto confuso, y con autoridad exclamo “No. Toquéis. Nada.” Para segundos después fundirse en un abrazo con su pupila, con una mezcla de orgullo y agradecimiento, mientras Ed la felicitaba preguntándose cómo no se le había ocurrido a él antes.

A partir de ahí, las cosas se fueron aclarando. El grupo prefirió retirarse al campamento montado previamente por Anhol, y preparar suficientes conjuros de protección para investigar de forma segura. De paso, dejaron a Anhol en el campamento, tanto por su seguridad y deseo, como para no aguantar sus quejas.

A su vuelta, examinaron las extrañas formas de energía y objetos extraños. Vieron cómo pese al as protecciones, la entropía parecía luchar por el control de las cosas. Su siguiente susto vino de un momento de despiste. Su protección mental quedo descubierta por unos instantes… Y solo se dieron cuenta cuando Aron se vio vencido por la tentación y rompió una de las vitrinas para hacerse con una extraña gema. Al poco, empezaron a oír las voces de las que hablaba el mago.

"Complétadnos…"
"...dadnos vuestro...
conocimiento... vuestras... experiencias... vuestra... voluntad..."
"...Romped las... ataduras de la carne.... Completadnos... "


Las voces, no obstante, desaparecieron con la protección de un nuevo conjuro de Mente en Blanco. Sin embargo, al cabo de un rato, un comentario de Aron llamo la atención de Sarah. Advirtiendo a la muchacha sobre uno de uno de los extraños cuadros, que al parecer tenía un efecto turbador en la mente del observador, comento “Debe de ser uno de los que pintó el pobre Thelonius.”. Con cierto temor, Sarah inquirió de donde había sacado el nombre… Y los rostros de todos se tensaron. ¿Estaban superando las protecciones mágicas…? "¿De dónde sale ese nombre?" Con la inquietante sensación de que así era y de que empezaban a dejarse envolver por la locura del lugar, pero la curiosidad tirando de ellos, continuaron adelante.

Andros descifro un escrito particularmente inquietante, hablando al hacerlo en un idioma que el mismo desconocía, y sin siquiera darse cuenta. Sarah llego a comprender unas palabras, gracias a un rápido conjuro de Comprension Idiomatica, pero el hecho de que Andros no pudiese notar la diferencia entre cuando hablaba en su propia lengua o en esa desconocida, fue lo más inquietante.

“Hay fuerzas más allá de la magia. El Arte que moldea la realidad, que destruye las mentes, que desafía la creación. Ese es el poder de los aboleth.
Todas las realidades encuentran su límite… Fin y principio de todo. Universos infinitos”

Algo pareció cambiar entonces en la atmosfera del refugio. La gravedad pareció invertirse en muchos puntos, y algunos libros de las estanterías empezaron a volar por todas partes, llegando a golpear a los aventureros. En sus cabezas oían palabras en una extraña lengua, que no comprendían, pero que sentían como un auténtico ataque a su voluntad. Igual que los guerreros entrenaban sus brazos, ellos habían afilado su mente para hacer frente a los desafíos más terribles, y gracias a ello, mantuvieron la cordura.

Sin perder el sentido, vieron como el refugio que los protegía parecía…Deshacerse, mientras pequeñas singularidades iban apareciendo por la sala, convirtiéndose en centros de gravedad para parte del mobiliario. Cada vez surgían más, y más… y Andros decidió poner fin a la expedición y abandonar el plano con un conjuro. Pidió a todos que se acercasen, y nadie considero oportuno discutir la iniciativa.

Antes de abandonar el plano, el tiempo mismo pareció detenerse, y vieron emerger unas imágenes fantasmales alrededor. Mientras estaban suspendidos en éxtasis observaron con terror como se acercaban.
¡Completadnos!
¡SED UNO CON NOSOTROS!
¡ABRAZAD LA INMORTALIDAD!



Y así, con los corazones a punto de saltar de su pecho por la tensión, se vieron de vuelta en el Material.

La inquietud tardaría en abandonar sus cuerpos, y tal vez nunca abandonase del todo su mente… Pero había sido una experiencia interesante. Sin duda debía asimilar lo aprendido y experimentado, y seguir adelante.



Offtopic :
Disculpas por las muchiples inexactitudes y por no ser capaz de hacer honor a la tensión y el interés que esta trama levanto en los arcanos participantes.
 

Deneb

Receta de Noctis
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El ogro, la bruja, y el aprendiz

Lo peor es que ni siquiera podía decir que hubiera sido un día extraño. ¿Cómo había empezado aquello?

Tysas había insistido en que le ayudase como maestra. Aunque Sarah era un tanto reticente a asumir su tutela de forma única, y lo animaba a incorporarse a la Myrdon Salasker, lo cierto es que entretanto no tenía ningún motivo por el que rechazar a un joven que parecía tener un honesto interés en el Arte. Así que quedaron en que esa noche le acompañaría en sus estudios, para hacerse una idea del nivel que tenía, y para conocer un poco más el uno del otro. Serriane, una alumna recién incorporada a la Universidad que estaba cerca, no pudo si no interesarse, y así acabaron siendo tres.

Lo cierto es que Sarah también pretendía hacer un poco de trabajo de campo con Tysas al día siguiente, y que Serriane, con algo de experiencia en la aventura, se ofrecía como mangual de alquiler, así que en parte iba también como contratada.

La noche fue interesante. Sarah pudo comprender mejor el avance y el enfoque de ambos arcanos.

Tysas tenía un enfoque muy general sobre la magia. Estaba, además, muy centrado en el estudio de las bases de la manipulación de la Urdimbre, pues al parecer el mismo había desentrañado la mayoría de sus conjuros. Una forma de aprender interesante y hermosa… Pero no muy eficaz, en lo que a tiempo se refiere.

Serriane, por su parte, era mucho más práctica. Conjugaba el Arte con el entrenamiento marcial, y eso la obligaba a ser práctica. Conocía incluso más conjuros que Tysas, pero probablemente su conocimiento de las bases de la magia estaba algo por debajo. Además, tenía un claro foco en conjuros que potenciasen sus posibilidades físicas en combate…Principalmente, por supuesto, transmutaciones.

Durante un tiempo Sarah los acompaño en sus estudios. Sugirió a Serriane estudiar un par de conjuros que creía podrían serle muy útiles. Aunque en el futuro probablemente los usase a través de varitas, comprender su funcionamiento era importante. A Tysas le sugirió el aprendizaje de una pequeña adivinación para detectar muertos vivientes, pues… En Amn, era algo que a todo mago podía serle útil. Cuando Sarah dio por finalizada la sesión, se separaron y descansaron preparándose para el día siguiente.

Tras un buen desayuno iniciaron su marcha, pero su viaje no siguió durante mucho tiempo el tiempo previsto. Mientras lidiaban con unos lobos con intención de usarlos como almuerzo, a pocas horas de Athkatla, una niña se les acerco entre gritos pidiendo auxilio. Los gritos atrajeron a Gun, un aventurero que estaba por la zona, un norteño de brazos fuertes y de intenciones claras.

La niña les comento, asustada, como un ogro había atacado su granja y devorado sus animales. Con cierto fastidio, pero sobre todo con preocupación por la familia aun en la granja, Sarah se disculpó con Tysas, diciéndole que tendrían que desviarse en su viaje, pues no podía dejar a la niña así. Gun ofreció también su ayuda, y Serriane estaba totalmente de acuerdo en ayudar a la muchahca, así que no hubo la más mínima disensión.

Sin embargo, la niña comento en su momento un dato que hizo que la actitud del grupo cambiase por completo. El ogro…Era azul. Hasta el norteño palideció un poco ante esa revelación, demostrando que al parecer la fama de los Ogros Hechiceros era de sobra conocida. Sarah se tensó entonces, pues la chica decía que creía que podía haberle seguido, y de inmediato realizo un sortilegio para ver lo invisible.

Sin embargo, viendo que no parecía estar cerca, planteo dejar a la cría en Athkatla antes de acercarse por la granja… Con la secreta intención de dejar también a Tysas, no viéndolo preparado para sobrevivir a un encuentro así. Los Ogros Hechiceros no están solo peligrosos, si no también astutos. Mas no hubo tiempo para eso, pues todos pudieron ver con claridad al ogro saliendo de los bosques y acercándose al grupo enarbolando una enorme espada.


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En honor a la verdad hay que decir que Serriane, pese a haber tenido algunas dudas ante la mención del color del ogro, no dudó un instante cuando lo vio: Avanzo unos cuantos metros para interponerse entre él y el grupo. Gunn hizo otro tanto, aunque menos metros, visiblemente preocupado por el reto que aparecía ante él, mientras que Sarah únicamente se acercaba a tocar el hombro de la niña animándola a retroceder y correr. Tysas por su parte demostró sensatez, manteniéndose a una más que prudente distancia.

El ogro exigió que entregasen a la niña, y Serriane comento, de forma muy gráfica, como para conseguir eso tendría que pasar antes sobre sus cuerpos sin vida, mientras preparaba su mangual. Gun por su parte parecía estar musitando una oración a su dios, listo para entrar en combate.

Sarah, no muy contenta con esa posibilidad mencionada por Serriane de los cuerpos muertos, se debatía entre la preocupación por tener que combatir junto a un grupo en cuya experiencia no confiaba demasiado… Y el que hacer con la criatura que tenía delante. Entregar a la niña estaba descartado, por supuesto, pero… Con cierto esfuerzo y dolor de corazón, ofreció a la criatura marcharse. Este empezó a seguir un pago por ello, a lo que Gunn trato de engañarse con una mentirijilla sobre su madre, y Serriane comentando que la cría tenía una enfermedad mata-ogros que hacía poco recomendable su ingesta…


Sarah trato de hacerles ver que los Ogros Hechiceros no eran imbéciles, como la mayor parte de los ogros, pero tampoco le extraño la confusión
. Poca gente había tenido contacto con esas criaturas, y ella misma podría haber tenido dudas de no haber sido por la extraña historia que Uko le había contado un día junto al calor de la chimenea de la Torre de la Eternidad.

El ogro, exigiendo un pago por marcharse, planteo entonces una amenaza. Debían hacerlo o devoraría a los padres de la criatura.

Eso toco una fibra en la mente de la arcana. En paz consigo misma, comento con voz clara y firme “Dejad de tratar de convencerlo. Es una criatura maligna, y.…Sinceramente, casi cometo un gran error dejando que se marche. Tal vez no acabase con esta niña.... Pero acabaría haciéndolo con otra. Luchemos. “

Serriane enseguida la apoyo y Gun tenso los músculos preparándose para cargar, pero el ogro demostró su inteligencia, y les ofreció luchar contra su campeón.

En condiciones normales eso hubiera sido un 3 contra uno, cuatro si contasen a Tysas, en su contra, y a priori no tenía mucho sentido aceptar su oferta, pero Sarah temía por sus compañeros, y rápidamente acepto su oferta. A fin de cuentas, se iba a ganar muy mala fama como mentora si se le morían dos alumnos así por las buenas…


El ogro se carcajeo ante la posibilidad de enfrentar a la hembra, pero Sarah llevaba ya bastante tiempo en el Orbe Eterno. Aunque no menospreciaría la potencia del ogro, y de hecho una parte de su instinto de conservación le hacía dar medio paso atrás por un instante, estaba bastante confiada en sus posibilidades. Rápidamente, avanzo para situarse frente al ogro, aunque en paralelo. Se cruzó en su camino con Serrianne, que le susurro que intervendría igualmente si la veía en problemas.

Más calmada al tener que preocuparse solo de ella misma, Sarah se dispuso a combatir. Lo último que escucho ajeno al combate fue el grito de Gunnar “¡Acaba con él, bruja!”

Sarah sonrió ante el apelativo de bruja. Entonces el ogro empezó a conjurar, y ya no hubo tiempo para pensar nada más. El ogro se estaba haciendo invisible, una táctica bastante común entre los arcanos. Desgraciadamente el propio sortilegio de invisibilidad de la arcana había acabado hace un tiempo, pero lo que decidió protegerse con una alternativa. Sarah Cubrió de oscuridad la zona, y moviéndose por si el ogro lanzase algún conjuro a donde se encontraba antes, fue tejiendo algunas protecciones y sortilegios para observar al ogro. Este parecía no haber venido preparado para enfrentar la oscuridad mágica, lo cual dio tiempo a la arcana para prepararle una sorpresa mayor. Realizo una convocación con la que envió contra el ogro a un poderoso canarconte, que comenzó a luchar con el de igual a igual, mientras la pelirroja hacia llover una descarga de magia contra el ogro. Este se defendía con su enorme mandoble, al que había imbuido de un conjuro ígneo, cuando…


Se oyó el grito de Gun. “¡A por el…!” Serriane fue corriendo con el, y embistieron al ogro, que se encontraba bastante ocupado tratando con el canarconte y las descargas de la arcana.

Sarah soltó una pequeña increpación al ver esto, pues con sus últimas fuerzas el ogro se deshizo del canarconte y realizo un desagradable corte a Serriane, pero una última descarga mágica por parte de Sarah dio con sus huesos en el suelo.

Preocupada por la herida de Serriane Sarah se acercó a los dos combatientes que habían interrumpido el duelo, pero parecía que no tendría mayores consecuencias. Ella misma pudo atenderse la herida, y en unos minutos acabaron acompañando a su casa a la muchacha.

Nadie menciono el hecho de que hubiesen interrumpido el duelo. Sarah no se sentía culpable en ese sentido, pues no había sido cosa suya, y de todas formas en el fondo reconocia que daba prioridad a acabar con el mal de una criatura así a seguir un código de honor rígido. Los demás tampoco parecían afligidos por el tema, así que quedo en el olvido.

Durante el viaje la niña les conto como había escapado, escabulléndose tanto del ogro como de varias criaturas peligrosas. La chica, llamada Masha, sin duda tenia talento para la aventura… A Sarah se le paso por la cabeza que sería interesante contar con alguien así en el futuro.

La granja estaba bastante dañada, pero sus padres estaban bien, aunque lamentándose sobre como saldrían adelante. Serriane pregunto entonces cuanto precisarían para volver a comprar animales y reparar los daños, con la clara intención de ayudarles. Sarah vio enseguida por donde iba encaminada, y decidió intervenir para hacerlo un poco diferente.

Mintió al hombre con bastante descaro y soltura, comentándole que gracias a la niña habían encontrado al ogro, y que así se habían hecho con su espada mágica, mucho más valiosa
, con lo que era justo que les dieran una pequeña recompensa. La mentira era plausible, pues el ogro tenía la costumbre de usar un conjuro ígneo sobre su mandoble, con lo que no hubo preguntas al respecto. Aun así, el hombre trato de rechazarlo aduciendo que ya habían hecho mucho por ellos, pero… No pudo negarse cuando le dijo que lo guardase como una recompensa para Masha, la niña, para asegurarse de que creciese en condiciones.

Además, Sarah no dudo en advertirle de que su hija tenia madera de aventurera… Y en animar a la peña a preguntar por ella en Edive si algún día decidía recorrer esa senda.


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Confuso ante tanta atención, el hombre acabo de hecho aceptando dos bolsas de oro, una por parte de Sarah y otra por parte de Serriane. Sarah se quedó pensando unos momentos si eso había sido una buena acción por su parte, o una inversión. La joven tenía talento, no cabía duda… Así que Sarah acabo considerándose que había sido ambas cosas.

El grupo, cansado, se separó, con Gun marchándose por libre y los arcanos volviendo a Athkatla, hablando de realizar el viaje originalmente planeado… En otra ocasión.

Por el momento, el intento de Sarah de guiar un aprendiz había sido interrumpido por esta pequeña aventura, pero como una de las cosas que esperaba Sarah sacar para Tysas del viaje era el que se acostumbrarse a como debía afrontar la vida como aventurero, creía que el viaje había sido valioso de todas formas.

A fin de cuentas, para un aventurero esto era un día normal.



Offtopic :
Agradecimientos a QM Mandalore por escogernos para su primera vez :D
Relato hecho en parte a petición del mismo.

¡Ah! Y disculpas por el titulo que quita un poco de protagonismo a dos de los participantes,, esta simplemente por que resultaba gracioso, estilo El león la bruja y el armario, y que me hizo gracia que Gun animase a Sarah en el combate llamándola bruja xDDD
 

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