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Restos de un PJ de Aharadad
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MIEDO
Hoy sentí realmente lo que es el miedo, cuando por un momento llegue a considerar que el tiempo se terminaba para mi.
Me encontraba en el camino de los molinos cuando una montura huesuda que cargaba un ser sombrío me adelantó.
No tardaron en aparecer dos figuras ocultas y enmascaradas. Entonces regreso el insepulto montado identificándose como Moldreed, Campeón divino de la deidad Liche, la calavera sonriente el Jactancioso. Como si sus títulos debieran sonarme de algo…
Intenté tomar distancia y escuche que había otro ser a pie, termino por desvelar su situación, un arcano de olor nauseabundo con una calavera en la mano.
Saque mi arma especial contra los insepultos, pero no me atrevía a hacer nada con ella, después de todo estaba en clara desventaja.
Entonces me invitaron a ser parte de ellos, solo se me ocurrió decir que me gustaba respirar y denegué la invitación. Intento decirme las ventajas de la nomuerte o eso creo, pero le dije que me gustaba respirar, oler incluso el pedo de un trasgo. Eso era mejor que no sentir…
Moldreed admitió que mi respuesta le había sorprendido y no reía por su condición.
Preguntaron mi nombre y les di evasivas, no debía porque identificarme ante un grupo de enmascarados nomuertos. Entonces uno de sus soldados a pie se identifico como Volodar el loco y volvió a insistir en que le diera mi nombre con una voz más agresiva. El miedo por la situación me hizo identificarme como Haran, Clerigo de Shondakul, dios del viajero y defensor de caravanas lo que enfureció a Moldreed por mi condición. Buscaba como escapar de ahí y entonces un jinete vino por la retaguardia. Por desgracia para mi era uno más de ellos y este no parecía muy parlamentario…
Termine por admitir mi miedo y escape entre las risas de los insepultos.
La amenaza de los insepultos es más que real...
Hoy sentí realmente lo que es el miedo, cuando por un momento llegue a considerar que el tiempo se terminaba para mi.
Me encontraba en el camino de los molinos cuando una montura huesuda que cargaba un ser sombrío me adelantó.
No tardaron en aparecer dos figuras ocultas y enmascaradas. Entonces regreso el insepulto montado identificándose como Moldreed, Campeón divino de la deidad Liche, la calavera sonriente el Jactancioso. Como si sus títulos debieran sonarme de algo…
Intenté tomar distancia y escuche que había otro ser a pie, termino por desvelar su situación, un arcano de olor nauseabundo con una calavera en la mano.
Saque mi arma especial contra los insepultos, pero no me atrevía a hacer nada con ella, después de todo estaba en clara desventaja.
Entonces me invitaron a ser parte de ellos, solo se me ocurrió decir que me gustaba respirar y denegué la invitación. Intento decirme las ventajas de la nomuerte o eso creo, pero le dije que me gustaba respirar, oler incluso el pedo de un trasgo. Eso era mejor que no sentir…
Moldreed admitió que mi respuesta le había sorprendido y no reía por su condición.
Preguntaron mi nombre y les di evasivas, no debía porque identificarme ante un grupo de enmascarados nomuertos. Entonces uno de sus soldados a pie se identifico como Volodar el loco y volvió a insistir en que le diera mi nombre con una voz más agresiva. El miedo por la situación me hizo identificarme como Haran, Clerigo de Shondakul, dios del viajero y defensor de caravanas lo que enfureció a Moldreed por mi condición. Buscaba como escapar de ahí y entonces un jinete vino por la retaguardia. Por desgracia para mi era uno más de ellos y este no parecía muy parlamentario…
Termine por admitir mi miedo y escape entre las risas de los insepultos.
La amenaza de los insepultos es más que real...

