Offtopic :
Bueno, ya ha pasado un tiempo desde la quest, así que voy a poner en el hilo público el relato. Es curioso lo que puede salir a partir de un 20 natural en una escena de unos minutos... A ver si saco tiempo para escribir lo que pasó después. Gracias a Grazz't por la quest.
PD: Aparte, y aunque no lo vaya a leer, gracias a Terry Pratchett por darme la idea para el relato xD
Los Callejones de la Mente
“De acuerdo… Vamos a ello”- murmuró. Bajo la atenta mirada de Eric y Loen, Frederic Telsa procedió a juntar los dos fragmentos de pergamino. Conforme los acercaba, emitían un brillo anaranjado cada vez más intenso y se calentaban al tacto, tanto que en el momento de la unión, se quemó las yemas de los dedos.
Un destello iluminó la sala cuando la unión tuvo lugar, cegando momentáneamente a los testigos. Frederic sintió como algo emanaba a través del artefacto, recorriendo sus nervios y subiendo por su cuerpo hasta su cabeza, provocándole un cosquilleo en la nuca y sensación de hormigueo en las manos. La transformación había comenzado, y sin saberlo, algo oscuro había nacido en su interior… Aunque para lograr nada antes tendría que derrotar la mente del paladín.
La ciudad se encontraba bajo un techo nocturno, nublado y lluvioso que provocaba que las calles estuvieran inundadas y el agua se desbordase del alcantarillado. Los edificios, creados a partir de neblinosos recuerdos de la mente del anfitrión, creaban entre sus espacios intrincadas calles que la Oscuridad recorría serpenteando. Había sido creada con un único propósito, infectar la mente del portador del pergamino para convertirle en lo que ansiaba destruir. De forma innata sabía que algunos mortales no se resistirían a la conversión mientras que otros lucharían contra ella, esas calles, por ejemplo, intentaban alejarla del centro de la ciudad, que era el centro espiritual del humano al que había infectado. Ese era el juego.
Recorría los callejones velozmente, infectando con sus apéndices todo cuanto tocaba. Los edificios neblinosos se corrompían y se [thumbnail=float-right]http://fc07.deviantart.net/fs70/i/2012/129/0/e/shadows_come_creeping_by_radishstick-d4z1krp.jpg[/thumbnail]desmoronaban, o bien se retorcían en formas obscenas y grotescas. De vez en cuando se encontraba con una plaza abierta con la estatua de alguien importante. Se entretenía destruyéndola o profanándola con su oscuridad, para luego seguir su camino, alimentándose de todo lo malo que encontraba a su paso.
Traspasó unos barrotes viejos y oxidados hasta llegar a una plaza con la estatua de una semielfa con un violín en la mano. Era más grande que las otras que había encontrado, y un extraño juego de luces ensombrecía el rostro de la estatua. La Oscuridad no pudo resistirse a destrozarla como había hecho con las anteriores, pero al acercarse un relámpago cayó desde los cielos sorprendiéndola. No la había alcanzado, pero supuso que debía ser alguna defensa de la mente del anfitrión. Con un gorjeo de placer, se concentró en destruir la estatua hasta convertirla en neblina grisácea que se desvaneció entre la lluvia.
El sonido de unos pasos la sacó de sus propios pensamientos. Se volvió buscando el origen y sólo alcanzó a vislumbrar un movimiento en un callejón cercano por una décima de segundo. Se revolvió inquieta. No sabía lo que era eso, quizás una nueva forma de defensa, así que se apresuró en continuar su camino. Intentó avanzar por la siguiente calle, pero los edificios de la ciudad empezaron a deformarse, mutando y creando barreras que le cortaron el paso. La Oscuridad se paró en seco, sorprendida, mientras runas arcanas transmutadoras comenzaron a brillar en todas las fachadas. Se retorció por una grieta y siguió adelante, escuchando el sonido de los pasos, de espuelas, acechándola y siguiéndola de cerca. Intentó despistarla dando un rodeo por las calles de la ciudad, alejándose a propósito de su objetivo y se encontró con una nueva sorpresa.
Otra vez la misma semielfa del violín. Y la misma plaza. Un nuevo relámpago cayó y las sombras dibujaron una expresión burlona en el rostro de la estatua. Furiosa, la Oscuridad se lanzó contra la efigie, haciéndola pedazos otra vez con sus tentáculos negros, retorciendo sus formas y esparciendo sus escombros por el suelo inundado. Pero la sonrisa burlona no se desvaneció. ¿Estaba verdaderamente oponiendo resistencia el anfitrión? La Oscuridad se excitó pensando en el desafío que le iba a suponer esos nuevos obstáculos. Extendió dos oscuras alas y alzó el vuelo, buscando esquivar las calles de la ciudad y encontrar la ruta directa.
Ascendió y cuando lo hizo los edificios la siguieron, cambiando y deformándose buscando atraparla entre sus muros. La Oscuridad intentó esquivarlos pero cerraban los espacios demasiado rápido y se comportaban de forma impredecible y caótica. Incluso llegó a emitir un chirrido cuando la cabeza de un dragón se moldeó a partir de los ladrillos de una casa e intentó atraparla entre sus fauces. No logró ser lo bastante rápida y se precipitó contra el suelo, rebotando en las calles encharcadas. Sin embargo, lo sintió. Estaba en su objetivo. Se alzó y vio un templo ante ella con el símbolo de Mystra. Un escalofrío recorrió sus apéndices cuando escuchó de nuevo las pisadas. Se giró y vio a su perseguidor. Una mujer humana, con una melena castaña rizada que le caía sobre los hombros y que vestía con una armadura plateada con un manto azul. La mujer miró a la Oscuridad con una mirada que transmitía lástima y avanzó hacia ella.
- “¡No puedes detenerme!”- dijo la Oscuridad con una voz que podrían haber sido cientos de susurros simultáneos.- “¡Estoy muy cerca de mi objetivo! ¡Ya no puedes hacer nada!”.
La mujer chasqueó los dedos y las puertas del templo se abrieron de par en par.
- “Adelante”- dijo ella, sonriendo- “Te invito a entrar”.
- “¿Quién eres tú?”- dijo la Oscuridad, dudando.
- “Te has metido en la mente de un paladín, pequeña criaturilla. Los paladines no están cortados por el mismo patrón que el resto de los mortales."- se detuvo y se echó el pelo atrás con la mano- "¿Te gusta mi ciudad? Es una ciudad que siempre está cambiando. Ni siquiera yo sé qué forma tomarán las calles a continuación, porque estamos en la mente de alguien especializado en la Transmutación”- alzó los brazos y las calles se apartaron de ellos, dejando sólo el templo.- “¿Qué eres tú exactamente? ¿La infección por manipular un artefacto? Qué mona. Anda, venga, entra en el templo."
Era una trampa. Estaba claro. De algún modo esa ciudad la estaba engañando. Seguramente ese Templo era la salida, o una forma de expulsarla. Avanzó con la intención de esquivar a la mujer, pero siete relámpagos cayeron del cielo cortándole el avance.
- “Puede que no me hayas entendido”- dijo la mujer, calmadamente- “Entra en el templo. Ahora. Entra donde aguardan todas las cosas oscuras de un paladín. Entra y date cuenta de que eres sólo una carga más en su corazón. Una nimiedad. Para llegar hasta él tendrás que sobrepasar oscuridades muchas más grandes, oscuridades nacidas aquí dentro y que se conocen todos los entresijos de su mente”.
La Oscuridad intentó esquivarla de nuevo, pero la mujer la agarró y la arrancó de su manto oscuro, revelando una forma pequeña y patética similar a una lagartija. La presa era asfixiante y la mirada de la mujer dura como el granito.
- “Has tenido la mala suerte de infectar a esta persona. ¿Quieres hacerle pasar por una transformación? Su pasión son las transformaciones, su mente es lo bastante mutable para absorberte y hacerte desaparecer si quisiera. ¿Quieres convertirle en un ser oscuro? Lo siento, pero eso no va a pasar. Te encerraré donde están todos los miedos, todas las dudas y todas las debilidades de un paladín: Entre los muros de su Fe."- su sonrisa se hizo más amenazante- "Disfruta de tu estancia aquí, estoy segura de que conocerás gente interesante”.
[thumbnail=float-left]http://fc09.deviantart.net/fs71/f/2011/182/c/a/caa7edcbd7c30d396c63f3000abee872-d3ko41y.jpg[/thumbnail]Conforme se acercaba más al templo, la Oscuridad pudo ver los monstruos acechando en su interior. Como ella había dicho, miedos, dudas, remordimientos, todos nacidos como fruto de la lucha contra fuerzas oscuras y que el paladín contenía en su interior, bajo control,encadenadas con metal hecho a partir de sus convicciones, su valor y su fe. Se sintió muy pequeña rodeada de sus hermanas mayores y no puedo evitar chillar cuando vio las puertas cerrarse tras de sí.
La mujer desenvainó su espada y se apoyó en ella, mirando hacia el cielo. Este no era el día en el que Frederic Tesla caería en la oscuridad. No mientras su hermana se encargase de guardar su alma. Encontraría y cazaría a toda sombra de duda y corrupción y las encerraría bajo llave para siempre. No fallará en su deber.
"¿Frederic, estás bien?"- dijo Eric, mirándole con el ceño fruncido y la mano en la empuñadura de su arma.
"Sí..."- Fred se miró las manos- "Sí, sí... Sigo siendo yo. No hay nada de lo que preocuparse".