Incluso la proclama del Destructor Sondakur llegó a oídos del Señor de la Guerra de la Fortaleza del Cuerno Tronante, Vorpax el Destripador. Cuando las palabras fueron repetidas ante él, el minotauro irguió su enorme figura, hinchó el pecho y de su garganta brotó un bramido y alzó la voz en una...