CharonVeil
Minsorrano sin caminos
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Indice de relatos y libros
General
-Entre carretas y mares - Parada en Neverwinter y viaje a Athkatla
- Un templo olvidado: Malar
- El primer viaje al bosque élfico: Primer patrulla
- Lo que Nashkel oculta I / II / III / IV
- La caza de una pequeña Sierpe
- Infraoscuridad
- Entre Brumas I / II / III
- Despedidas...
- La creación de un santuario
- La cumbre del escudo: La alianza del norte se organiza
- El traslado al Santuario I / II / III / IV (Inesperado)
- El fin de una oscuridad cuestionable
- Las brumas contra Jonaleth Irenicus I y II
- Ecos del Abismo I / II
- De carmesí y dorado
- El mal interior
- Festividades
- El caso de San Annur (pendiente)
- El viaje de la Logia (pendiente)
Oghma (reflexiones y relacionados a la fe)
- Entre pergaminos y la fe
- Misa: La importancia de la historia
- Misa: La duda como virtud
- En búsqueda de las herramientas de la fe
Las cuerdas del destino:
- Alzando una nueva melodia
- Entre tesoros y memorias
- Del cautiverio a la liberación
Clases del Arcanum
- Los principios de la magia by Cythera
- Clases de Golems by Samira
- Clase de Elementales by Samira (pendiente)
- Clase de Los elegidos de Mystra by Vera (pendiente)
Libros
- Entrenamientos I + Libro "La base de una batalla"
- Recopilado de poemarios: Sevel Aseir Puestaluna Canciones y Silencios
Entre carretas y mares - Parada en Neverwinter y viaje a Athkatla
El viaje en carreta se hacía largo, eramos varios los que habíamos acordado viajar a aquella ciudad tan reconocida en el norte del continente, Neverwinter, había escuchado y leído historias de aquel lugar, y fue inminente que ese viaje daba más emoción de la que podía contener para mis adentros. Paradas en posadas, caminatas cuando tocaba, historias y canciones de bardos que animaban hasta el momento más tenso. Entrenamientos en los momentos que acontecía y defender cuando tocara en aquellas rutas inciertas.
Finalmente, poco a poco en el horizonte se alzaba Neverwinter la Ciudad de las Manos Hábiles, a momentos no me creía que ya había llegado pero así era. Fue llegar entonces hasta el Salón del conocimiento, uno de los templos de Oghma más grandes de la zona, el cual es reconocido por su gran biblioteca, sagrada para muchos e indescriptible para otros. Una vez dentro presenté mi carta de traspaso por parte de mi maestro y me dieron un lugar para descansar.
Los siguientes días fueron, rezos y recorridos dentro del mismo templo, viajes a bibliotecas aledañas, visitas a lugares como teatros, y todo lo posible turístico respecto a artes e historia. Tomando nota, guardando nombres de algunos bardos o intérpretes que lograban cautivar, así como artesanos más en el arte de la orfebrería, uno que siempre captó mi curiosidad dado lo delicado y complejo, tomando alguna que otra clase al paso. Todo aquello que iba aprendiendo, lo iba depositando en pergaminos los cuales enviaba al tiempo a mi maestro para dar testimonio de que el viaje iba bien. Fue entonces cuando me quedé ahí por medio año, ayudando con lo que había aprendido en Silverymoon, y aprendiendo aquello que Neverwinter y su templo podían darme.El tiempo pasó y mi nueva travesía estaba a la vuelta de la esquina, el aviso del puerto llegó al templo, el barco iniciaría su travesía pronto, preparé lo último que me faltaba junto a despedidas y respetos a cada uno de los que allí me recibieron dejando en claro que el flujo de cartas no se detendría aunque si podría verse mas retrasado dada la gran distancia, partiendo hacia el muelle donde aquel barco que seria hogar por unos meses de travesía había llegado. Preparé todo y partí al enorme barco en comparación a las barcas y barcos pequeños de los ríos
cercanos de Silverymoon. Podría decir que el primer día fue quedarme viendo como toda la tripulación se movía, como todo era un arte de trabajo sincronizado, pero sobre todo como la vista de aquella costa se iba borrando en el horizonte, hasta que la oscuridad en la noche nos rodeaba, la sensación de sentirte insignificante en medio del inmenso Mar de las Espadas, quedando las estrellas y la luna como única luz más allá de las lámparas de aceite, siendo más que suficiente para disfrutar del viaje. A medida que cada día pasaba, diferentes tareas surgían, a ratos entrenaba, a otros rezaba o contaba historias a los jóvenes que también viajaban, pero siempre algo me tenía ocupado.El viaje si bien tuvo paradas en diversos puertos, ninguno nos trajo mayores problemas, todo lo que surgía era solucionable hasta que al fin, otra vez la tierra firme se alzaba en el horizonte pero ahora se podía divisar en el puerto aquellos estandartes de Amn, el puerto esperado de Athkatla.
Un nuevo mundo - Athkatla
La llegada fue amena, el sol ejercía su esplendor aún en el frío invierno en el que nos encontrábamos, aunque en comparación no era tan frío o eso al menos me parecía a mi. Al comienzo la ciudad era un laberinto, el mismo Distrito del Puerto me era imposible, creyendo que iba a un lado terminaba en otro, preguntando a guardias y ciudadanos, hasta que llegue entre una cosa y otra al templo de Oghma. Era interesante, espacioso, cuidado, y simplemente no pude evitar quedarme tiempo tras presentarme a los presentes y sacerdotes del lugar, agradeciendo la llegada y a la vez el buen viaje, descansando de lo que era volver a tierra tras buen tiempo, y he de admitir, pisar tierra firme se siente como renovarse.
El tiempo pasó volando, la noche llegó y tras perderme muchas veces, logré llegar a los llanos, un punto de inicio según
muchos viajeros y aventureros que fui topando por el camino. Allí empecé a averiguar cómo moverme un poco, escuchando los consejos que me brindaban y tratando de apuntar aquellos lugares de interés, hasta que me tope con una mujer, la cual tras varias preguntas me hizo seguirla y tras ello una promesa acompañada de una espada, declarando que trataría de hacer el bien y lo correcto allí donde pudiera, ayudando aquella región que ahora ella abandonara hasta que o me retiré dejando esa carga a otro o mi fin llegase. Poco supe de ella tras aquella promesa, mas solo puedo desearle lo mejor y que allá donde vaya pueda seguir otorgando inspiración para seguir obrando en favor del equilibrio.
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