PESADILLA
*Gruñe asintiendo* -... un libro, solo eso...- Fruncía el ceño Radix.
El viejo tenia cara de *cabrºn* pero ofrecía una recompensa.
- Cuando vuelva del cementerio no esperaré nada más justo de lo que mis logros merezcan- *gruñe para si y se dirige a lugar donde moran los muertos*.
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- Hijos de... - *trotaba y maldecía el curtido guerrero con un puñado de esqueletos a la espalda*
(ese viejo me la ha colado bien, en este cementerio nada descansa en su tumba).
Acorralado ya solo le quedaba luchar. Sin Jumento no es lo mismo, luchar al raso ya no lo contempla, sus piernas ya renquean.
- Suave muerte- algo así entendió Radix. Una joven junto a otro extraño hombre se acercaron por una de las entradas justo cuando se deshacía del último esqueleto.
Resumiendo el encuentro; la Cleriga de Kelemvor llamada Julieth tenia unos asuntos que arreglar en el cementerio. Me contrató para protegerla mientras hiciera su trabajo. El extraño hombre se presentó como Lukas, de primeras no me convenció.
Julieth hacía sus plegarias junto a una lápida cuando algo la arrastró hacia las profundidades. Junto a Lukas pudimos evitar que se la tragara la tierra, pero hubo consecuencias...
Visiones, paranoias... todos las sufrimos! En mi caso se plasmó mi mayor terror, no poder montar, no poder recorrer el mundo junto a Jumento. Aluciné con que se me presentara mi montura allí mismo y se convirtiera en un puñado de huesos, pellejo y carne podrida. La clériga me sacó del trance, entre todos nos sacudimos las pesadillas.
Todas las pistas de lo que nos pasaba nos llevó al magnífico mausoleo de una gran familia. Otra batalla había en su interior... una joven del Radiante Corazón salió como alma lleva el diablo de ese lugar..
-No le miréis a los ojos- decía.. estaba bien jodid@ del coco. Algo la había trastornado. Pero poco pudimos hacer por ella, más que entrar a erradicar el mal que la había perturbado a ella y a nosotros.
Lukas y yo empezamos a entendernos en combate...
-¡¡Carcamal!!- me gritaba.
-¡¡Tolai!!- le asentía. Parece de chiste pero había complicidad.
Llegamos a la sala central. El gran ser que nos había perturbado el cerebro allí se encontraba. Casi de inmediato Julieth quedó ida, se percibía una lucha interior. Al intentar ayudarla Lukas pasó a su mismo estado.

Mierda, que iba a hacer un rodillas flojas como yo allí. Ni demasiado listo ni espabilado soy pero recordé las palabras de la chica llorona de la entrada.
(No le mireis a los ojos..).
Saqué del petate mi vieja manta de viaje y tapé con ella a mis compañeros.
PAM!! INSTANTANEO!!
Al cortar el contacto visual se disipó el conjuro. Volvieron a ser ellos y el ser pareció quedar consternado.
-¡A muerte, será los justo!- nos lanzamos hacía el bicho sin darle cuartel acabando con su alma de forma sorprendentemente sencilla. Sin su control mental era débil.
Heridos, magullados y con la mente turbia salimos de allí. Julieth había cumplido su cometido y yo recibí un pago justo.
-Nos volveremos a ver, dulce muerte...- o algo así volvió a decir.
-Nos vemos Carcamal- farfulló Lukas.
-A más ver Tolai..- alcé el puño.
(Voy a ver a Jumento... pero como coja a ese viejo del libro le daré mi propia justicia).
//He resumido bastante ya que fue una trama en la que participé de rebote. Gracias a DM Jamón y a los compañeros por este buen rato.