Jadzia se acercó con calma tras salir del castillo del Guantelete, su mente aún divagando en la escueta conversa que había mantenido con Claire y Ethas. Al divisar movimiento de el camino hacia Gambitón, la curiosidad la condujo a indagar, descubriendo con tranquilidad que las tropas parecían empezar a movilizarse para la defensa de la Mancomunidad.
Es por esto que, sin dilación, volvió a dirigirse a Caravassar en dirección a su hogar compartido con el umbra, preparándose quizás, para lo que pudiera venir. A fin de cuentas, ya se lo había dicho a Numina, y aunque su palabra para algunos no valiera nada, para ella sí tenía valor pues rara vez la daba: allí estaría.