KapilloGremlin
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¡Ciudadano de Amn, escucha el clamor del norte!
Queridos lectores, quizás mis palabras hoy hieran sensibilidades o levanten olas de controversia entre aquellos que prefieren permanecer en la comodidad del autoengaño.
Pero si mi humilde escrito logra despertar una o dos conciencias, si siquiera una chispa de verdad prende en vuestros corazones, entonces habrá valido la pena.
Hijos de esta tierra bendita, os convoco a alzaros del letargo que envuelve vuestra voluntad, pues nuestras gélidas tierras están al borde del desastre.
Desde las indómitas montañas de Nashkel, el grito de alarma resuena como un trueno invernal: las hordas del Matabestias avanzan con la furia de una tormenta imparable. Bajo su estandarte, marchan criaturas que la razón apenas puede concebir: demonios venidos del abismo otorgando poder a esos orcos, insectos colosales que desafían las inclemencias del invierno a causa de los pactos realizados con seres del abismo , gigantes cuyas figuras se alzan como presagios de ruina.
Este no es un conflicto por tierras, riquezas o comercio. Este es un ataque contra nuestras vidas, contra nuestras familias, nuestras esposas y nuestros hijos.
Y sin embargo hay quienes se atreven a defender el linaje de los hijos del dios tuerto, criaturas malignas, sanguinarias bestias que no dudarían en despedazarnos si nos tuvieran delante y no solo son aventureros quienes defienden la descendencia de estas alimañas, sino miembros de otras organizaciones que han jurado protegernos, por suerte una minoría, tengo esperanza que triunfará la coherencia y el sentido común.
¿Cómo podéis creer que los orcos, esas criaturas nacidas del caos, entienden de piedad, treguas o acuerdos?
¿Pensáis que la sangre mestiza que hay en nuestra ciudad proviene de actos de amor?
Esa herencia no es fruto de la voluntad compartida, sino de la violencia, el saqueo y la brutalidad que han visitado nuestras tierras una y otra vez.
En Nashkel, el frío congela los huesos, pero jamás doblegará la voluntad del noble alcalde MataNecrarios.
Este líder, digno heredero del linaje que alzó el estandarte de los Tres Jabalíes victorioso una y otra vez, ha tomado con firmeza las riendas del destino de su pueblo. Bajo su mando, mercenarios, soldados de la capital y el respetable Orden del Guantelete se han unido para formar una barrera contra la barbarie.
Sin embargo, incluso en esta hora oscura, algunos susurran palabras de misericordia para las crías orcas, inocentes solo en apariencia. ¡Qué amarga ironía! A esos bienintencionados de corazón blando les pregunto:
¿Permitiríais que una víbora anidara en vuestro hogar, sabiendo que un día os morderá? ¿No veis que esas crías, si se les permite crecer, se convertirán en los mismos guerreros que ahora amenazan nuestras puertas?
Los mismos que alzan la voz para proteger a estas criaturas son los que no dudan en arrasar aldeas enteras en nombre de su codicia, embriagados de magia y avaricia, despojando a orcos, trasgos y otras razas de sus posesiones sin miramientos.
Pero cuando Nashkel, en su hora más oscura, clama por ayuda, prefieren entregarse a su hipocresía, priorizando criaturas criadas para el caos y la destrucción sobre la seguridad de nuestra gente.
¡Basta ya de soportar esta doble moral!
Nashkel no buscó esta guerra. No provocó a los hijos del Dios Tuerto ni alzó su espada contra ellos. Sin embargo, aquí están, avanzando con odio en sus corazones y violencia en sus manos. Ciudadano de Amn, no te dejes engañar por los cantos de falsa piedad ni por la complacencia de los indecisos. Si no actuamos hoy, si no cerramos filas ahora, mañana será demasiado tarde.
Por Waukeen, patrona de nuestra ciudad, os llamo a tener coherencia pues son nuestros caminos del comercio quiénes sustentan nuestra economía, estas tierras que alimentan a nuestras familias, no deben caer bajo el yugo de invasores nacidos del caos.
Cada oro ganado, cada cosecha recogida, cada hogar edificado con esfuerzo es un tesoro que no permitiremos que sea arrancado de nuestras manos.
Necesitamos líderes que no vacilen, hombres y mujeres de voluntad férrea, capaces de tomar las decisiones difíciles que esta hora crítica demanda. Que el miedo no os paralice, que las voces de la hipocresía no os distraigan.
La defensa de Nashkel y del norte entero requiere unidad, fuerza y sacrificio.
¡Que el espíritu de Amn despierte, antes de que nuestras almas sean sometidas por el filo de la espada y el rugir del fuego enemigo!
Por Nashkel, por el norte, por nuestras familias
¡De nuevo el estandarte de los Tres Jabalíes se alzará victorioso!



¡No Normalicemos la Barbarie!
¿¡Terapia para los Bárbaros Frenéticos?!

Por una Amn de orden y seguridad.



¡No Normalicemos la Barbarie!
¿¡Terapia para los Bárbaros Frenéticos?!

Por una Amn de orden y seguridad.
Permitidme alzar la voz contra una amenaza que no viene de trasgos ni de orcos, sino que surge de entre nuestras propias filas. Hablo de los llamados bárbaros frenéticos, esos individuos cuyo descontrol y violencia desmedida nos ponen en peligro tanto como cualquier emboscada en un camino solitario.
¿Cuántos de vosotros habéis sufrido el repentino estallido de furia de quienes juraron protegeros? ¿Cuántos habéis visto la camaradería traicionada por un hachazo "accidental" o una reacción desmedida? ¿Por qué se tolera esta conducta con frases como: "se ha cabreado" o "es su naturaleza"?
No, amigos. ¡No es su naturaleza! ¡Es una falta de disciplina y respeto!
Amn es una tierra de ley, de orden, una joya de la civilización en un mundo plagado de caos. En esta tierra, no podemos aceptar que la furia incontrolada de un compañero sea normalizada como algo inevitable. Los caminos ya son lo suficientemente peligrosos, plagados de asaltantes, bestias y horrores sin nombre, como para que encima tengamos que vivir con el temor de ser heridos por quienes deberían ser nuestro apoyo.
¿Es esto justo?
No, no lo es. Es hora de decir basta. No debemos tolerar esta barbarie encubierta en nombre de la camaradería.
Si sois víctimas de un bárbaro frenético, acudid a la guardia. La ley debe aplicarse incluso a aquellos que dicen vivir al filo de lo establecido. Y más allá de castigos, si es verdad que tienen un problema, propongamos soluciones. La furia y la ira pueden y deben ser tratados.
Hago un llamado a todo aquel que quiera ayudar o aquellos que se les llena la boca con ayudar a defender las nuevas generaciones de los hijos del Dios Tuerto, para que realicen cursos del control de la ira, solucionemos primero los problemas que desde hace generaciones sufren los aventureros, comerciantes y viajeros en el camino.
¡Abrid centros de terapia y control de la ira! Amn tiene los recursos y la generosidad para ofrecer esta ayuda.
Si un bárbaro quiere aventurarse en Amn, que lo haga honrando nuestras reglas. Que se someta a entrenamiento, que demuestre su fiabilidad antes de blandir un arma entre compañeros. Amn es una tierra de oportunidades, y como hemos integrado a sedimentos, aventureros y mercenarios, también podemos educar y rehabilitar a los bárbaros frenéticos. Ellos tienen fuerza, valentía y un lugar potencial en nuestras filas, pero esa fuerza debe ser controlada, no temida.
Por una Amn donde aventureros y ciudadanos puedan caminar sin temor, confiando en quienes les rodean.
No normalicemos el caos, no aceptemos la barbarie.
Desde mi columna en La Voz de Amn, me permito expresar mis más sinceras felicitaciones y enhorabuena a la señorita Arianne Brillalba, cariñosamente conocida como "La Humilde", compañera y destacada redactora de este periódico. Su reciente ascenso al prestigioso título de Sýndar ha sido celebrado con una ceremonia de extraordinario esplendor en el majestuoso Templo de Waukeen, en Agujas de Oro. Una ceremonia marcada por la opulencia y la elegancia el cuál congregó a las figuras más influyentes de nuestra nación, consolidando aún más la relevancia de la sacerdotisa de oro en nuestra sociedad.
En tan solo unos años, su carrera ha florecido de manera deslumbrante, un ascenso que parece guiado por un talento innato y una luz propia que no puede ser ignorada. Tal es su brillo, que en los círculos más humildes de Amn comienzan a surgir susurros:
¿Habrá recibido la bendición de la mismísima Dama Mercader?
Sea como sea, su éxito no solo enorgullece a quienes la conocemos, sino que también inspira a todos aquellos que ven en su historia un ejemplo de esfuerzo, superación y virtud.
¡Enhorabuena, Dama Brillalba! Que este nuevo capítulo esté lleno de más logros y triunfos, pues Amn sabe que no merecéis deteneros allí.
Y así concluye mi artículo de esta Dekhana
Queridos lectores, una vez más he dejado mi pluma ondear sobre las verdades que algunos preferirían silenciar. Pero no teman, porque donde otros callan, yo grito; donde otros ceden, yo avanzo. Volveré en nuestra próxima cita, para incomodar a unos, inspirar a otros, y, sobre todo, para que nadie quede indiferente.
Atentamente,
Don Ravenscar
El Velado, pluma en mano, corazón Amniano




























