Mirlo Sombra Danzante/Livae
-¿Quién soy? ¿Quién era? o ¿Quién seré?
Los primeros pasos de un niño son para recordar, empieza gateando, de apoco comienza a arrastrarse, luego se intenta incorporar hasta tener un equilibrio, hasta que empieza a dar unos cortos pasos...
¿Cómo podría aprender a caminar ese niño sin alguien que lo ayude o instruya? Seria imposible, no habría manera de que por su cuenta supiera hacerlo, entonces me miro a mi mismo y digo ¿Recordaras a cada uno de los que te ayudaron a dar tus primeros pasos hasta tu carrera mas larga? Claro que si, uno no debe olvidar su pasado, ni quienes están en el hasta el presente.
Hace años, cuando era un inocente muchacho con ansias de crecer me tope con unas personas, poco agraciadas he de decir, pero con un gran corazón, de esas personas que te darían hasta lo que no tienes con tal de ayudarte, esos que si tiene un abrigo solo y te ven con frio, te lo ofrecen sin dudar. Sin duda me conmovieron, me hicieron recordar los inicios de mi familia en el pueblo, cuando nadie tenia nada y hacíamos monedas bailando y haciendo malabares en las calles, que bellos tiempos...
Pero no estamos aquí para hablar de mi familia, al menos no la de sangre, sino mas bien ellos, mi familia del corazón, mi familia del alma y esa familia que siempre esta.
Empezare con las grandes voces, pues son la representación del orden y la ley del barrio.
Mercer, mi maestro en el arte del subterfugio, quien me hizo jugar al cubilete como 4 veces seguidas en las cuales no gane ni una, uno pensaría
"Ohh el azar no esta de mi lado" sin embargo sus palabras fueron otras
"Tu creas tu propia suerte muchacho". Esas palabras si que me llegaron, comenzamos con pruebas simples, sin dudas los malabares y mis actos hablaban por mi, tenia destreza para jugar con mis manos por lo que fue fácil aprender esas artes, hasta el día de la fecha sigo aprendiendo de el, tiene una forma de enseñar que pocos manejan, desde su forma de explicar hasta su forma de representar lo que quieres que haga.
Eclipse, mi maestro de danzas en sombras, el hombre que me hizo caminar en las sombras, quien me enseño el arte del danzarín, quien con todo el tiempo del mundo me hizo indetectable, le debo mucho, no sabia que tenia esta conexión con las sombras de tal magnitud, me mostro lo que es ser útil en las misiones que requieran mis habilidades, me enseño el temple, la rigurosidad, la naturaleza con la que camino, me enseño como ser uno con ella, como mimetizar mi ser y sobre todo agudizar mis sentidos, el hombre de los sentidos mas amplios que conozco, sigo aprendiendo de el hasta la fecha.
Uxvrek, la representación de la calma, el sabio mas grande que tiene estas calles, cuyo sentido del deber supera cualquier otra cosa, el hombre que con simples palabras puede conseguir lo que quiera, planificador, calculador y meticuloso, me ha hecho pasar calores intensos he de decir, pero sin esa presión no seria quien soy hoy, su mente funciona en otro nivel, no sabes lo que piensa, pero probablemente el si sepa lo que tu pienses.
Mis hermanos... No mencionare a todos, realmente mencionare aquellos con quienes mas tiempo pase, pues son en quienes mas confió y con quienes mas vivencias he tenido.
Penumbra, aun que no estas presente, junto con
Eclipse fuiste mi mentora en muchas cuestiones, hasta el día de la fecha estas en mi cabeza, sin tus enseñanzas no sabría como defenderme de los mágicos, ni siquiera podría pelear con los proyectiles mágicos de no ser por ti. Todavía recuerdo cuando salimos por las calles a abrir cerraduras, no pensé que una mágica podría manejar las cerraduras como yo, te creías un simple comodín, pensando que eras solo un poco de todo, pero olvidabas que sin ti muchos no podrían hacer ni la mitad de se creían capaces, te agradezco y recuerdo siempre, sea donde sea que estés, espero que estés bien.
Hierro, de los poco que puedo llamar amigo, otro caminante de las calles, una sombra de la que mucho se me hablo en las calles, los pobres te reconocen, saben quien eres y eso dice mucho de ti, jamás olvidare cuando fuiste
Hierro dorado, te veías muy chistoso, espero seguir compartiendo momento contigo hermano.
Ámbar, tuvimos un inicio muy turbio, éramos un barco en aguas negras muy turbulentas, éramos como perro y gato, tarándonos constantemente mierda, por momentos queria golpearte, no lo negare, sin embargo ese día en Caravasar lo recordare por siempre, nos sinceramos, desde ese día puedo decir que gane una amiga, una amiga que supo complementar las enseñanzas que me brindo
Penumbra en la antigüedad, me enseñaste defensas y maneras de ganarle a un mágico, te recuerdo que me rompiste la armadura, espero una de vuelta... Gracias hermana, seguiremos aprendiendo a la par.
Náyade y Filo, el dúo, con ustedes compartí momentos en los que me hicieron sentir un maestro, pelear con dos armas no es tarea fácil, sin embargo ustedes supieron lograrlo, con facilidad, estoy muy contento por eso, juntos son un dúo a temer, la personalidad lanzada de
Naya con la sutileza de
Filo, sin duda ustedes dos serán grandes.
Dante, de todas las cosas dolorosas que he vivido, tu has hecho una de las que mas me han marcado, tu temple me enseño mucho, de ti me llevare una enseñanza muy clara, una que realmente me marco y me hizo darme cuenta de muchas cosas también, tu que un día me dijiste:
"Cegare a cualquiera que traicione estas calles, incluyéndote, si un día traicionas estas calles iré por ti"
A lo que te respondí:
"Hermano, quisiera que fueras tu quien acabe con mi vida si ese momento llegase, si mi cabeza desvaría y por algún motivo me vuelvo en contra de las calles, quiero que con tu daga me liquides, por que tu eres mi hermano y confió en ti".
Eras mucho para mi, mas que un compañero, compartimos momentos, charlas, ratos largos, comidas inclusive, sin embargo tu traición fue una puñalada limpia directa a mi crédulo corazón.
Sin embargo te agradezco, me enseñaste que no se puede confiar en todo el mundo y que la traición jamás viene del enemigo...
Adiós
Dante, donde quieras que estés...
EL CAMINO DE LAS SOMBRAS
SEGUNDA PARTE
- ¿Es este mi final? ¿Hasta aquí llego mi bandera? ¿Qué es esta sensación? ¿Por qué no siento mi cuerpo? ¿Por qué todo se desvanece? …-
Mire para atrás, mire a mi gente, mi barrio, mis amigos, mis hermanos, aquellos desafortunados que me tendieron una mano cuando mis pasos eran audibles para cualquiera y sin temor alguno me acogieron en su casa, compartieron su comida, su agua, su ser, aunque sus circunstancias los limitaba, no dudaron en ayudarme, fue así que sin saber que esa mirada podría ser la última vez que los vería, me despedí de cada uno de ellos.
El miedo y la sensación de peligro recorría mi ser, una sensación distinta a cualquiera que pude haber sentido alguna vez, una mezcla de miedo mezclada con escepticismo, como si no terminara de aceptar donde me encontraba, pero también me sentía como en casa, no esa casa a la que llamas familia, sino un lugar, un lugar donde te sientes cómodo aun que sabes que realmente no es tu casa.
- ¿Dónde estaba? ¿Realmente debí venir? ¿Es esto una prueba más? -
Muchas preguntas rondaban mi cabeza, sin embargo, ahí estaban ellos, quienes me trajeron, los mire a los huecos de sus ojos, esos profundos ojos negros que, a vista de cualquier otra persona seria invisible, por el ambiente, la zona, el lugar, sin embargo, mi vista, no era de un ser normal, yo podía verlos, oírlos, podía sentirlos cerca de mí, sabía que… No estaba solo.
(Mirlo)-Esta sensación de frio, de calor, de que me están observando aun si entro en sombras, esta sensación de peligro constante, acaso ¿Es normal hermano? ¿Quién nos esta observando? ¿Estamos en peligro? –
Mi nexo con las sombras por momentos parecía ser mayor, por momentos menor, por momentos sentía que perdía el control, a veces solo podía respirar, mi cuerpo se movía danzando con las sombras solo, por su propia voluntad, me daba miedo sentir que no podía controlar mi propio ser, sentir que mi nexo me sobrepasaba con tanta facilidad, no podía controlarlo, mi cuerpo era un lienzo, las sombras eran la tinta y el pincel, las sombras estaban trazando líneas, garabatos,
no comprendía lo que dibujaban, sin embargo no era algo hostil, no en ese momento al menos, era mas bien calmo, sentir como en conjunto creábamos algo mas que una danza, la sensación de que mi nexo con ellas se volvía más y más fuerte, hasta llegar al punto de danzar a la par, danzar en un movimiento mutuo.
(Mirlo)- ¿Por qué yo? ¿Cuál es el motivo de que me ayudes? Se que deseas tomar posesión de mi cuerpo en algún momento, también se que me cuidas, me proteges de aquellos que buscan dañarme, he sentido como me has dado fuerzas en momentos de completa perdida, me has dado el abrigo que he necesitado en muchas ocasiones, sin embargo no me dejas verte, no me permites saber quien eres ni como eres, muéstrate ante mi por favor, enséñame que nuestra conexión no es solo esto, enséñame tus pasos, siéntate frente a mi y dime tu nombre, muéstrame tu verdadera forma…
(Sombra)- No estas listo pequeño danzante, no tienes los sentidos para poder percibirme, prepárate, agudízalos, entrena lo mas que puedas, focalízate, hazte fuerte o tomare tu cuerpo y hare puramente mío, no podrás hacer nada más que mirar atreves de mis ojos si dejas que tome posesión de ti, no podrás hacer mas que gritar por dentro en una lucha que jamás ganaras, si no eres fuerte de mente, serás frágil de cuerpo, si te fortaleces, solo si te fortaleces y me demuestras que eres digno, te diré mi nombre.
La sombra se desvaneció, dejé de percibirla, sin embargo, pude oír su voz, era la primera vez que escuchaba su voz, no era un sueño, era realidad, ahora sí, con la motivación de esta sombra, con la idea de tenerla conmigo para siempre fue que comenzamos…
(Mirlo)-Estoy en tus manos Eclipse…
El entorno era imposible de ver, la zona era ruidosa en su silencio, los susurros danzantes rondaban por todos lados, era difícil de percibir, casi inaudible el caminar de cada ser que en ese plano habitaba, sin embargo, ¿Era eso motivo para escapar?
El tiempo fue el testigo de como un hin camino y camino, como un hin se movía y combatía, con frecuencia, esforzándose mucho lograba percibir algo mas que su propio ser, o al menos eso creía, al menos eso era lo que el mediano imaginaba que era.
El hin tomo asiento, comenzó a meditar, intento mediante la conexión con sus pares ubicarlos, sin embargo nada sucedía, recibía caricias letales, golpes furtivos, arañazos que no se imaginan de donde podrían venir, sus ropajes cada vez mas destrozados, su esperanza se mantenía intacta pues el sabia que su gente esperaba su regreso triunfa.
Cada día era peor que el anterior cada noche o al menos lo que el creía que era la noche era visitado por un ser en sus sueños, este ser lo humillaba una y otra vez, lo minimizaba para hacerle sentir débil, queria quebrar su voluntad o al menos eso parecía...
Meses, varios meses pasaron, cada día mas suelto, cada día con mas presteza, cada día era mejor que el anterior, pues algo en el mediano hacia que se fortaleciera, quizá sentía que un ser estaba cuidándolo sin que se diera cuenta, o acaso ¿El hin estaba acostumbrándose al ambiente y la hostilidad de las sombras?
Las armas del mediano, llenas de una aura que desconocía, sus filos estaban constantemente imbuidos en un negror sobrenatural, en su creencia se debía a la escancia de las sombras que iba derrotando, una a una, reventando ser tras ser.
-¡Mírame Eclipse! ¿¡Es esto lo que esperabas de mi!? ¡Mírame! ¡Mírame!- Exclamo al grito el mediano sin saber que lo único que lo estaba escuchando era una sombra mas grande, mas grande que el hin y no por tamaño, sino por la esencia, su aura, su energía.
Con un golpe, una embestida de la que no se dio cuenta al estar extasiado por sus logros, el mediano es desparramado contra la superficie de donde se encontraba, se quedo sin aire y escupía sangre, no podía respirar, se sentía ahogado, el golpe y la presencia de esa sombra superior hacia al mediano sentirse totalmente amedrentado, esta vez el cuerpo del hin y su ser estaban realmente en peligro, esta criatura era por demás superior a el, imponente y voluminosa, cada paso era un avanzar impresionante, ¿Qué haría el mediano en esta situación?
-No, ¡no soy un cobarde! ¡Vamos a pelear!- Dijo mientras desenfundo las armas y ese negror que tenían se desvaneció frente a sus ojos, anonadado, sorprendido y sintiéndose extraño el mediano comenzó a mirar a los costados, esta vez estaba acorralado.
En un momento, ese negror que se soltó de las armas del hin empezaron a formar a una criatura, del tamaño del hin, un ser con presencia, aura, sin embargo bastante menor a la que la sombra superior representaba, esta sombra menor, se dejo ver por el hin posicionándose a su lado.
(Sombra)- A ver niño... Presta atención, esta es una de las sombras superiores de los planos, no serás capas de derrotarlo ni en 500 años solo, pero tenemos una oportunidad.-
El mediano miro a la pequeña sombra a su lado con el ceño fruncido, apretó sus dos armas y comento.
-¿Tenemos? ¿Cómo que tenemos? ¿Quién diablos eres tu?-
El mediano se tomo un tiempo para intentar percibir al ser, por momentos sintiendo una familiaridad clara, pero por otro lado mirando a la pequeña silueta que, parecía preparada para defenderlo.
(Sombra)-Calla tonto, ¡saca el dúo de letalidad!-
Tras escucharlo, sorprendido por que la sombra sabia el nombre del dúo de armas del hin, las desenvaino sin mas, estas armas cuyos daños eran superiores a los clásicos elementales, estas armas que pocas personas podían negar, eran perfectas para esta ocasión.
En un ataque combinado, como si se tratase de dos individuos que peleaban a la par, sin errores al moverse, danzando en un pelear continuo, empezaron darle golpes a la sombra mayor, esta algo confundida por la sincronización que tenían este par, tomo acción contra el hin, a quien veía mas vulnerable, estiro su sombra como si se transportara atrás de el, apareciendo en un parpadeo para darle un imponente golpe sombrío.
(Sombra)-¡Detrás de ti! ¡Ahora!-
Con una media sonrisa, el mediano realizo la misma acción, que claramente inferior en distancias, se posiciono en un lugar ventajoso saliendo del perfil de la sombra mayor, esperando al siguiente movimiento de la sombra aliada que, al mismo momento se paro a su lado y junto, acertando en el núcleo de esta sombra lograron expulsarla al menos de ese lugar, tras el gasto de energía que represento el combate, el mediano al aun no estar del todo acostumbrado al plano se desvaneció, sus ojos temblaron y su consciencia cayó después de tantos meses.
Al despertar se encontraba en aquella cabaña, esa que estaba medio destruida, esa donde empezó el camino de este viaje al plano, al recuperar la consciencia, lo primero que hizo fue mirar sus cosas, sus armas y demás, todo estaba en su lugar, extrañamente todo estaba en su lugar.
-¿Donde estas?- Pregunto buscando esa sombra que peleo a su lado contra la criatura, esta no respondía, esta no parecía dejarse ver, el hin sonrió, rápidamente miro sus armas buscando el negror ese que tenia sus filos, sin embargo tampoco estaban ahí ¿Por que ahora no se dejaría ver? ¿Fue un sueño todo eso?
Los días pasaron, los meses también, casi un año peleando y sobreviviendo en el plano, el cuerpo ya estaba acostumbrado a la sensación, su mente también, esos sueños que tenia ya no le afectaban con el tiempo fueron cesando, sin embargo, ¿Eso era todo?
Un semblante conocido comenzaba a presentarse, unos pasos pocos audibles comenzaron a sentirse, el hin ya estaba con los sentidos totalmente afilados, nada podía sorprenderlo, ni asustarlo a esta altura.
-Puedes mostrarte, se que estas ahí...-
(Sombra)- Vaya has mejorado tontín... Pensé que podía apuñalarte y quedarme con tu cuerpo, pero veo que pondrás resistencia.- Con media sonrisa miro al hin, al hin que defendió y ayudo en aquel combate, al hin que danzo con el para espantar a la sombra mayor.
-No me engañas, pudiste haberme matado hace mucho, se que no me dañaras, pero debo preguntarte, ¿Qué quieres? un ser de este plano no te ayudara por que si, ni mucho menos me dejaría vivir si me tuviese a su merced en mas de una ocasión...-
(Sombra)-No seria divertido si te matase así, vamos debes darte cuenta, matar una presa cuando esta herida no es divertido, lo sabes tontín, ahora es cuando todo se vuelve interesante, pelea conmigo por el derecho de tu cuerpo, soy yo quien ha danzado contigo desde que formalizaste un nexo con las sombras, conozco todo de ti, tus rostros, tus danzas, tus armas y tu forma de pelear, ¡CONOZCO TODO DE TI!- Grito con entusiasmo abalanzándose hacia el hin, sin embargo el hin sonrió, lo vio acercarse, cuando estaba prácticamente al lado, esquivo el ataque arremetida de la sombra que, pudiendo ser furtiva ataco de frente, lo que el mediano aprovecho, solo para desvanecerse y aparecer detrás de el, apoyando la punta de la espada corta en la sombra para susurrarle.
-No quisiste derrotarme, pero tampoco te atacare, vine a encontrarte y hablar contigo, ahora puedo verte y escucharte, dijiste que si lograba hacerlo, solo así me dirías tu nombre...- Con media sonrisa quito el arma de la sombra, dejándolo caminar, mirando como esta se incorpora y suelta una risa audible.
(Sombra)-He he he, derrótame, hablaremos solo si me derrotas...- Dijo desvaneciéndose y ahora si buscando los puntos flancos del hin.
-¡Como quieras! ¡Peleemos!- Dijo el hin, envalentonado, desenvainando el dúo de letalidad.
El combate iniciaba, ambos peleaban de la misma manera, la sombra aprovechaba su saber para copiar al hin y hacerlo enfadar, sin embargo no lo lograba, el hin combatía sonriendo, como si no le importara perder, el danzaba peleando a la par de la sombra, sutilmente, hasta que la sombra usa unos movimientos que el pequeño hin desconocía, sorprendido intento reaccionar a estos pero no tuvo resultados positivos, esta danza perforo al hin en múltiples sectores, dejándolo algo herido.
-¡Ha! ¡No conocía esos pasos!, Tsk... Son... Son letales- Dijo mientras apretaba las heridas, con una sonrisa en su rostro.
(Sombra)-No sabes nada tontín, no sabes nada, en cambio yo... Se todo de ti, se como hacerte perder los estribos, se como hacerte perder... ¡Atácame, desviare todos tus pasos! Hahahaha-
El mediano sorprendido pensó, por un momento recordó esos meses donde la sombra esta no estaba a su lado, donde desarrollo un danzar letal y libre, un danzar icónico para el, un danzar que el mismo nombro
"El giro del destino" Mezclando el salto sombrío con la danza en sombras, el mediano comenzó a girar, visiblemente, dejándose ver, siendo un cebo claro al que atacar, la sombra sintiendo que tenia la ventaja se acerco, sin miedo pues creía conocer todo sobre el, el giro era intenso, pero de corto alcance por lo que la sombra apareció encima de el para cortarlo y perforarlo, al caer la sombra sobre el hin, este desapareció, dejando a la sombra mirando para todos lados sorprendido, mientras que desde el suelo emergió con giros constante llenando de cortes profundos y leves a la sombra, rodeándolo mientras los cortes no terminaban dejando a la sombra al punto de ser derrotada, sin embargo, cuando estaba por dar el golpe final, el hin detiene el danzar y estira su mano, la sombra confundida, mirándolo con cierta tensión.
-Te dije que queria hablar, no matarte, ven, vayamos a la cabaña, Eclipse me había dejado provisiones, puedes comer alguna si lo deseas...-Dijo aun sosteniendo las punzadas que esta sombra le dio anteriormente.
(Sombra)-¡No necesito tu caridad tontín! ¡Ganaste! ¡Puedes usarme para tus caprichos!-
-Las sombras no se usan, no son armas ni objetos, las sombras son nuestros pares, pues, tu eres mi par, no te usaría, ahora cállate y ven, cumple tu parte.-
La sombra sorprendida por las formas del hin, se limito a callar y seguirlo, caminando juntos, ninguno oculto del otro fueron hasta la cabaña, en ese lugar el hin se sentó apoyándose contra una madera rota, la sombras se queria quedar parada pero los daños eran fuertes y sus heridas tardaban en curarse.
-Anda, ahora si, dime algo ¿Por que me ayudaste?
(Sombra)-No podía dejarte morir, pelear contra la sombra mayor es una muerte segura, además de que aún no habíamos peleado por tu mugroso cuerpo.-
-Ya deja de insultar mi cuerpo, que este cuerpo te derroto, dime otra cosa, ¿Cómo sabes el nombre de mis armas? ¿Eres tu quien siempre estuvo dentro de mi?-
(Sombra)-Así es, ¿Fue muy difícil deducirlo? Tontín, desde ese día en que te conectaste con las sombras, cuando eras un pequeñín, cuando no sabias ni atarte los cordones, desde ese día que ruedo tu cuerpo, solo que nunca pude salir de adentro tuyo, no hasta que tu maestro el grandulón te enseño como caminar y andar con nosotros.-
-Aaaaaaah ahora entiendo, me tienes cierto aprecio ¿Verdad?- Dijo mientras lo mira con cierta picardía esperando una aprobación de el.-
(Sombra)-Guacala, me das asco, te desprecio, eres un tonto e inútil ¿Por que te tendría aprecio? Me dabas lastima es todo...-
-Ay ahaaa... Si como no, en fin, debes darme tu nombre.-
(Sombra)-Tsk... ¡Bastardo!, ¡Te aprovecharas de tu victoria para someterme, hazlo! ¡Te juro que te arrepentirás cuando logre romper las cadenas, te arrepentirás cuando pueda salir y logre devorarte!-
El mediano sonrió y lo miro.
-No tendrás cadenas, no serás mi prisionero, puedes quedarte en mi y actuar conmigo, pero no puedes dañar a los nuestros, puedes quedarte conmigo y danzar a la par mía, te prometo enseñarte "El giro del destino" ¿Quieres sumarte a esta aventura?-
El mediano estirando su mano hacia la sombra, sonriéndole, mostrando que confía en ella, mientras la sombra lo mira, desconcertado, confundido no podía responder, hasta que simplemente dijo.
(Livae)-Mi nombre es Livae...
-Livae... Así que ese es tu nombre, supongo que aceptas, prepárate que aun no hemos logrado salir del plano Livae, salgamos juntos de aquí y ¡Volvamos a casa!-
El tiempo paso y este Nexo se fue fortaleciendo con el tiempo, hasta que el gran día llego,
Eclipse se presento notando que ahora
Mirlo, ya no solo era
Mirlo, se trataba de un ser mas fuerte pues fue así que ahora Mirlo, también era
Livae, Ahora
Mirlo y
Livae eran un verdadero mismo ser.
