Novedades

Notas y desvaríos de la Camarilla del pacto no pactado

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
La%20camarilla%20del%20pacto%20no%20pactado-p.png

Las centellas brillaban aquella noche en el manto nocturno, los búhos irrumpían la quietud de la foresta y algunos animales delataban sus diminutos pasos con el crujir de las ramas rotas. Nada había de extraño en aquella noche del mes de khes. Ni siquiera el paso estruendoso de un cuarteto sin cuerda que corría bosque adentro con el cabello y las barbas plagadas de flores.

—Yo me adelanto, por si hay peligro —comentó la figura del arco.
—Al bosque se entra despacio y con respeto. Se sabe —comentó con una voz de rata hiperactiva una menuda figura, la más menuda de todos.
—Pos yo entro como me sale de las bellotas —más animal que el animal más animal, irrumpía con toda la dignidad que una barba llena de flores le permitía en aquel momento otra figura enorme y peluda.
—¡Agárrate las bellotas! y que el jinete nos guíe.


Y así, la última de las figuras irrumpió en la calma del bosque profundo que por un momento, por un instante, detuvo su bullir de vida curioso y observante. Lo que ocurrió después pertenece única y exclusivamente a una suerte de pacto no pactado entre las cuatro figuras y al bosque, claro, testigo de lo que fuera que allí ocurriese.


camarilla.png
 

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
En un paraje algo oculto, alejado del camino y no demasiado lejos de Púrskul, una mediana acampa al resguardo de la noche serena que va a anunciando el fin del invierno. Acomodada en la oquedad de un tronco hueco y rodeada de incontables farolillos a su alrededor —no sea que los espíritus y cosas peores acechen en la hora de las haberlas haylas—; comenta con su compañero de aventuras Hugh el sapo, el plan magistral que le ronda desde hace días la sesera.

—Moli ha decidido que va a ir ella sola a por la hidra, si tiene que esperar a que Faolan se esté quieto, o a que Vincent vea el momento adecuado, seguro que la hidra se multiplica o se acerca a las granjas, se sabe. Por eso Moli lo tiene todo pensado y hasta ha hecho una lista para que no se olvide nada:

- Robar alguna semilla de adormidera más del huerto de quien ya sabes.
-Preparar una piedra untada con la adormidera para lanzarle a la hidra, seguro que alguna de sus cabezas se la traga.
-Y una vez dormida, Moli puede con ella.

Con una sonrisa que abarca todo el semblante, no sé sabe si a causa de la hoja de la alegría que mastica mientras parlotea, o por la imaginación desbocada del éxito de su plan, Moli va entrando en un duermevela con exitosas visualizaciones de ella misma acabando con la hidra.

¡Ah, pero es que la hidra de los sueños de Moli es cuanto menos particular!


_f5c2666d-94ee-4a0b-82da-61a74aec9391.jpg
 

Conectados

Arriba