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Relatos dignos de contar

1d20

Restos de un PJ de Aharadad
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MIEDO

Hoy sentí realmente lo que es el miedo, cuando por un momento llegue a considerar que el tiempo se terminaba para mi.

Me encontraba en el camino de los molinos cuando una montura huesuda que cargaba un ser sombrío me adelantó.

No tardaron en aparecer dos figuras ocultas y enmascaradas. Entonces regreso el insepulto montado identificándose como Moldreed, Campeón divino de la deidad Liche, la calavera sonriente el Jactancioso. Como si sus títulos debieran sonarme de algo…

Intenté tomar distancia y escuche que había otro ser a pie, termino por desvelar su situación, un arcano de olor nauseabundo con una calavera en la mano.

Saque mi arma especial contra los insepultos, pero no me atrevía a hacer nada con ella, después de todo estaba en clara desventaja.

Entonces me invitaron a ser parte de ellos, solo se me ocurrió decir que me gustaba respirar y denegué la invitación. Intento decirme las ventajas de la nomuerte o eso creo, pero le dije que me gustaba respirar, oler incluso el pedo de un trasgo. Eso era mejor que no sentir…

Moldreed admitió que mi respuesta le había sorprendido y no reía por su condición.

Preguntaron mi nombre y les di evasivas, no debía porque identificarme ante un grupo de enmascarados nomuertos. Entonces uno de sus soldados a pie se identifico como Volodar el loco y volvió a insistir en que le diera mi nombre con una voz más agresiva. El miedo por la situación me hizo identificarme como Haran, Clerigo de Shondakul, dios del viajero y defensor de caravanas lo que enfureció a Moldreed por mi condición. Buscaba como escapar de ahí y entonces un jinete vino por la retaguardia. Por desgracia para mi era uno más de ellos y este no parecía muy parlamentario…

Termine por admitir mi miedo y escape entre las risas de los insepultos.

La amenaza de los insepultos es más que real...
 

1d20

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Más fuerte que el
Me lo tenían dicho... No viajes solo Harán por los alrededores de Athkatla. Tu trabajo con la guardia como cartógrafo a enfadado a los insepultos... Y la misma vampiresa Fauces quiere detenerte.
Algo de lo que hice caso omiso y decidí sacarme algún dinero viajando a la cueva de la costa sur, conocida también como la cueva del vertedero Amniano donde con algo de suerte, en ocasiones hayas cosas que la marea a traído y se pueden vender...
Me encontraba en el interior, luchando contra regresados para llegar al final de la cueva cuando mi viaje fue interrumpido por un vampiro. Se trataba de un un engendro varón, de ojos rojos y portador de una cimitarra mágica. Me ordeno que me acercara, intentaba hipnotizarme pero me negué ¿Porque iba a hacerlo? eres un vampiro, guardemos las distancias dije. Pensé en ganar tiempo, por si se unía algún otro aventurero arruinado que probaba suerte con el vertedero. Pero la última vez contra los hombres de Moldreed no me salio bien así que le pregunte ¿Que deseas?
El vampiro obviamente me dijo que mi sangre, a lo que me negué, no te la daré sin luchar concretamente respondí.
Este se desvaneció y yo cree un muro divino de fuertes cuchillas que nos separaba. era mio, si no podía acercarse el poder divino de Shondakul lo desterraría. Usé visión verdadera y lance sobre el una descarga de energía divina que impacto sobre su cuerpo, inmediatamente después este voló a mi posición por encima de las cuchillas, intenté golpearlo con mi maza especial para insepultos pero falle y el me hizo un largo tajo desde la ingle hasta el pectoral que me hizo caer indefenso al suelo. Estaba totalmente a su merced pero mantenía la conciencia, inmóvil y casi muerto.
Sonreí y le dije, merezco saber el nombre de aquel que me ofrece mi último viaje, el viaje al reino del viento, el viaje junto a Shondakul.
El vampiro se presento como Trevor Amraphendt de la casa Icarus fiel servidor del primero, Capitán de las huestes de Bodi. Entonces le dije... Capitán Trevor, me siento honrado de que haya tenido que mover ficha un capitán para detenerme, haz aquello para lo que viniste y no me dejes agonizar esperando que los pulmones se me encharquen y muera. Esperaba el momento donde el se acercara lo suficiente para plantar mi mano sobre su cuerpo y hacer una plegaria de sanar, dejándolo en un estado similar al mio y así poder expulsarlo con la última fuerza de poder divino que me quedaba. Pero me miro y me dijo que el había sido mortal, que abrace el poder de la oscuridad y yo sería tan fuerte como lo es ahora el, más a más seria inmortal.
Me negué y le dije que como shondakulita mi alma es eterna y cuando el recipiente donde habito muera, seré feliz en su reino. Pero que no se preocupe, que también había esperanza para el. Quizás un clérigo lo suficientemente poderoso un día pueda obrar un milagro y devolverlo a la vida para ser quien era.
Creo que mis palabras le chocaron, pues yo seguía sonriendo y con semejante despreocupado por lo que pasara en esa cueva. Debatimos sobre la eterna lucha y no me pudo convencer. Yo tampoco a el, pero la verdad es que no termino conmigo... dijo más bien, dejare que los esqueletos del lugar acaben con tu vida. Tampoco bebió de mi sangre y se desvaneció en una nube de murciélagos. Usé el poder divino de la sanación para cerrar mi herida y salir de ahí.
Mi convicción había ganado su lucha en la eterna oscuridad.

Añade un retrato que hace a posterior
 

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No solo hay uno
Asistí a la bienvenida a la primavera de Zentakord, para mi sorpresa, los asistentes no eran únicamente ermitaños y montaraces, si no que habían respetados ciudadanos de Amn muy entregados a comprender el mundo de la naturaleza, pese a vivir en ciudades de piedra. Me identifico con ellos, pues a mi me gustan las almohadas y las posadas, más que que el suelo y una hoguera. Pese mi experiencia me enseño a acomodar un camino como un lugar residencial para una noche.
Habló de los elementos y como el padre roble es señor de todos, debatí el tema y le invité a hacer camino y hablar de la libertad de Shondakul. Este acepto y ahora tengo una cita con el druida.
La seguridad de este hombre y capacidad de atraer oyentes me cautiva, quiero aprender más de el.

Retrato del día:​
Primavera Zentakord.jpg
 

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EVOLUCIÓN

Hoy vi metamorfosear a un hombre en una madre, como un gusano que se convierte en mariposa… Menudo ejemplo puse…

Kennie, el explorador al que hace tanto conozco y eh compartido las mil y una, encontró una pequeña ave repudiada por su madre. Posiblemente por una malformación insignificante en la pata. Viajaba en aquel momento junto a Jabato o como también es llamado Enmlunk, lo que al parecer en iluskano significa “viajero” nombre muy apropiado para un Shondakulita como el.

La madre del ave, no quería saber nada de la criatura con lo que Kennie se la llevo con el. A Sabiendas que la naturaleza es cruel en su evolución, este quiso intervenir para dar una oportunidad al polluelo. Lo que veo bien y aprecio.

Semanas después y tras hallarlo con su compañero de viaje, Enmlunk, decidieron visitar al druida “Zet” para crear una vinculación más haya de la del Cetrero. Yo debatía con este sobre el poder de los elementos cuando llegaron.

Solicitaron a Zet el vinculo y este se monstruo recio, intervine diciendo que si bien la naturaeza es cruel, nosotros podemos elegir y el viento había favorecido al polluelo al encontrarse con estos caminantes.

Zet accedió y solicito a Kennie que se avanzara… debía matar un jabalí con sus manos para enseñar a su halcón… después le obligo a arrancarle un trozo de carne con sus dientes para alimentarlo… Algo normal en una madre de halcón. Este debía aprender los principios… Cuando Kennie lo hizo Zet lo detuvo… El alimento debía contener su sangre, Kennie se corto e impregno el alimento antes de dárselo.

El polluelo monstruo gran disponibilidad hacia Keniie a medida que le druida pronunciaba unas palabras lingüísticas para mi.

La unión se había hecho.

A lo largo de todo esto la verdad hubo muchas risas entre Enmlunk y yo… Pues Kennie pasaba a ser madre y nosotros reíamos silenciosamente en la distancia, argumentando que le compraríamos un vestido para la mamá.

l0fGtlRMAoP6r6YKxiXGlA_r.jpg

*Dibujo hecho por Haran*
Captura de tirada de Artesania en el mismo momento
 
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