Galas
Vampiro que no usa azules
- Registrado
- 15/10/21
- Mensajes
- 412
- Edad
- 31
El Imperio de las Bestias, conocido como Murannheim por aquellos que habitan en él, y el Murkulato por sus enemigos es una excepcionalidad en un mundo de singularidades. Una tierra arrancada a usurpadores y colonizadores humanos tras una campaña de liberación y conquista , se alza como una joya y refugio para numerosos pueblos que a ojos de muchos son el legado oscuro de una época pasada de barbarie y salvajismo, sin lugar en el mundo moderno.
El Imperio envejece, así como aquel que le dio nombre y forma: La pareja de Grandes Hechiceros que fundaron el imperio, aproximando una edad avanzada incluso para su longeva especie, contemplan en el ocaso de sus días como lo que a ojos de sus vecinos no seria más que otro reino bandido se ha establecido como una figura política sólida y permanente... ¿O no?
Muchos anhelan el poder en Murannheim. En Jotunheim, la alta ciudad, los rumores se extienden como veneno: ¿Como afrontará el Imperio de Sothillis su primera sucesión? ¿Saldrá reforzado de ella, o sucumbirá al conflicto civil y aquellos que buscan el poder para si mismos, con menos visión que sus fundadores? El veneno se extiende entre los túneles de la ciudad, y los pasillos de su palacio oscuro. Las palabras susurradas desde reinos vecinos resuenan por los pasillos, bolsillos llenos de oro amniano, tethyriano y calishita tintinean, buscando destruir desde dentro un enemigo que no han podido derrotar por la fuerza de las armas.
Pero hay aquellos que aun creen en el sueño de los Grandes Hechiceros. Algunos, aunque pocos, han abrazado y se han criado en la idea de tener una tierra que llamar propia, y su único deseo es servirla, verla prosperar.
Pero esa prosperidad solo se adquirirá de una forma: Acabando con todos los enemigos, tanto internos como externos, con puño de hierro y lengua venenosa. Y en esa empresa, una humilde ogra hechicera, de linaje manchado, se ha embarcado con la totalidad de su voluntad y energía.
Estos son sus escritos, guardados y protegidos, con no otro fin que tal vez guiar a aquellos que como ella, sueñen con mantener la llama, incluso cuando no quede nadie de los que la encendieron en su día.
- Índice
- De la Gobernancia de razas inferiores
- De la Diplomacia con razas inferiores
- De la Diplomacia con Jotunn
- De los Juegos de Poder de Murannheim
- Del Campo de Batalla de la Política:
- De las razas que habitan el Imperio
- De los enemigos del Imperio: Los enemigos exteriores
- De los enemigos del Imperio: Los enemigos interiores
- Del juego de la economía
- De la Religión y sus adeptos
Última edición: