Yo no creo que sea un problema de clases, las clases cuadran con el rol que se espera de la subraza, que es un rol medio militar medio de subterfugio y espionaje. Tienes las clases combatientes y las de subterfugio.
El problema es la propia subraza, a la que le resulta casi imposible realizar uno de ambos roles debido a su aspecto. Extracto de la web:
Offtopic :
Reconocer a un tumulario: Los rasgos del tumulario son tan llamativos que no pueden hacerse pasar en una conversación por un vivo sin estar polimorfado. Los tumularios no hieden y su estatura y morfología son normales por lo que podrían ocultarse en la noche y la muchedumbre. Sin embargo en una conversación sus ojos totalmente negros, sus dientes afilados y su piel cuarteada hacen que sea imposible que mantenga una fachada.
Dado que la mayoria de escenas, sean con DM o sin, se realizan en grupos reducidos es prácticamente imposible que un tumulario pueda pasar desapercibido sin llamar la atención por lo cual una de sus dos funciones queda anulada.
Eso nos deja con un rol militar en una facción orientada a la investigación y con pocos pjs, que suele traducirse en roles de escolta y dependencia de los arcanos, que acaba por aburrir.
Mis sugerencias pasan por un cambio en la subraza:
1- Añadir una subraza de muertos vivientes con capacidades de subterfugio y dividir las funciones del tumulario entre éste y la nueva subraza. Esta es la que menos me gusta porque aunque aporta una alternativa, el tumi sigue siendo aburrido.
2- Buscar una nueva subraza de muertos vivientes poco poderosos pero que pueda cumplir los roles asignados al tumulario (militar y subterfugio) y que esta nueva subraza sustituya al tumulario.
3- Eliminar los tumis. Buscar una nueva subraza de muerto viviente poderosa para clases no conjuradoras, pero con criterios de conversión, como son el liche, el vampiro o el umbra. Esta nueva subraza creará un "efecto llamada" para que acudan mortales que deseen convertirse a la Torre Invertida y de esta manera suplan los roles asignados al Tumulario (un efecto similar al del Liche, que nutre de arcanos mortales a la Torre, pero para clases no conjuradoras). Al haber mortales seguidores que desean imitar su camino, los miembros de esta nueva subraza tendrán más gente con la que rolear, hacer planes, cumplir objetivos y en definitiva, pasárselo bien.