BadassFreeman
8º Nombre extraño de Onyxia
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Relato nº32: Sonata Inacabada; Los Ejes de la Balanza
Compuesto por Shack Starholm. Interpretado por Shack Starholm al laúd para una audiencia de una única persona; su hermana.
Érase una vez en estos campos llanos,
una pareja de aventureros de la más peculiar,
una hechicera un tanto mazagatos,
y un bardo que a un camello quiere ajusticiar.
Ni buenos ni malos,
ambos se mantienen al borde de la legalidad,
siempre cargando muchos bártulos,
todo sin una libra de culpabilidad.
La hechicera sueña con ser aceptada,
la magia en Amn siempre odiada,
pero no ayuda que con cada llamarada,
le venga otra enorme risotada.
El bardo sueña con reunirse con sus padres,
perdidos años atrás por la esclavitud,
pero no ayuda que ofrezca su desinterés,
a vender su alma por tal gratitud.
Juntos exploran el mundo como hermanos,
aunque nunca unidos por sangre,
cuando no están zampando bollos,
comparten una sonrisa amable.
Juntos salvaron el alma de un pirata,
juntos formaron un gremio de alquimistas,
criaron a una lora un tanto psicópata,
y salvaron la biblioteca de unos chupatintas.
Mientras el bardo comprendió de sus errores,
y aceptó crecer para ser una mejor persona,
la hechicera hayó nuevos pilares,
una familia algo chillona.
Al son del laúd el bardo se lanzó,
para defender el mundo de sucios licántropos,
cruzar el abismo de fin a comienzo,
y hacer frente a un gigante quebrantahuesos.
Al son de la risa de los niños la hechicera marchó,
para salvar las vidas de los más pequeños,
devolviendo a las driadas a su lecho,
y evitando los avances de muchos calzonazos.
Mientras una aprendió el valor de sonreír,
el otro aprendió el valor de la familia,
cual drama ese lazo se comenzó a desleír,
y ambos acabaron en una extraña dislalia.
La joven hechicera vio bajo llantos,
que su vida en la superficie no era suficiente,
su familia realmente echaba de menos,
en un mundo donde ella era insignificante.
Huyó para verles y su vida cambió,
mientras el bardo luchaba,
ignorante de lo que ocurrió,
mientras sus sueños casi alcanzaba.
Cuando el momento llegó ella no dudó,
dejando su humanidad atrás,
y sin embargo a su hermano zoquetudo,
ella decidió no dejar detrás.
Lo arrastró al eje corrupto del mundo,
pero no trajo para que se uniese,
el amor de hermano era pronfundo,
para que de la masacre a salvo estuviese.
Ambos hermanos ahora separados,
uno a cada lado de la balanza,
la no-muerta porta libros,
y el bardo de dracónica crianza.
Enfrentados por una Cruzada,
jamás podrán volver a vivir juntos,
sentando como una patada,
a los cuatro vientos.
*La sonata permanece inacabada, intencionalmente. Esperando que el final se escriba solo cuando llegue el día.*
una pareja de aventureros de la más peculiar,
una hechicera un tanto mazagatos,
y un bardo que a un camello quiere ajusticiar.
Ni buenos ni malos,
ambos se mantienen al borde de la legalidad,
siempre cargando muchos bártulos,
todo sin una libra de culpabilidad.
La hechicera sueña con ser aceptada,
la magia en Amn siempre odiada,
pero no ayuda que con cada llamarada,
le venga otra enorme risotada.
El bardo sueña con reunirse con sus padres,
perdidos años atrás por la esclavitud,
pero no ayuda que ofrezca su desinterés,
a vender su alma por tal gratitud.
Juntos exploran el mundo como hermanos,
aunque nunca unidos por sangre,
cuando no están zampando bollos,
comparten una sonrisa amable.
Juntos salvaron el alma de un pirata,
juntos formaron un gremio de alquimistas,
criaron a una lora un tanto psicópata,
y salvaron la biblioteca de unos chupatintas.
Mientras el bardo comprendió de sus errores,
y aceptó crecer para ser una mejor persona,
la hechicera hayó nuevos pilares,
una familia algo chillona.
Al son del laúd el bardo se lanzó,
para defender el mundo de sucios licántropos,
cruzar el abismo de fin a comienzo,
y hacer frente a un gigante quebrantahuesos.
Al son de la risa de los niños la hechicera marchó,
para salvar las vidas de los más pequeños,
devolviendo a las driadas a su lecho,
y evitando los avances de muchos calzonazos.
Mientras una aprendió el valor de sonreír,
el otro aprendió el valor de la familia,
cual drama ese lazo se comenzó a desleír,
y ambos acabaron en una extraña dislalia.
La joven hechicera vio bajo llantos,
que su vida en la superficie no era suficiente,
su familia realmente echaba de menos,
en un mundo donde ella era insignificante.
Huyó para verles y su vida cambió,
mientras el bardo luchaba,
ignorante de lo que ocurrió,
mientras sus sueños casi alcanzaba.
Cuando el momento llegó ella no dudó,
dejando su humanidad atrás,
y sin embargo a su hermano zoquetudo,
ella decidió no dejar detrás.
Lo arrastró al eje corrupto del mundo,
pero no trajo para que se uniese,
el amor de hermano era pronfundo,
para que de la masacre a salvo estuviese.
Ambos hermanos ahora separados,
uno a cada lado de la balanza,
la no-muerta porta libros,
y el bardo de dracónica crianza.
Enfrentados por una Cruzada,
jamás podrán volver a vivir juntos,
sentando como una patada,
a los cuatro vientos.
*La sonata permanece inacabada, intencionalmente. Esperando que el final se escriba solo cuando llegue el día.*
Offtopic :
¿Lloraste antes, Alliranthe? Te vas a morir deshidratada ahora.