El orgulloso Hechicero de Invierno, Boti, suspiró al escuchar aquello. Entonces, con un fuerte grito, exclamó:
¿¡Pero quién se ha creído que es ese!? ¡Tiene suerte de que me pique la curiosidad...!
Luego, tras un breve silencio, continuó con voz firme y grave:
Dejemos las cosas claras...