Loreliel la Plateada
Exploradora y Druida
Es muy conocido en Amn, sobre todo en los terrenos salvajes, que la fiera exploradora y druida es la principal figura de liderazgo del Honorable
Enclave Esmeralda como
Maestra De la Naturaleza y es la más antigua entre los
Guardianes del Equilibrio Natural que aún recorren las tierras de Amn. Aunque su apariencia conserva intacto el vigor y la belleza de la juventud élfica, innumerables estaciones han pasado ante sus ojos. Siglos de guerras, pérdidas y aprendizajes templaron su espíritu, perfeccionando su juicio, sus habilidades y su dominio sobre las sendas de la naturaleza hasta cotas que muchos consideran imposibles.
Nacida como una auténtica hija Lythari del Bosque, mantiene un vínculo profundo con los espíritus de la tierra, los árboles y las bestias. Conoce historias y conflictos que la mayoría de los pueblos olvidó hace generaciones, y
su sabiduría es tan reflexiva y profunda como los bosques antiguos. Mas allí donde habita tal serenidad también mora una ferocidad indomable. Quienes atentan contra el Equilibrio pronto descubren que bajo su calma duerme la ley más antigua de la naturaleza: la del depredador que protege su territorio.
Boti el Alfa
Druida y Cambiaformas
Entre todos los miembros del Enclave Esmeralda, pocos inspiraban tanto respeto como Boti el Alfa, maestro de las formas y señor del arte cambiaformas. Era considerado por muchos el más poderoso de los guardianes, pues su dominio sobre las transformaciones había resuelto incontables situaciones antes siquiera de que los aceros abandonaran sus vainas. Mas cuando la paz fracasaba y llegaban los días de guerra, entonces Boti se convertía en terror para los enemigos del Equilibrio, adoptando formas colosales y devastadoras; a veces semejante a un enorme dragón de furia indomable, otras como un elemental de piedra inmovible e imposible de derribar. Y allí donde combatía, las líneas enemigas solían quebrarse como ramas secas ante la tormenta. También de Boti se dice que tiene una terrible cicatriz en forma de mordedura de Lobo en su brazo izquierdo y que él es conocido como "El señor de la ciénaga" pues los Humedales de Zehoarast son su hogar y dominio.
Radix el Jinete Furioso, el Guardian del Norte
Explorador, Guerrero y Cavalier
En las tierras del norte se hablaba todavía con asombro de Radix el Jinete Furioso, humano cuya leyenda nació en los días de la terrible guerra de los dragones, donde él lideró los movimientos del Enclave Esmeralda y se consolidó como el Guardian del Norte. Fue entonces cuando obtuvo el título por el cual sería recordado, y también la poderosa reputación que lo precedía en toda Amn. Con su lanza atravesó al terrible Arconte y también combatiendo desde el aire sobre su fiel montura y amiga Jilguero el Hipogrifo, él dio muerte al antiguo dragón Icehauptannarthanyx, señor centenario de los picos helados, y desde aquel día muchos lo consideraron uno de los más grandes jinetes de su tiempo. Pues Radix no sólo dominaba innumerables monturas, sino que las amaba como compañeras verdaderas, y ellas respondían a su voluntad con lealtad absoluta. Y cuando luchaba desde el lomo de sus bestias, parecía imposible de abatir, como si hombre y criatura se fundieran en una sola furia de guerra. Y no se puede hablar de Radix sin mencionar a su hermano de vinculo, Voja el Lobo Blanco que atestiguó su crecimiento.
Zentakord, el Sabio de las Raíces
Druida
No existía bosque, montaña ni criatura salvaje en Amn que no pareciera reconocer la presencia de Zentakord, llamado por muchos el Sabio de las Raíces. Entre los druidas de los últimos tiempos, pocos mostraron una entrega tan absoluta hacia la causa del orden natural. Su vínculo con la tierra era profundo y antiguo, y su labor había restaurado el Equilibrio en momentos de gran impacto para los pueblos de Amn. Mas no sólo fue guardián de los bosques: también preservó las costumbres sagradas y las enseñanzas de aquellos que recorren el sendero de los Pastores, manteniendo viva la memoria de antiguas tradiciones cuando otros las habrían dejado perecer. Además ha sido un continuo formador de la cultura del respeto por la naturaleza, pues su labor de enseñar a los incultos el valor de lo verde nunca se ha detenido ni se detendrá sea por las buenas o por las malas.
Velatha Flecha Carmesi
Exploradora y Arquera
Entre los guardianes del Enclave Esmeralda era nombrada Velatha Flecha Carmesi, y muchos decían que el mismo Solonor Thelandira guiaba el vuelo de sus proyectiles; pues pocas veces erraban sus flechas, aun cuando el viento rugía entre los árboles o la oscuridad cubría los senderos. Aunque era considerada la más joven entre los guardianes veteranos, había participado ya en numerosas empresas de gran peligro, manteniéndose firme como bastión para sus hermanos de senda en los días de guerra y confusión. Y en tiempos recientes su nombre comenzó también a ser conocido más allá de los bosques, pues se volvió un importante puente entre el Enclave y los pueblos civilizados al unirse a aquellos que ahora son llamados las Cuerdas del Destino.
Lux Canción de Oso
Druida y Bardo
Y entre los hijos de sangre mezclada se hallaba Lux Canción de Oso, semielfa de espíritu alegre y corazón luminoso, célebre por unir la armonía del arte con los antiguos senderos druídicos. Sus danzas y cánticos habían purificado aguas corrompidas, calmado espíritus inquietos y restaurado el Equilibrio allí donde la naturaleza agonizaba. Durante largos años recorrió bosques y llanuras acompañada siempre de Inti, el gran oso a quien amaba como a un hermano de alma, y muchos afirmaban que jamás se separaban. Asimismo se hablaba con admiración de sus varitas druídicas, pues en más de una batalla peligrosa habían cambiado el curso de la contienda cuando toda esperanza parecía desvanecerse.
Fanrin ArcoRadiante
Explorador y Caballero de la Luz
Bajo el dosel del bosque Alandor se habla de Fanrin Eirynor como el acechador bendecido, aquel que camina con la gracia de un fantasma y la guía de la Hija del Bosque. No hay rastro en el fango, quiebre en la maleza ni secreto en la espesura que escape a su mirada de semielfo; para él, la naturaleza es un mapa abierto que sabe descifrar como nadie. Miembro devoto del Enclave Esmeralda, Fanrin no solo caza en las sombras, sino que combate con su devoción y el fuego sagrado de Mielikki, disipando la corrupción de las tierras marchitas y defendiendo el Equilibrio con una fe inquebrantable. Quienes han luchado a su lado aseguran que la maleza misma se vuelve su aliada en el combate, y que allí donde su arco apunta, la luz divina desgarra la oscuridad para torcer el destino de las batallas perdidas.
Orisong el Bardo Verde
Bardo
Allí donde la desesperanza comenzaba a echar raíces, sus canciones devolvían valor a los corazones cansados, y donde la ira amenazaba con romper la armonía entre los pueblos y la naturaleza, sus melodías recordaban las antiguas enseñanzas del Padre Roble. Muchos afirmaban que pocos comprendían tan profundamente como él el vínculo invisible que une a todos los seres vivos bajo una misma canción. Era también conocido por su naturaleza afable y su encanto despreocupado, pues rara vez dejaba pasar la oportunidad de dedicar una sonrisa amable o una palabra galante a quienes encontraba en sus viajes. Asimismo se decía que las criaturas del bosque escuchaban sus interpretaciones con singular atención, y que en más de una ocasión aves, ciervos e incluso fieras salvajes habían acudido a su llamada atraídas por la armonía de sus canciones. Por ello muchos comenzaron a llamarlo el Bardo Verde, pues sus melodías parecían florecer allí donde la esperanza se marchitaba y porque jamás dejó de alzar su voz en defensa de la naturaleza, aun cuando el miedo aconsejaba guardar silencio.
Adrie Nailo
Guardian de las Escamas de Cobre
Entre los guardianes más jóvenes del Enclave Esmeralda se encuentra Adrie Nailo, semielfo de cabellos rojizos y espíritu inquieto, cuya vida ha sido guiada por su devoción a Corellon y su profundo respeto por la Naturaleza. Guerrero, explorador y músico, recorre los caminos de Amn acompañado por su espada, su arco y su inseparable laúd, buscando comprender y proteger el mundo que lo rodea. Mas en su interior ha comenzado a despertar un poder más antiguo. Desde que fue aceptado como Discípulo del Dragón de Cobre, pequeñas escamas cobrizas han aparecido sobre su rostro, mientras sus sentidos y su cuerpo sufren una lenta transformación. A veces, incluso el ácido del dragón despierta en su sangre.
Aún distante de su verdadera apoteosis, cada sueño y cada dolor le recuerdan que su destino ya no pertenece solamente a la herencia élfica y humana de sus venas. Ahora, como Guardián de Álandor, ha jurado proteger la vida, preservar el Equilibrio y defender el bosque de toda corrupción. Aunque joven frente a los antiguos guardianes, su carisma, determinación y herencia dracónica podrían conducirlo, con el tiempo, hacia un destino mucho más grande que cuanto hoy alcanza a imaginar.
Silas Varkar Guardián de los dos Senderos
Explorador
Entre los jóvenes que han jurado sus vidas al Enclave Esmeralda se encuentra Silas Varkas, rastreador y cazador de mirada atenta, astuto trampero y maestro del acecho. Conoce los secretos de la espesura y avanza entre raíces, hojas y sombras con tal silencio que aun las criaturas más cautelosas pueden no advertir su presencia hasta que ya es demasiado tarde. En sus manos descansa una pesada ballesta, cuyo disparo aguarda paciente hasta que el momento preciso se revela ante sus ojos. Pero Silas camina por un sendero que pocos han sabido recorrer, pues su destino se extiende entre dos mundos.
Viste el uniforme de las fuerzas armadas de Amn, y bajo su estandarte ha jurado defender la ley, el orden y la seguridad de los pueblos de los hombres. Mas sobre su corazón lleva también el emblema del Enclave Esmeralda, pues ante el Bosque ha pronunciado otro juramento: preservar el Equilibrio y proteger la vida natural de quienes pretendan quebrantarla. Así, entre las murallas de la civilización y las sombras de la espesura, Silas se ha convertido en guardián de ambos mundos. Y quizá sea precisamente por caminar sobre esa frontera donde otros sólo ven separación, que su senda pueda llevarlo hacia un destino que todavía permanece oculto entre las hojas.
Oso Douglas
Druida-Cambiaformas
Entre los jóvenes que -
[En construcción]