DMT Faker
Dungeon Master
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EL PICO DEL LEVIATÁN
El amanecer rompía sobre Athkatla con un fulgor dorado, como si la propia Waukeen hubiese bendecido el puerto de Agujas de Oro. Las gaviotas graznaban entre los mástiles, disputándose los restos de pescado mientras los estibadores voceaban tarifas y maldiciones a partes iguales. Allí, al pie del muelle mercante, aguardaba La Soberana Áurea: un bergantín de velas ágiles y costillas de nogal que había surcado más rutas de las que los mapas podían cartografiar.
Su capitán, Eldrath "Botones" Marrows, aguardaba sobre la cubierta. La barba canosa se agitaba con la brisa mientras pasaba lista de provisiones y marineros. Corsario devoto de la Dama del Comercio, llevaba en el cuello un colgante de oro con el emblema de Waukeen y, en los labios, el movimiento silencioso de cada nombre asignado bajo su mando:
Kriell, marina, artesana, bardo de a bordo; Kastan Gert, veterano y estratega; Kaelistra Vashari, curandera y diplomática; Khamul de Pyarados, Mago Rojo al servicio de Thay; Eothain Blaydd y Lyra Fiore, compañeros y caballeros al servicio de la Doncella de Plata, la madre de todos los viajeros, a quien también sirve el artífice y artesano gremial, Lekin Tannaru; por último, Thasnear, erudito de cuyos estudios cualquier navío y tripulación sabrían beneficiarse. El encargo de la Syndar Brillalba había sido claro. Surcar la Ruta de la Rosa para desbaratar los planes de Lord Soth, cuya sombra comenzaba a extenderse más allá de cualquier control. Y, por descontado, encontrar vestigios de la archifata aliada y, ahora, desaparecida. El itinerario no era para marineros de agua dulce:
Kriell, marina, artesana, bardo de a bordo; Kastan Gert, veterano y estratega; Kaelistra Vashari, curandera y diplomática; Khamul de Pyarados, Mago Rojo al servicio de Thay; Eothain Blaydd y Lyra Fiore, compañeros y caballeros al servicio de la Doncella de Plata, la madre de todos los viajeros, a quien también sirve el artífice y artesano gremial, Lekin Tannaru; por último, Thasnear, erudito de cuyos estudios cualquier navío y tripulación sabrían beneficiarse. El encargo de la Syndar Brillalba había sido claro. Surcar la Ruta de la Rosa para desbaratar los planes de Lord Soth, cuya sombra comenzaba a extenderse más allá de cualquier control. Y, por descontado, encontrar vestigios de la archifata aliada y, ahora, desaparecida. El itinerario no era para marineros de agua dulce:
- Partiendo de Agujas de Oro, pondrían rumbo hacia el Ancla de Sal, un islote de coral muerto donde los barcos suelen fondear, aunque los marineros dicen que, en noches sin luna, se escuchan golpes de cadenas bajo el agua.
- Más allá, la Boca de Grieta, un paso abruto de acantilados donde el mar ruge como un monstruo hambriento y los vientos cortan velas como cuchillas.
- Finalmente, el enigma: El Pico del Leviatán, que rompe las olas como un colmillo de piedra apuntando al cielo.
Ningún hombre cuerdo habla de ese destino sin antes escupir al suelo o santiguarse con las pútridas entrañas de lo que Úmberlee les haya permitido tomar. Había un rumor, repetido en voz baja entre los más veteranos.
En esas aguas hay una marea que sangra. Cuando la luna tiñe las olas de carmesí los peces huyen; los mástiles crujen como huesos y los barcos que se atreven a permanecer regresan con la cubierta vacía y sogas aún húmedas, como si la tripulación entera hubiese sido arrancada del mundo de un suspiro.
El Capitán Eldrath no era hombre de supersticiones, pero tampoco desdeñaba las señales. Ordenó una ofrenda de dárthenes al mar antes de levar anclas y con un rugido similar al graznido al de un cuervo, ordenó:
—¡Rumbo al Leviatán, por la gracia de Waukeen!
Las velas se inflaron. El timón chirrió. Y la Soberana Áurea partió de la Ciudad de la Moneda dejando atrás las agujas doradas y adentrándose en un camino donde la espuma y la madera, la fe y el acero, decidirían el destino de la travesía.
Offtopic :
Este es un hilo para lo que queráis escribir/investigar/narrar antes, durante y tras finalizar el two-shot. También podéis elegir un pequeño útil personal (un objeto de rol que no pertenezca a vuestro inventario) que no tenga valor en poder, pero sí en términos de rol marítimo, que estará disponible para su uso durante la travesía.
¡Nos vemos el miércoles, 22:00h (España Península)!
¡Nos vemos el miércoles, 22:00h (España Península)!








