Silverhand
Vampiro que no usa azules
- Registrado
- 24/1/23
- Mensajes
- 423
Con el claro del amanecer en el horizonte, un rápido halcón sobrevoló los edificios de la población en círculo, para ir descenciendo hasta el puesto de la compañía Amniano-Karaturiense. Su rápido aleteo se mezclaba en el ruido de la mañana con el movimiento de mercancías de los vendedores que preparaban sus puestos para la venta.
Quizás no llamó la atención de todos, pero sí la del vendedor hacia el cual parecia dirigirse directamente. El rapaz se posó en un saliente de madera del puesto y se detuvo erguido vigilante observando con curiosidad el ajetreo del lugar, y al parecer quedar satisfecho no viendo peligro, se giró hacia la persona que regía el puesto.
Quizás no llamó la atención de todos, pero sí la del vendedor hacia el cual parecia dirigirse directamente. El rapaz se posó en un saliente de madera del puesto y se detuvo erguido vigilante observando con curiosidad el ajetreo del lugar, y al parecer quedar satisfecho no viendo peligro, se giró hacia la persona que regía el puesto.
Por un momento se quedó expectante mirándole mientras no dejaba de controlar su alrededor; no parecía un halcón normal, y desde luego no se comportaba como tal. Parecía incluso que le miraba con cierta intención... Pero, ¿de qué? ¿Quizás un mensaje? La persona que regía el puesto, intrigada por el comportamiento del animal, no tardó en apreciar el pequeño pedazo de pergamino que portaba en la pata derecha, y eso venía a confirmar su suposición.
El rapaz se dejó retirar el pequeño pergamino sin alterarse. Era un mensaje, en una excelente y muy cuidada caligrafía, que refería a un interés por una pieza que se ofrecía en el bazar. Amuleto: CA 4/ Supervivencia 10 Y que vendría a recogerla dentro de 3 días.
El rapaz se dejó retirar el pequeño pergamino sin alterarse. Era un mensaje, en una excelente y muy cuidada caligrafía, que refería a un interés por una pieza que se ofrecía en el bazar. Amuleto: CA 4/ Supervivencia 10 Y que vendría a recogerla dentro de 3 días.
Firmaba... Yara Nolengwa Cundo
Última edición:

