Novedades

En Clave de Sol

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLII. De Kara: Halruaa y sus consecuencias.​

*Esta página está arrancada y ha sido doblada y guardada entre las hojas del diario, por lo que es difícil concretar cuándo fue redactada*

Aprovecho para escribir ahora que Kara se halla descansando. Es muy tarde y debería dormir como hace ella pero no puedo, tengo que explicar qué ha pasado hoy, lo que acabo de ver y que no entiendo. Tengo que dejar constancia de ello en ti, diario mío.

Kara ha regresado hace poco de ese viaje que la condujo hace ya varias deckhanas a Halruaa. El encantador Samuel me ha avisado de que me esperaba aquí, y yo, deseando saber sobre ella y sobre las maravillas de ese país y sus vivencias, me he acercado nada más recibir el aviso. Pero el encuentro no ha sido como yo me imaginaba. Nada que ver.

Me ha recibido en una de las habitaciones de las Cinco Jarras en vez de en aquella posada que tanto le gusta frecuentar, El Regalo del Mar, mas no con el júbilo acostumbrado en ella. Se ha alegrado de verme, de eso no hay duda, pero en el momento en que he observado su rostro y sus gestos he sentido que algo no estaba bien. Parecía perdida en sus pensamientos. Me he sentado al borde de la cama mientras ella apagaba las velas que iluminaban la estancia... ¿pero qué está haciendo?, me he preguntado, curiosa, cuando la oscuridad se ha ido haciendo con la sala. Sólo una vela ha mantenido su llama, creando sombras extrañas a nuestro alrededor.

Kara entonces me ha mostrado la palma de su mano izquierda, en ella hay dibujada una lágrima que antes no estaba, una lágrima oscura y fría. De repente, ha acercado esa mano a la sombra más cercana y... ha desaparecido.

manosombralgrima1.jpg

Su mano se ha esfumado como si se la hubieran cercenado, como si un velo la cubriera por completo, y después ha vuelto a aparecer fría como la de un muerto, pero viva y completamente sana e ilesa.

No sé qué le ocurre, ella tampoco lo sabe. Sólo sabe que esa marca se ha inscrito a fuego en su mano tras posarla en un objeto mágico halruense perteneciente a un orondo rico de aquellas tierras, un orbe o algo similar.

Quiere que Greta y yo le acompañemos a Edive, allí hay una elfa con gran saber mágico y cree que puede ayudarla.

Parece que Kara se desvela, tendré que continuar más tarde.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLIII. De Kara: rituales adivinatorios.​

*Este relato está escrito en otras hojas arrancadas y guardadas entre las páginas del diario*

Tal y como convinimos hace días, Greta y yo nos hemos encontrado con Kara junto a las puertas del magnífico templo de Mystra en Edive, donde nos ha recibido Lorisa, la anciana elfa que, para nuestra sorpresa, es ciega. Extrañamente, se vale de una lechuza para guiarse, un animal que supongo que tendrá un fuerte vínculo mágico con ella como ocurre con muchos arcanos.

lorisa.jpg

La apariencia de la sabia anciana no es lo que se esperaría de alguien así. Aparenta ser más una mendiga que una erudita arcana vestida como va con ropajes gastados y viejos. Nos ha conducido a una sala interior del templo y ha comenzado a describir el ritual al que íbamos a ser sometidas. Yo he hecho todo tipo de preguntas, tenía dudas y estaba algo temerosa ante lo que nos esperaba, no en vano iba a internarme mágicamente por primera vez en la mente de alguien. Pero a la vez sentía una enorme curiosidad por lo que Lorisa pretendía llevar a cabo, por ese rito adivinatorio para descubrir lo más oculto de la mente de Kara, su pasado, sus vivencias, sus penas, sus sueños y pesadillas. Un viaje a lo más profundo del alma de una amiga.

Cuando las dudas y preguntas han sido resueltas, Lorisa nos ha conducido a un habitáculo en cuyo suelo destacaban las líneas de un pentagrama.

pentagraman.jpg

Kara se ha tumbado justo en el centro del dibujo hasta que ha entrado en un estado mágico de trance con la ayuda de la anciana, que, concentrada, se ha mantenido de pie junto a la cabeza de Kara. Greta y yo nos hemos sentado una a cada lado de nuestra durmiente amiga. He cerrado mis ojos y respirado profundamente intentando relajarme y ha sido entonces cuando ha comenzado el viaje a través de la mente de Kara y de su pasado.

Me he sentido flotar a través de un enorme espacio vacío y de repente me he encontrado sobre el pavimento de una ciudad desconocida con gente y edificios desconocidos. Seguía despierta pero dentro de la mente de Kara, en sus recuerdos más recientes. Es Halruaa, nos ha dicho Lorisa, la capital de Halruaa que se abría ante nuestros maravillados ojos con sus elegantes y altivas construcciones y el puerto al fondo. Hemos intentado avanzar, continuar nuestra visita por la ciudad para llegar hasta aquel orbe y descubrir el enigma de la lágrima y de la nueva habilidad de Kara pero algo ha ocurrido.

Creo que Kara se puso nerviosa y quiso expulsarnos de su mente. Las imágenes han comenzado a retroceder como si el tiempo fuera hacia atrás, insólitamente veloces hasta que todo se ha desvanecido.

Pero Lorisa es una experta arcana. Antes de que fuéramos desterradas de la psique de Kara, la anciana ha establecido un nuevo vínculo y Greta, ella y yo hemos alcanzado recuerdos más antiguos.

Hemos aparecido en lo que parecía una posada repleta de gente comiendo, bebiendo, riendo, una posada que no he podido reconocer, un lugar en el que nunca he estado físicamente. Greta y Lorisa tampoco han sabido dónde nos hallábamos hasta que, sorprendentemente, una de las imágenes del recuerdo se ha dirigido a nosotras, una elfa pelirroja de bonito rostro y sonrisa amable.

En ese mismo momento no recordé las palabras de advertencia de Lorisa: “no intervengáis en lo que veáis, sed meras espectadoras y no cambiéis sus recuerdos”.

La simpática elfa pelirroja nos ha dicho que estábamos en una posada llamada Medio Camino, entre las colinas de Shaeradin y la ciudad élfica de Evereska. Luego ha aparecido otro elfo que parecía ser el dueño de la posada y unos minutos más tarde se nos ha acercado un tercer miembro de la raza gentil, un elfo solar vestido con una larga túnica y joyas de excelente manufactura, con un bulto envuelto en telas entre las manos. Un bulto que resultó ser un bebé de rubios cabellos y mirada azulada.

20070516b.jpg

Todas nos hemos imaginado que era Kara, ¿quién si no? Y ese elfo debía de ser el padre o quizás algún otro pariente o... quién sabe. Nos ha ofrecido oro por hacernos cargo de la cría y Greta ha extendido los brazos para tomar a ¿Kara? entre sus brazos.

"No cambiéis sus recuerdos..."

Inesperadamente todo se ha vuelto borroso, los vínculos se han roto por la intervención de Greta en los recuerdos de Kara, y el ritual ha finalizado. Hemos despertado a la bella durmiente y la pobre veía a Greta como si fuera una sombra, mas sólo ha sido una consecuencia temporal.

Pronto seguiremos con el ritual, hay demasiados secretos y misterios por desvelar y Kara necesita saber y, sobre todo, hay que buscar una solución a esa extraña lágrima negra.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLIV. Del “juicio” Gáldrim.​

¡Maldita Isandra! En menudo lío me ha intentado meter esa estúpida elfa por su irracional odio hacia mí y su poca cabeza. Y pensar que le tenia aprecio... ahora ya no le tengo tanto. Ella, por lo que parece, no me lo ha tenido nunca.

No se me va de la cabeza la escena que provocó en la Universidad de los Oficios de Athkatla delante de Greta y de Vashard, insultándome, acusándome de ser una traidora e incluso mostrándome sus armas y amenazándome. ¡En la Universidad! Y lo peor de todo es que no tenía razón.

Fíjate, me acusó de haberle contado una de sus ideas a Kara, como si no tuviera otra cosa más importante que hacer que decirle a mi compañera de la Eterna Melodía: "oye, Kara, mira... una elfa tonta que conozco cree que podría escribir un guión sobre la guerra de Purskul, pero como no va a ser capaz es mejor que lo hagas tú...”

Bah, si sólo hubiera sido eso... pero no sé cómo – o puede que sí - la pelea llegó a oídos de Axel, que me citó en la sede Gáldrim en Purskul. Y, como explicarlo... me sentí como si estuviera en un juicio en el que yo era la acusada y en el que se me inculpaba con acusaciones vacuas y sin fundamento, sólo basadas en suposiciones. Se me veía como la culpable sin serlo. Ahora, mientras escribo estas letras, creo que exageré mis sensaciones ante lo que pasó, pero la verdad es que no entendía por qué ocurría eso. Aún así, estuve serena porque sabía de mi inocencia.

En fin, yo seguiré adelante y pasaré página, pero me temo que con Isandra no será tan fácil.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLV. De la oscuridad que mora en el mismo corazón de la luz.​

No sé si ya he escrito sobre todas las reuniones con importantes miembros de la sociedad amniana a las que he tenido el placer de acudir debido a mis distintas dedicaciones. Hace unos días pude conocer al alcalde de Purskul, el ocupado Reb Halo de Maíz, que nos propuso un interesante trabajo de grano y negociación. También recuerdo con cierto temor la visita a la sede de los Magos Encapuchados - al menos creo que era su sede - donde una arcana de nombre Lienna nos recibió a Drago y a mí. La visita a Crimmor y a la sede del Azote de los Muertos fue extraña en tanto que sus miembros, los caballeros Likazu y Arastor, nos recibieron en la misma entrada sin siquiera un lugar para tomar asiento. Y la sacerdotisa Mekhare de El Doblón de Oro se mostró muy amable y cercana.

En cambio, lo que viví en el castillo de la Orden del Muy Radiante Corazón fue... horrible, espeluznante. Terrorífico.

Fue en mi segunda visita al hogar de los paladines. El caballero Kheynan, un hombre talludo y con mucha experiencia a sus espaldas, nos esperaba a Kara y a mí en el patio del castillo.

kheynan.jpg

Era un día soleado y caluroso, los escuderos se ejercitaban briosos siguiendo las órdenes de Kheynan al son de las campanas que resonaban alegremente en alguna de las torres que se erigen en las murallas. No tardamos en abandonar el calor del exterior y adentrarnos en las salas más frescas pero perfectamente iluminadas del castillo, en las que se podían escuchar los apacibles cánticos religiosos de algún coro lejano, y nos detuvimos finalmente ante unas escaleras que descendían hacia las profundidades. Una advertencia nació de los labios de Kheynan: "señorita Kara, señorita Madeleine, me veo en la obligación de preguntaros cómo de aprensivas sois ante visiones.... como decirlo... no muy agradables..."

Kara y yo nos miramos con cara de no entender absolutamente nada, pero aceptamos bajar por esas escaleras siguiendo a Kheynan y, detras de nosotras, cerrando la comitiva, los ordenados Thanya y Theradion. Escalón tras escalón, la luz natural se desvaneció y fue sustituida por la de las teas ardientes sujetas a la pared. Los peldaños murieron a los pies de una puerta cerrada de metal que Kheynan golpeó varias veces. ¿Qué se escondía tras ella?

Celdas, eso guardaba la puerta. Celdas a lo largo de un pasillo, las más cercanas con cancelas de simples rejas, celdas tradicionales ocupadas por prisioneros corrientes -eso sí, uno de ellos no muy bien de la cabeza, pues se hería a sí mismo y no dejaba de nombrar al dios loco -. Bueno, celdas típicas y normales.

Sería una de las celdas siguientes la que llamaría poderosamente nuestra atención.

Ya no había rejas sino una puerta de metal horadada con una pequeña rendija a la altura de los ojos. La puerta aparecía entreabierta y por la abertura se escapaba el sonido de varias voces hablando en khondazhano, pero también en un idioma que no logré identificar. Me asomé y vi cómo dos ordenados sujetaban un cuerpo medio suspendido en el aire que se convulsionaba, escupía y vomitaba. Otro ordenado ataviado con túnica y un gran libro decía las palabras en ese desconocido idioma.

exorcismo1.jpg

El asombro, el asco, la repulsión... me invadieron al contemplar esa escalofriante escena. Uno de los ordenados comenzó a nombrar a la Triada y del cuerpo que levitaba emergió una sombra y un penetrante olor a azufre. Dejé de mirar, horrorizada, para no ver más, pero los gritos del desdichado van a ser imposibles de olvidar.

Qué cantidad de cosas desconocemos, cosas terribles que pasan desapercibidas para nosotros mientras vivimos en nuestro mundo donde todo es de color de rosa. Ese hombre estaba poseído por un ser demoniaco venido de otro plano y los ordenados intentaban exorcizarlo con sus artes divinas. Lo consiguieron, sí, pero a costa de acabar con la vida del desafortunado, un conocido del caballero Kheynan.

A pesar del estupor en mi ánimo y en el de Kara ante lo vivido, la "visita" continuó. La siguiente celda estaba ocupada por un demente seguidor de esa deidad llamada Loviatar. Le habían atado los pies y las manos porque se castigaba físicamente para obtener el favor divino según establece su fe. No me atrevo a describir el estado en el que se encontraba su espalda, llena de cicatrices y...

Continuemos, que me entran ganas de vomitar sólo de recordarlo. Además, ahora viene la peor parte de la visita.

Mientras todos atendíamos a las explicaciones de Kheynan acerca de la situación del loviatarita, escuché un susurró a mi espalda, alguien que llamaba mi atención. Me giré, sin darme cuenta estaba a unas pulgadas de la celda que tenía detrás, y que albergaba sombras profundas que sólo me permitieron distinguir una figura vestida con harapos que se acercaba hacia mí. Intenté apartarme pero una zarpa aferró mi brazo con fuerza inusitada. Un aliento putrefacto golpeó mi rostro cuando el ser introdujo la asquerosa boca entre los barrotes, chasqueó los dientes e intentó morderme, por suerte infructuosamente.

ghoulj.jpg

Según supe mas tarde, "eso" era un ghoul.

Dioses, casi me arranca el brazo, y no exagero. Grité pidiendo auxilio, muy muy asustada, y Kara y la ordenada Thanya fueron las primeras en reaccionar. La miembro de la Orden del Muy Radiante Corazón dio un fuerte golpe al grimoso brazo de la criatura y mi rubia compañera trató de clavar su daga en él, pero los nervios la traicionaron y fue Thanya la que sufrió una herida, de poca consideración, eso sí. Escuché el claro sonido de los huesos rotos mas la criatura no me dejaba ir. Entonces la palma de la mano de Theradion rozó la frente del prisionero y se iluminó con una luz divina. La criatura gritó y me soltó, Thanya y Kara me apartaron cuando fui liberada y Kheynan tomó del brazo roto al ser y lo desintegró.

En mi brazo quedó como recuerdo un morado muy feo que ya se ve menos, gracias a los dioses.

Este desagradabe incidente dio por terminada la visita, aunque antes de irnos me fijé en una portón sin aberturas al fondo del pasillo, cuyo dintel brillaba con símbolos clericales que me parecieron algún tipo de protección, así como runas permanentes de Ancla dimensional. ¿Qué se ocultará allí?

Sinceramente: prefiero no saberlo.
 

Nezjat

El que aplaude en los discursos Zhent
Registrado
23/7/12
Mensajes
189
Offtopic :
Genial escena, y genial relato.


Bueno ya te lo dije, me encanta este formato de relatos, breves y fáciles de leer pero intensos.

Ese día se demostró que en una área muy pequeña y sin apenas nada, se puede interpretar con asteriscos infinidad de ambientaciones, y esta que narras, sin ir mas lejos es un claro ejemplo de ello. Buena escena, muy muy buena, donde se vivió con intensidad.
Y la pobre Maddy que casi acaba mordisquea!!! xD.

Felicite a los jugadores que nos la hicieron, y te felicito a ti por seguir escribiendo estos relatos!!!.

Un saludo, y nos vemos en el server ;)
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLVI. Del teatro como eje central de lo sucedido estos días: Actos I, II y III.​

Los teatros son espacios donde el arte fluye y donde se da rienda suelta a todo tipo de sentimientos y emociones, algunos fingidos por los intérpretes y otros veraces en los corazones de los espectadores. Unas veces florece nuestro júbilo al presenciar bellas escenas de apasionado amor, o tal vez dejamos que las lágrimas recorran nuestras mejillas ante el sufrimiento del protagonista, o quizás esas lágrimas sean de risa ante una cómica y divertida canción. Todos los teatros retienen esas sensaciones dentro de cada piedra que forma parte de sus paredes, en los decorados y disfraces, en los asientos del público, en el mismo aire del lugar. Y las gentes que los visitan las sienten de un modo u otro, las perciben de manera inconsciente y se dejan acunar por ellas.

Eso es lo que yo creo, claro. Y el teatro situado en los sótanos de las Cinco Jarras no iba a ser menos. Es el teatro que albergó mi debut hace ya la friolera de... ¿cuánto tiempo hace ya de eso? Varios años, sí... ¡Cómo pasa el tiempo!

El caso es que últimamente no sólo he acudido al teatro para ensayar o disfrutar de eventos artísticos.


Acto I. El baile.

bailar2.jpg

El caballero Tharador, para mi sorpresa, pidió reunirse conmigo en las Cinco Jarras tras verme actuar en “El nacimiento de Mystryl”. Tuve dudas de aceptar la invitación porque no sabía cuáles eran sus intenciones. ¿Por qué quería reunirse sólo conmigo cuando Drago y Kara también habián sido partícipes de la obra? ¿o tal vez deseaba disculparse formalmente por aquel comentario tan desacertado durante nuestro primer encuentro en Edive en el que se me trató como una mercancía?

El caso es que al final le envié una misiva y acepté.

Tharador es un hombre muy educado y galante, y parece bastante seguro de sí mismo. Me esperaba puntual en las Cinco Jarras intercambiando algunas palabras con Samuel cuando bajé de mi habitación. La cena aconteció en una mesa tranquila de la posada, una muy buena cena de manos de la cariñosa Uda que siempre que me ve me pregunta por Kara, preocupada por su peso. Un encanto de mujer.

Durante el ágape, Tharador y yo departimos sobre muchos temas. Su conversación es fluida, muy propia de alguien de su experiencia. Es un hombre mucho más mayor de lo que aparenta, quizás tenga medio siglo de vida ya, o tal vez más... no lo sé. Me dijo que procede de Suzail, un lejano lugar al noreste de Amn. También me habló de Kamia, una loba con la que mantiene una relación muy especial; no es una mascota sino su mejor amiga, como lo puede ser Greta para mí. El nombre del animal enraiza su significado en el idioma Shou, significaría algo así como "lobo", sin más.

¿Tendrá eso algo que ver con que le conozcan como "Lobo"?

Una vez finalizó la cena, nos dirigimos hacia la escalinata que lleva al teatro, y allí nos esperaba un grupo de músicos que Tharador había contratado para la ocasión. Él, si mal no recuerdo, me confesó hace tiempo que ese lugar había sido testigo de grandes momentos de su vida... o tal vez lo deduje en su mirada. Me ofreció su mano, la acepté, tomó mi cintura, la música comenzó a sonar y... bailamos.

¡Baila muy bien! Giramos juntos por el escenario del teatro dejándonos mecer por las suaves notas de la melodía que nos envolvía, perdiendo la noción del tiempo e incluso de lo que nos rodeaba. Por desgracia, eso que nos rodeaba incluía a Marceline, que rompió la magia trayendo malas noticias.


Acto II. Artistas del más allá.

fantasmateatro.jpg

Unas lunas antes de mi reunion con Tharador, el teatro había sido testigo de uno de los acontecimientos más extraños que he podido presenciar: la interpretación de un guión teatral por artistas que no eran de carne y hueso... ¡eran espectros!

Fuimos muchos los que contemplamos el fenómeno paranormal. Marceline, Drago, Kara, la dama Mekhare, el soldado Trans... todos pudimos observar cómo los actores y actrices de figura semitransparente representaban una escena que parecía inacabada. Algunos quisieron establecer contacto con los seres fantasmales pero los intentos resultaron fútiles y unas sombras emergieron de la penumbra buscando acabar con nuestras vidas.

Finalmente, el director de la obra se nos presentó como Dyaneth, un conocido dramaturgo que había fallecido hacía muy pocas dekhanas. Era un alma en pena, buscaba venganza, ¡había sido víctima de un robo! Su guión había caído en manos de Adethus Mainder, su principal rival en vida.

Dicen que el mundo es un pañuelo. Abandonamos el teatro para buscar a Mainder y la solución del problema, cuando nos lo encontramos en la posada discutiendo con las recepcionistas que no le querían permitir el paso al teatro. No fue muy difícil darse cuenta de que Mainder era un estúpido y un pedante, un mal tipo, vaya.

Buscábamos averiguar la verdad, así que le convencimos para que nos acompañara al teatro y... bueno, casi fue un desastre. El espectro de Dyaneth atacó a Mainder y casi acaba con su vida. No habría sido una gran perdida pero no podíamos dejar que muriera sin saber al menos dónde estaba el guión. Y confesó, vaya si lo hizo, sobre todo gracias al interrogatorio del soldado Trans.

Su obra "Luciana y Dorian", la obra que iba a estrenar en el mismo teatro donde casi muere, era un plagio.

Y esas malas noticias que traía Marceline al teatro, ¿cuáles eran? Pues que Drago quiere que representemos el guión de Dyaneth, la obra de un espíritu vengativo. ¡Es la mejor idea que ha tenido en años! - ironía.


Acto III. Interpretaciones improvisadas.

teatro12.jpg

¡Esto sí que fue divertido!

La dama Lilta me invitó a presenciar un ensayo en el teatro y no me lo planteé dos veces. Allí se congregaban la dama Mekhare, la dama Edwin y el maestro Sével, que representaban una de obra de teatro improvisada y a la que me uní encantada.

Un espejo, una bruja, un hada, una jovencita inocente y un apuesto príncipe, todos ellos dirigidos por la dama Lilta, imaginaron un cuento de amores y odios donde los malvados son vencidos y los protagonistas se enamoran de un flechazo.

Así son los cuentos ¿no?
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLVII. De la desaparición de Crimmor.​

Han pasado dos deckhanas desde que todo ocurrió y aún no me lo creo. No he tenido el valor de escribir hasta hoy, no he tenido la fuerza de intentar plasmar este horrible suceso y expresar mis sentimientos con palabras, unas palabras que difícilmente mostrarán la totalidad de esta catástrofe.

Crimmor, mi hogar durante los primeros trece años de mi vida, ha desaparecido.

No recuerdo lo que pasó con claridad. Recuerdo... recuerdo cómo la diversión abrigaba los corazones de los espectadores en el Teatro de la Alegría tras los juegos y canciones, luego... cierta sorpresa y, sobre todo, confusión cuando Ruran me conminó a salir del recinto junto con mis padres, que disfrutaban del espectáculo sentados en las gradas superiores del Teatro.

Después llegó la histeria.

El precioso horizonte azul profundo de Crimmor perlado con rutilantes estrellas se oscureció. Un trueno, una sombra que ocultó el brillo estelar y el azul del cielo que se desvaneció. Sólo rojo, únicamente rojo.

infiernocrimmor.jpg

La mole, el dragón al que se conoce como Balagos, ¡el maldito dragón! ... el destructor de Crimmor...

Mis padres ya viajaban hacia Purskul, hacia la sede de los Gáldrim, protegidos por su escolta, pero Greta aún estaba en el Teatro. Regresé corriendo hacia las puertas de Crimmor, golpeándome con la gente que huía. Reconocí rostros entre el gentío, rostros de amigos o de simples conocidos, y en todos ellos vi ese rictus de terror y pánico.

maddyhuye.jpg

Balagos ocupaba todo mi campo de visión, alzándose entre la devastación que antes había sido un lugar dedicado al culto, al arte y a la diversión. Corría hacia mi muerte, lo sabía, pero Greta estaba allí y no podía dejarla sola.

Alguien me agarró del brazo. Era Ruran, me gritaba con insistencia, le miré y en ese momento rodeó mi cintura y tiró de mí. Los chillidos de la muchedumbre no me permitían escuchar bien sus palabras, pero tiraba de mí en la dirección contraria a la que deseaba ir.

Yo sólo podía pensar en Greta. Luché con Ruran pero es un hombre fuerte, se dedica a la carpintería con la madera que él mismo recoge y sus brazos son como las robustas ramas de los árboles que trabaja. Vi alejarse Crimmor y grité desesperada. No pensaba, la razón me había abandonado ante el terror de lo que sucedía y ante la posibilidad de perder a mi hermana y amigos.

Ahora estoy segura de que Ruran me salvó la vida.

Greta apareció al fin, dejándose llevar por el río de personas que escapaban de la aniquilación. Aesgaard pudo protegerla a pesar de todo ese caos. Más tarde vi a Kara con una grave quemadura en la mano, a Drago con el traje destrozado, a Marceline... todos asustados pero, al fin y al cabo, sanos y salvos.

Mucha gente no lo logró y los que preservaron sus vidas presenciaron cómo los lugares que querían y apreciaban, sus casas, sus enseres más queridos y sus recuerdos desaparecían bajo la maldad de Balagos. Maldito Bálagos.

Ojalá el Abismo te lleve.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLVIII. De la inspiración de un bardo.​

*Un nuevo pergamino es guardado con cuidado entre las hojas del diario de Madeleine tras la celebración de la fiesta en honor a Aztaroth, con los versos de la canción que la bardo escribió para dicho evento.*

Hubo un tiempo, muy atrás,
cuando ciego era el amor,
y el mundo una canción vestía,
una canción de sutil emoción.

Soñé que ese tiempo volvía
un tiempo de juventud y valentía
cuando el amor no moría
cuando vivir la pena valía
cuando los sueños se realizaban
la esperanza henchía corazones
y no había canciones olvidadas.

Coro: Un tiempo para soñar, mas, ¿pronto volverá?

Si tan sólo pudiera contemplar,
mi noche convertirse en día...

Coro: Un tiempo para soñar, mas, ¿cuándo regresará?

Si tan sólo pudiera ver el mar,
vibrando agitado con la brisa...

Me dejaría envolver por las olas
sobre las aguas ondulantes flotaría
y en el lejano firmamento buscaría
en el interior de su oscuridad ignota
las luces que disipan su negrura.

Coro: ¿Qué luces son aquellas que iluminan las antiguas sendas?
Coro: ¿Que palpitan y reflejan tan magnífica luminiscencia?

Todas ellas eres tú.

No es el sol, no son estrellas,
eres tú el que me espera.

Escucha mi melodía,
¡atiende mis anhelos!

Pues aquí... te espero...
​
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
XLIX. De la vida en tiempos de guerra.​

Lo sientes en las calles, en los mercados, en las plazas. Lo contemplas en los preocupados rostros de la gente, en ese rictus de desasosiego que se dibuja en sus caras cuando piensan en el incierto futuro que les espera o en la suerte de sus padres, de sus hijos, de sus esposos o esposas. Las noticias van y vienen, todo rumores al fin y al cabo que sólo consiguen confundir más. Nadie sabe con exactitud qué es lo que ha trastocado el tranquilo devenir de sus vidas con sus problemas cotidianos y diarios, conocidos y manejables.

Huele a miedo.

Así es, vivimos tiempos de guerra. No sólo hemos de temer a aquella escamosa bestia que acabó con la vibrante Crimmor, que, por cierto, se dice que ha arrasado también las islas Nelanzher. Una preocupación nueva se arraiga en los corazones de los amnianos como una garrapata difícil de arrancar. Caravassar ha sido conquistada por un ejército desconocido procedente de las profundidades, una hueste de la que aún no se conoce su verdadero poder ni lo que quiere. Las fuerzas defensoras de Amn se han desplazado hasta Ímnescar en busca de respuestas. ¿Las han encontrado?

Ésa es una pregunta cuya contestación se muestra esquiva en estos momentos. A mis odíos llegan versiones de lo que acontece más allá de las fronteras de ese campamento, un lugar que sólo he pisado una vez - cuando la caravana Gáldrim entregó aquellos materiales de construcción - y que prefiero no tener que visitar más veces. Y aún así la información fluye hasta mí, de un modo u otro.

La maldición y la bendición del bardo.

Y en este contexto de confrontaciones y rumores la vida ha de continuar, no hay otra.

¿Sabes que el teatro de las Cinco Jarras ha vuelto a ser testigo de algo inaudito? Kara requería de mi experiencia con una canción mágica de bardo que no llegaba a dominar del todo. Deseosa de echarle una mano, me cité con ella en el teatro y no fui sola, fui en compañía de una joven trovadora llamada Ros, una de las nuevas incorporaciones a la Eterna Melodía y mi ayudante recolectora. Laúd en mano y acorde tras acorde, la música brotó de las afinadas cuerdas de nuestros instrumentos en una fulgurante melodía que no llegaba a culminar. Kara no conseguía concentrarse a pesar de poner todo su empeño en cada nota. La melodía era perfecta, la consecución de notas destilaba armonía y control, pero la voluntad mágica no emanaba del corazón de Kara y el efecto mágico no se desataba como debería.

La práctica continuó. En un momento dado, sentí surgir el poder mágico de Kara, una suave brisa que agitaba nuestros cabellos y que me desconcertó. No buscábamos ese efecto. Desvié mi mirada hacia Ros, que con los ojos cerrados hacía danzar sus manos en el aire con cada nota de la canción. Algo detrás de ella me llamó la atención... las sombras se agitaban.

sombraskara1.jpg

Las sombras que recorrían las paredes, allá donde la luz de los candelabros y de las velas no deshacía por completo la oscuridad, parecían danzar y revolverse, creciendo lentamente en dirección a nosotras. Bueno, eso pensé en un primer momento pero estaba equivocada. Su objetivo era Kara.

No me lo pensé dos veces. Mi mano buscó la mano que Kara deslizaba quedamente por el mástil del laúd, agarré decidida su muñeca y di un fuerte tirón que detuvo la actuación y atrajo a la bardo hacia mi posición. Unos segundos más tarde, un cúmulo de sombras se arremolinó allí donde unos instantes antes había permanecido Kara.

¿Qué habría pasado si las sombras hubieran cubierto a mi rubia compañera? Sé que quien puede guiarla en sus intentos por comprender lo que le ocurre es aquella adivina ciega de Edive. Si Kara desea que le vuelva a acompañar al Templo de Mystra a ver a la adivina, quizás pueda aprovechar ese viaje para hacer una breve visita de cortesía a Tharador.

La última vez que Tharador y yo nos reunimos fue en su casa, poco después de la catástrofe de Crimmor. Yo paseaba por los llanos en busca de mi caballo Zafiro para salir a trotar sin un rumbo fijo. Los pensamientos se agolpaban en mi mente y sólo deseaba cabalgar lejos, olvidarme de todo, perderme. Cuando llegué a los establos percibí la presencia de Tharador caminando hacia el Este y rememoré la agradable velada que nos reunió meses atrás. Pensé "¿por qué no?" y eché a andar tras sus pasos. Así fue cómo conocí a su loba, Kamia y visité por primera vez su hogar en Edive.

kamia.jpg

Kamia es un animal de hermoso y suave pelaje de un blanco brillante. La acaricié como se hace con una mascota, como hacía yo con mi gato Melodía antes de que el muy rebelde decidiera abandonarme. Yo sigo creyendo que esa loba es una mascota a pesar de lo que dice Tharador, pero tampoco voy discutir por algo así. Si él piensa que no lo es, pues no lo es.

Viejo Lobo y yo conversamos largamente de su vida, de lealtad, de amores y secretos... por unas horas alejé mi mente de los problemas e incluso las musas me inspiraron, o mejor dicho, la inspiración fue el dulce zumo importado de Maztica que me ofreció. No hubo alcohol, lo juro.

Cómo era la poesía... espera, ¡ah, sí!

Zumo, delicioso zumo...
de frutas exóticas,
de bayas, de frutas rojas,
de tantas partes del mundo,
de flores raras y hermosas
que endulzas mi delicada boca,
que fluyes por mi garganta,
que inundas mis sentidos de magia,
brota, tu dulzor, cual rosa,
mas no hay espinas ahora,
sólo una suavidad sedosa
que agrada y reconforta...
​

Reconforta saber que, incluso en estos tiempos de tragedias, guerra y caos en los que parece que los dioses nos dan la espalda, siempre se pueden hallar breves momentos de paz.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
L. Del peligro de las profundidades y de la seguridad que a veces promete.​

La de peligros que esconden unas simples minas, querido diario.

Hace unas lunas tuve la oportunidad de conocer lo que esconden las profundidades de Ideepton. Túneles excavados artificialmente durante años y años de prospecciones mineras albergan ingentes riquezas en piedras preciosas y metales de todo tipo que incitan a los aventureros a asomarse a los mil peligros que ocultan.

Nosotros fuimos por un día uno de esos grupos de valientes. Nuestro amigo Vashard es el encargado de proporcionar a Greta los materiales necesarios para su avance en Artesanía Arcana, pero uno de esos materiales se había agotado y decidimos acompañarle y ayudarle en la empresa por encontrar más metal.

Frías, oscuras y opresivas son los adjetivos que mejor definen mi primera impresión de esas minas. Ahora que sé lo que nos esperaba allí añadiría a esa colección de calificativos el de peligrosas, pero no adelantemos acontecimientos.

A medida que nos internábamos en las minas, los túneles se abrían ante nosotros en amplias grutas merodeadas por otros mineros que lentamente se angostaban y se inclinaban hacia pasadizos inferiores. Según avanzábamos al interior de las montañas el aire fresco y limpio de Ideepton fue ahogado por un olor rancio y seco, y los peligros de desprendimientos aumentaron como pude comprobar personalmente... aún tengo un chichón en la frente por culpa de una roca que me golpeó con malicia y saña, estoy segura.

Poco a poco, los ruidos del trabajo de los otros mineros fueron apagándose hasta que sólo se escuchaban nuestras pisadas sobre las rocas en un mar de silencio. Pero el silencio duraría poco.

El sonido de unas voces nos alertó de la presencia de gente a unos pies de distancia, tras el siguiente recodo. Una luz blanquecina, posiblemente de origen mágico, palidecía sobre la pared de roca que teníamos enfrente, y en ella se dibujaban la siluetas de varias sombras con apariencia humana. ¿Eran aventureros como nosotros? Muy pronto lo descubriríamos.

Vashard y Axel nos indicaron sutilmente a Greta y a mí que guardáramos silencio y avanzaron unos pasos. Greta se pegó a la pared apretando su arco junto al pecho y yo deslicé mi filo de la vaina lo más cautelosamente que pude, observando a nuestros compañeros de viaje aproximarse a la esquina del corredor. Rocé la pared y una minúscula piedra se desprendió y golpeó el suelo de roca. Un simple tintineo y súbitamente las voces callaron y la luz murió.

Maldije en voz baja pero di gracias a la “Ultravisión” que permitía a mis ojos atravesar cualquier oscuridad.

ultravisin.jpg

Fijé mi vista al frente y aprecié tres figuras embozadas y armadas que llegaban a la carrera. Ni rastro de Vashard y de Axel, pero sabía que no nos habían abandonado. Escuché el canto del arco de Greta y levanté despacio el escudo y el estoque y me coloqué delante de ella para protegerla. No llegarían a acercarse hasta nosotras.

Axel estaba agazapado en un recoveco y le puso la zancadilla al primero de ellos, que tropezó sin remedio y dio de bruces contra el suelo. Aturdido y confuso, el bandido no supo reaccionar cuando el peso de Axel presionó su espalda y su espada le cortó el cuello.

El bandido que le seguía saltó a su compañero abatido y a Axel para no caer también y levantó su espada corta con intención de herir a Axel. Grité y el hombre desvió la mirada hacia mí un segundo, un segundo de duda que aprovechó Greta para ensartarle una flecha en la cuenca del ojo.

El tercer bandido portaba un arco de grandes dimensiones y sabía cómo manejarlo. Apuntó hacia nosotras y una flecha me rozó el brazo. La siguiente golpeó mi pequeño escudo y me hizo retroceder y chocar con Greta. No habría una tercera. Las espadas de Vashard penetraron profundamente en el costado del arquero y con un último suspiro dejó este mundo para siempre.

Bandidos de la Hojanegra, así los llamó Vashard, peligrosos rufianes que rondan las tierras minsorrianas con excesiva asiduidad. No sería nuestro último encuentro con ellos. Varios grupos más nos asaltaron en nuestra búsqueda del preciado metal y conseguimos salir airosos de todos estos encuentros, incluso de uno especialmente peligroso por la presencia de una mole llena de músculos de más de dos metros que parecía ser una especie de líder o cabecilla.

En fin, que logramos encontrar las vetas y abandonar las minas de Ideepton con una sensación de victoria tremenda. ¡Fue un buen día, sin duda!

...

*La caligrafía de las siguientes anotaciones es nerviosa y rápida, y las hojas del diario tienen manchas de polvo. Los borrones de tinta ensucian el escrito en algunos párrafos y sus líneas, que en el resto del diario muestran una perfecta alineación, aparecen curvadas y sin cuidar*

¡Bálagos sobrevuela Athkatla! ... La tierra tiembla, las ruinas bajo la costa norte aguantan, ¿pero por cuánto tiempo? ... la gente huía, escapaba de la trampa de piedra en la que se ha convertido la ciudad... y nosotros nos hemos metido bajo tierra, ¡bajo tierra!

No sé qué hacer, Axel y Greta están conmigo, encerrados, sin salida...

... quiero correr, huir de aquí... Purskul es donde debería estar, ¡no aquí!

Me he abrazado a Greta y se ha quedado dormida, pero antes... antes me ha confesado un secreto que tenía guardado en lo más profundo de su corazón. La posibilidad de no seguir vivas hace florecer las confesiones más insospechadas.

No dejo de pensar en mis padres, en mis hermanos... deseo tanto estar a su lado... y lejos, sobre todo lejos.

... lejos ...

...

*La página siguiente vuelve a su ser: letra estudiada, cuidada, sin tachones o manchas que estropeen el conjunto*

Por fin se ha ido. Dicen que sólo ha destruido una torre de la guardia junto a la puerta este de la ciudad y que los daños en otras zonas son mínimos. Ha habido algunas muertes, los dioses se apiaden de sus almas.

Dicen, también, que Bálagos vio una extraña luz en el este y que se marchó hacia allí. Ojalá no regrese jamás.
 

gineu

Llanero del brasero
Registrado
17/2/08
Mensajes
1,114
Edad
47
Geniales estos dos últimos, ya los echaba de menos ;) _olee _olee _olee
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LI. De un mapa hacia el reino de la escarcha (parte I).​

Hoy ha llegado a mi poder un mapa.

mapaauril.png

Ha sido esta misma tarde durante uno de los paseos que suelo dar con Zafiro por las orillas del Alandor. A diferencia de otros días, trotaba por la orilla norte evitando los grupos de ogros que habían salido de sus cubiles en busca de viajeros descuidados. La noche caía con rapidez y una luz a varios pies de distancia llamó mi atención, a la altura de una de las haciendas junto a esas enormes piedras erigidas quién sabe por quién. Una fogata calentaba las manos de un anciano que se guarecía del extraño frío que descendía de las montañas desde hacía unos días.

- Saludos, anciano, fría noche la que nos espera – le dije cuando me acerqué, dedicándole una sonrisa cortés. Él me correspondió con una hosca mirada que se suavizó cuando desmonté y retiré mi capucha, disipando las posibles sombras que cubrieran mi rostro.

- Bien hallada seas, jovencita... bonito corcel el tuyo.

- Agradecida, anciano. – Mientras acariciaba el cuello del animal, el anciano no me quitaba ojo, ni a mí ni a Zafiro. Parecía curioso, mas no con malas intenciones, así que me decidí a preguntar. - ¿Gustáis de compartir unos minutos vuestro fuego con una viajera?

El viejo asintió e hizo un ademán con la mano, ofreciéndome asiento. Unas mantas salpicadas de manchas de comida y de otras sustancias que no logré reconocer cubrían la hierba cercando la fogata. Preferí tender mi esterilla.

- Este frío es horrible para mis viejos huesos, niña... Y para los tuyos, no deberías corretear a estas horas por el valle. ¡El frío y la humedad son los mejores aliados para tener dolor de huesos!

- Aún soy joven – le sonreí, como si eso explicara que uno padezca o no de los huesos.

- Yo también lo fui una vez, ¡y no me dolían los huesos antaño! - tosió y tosió, pero eso no le calló – Fui un aventurero, ¡sí, señor! Visité lugares increíbles, combatí contra dragones, me hice con magníficos tesoros que duraron en mis manos lo que un caramelo a un niño y enamoré a damas de todas las razas y colores de cabello, ¡ja!

Esta vez la tos sí consiguió acallar al viejo. Su tembloroso dedo me señalaba y al fin pudo hablar de nuevo.

- Tú... tú serás de las que sueña con aventuras y caballeros andantes, ¡pero es mejor vivirlas, niña!

Me reí. No me entregarían el premio a la aventurera amniana del año, pero no soy de las que se queda en su casa y se dedica a un marido y a unos hijos.

– No, no soy de ésas. También he visto dragones y he visitado ruinas llenas de peligros.

El anciano parecía incrédulo, así que me decidí a narrarle mi paso por aquellos subterráneos cuyos amos y señores eran el fuego y la lava. Y ahí sí que se sorprendió.

- ¡No conozco ese sitio, y si aún fuera joven no dudes de que iría! Pero... - apretó los puños y su gesto denotaba tristeza. Pobre anciano, me pareció que incluso iba a ponerse a llorar. Me miró fijamente y me sentí bastante incómoda. Creía que iba a pedirme un abrazo, no sé... al fin y al cabo era un desconocido. Pero no, ése no era su deseo.

Dejó de mirarme y se puso a buscar algo en la mochila que llevaba con él.

- ¡Yo no podré ver ese lugar del que me has hablado, pero tu sí visitarás las ruinas que una vez exploré, hace muchos años!

Un pergamino, una pluma y un tintero, y un mapa quedó completo.

Hacia los Picos de las Nubes, al norte, muy al norte, pasando el fuerte de la Legión Férrea, en tierras de gigantes y dragones y más allá. Unas ruinas de hielo y escarcha con multitud de secretos, de peligros, de tesoros.

¿Será cierto o sólo fruto de los delirios de un viejo?

¿Quién se atreverá a viajar a mi lado?
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LII. De un mapa hacia el reino de la escarcha (parte II).​

Hace unas horas que hemos iniciado travesía hacia los Picos de las Nubes, pero nos hemos detenido para descansar de las primeras millas de ascenso. Normalmente llegar a este punto no suele ser muy complicado, pero estos días ha nevado bastante más y los caminos están intransitables. Ahora mismo nieva, cae una nieve densa sobre nuestro campamento y casi no se aprecia la silueta de una de las antiguas torres de vigilancia, abandonadas tiempo ha.

Qué frío hace, carajo... Disculpa mi lenguaje, querido diario, pero apenas puedo escribir sin que las letras tiemblen sobre el papel y me enfado por momentos. Los copos de nieve se posan sobre las palabras recién escritas deformando sus siluetas cuando se deshacen y acallando mis pensamientos. Ay... ni la hoguera que ha prendido Ruran logra calentarnos lo suficiente mientras estamos sentados sobre unos fríos troncos. Ruran, por cierto, está a mi diestra, estudiando el mapa con detenimiento.

ruran.jpg

Él es nuestro guía pues parece conocer bien estas montañas y sabe interpretar mapas. Un digno hijo de su padre.

Arabela, druida de Chauntea, parece estar muy cómida en estas blancas latitudes. Canturrea a mi izquierda una divertida trova sobre... bueno, es algo así:

“¿Qué estás haciendo tanto tiempo en la cocina?
Estoy quitándole las plumas al gallo y a la gallina...
La tía Melitona ya no amasa el pan
se quedó sin harina y sin sal...
”​

Qué mujer tan campechana, tan natural. Con esas pieles que viste, tan pálidas y mullidas, fabricadas con lo que parece ser lana, me recuerda a una mamá oveja. Nosotros podríamos ser sus corderitos, ¡jajaja! Esto mejor me lo quedo para mí, sí.

Por ahí se acerca Kara, que estaba vigilando junto a Loîmir, ese singular semielfo del flequillo rebelde. Se ha acercado a comentar algo con Lire, quizás es que han visto alguna cosa, no sé. No logro escucharlas desde aquí.

Voy a ver qué ocurre.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LIII. De un mapa hacia el reino de la escarcha (parte III).​

*Son las primeras anotaciones en el diario de Madeleine tras unos días sin ellas*

¡Hemos encontrado las ruinas!

Estamos muy cerca de la cima y no ha sido nada fácil llegar hasta aquí, pero tras enfrentarnos a trasgos, gigantes, jaurías de hambrientos lobos, enormes seres de hielo y hasta con un dragón (¡con un dragón blanco!), aquí nos hallamos, en las primeras salas de una construcción enterrada en la nieve. Arabela y Ruran han decidido regresar al valle del Alandor tras habernos guiado hasta las mismas puertas del lugar. Una pena, su compañía me es grata y seguro que les necesitaremos más adelante.

Bien, hora de centrarse. Tengo delante de mí una serie de grabados, están inscritos en el pavimento en una circunferencia frente a un acceso de las ruinas.

runas1.png

Yo diría que es alfabeto "celestial", símbolos arcanos que desarrollan magia de abjuración en su mayoría, aunque algunos elementos parecen comandos mágicos de activación y desactivación de mecanismos. Lire ha mencionado a Auril, la doncella del Hielo, y no creo que ande muy desencaminada.

Loîmir me acaba de pedir que desactive los mecanismos que conectan con estas runas.

Esperemos no estar despertando algo que hubiera sido mejor haber mantenido dormido.

...

*Los párrafos están escritos de forma apresurada, las palabras se alargan y las últimas letras de algunas de ellas ni siquiera están escritas, son simples garabatos. No obstante, esto no impide leer con facilidad el texto.

¡Este lugar es magnífico! ¡y peligroso! Esos símbolos arcanos, al ser pronunciados correctamente, han desactivado unos mecanismos que alguien había dispuesto en el acceso a las ruinas y más allá, en unos pasadizos que recorren el borde de un oscuro precipicio.

Menos mal que voy bien acompañada. Loîmir no ha dejado de protegerme desde que hemos pisado las montañas. Aquí, en las ruinas, carga contra los seres de hielo que habitan este sitio sin ningún temor, y, aunque su armadura es gruesa y aguanta los golpes que recibe, ya hay abolladuras que apagan el brillo que solía tener.

Kara y Lire , por su parte, muestran una gran valentía. Yo intento estar su altura pero mi estoque resbala en las gruesas pieles heladas (si a eso se le puede llamar piel) de esos elementales de escarcha.

Acabamos de dejar atrás una estancia en cuyo centro las aguas de un pequeño estanque se mantienen extrañamente líquidas, a pesar del frío reinante.

¿¿¿"La sangre de Auril"???

Ahora, estamos en una sala alargada y de altos techos. El hielo lo cubre todo y nuestras luces mágicas reverberan en los espejos helados que nos rodean. Unas esbeltas columnas desaparecen en las sombrías alturas. Nada se oye.

agujasdehielo.jpg

Un momento... Kara dice que hay algo que se mueve más allá de las columnas de hielo. Son preciosas, pero sé que esa belleza sólo esconde peligro.

Tiemblo de nuevo. Y esta vez no sólo es por el frío.

...

No sé cómo tengo tiempo de escribir. Recodo tras recodo, sala tras sala, elementales helados y otros seres de igual naturaleza presentan batalla. El frío es estremecedor, mis dedos revelan llagas de rasgar las cuerdas del laúd o enfrentarme a los malditos habitantes de estas ruinas. Duele más si pienso en ello.

Y mis compañeros no están mejor que yo.

Una última sala nos espera... ¿será el mismísimo “Corazón de Auril”?
 

Zoroaster

Vampiro que no usa azules
Registrado
14/6/12
Mensajes
420
Edad
37
Offtopic :
Que mal rollo, a ver cómo acaba esto... *se muerde las uñas*
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LIV. De un mapa hacia el reino de la escarcha (y fin).​

Ya he regresado a Athkatla, a las Cinco Jarras y a la calidez que proporcionan las mantas de mi lecho. ¡Qué agradable sensación tras haber pasado tantas penalidades en las frías montañas! Mañana regresaré a Purskul pero ahora es tiempo de descansar. Eso sí, querido diario, no quiero dejarte con la intriga de no saber qué sucedió finalmente en aquel palacio de escarcha.

“El Corazón de Auril”.

No pude haber descrito mejor lo que allí nos esperaba. La última estancia se abría ante nosotros con sus paredes lisas y un brillante suelo helado sobre el que flotaba una extraña niebla que apenas se elevaba medio metro. Esa niebla se arremolinaba creando un vórtice en torno a un pilar de hielo pulido situado en un extremo de la sala. La oscuridad nos impedía ver qué había detrás de ese pilar, pero algo había. Algo se escuchaba.

El congelado hálito de Auril.

La niebla se alzó, arrastrando fragmentos de hielo y dibujando figuras de humo que poco a poco solidificaron en terribles seres de hielo.

remolinosdeagua.jpg

Ninguno de nosotros había entrado aún en la sala y probablemente eso nos salvó de morir. Raudos, retrocedimos antes de que los puños de esos seres nos golpearan, y Loîmir y Lire prepararon la defensa en el mismo acceso, aprovechándose de su estrechez. Tres cuatro, cinco... más monstruos iban formándose delante de nosotros. Tomé el arco que me regaló Elren, un magnífico arco nada menos que fabricado en madera de fresno, y con puntería y mucha suerte acerté a uno, pero mi flecha ni siquiera arañó la superficie de su cuerpo de hielo. Kara, mientras tanto, intentaba asestar estocadas cuando veía la posibilidad, situada tras los escudos de Lire y Loîmir.

Cuando los primeros tres seres fueron hechos pedazos, Lire, Kara y Loîmir avanzaron con decisión dentro de la estancia, manteniendo a los restantes a raya. Yo di un paso para ir tras ellos, pero un frío glacial me arrebató el aliento. Sentí cómo el hielo comenzaba a cubrir mis ropas, no podía ni andar, ¡iba a morir!

Loîmir me empujó y ambos salimos de la estancia. El semielfo también mostraba escarcha en el rostro y en la armadura y temblaba como yo. Me acurruqué junto al dintel de la entrada, mi cuerpo se estremecía y con cada escalofrío sentía la piel agrietarse.

Allí, acurrucada en mi capa y rezando a todos mis dioses, pude ver cómo Lire y Kara derrotaban a los dos últimos seres. Lire alzó la voz, unas ondas de melodía oscura emanaron de la elfa, vibraciones que golpearon a los elementales haciendo estallar en pedazos parte de sus cuerpos como si fueran de cristal. Kara perforó las piernas del primero de los elementales utilizando su estoque ígneo, derribándole. El segundo la golpeó en el hombro, pero Kara aprovechó el impulso del golpe para saltar por encima del elemental caído y hacer pasar su filo incandescente a lo largo del helado torso, acabando con él. Lire saltó en ayuda de Kara y asestó tres estocadas rápidas en la espalda del que quedaba en pie. No fue suficiente para terminar con él, pero cuando el monstruo de hielo se giró hacia la elfa con aviesas intenciones, ésta se agachó y dirigió su estoque hacia el brazo extendido de su enemigo. El brazo cayó al suelo y luego su cabeza.

- ¡Estamos bien! - gritaron las mujeres. El vaho de sus respiraciones agitadas se mezclaba con la niebla, mas el frío reinante no parecía afectarlas como a Loîmir o a mí. Desviaron sus miradas hacia el pilar de hielo pulido, agrietado en su parte central. Algo de gran poder mágico brillaba allí, rodeado por la bruma, un gran tesoro...

Mejor no desvelar el último secreto de las ruinas de la Reina del Hielo, no quiero que su ira caiga sobre mí.

Offtopic :
No recuerdo exactamente qué ocurrió en esta aventurilla, pues fue hace más de un mes, pero me gustó mucho y por eso quería dar constancia de ella en el diario de Maddy :wink:
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LV. De un extraño encuentro.​

Acababa de dejar a Axel y a Greta cuando la vi. Una extraña mujer cuyos rasgos la definían como semidragona de plata.

ornai.jpg

Me quedé un momento observándola, junto a las puertas de Purskul. Ella fue la que se dirigió a mí.

- Creo que te conozco. ¿Eres bardo?

Asentí despacio. - De la Casa Gáldrim.

- Yo vengo de Nuevo Olamn, en Aguas Profundas.

La observé mientras conversábamos, con el suficiente disimulo como para no parecer descortés. Su piel cubierta de escamas metálicas reflejaba la luz del sol del atardecer. Era fuerte, una mercenaria curtida en mil y una batallas.

- Son duros momentos para quedarse en Amn - comenté. - La guerra, Bálagos...

- Un bardo que se queda entre libros es un bibliotecario... o algo así.

Ah,¡ así que era bardo!

- Hay muchos lugares menos peligrosos para quedarse, dama, o buscar aventura.

- Créeme, si por mí fuese estaría bien lejos... - la semidragona agachó la cabeza, como entristecida.

La curiosidad me pudo y pregunté - ¿Y qué os impide iros?

- Nada en realidad, pero busco una canción muy especial y tengo miedo de que se pierda con este lío de la guerra, - alzó la vista y me miró - en cuanto me la aprenda salgo volando, literalmente.

- ¿Una canción?

- Sí, es como recitar entonando una música, es muy sencillo - me explicó, como si mi intelecto fuera el de un kobold. Durante un segundo me sentí molesta con ella, al fin y al cabo hacía sólo unos minutos que le había confesado mi condición de bardo, pero entendí su postura. ¿Cómo alguien con sangre de dragón en sus venas no iba a considerar inferior a una simple humana?

- Sé lo que es una canción - alcé las cejas mirándola - me refiero a... ¿qué tipo de canción?

- Sí, claro... - la semidragona carraspeó, quizás dándose cuenta de su falta de tacto - Una en la lengua de los dragones. Creo que hay alguien cerca de Murann que la sabe.

- No conozco esa lengua. De todos modos, Murann queda al suroeste de aquí, podríais tomar un barco desde Athkatla, por ejemplo.

La semidragona desvió su mirada hacia el horizonte, más allá de los árboles - Es que está en los Dientecillos para ser más exactos.

Ahora iba entendiendo mejor lo que pasaba. La guerra era lo que impedía a esa mujer el ir a buscar aquello que deseaba encontrar. Volví a preguntar, curiosa.

- ¿Y qué tiene de especial esa melodía aparte del idioma?

- Se trata de una canción mágica que, dicen, permite viajar entre planos. La necesito para obtener mi diploma de bardo... - volvió a mirarme - ¿tú no conocerás esa canción, verdad?

Negué con un leve gesto. - ¿Pero es que no conocéis ni una parte de esa canción?

- Sí, es una especie de rezo, o un salmo. El problema es que conozco parte de la teoría, pero nadie conoce la práctica. - cogió aire y cerró los ojos - Es algo así.

Comprendiendo que lo necesitaría, conjuré rápidamente el hechizo pertinente para entender un idioma desconocido. La voz de la semidragona comenzó a emitir dos sonidos a la vez, dos voces en una. Dos canciones.

Padre de todos los dragones/De tu sangre nació el mundo
Vagamos por los planos en busca de una respuesta/Que nunca será correspondida
En la soledad hallaremos el camino/Abriremos el sendero hasta tu paraiso
Con la voz de los dragones/Con la sangre de tus hijos
​

Cuando terminó de cantar en dracónico, abrió los ojos y tosió, quizás algo incómoda - La verdad es que no funciona, algo falla. La idea es abrir un portal... pero si no entro en contacto con el Noveno Dragón, él no abrirá el portal de llegada a su mundo.

No sabía a qué se refería (¿Noveno Dragón?), así que le comenté qué sabía yo de melodías.

- Las canciones de bardo son muy especiales, una nota incorrecta y el efecto queda anulado - mi cabeza no dejaba de pensar en posibilidades.

- Es posible... por eso busco a alguien que la conozca. Aunque por lo que he leído es necesario un componente... divino, por así decirlo.

- ¿Un foco?

- Sí, eso... - la mujer asintió, pasándose la mano por los cabellos - ¿Has oído hablar de algún foco del Noveno Dragón? Debería tener forma de espejo multicolor.

- No, lo siento. ¿Un lago no serviría?

- Parece que tienes menos idea que yo - parecía algo decepcionada y con pocas ganas de continuar la conversación. Dio unos pasos, alejándose.

- Creo que no habéis contemplado el reflejo de un arco iris en las aguas de un riachuelo - me encogí de hombros - Bueno, que tengáis suerte en vuestra búsqueda.

arcoirisn.jpg

La mujer desapareció tal como vino, dejando tras de sí muchas preguntas que quizás no tuvieran respuesta.
 

Quetzalcoatl

Reciclador de post
Registrado
16/6/12
Mensajes
5,463
LVI. De una clase de magia convertida en obra de teatro.​

Borrador:
"Una clase de magia muy entretenida"
Por Madeleine Swenny​

- Protagonistas:
Sergeiv von der Mond, maestro de la Escuela de Magia
Celina, sacerdotisa del Dios del Alba
Mara, trovadora y estudiante de la Escuela de Magia
Margaret/Maggy, trovadora y estudiante de la Escuela de Magia
Rizzie, trovadora y estudiante de la Escuela de Magia


Madeleine":cwiwf8ms dijo:
abreteln.jpg


ACTO 1​

*Se abre el telón. En un paisaje nevado, dos mujeres esperan bajo las ramas de un árbol perenne. La nieve cae sobre ellas.*

Mara: Sí que tardan *dice, abrigándose y colocándose bajo la frondosa copa del árbol, resguardándose de la nevada*

Margaret: Sí, sí... será que tienen más frío que nosotras *sonríe envuelta en su capa*

*Una tercera mujer aparece en escena, paseando. Se acerca a las mujeres del árbol*

Margaret: No es ésa... ¡Rizzie!

Rizzie: ¡Anda, chicas! ¿qué hacéis aquí, con el frío que hace? Y bajo ese árbol... con lo cargado de nieve que está...

Margaret: Esperábamos a...

*Una piedra irrumpe en la escena, golpeando la copa del árbol. La nieve cae en tromba sobre las mujeres. Se escucha una voz masculina*

Sergeiv: A eso le llamo yo romper el hielo *aparece el apuesto maestro, riéndose. Le sigue una mujer cuyos ropajes muestran los sagrados símbolos de Lathánder*

Celina: Radiante día, chicas *amaga una sonrisa, negando ante la situación*

Rizzie: ¡Por todos los dioses, maestro Sergeiv! *la rubia mujer se aparta como puede, aunque sus ropajes rebosan de nieve* ¡Nos queréis acatarrar o qué!

Margaret: ¡Ni que tuvierais cinco años, profesor! *se sacude capa y capucha*

Rizzie: Qué va, tiene alguno más... ten en cuenta, Maggy, que es de la época del primer seguidor de Mystra... *comenta como venganza para con Sergeiv*

Margaret: Ah, sí, sí... no tiene canas aún pero ya faltará poco.

*Mientras los demás hablan, Mara, que ha sido la menos perjudicada por la broma, va haciendo una bola de nieve con tranquilidad, pero sin quitarle los ojos de encima a Sergeiv. Termina por lanzarle la bola al maestro*

Sergeiv: *Se da cuenta a tiempo y da un salto atrás* ¡No juegues!

Mara: Vos empezasteis, profesor Sergeiv * con mirada pícara*

Celina: Realmente vuestras clases en la Escuela de magia deben ser de lo más entretenidas *termina por reír* Yo acudí una vez a una, después de cierto calendario.

Rizzie: No lo sabes bien, Celina... *alza las cejas* ¿Qué calendario?

Sergeiv: Bueno, bueno *da dos palmadas, sonrojándose* ¿Estáis preparadas?

Mara: ¿Preparadas para qué?

Sergeiv: Digamos que es una clase práctica de la lucha contra insepultos y el mal uso de la nigromancia. Celina como Portadora del Alba será nuestra luz ahí abajo. *hace un gesto con la mano y pone los ojos en blanco* Y olvidad eso del calendario...

*Las tres trovadoras se alejan riendo y comentando divertidas sobre el tema del calendario*

Sergeiv: Me vengaré... *dice a Celina, estrechando la mirada*

*La sacerdotisa se aleja riendo, tras las chicas. El maestro termina por seguirlas, suspirando pero con una sonrisa en los labios. Se cierra el telón.*


cierrateln.jpg


FIN ACTO 1​

Madeleine":cwiwf8ms dijo:
abreteln.jpg


ACTO 2​

*Se abre el telón. Una sala con chimenea alberga una mecedora en la que una anciana se deja mecer abrigada por el calor del fuego. Los cinco protagonistas entran en la habitación y la anciana de momento no parece darse cuenta, aunque entre ellos parecen comentar algo.*

Sergeiv: Posé semidesnudo para un cuadro, en un calendario que se vendió en toda la nación.

Margaret: ¡Semidesnudo! *murmura, sorprendida*

Mara: ¡¿Cómo?!

Rizzie: Qué valor, maestro, qué valor... *comenta divertida*

Celina: Así es, con una sartén y calzón de mallas. Pero fue por una buena causa.

Sergeiv: No voy a hablar más de ese calendario. Ahora, presentad vuestros respetos a la familia Desnucalaveras *entre susurros, haciendo un gesto de barbilla hacia la mujer de edad avanzada*

*Las trovadoras de acercan a la anciana*

Rizzie: Saludos, dama, queríamos presentar nuestros respetos y...

Anciana Desnucalaveras: ¿Vuestros respetos...? *comienza a llorar* La familia Desnucalaveras carece del prestigio de antaño desde que mi hijo es el cabeza de familia. Mi difunto esposo Peter intentó encauzarlo, pero todo fue en vano *enjuga sus lágrimas* Y ahora está ese problema de los difuntos que se alzan en nuestras criptas...

Mara: *Mira a sus compañeras frunciendo los labios, luego se dirige a la anciana intentando animarla* Lo siento señora, no pretendíamos abrir viejas heridas. Sabed que si necesitáis de algo sólo tenéis que decírnoslo.

Anciana Desnucalaveras: Mi marido perdió la vida descendiendo él mismo a las criptas. Y mi hijo... *suspira* Mi hijo es incapaz de bajar ahí y arreglar el problema, y yo... *niega con lentitud* yo soy vieja.

Margaret: *Mira un momento a Sergeiv y a Celina, que le asienten. Luego a sus compañeras, que le sonríen, y al final dice* Si nos lo permitís, nosotras podríamos bajar allí y acabar con vuestro problema.

Anciana Desnucalaveras: *La mirada de la anciana parece recuperar algo del brillo de la esperanza. Asiente agradecida y tose un poco* Disculpadme, necesito descanso...

*Las trovadoras dejan a la vieja Desnucalaveras tranquila y vuelven con Sergeiv y Celina*

Celina: La familia Desnucalaveras es la guardiana de una de las criptas más antiguas de estos lares *les explica* Otrora, la ciudad fue conquistada por la Fe del Tirano y aún quedan resquicios de magia oscura. Esa energía negativa cobró forma y...

*Las alumnas asienten, comprendiendo*

Sergeiv: Hora de bajar, pues. La clase práctica ha comenzado.

*Se cierra el telón*


cierrateln.jpg


FIN ACTO 2​

Madeleine":cwiwf8ms dijo:
abreteln.jpg


ACTO 3​

*Se abre el telón. El escenario muestra un tétrico lugar con suciedad, telarañas y muros llenos de nichos y ataúdes. Hay una verja de entrada junto a una especie de fosa común. Los protagonistas caminan con sumo cuidado, atentos a cualquier movimiento*

Rizzie: Qué peste a cerrado... a... a...

Mara: A muerto... *sentencia*

*Sólo han dado unos pasos cuando se alzan dos no muertos y les atacan*

Sergeiv: ¡Rápido, tomad los arcos! *levanta la espada y su escudo, protegiendo a las alumnas* ¡Celina, ora a tus dioses!

Celina: Lathánder, ¡escucha mis plegarias, ilumina este horrible lugar con la luz de la mañana! *una luz divina detiene un momento a los no muertos, que finalmente son destruidos entre todos*

Sergeiv: *Resopla* Tened cuidado, estos seres tienen unas ansias de destrucción y ganas de alimentarse antinaturales. Buscan vuestra carne y desean sorber el tuétano de vuestros huesos.

*Las alumnas se estremecen de miedo. La expedición continúa, acercándose a la fosa común. Un crujido llama la atención de Margaret*

Margaret: Algo... ¡algo se mueve ahí abajo! *señala algo temblorosa en dirección a la fosa*

Mara: ¡Sí, yo también lo he visto! *se queda mirando los restos óseos, nerviosa*

Sergeiv: Sólo hay restos... ¿No, Celina..?

Celina: No sabría yo decirte. Las fosas comunes son en ocasiones usadas por nigromantes para la recomposición de cuerpos o esqueletos *saca un frasco de cristal con un símbolo sagrado en él y lo vierte sobre la fosa con una sencilla plegaria*

*Un ruido llama la atención de Rizzie*

Rizzie: ¿Oís esos lamentos? *su voz parece temblar* ¡Que me están llamando! *aterrada*

Margaret: *Da un pequeño salto, asustada* ¡A mí algo me ha tocado la mano, algo frío y sin vida!

Mara: *Retrocede, alterada, con los ojos muy abiertos* ¡He visto algo, un fantasma, una niña!

*El fantasma de una niña aparece delante de ellos, risas infantiles y etéreas inundan el escenario. Sólo es unos segundos, pero los suficientes para que todos la vean y se les hiele la sangre*

Celina: ¡No os dejéis intimidar!

Sergeiv: No tengáis miedo, el miedo alimenta la energía negativa del lugar.

*El fantasma vuelve a aparecer y se mueve, o más bien parece flotar acercándose a los ataúdes del escenario. Las risas de la niña se escuchan entre las silenciosas tumbas.*

Sergeiv: Intentemos hablar con ella.

Margaret: ¿Qué.. qué pensáis, Celina? *pregunta, sus rodillas tiemblan* ¿podríais expulsar a ese... ese fantasma si no atiende a razones?

Celina: Ningún fantasma debe estar en este mundo. Acaban volviéndose locos...

*La niña fantasmal se detiene al lado de unas tumbas, deja de reír y mira a los protagonistas negando varias veces con el dedo índice antes de desaparecer*

Rizzie: Maestro, ha dicho que no con el dedo... ¡y se ha ido!

Mara: Puede que allí esté el cadáver de la niña...

Sergeiv: Margaret, Rizzie, Mara... investigad las tumbas, por favor. Celina y yo vigilaremos.

*Las tres trovadoras se acercan a los ataúdes y, de repente, caen unas verjas del techo separando al grupo. Unas vampiresas aparecen del interior de los ataúdes*

Vampiresas: La comida viene a su nuestra morada, vamos, hermanas, es sangre fresca...

Margaret: A mí nadie me va a beber la sangre, ¡vaya que no!

Vampiresas: ¡Beberé de vuestros jóvenes cuellos, síiii...!

Rizzie: ¡Y una leche que mi sangre es mía!

Mara: ¡Tomad, comed estos ajos!

*Mientras las trovadoras se defienden, Sergeiv y Celina golpean las rejas intentando romperlas y sacar a sus compañeras*

Rizzie: ¡Que a mí nadie me va a chupar la sangre! *combate con fiereza fruto del miedo, pero no con un estoque sino con una copa de plata* ¡quitáaadmelas de encimaaaaaaaaa!

Margaret: ¡Alejaos, brujas! *ayudando a Rizzie*

Mara: ¡Romped ya las verjas! *conmina a Sergeiv y a Celina, ayudando igualmente a Rizzie*

*Al final, las verjas caen y las vampiresas desaparecen en humo. Las trovadoras escapan de allí, les faltan pies para correr. Todos jadean después por el esfuerzo*

Celina: *Preocupada* Por el amor del Alba, ¿estáis bien?

*Antes de que nadie responda, la niña fantasmal vuelve a aparecer, y sale del escenario corriendo entre risas*

Mara: ¡Qué es lo que quieres de nosotros!

Rizzie: La madre que la...

Margaret: ¡Se burla de nosotros!

Sergeiv: Dudo que se esté burlando. Antes nos avisó...

Celina: Hay que seguirla, y haré con ese fantasma lo que haya que hacer.

*No parecen muy decididos, aún así salen corriendo tras la niña, fuera del escenario. Se cierra el telón*


cierrateln.jpg


FIN ACTO 3​

Madeleine":cwiwf8ms dijo:
abreteln.jpg


ACTO 4​

*Se abre el telón. Una sala distinta de las criptas. Al fondo se aprecia la figura fantasmal de la niña, acurrucada como si estuviera muerta de miedo. Llegan los protagonistas a la carrera, que se detienen al verla. Se miran unos a otros y al final es Sergeiv quien inicia diálogo*

Sergeiv: ¿Puedes hablar?

Celina: *Murmura para todos* No puedo dejar un espíritu aquí si puedo liberarle... *habla con decisión* O lo hago por las buenas o le obligo por las malas, aunque preferiría evitar lo segundo.

Mara: ¿En serio? ¿vais a darle descanso? *gesticula susurrando* ¡Podría ser una trampa!

*Una sombra creciente aparece delante del espíritu de la niña, interponiéndose entre el fantasma y los protagonistas. Todos se asustan*

Sergeiv: ¡Aléjate de la pequeña!

*El fantasma siniestro avanza cada vez más hacia la niña*

Celina: *Desenvaina una espada que parece brillar con un resplandor casi celestial y corre para interponerse entre los dos espíritus* ¡Lathánder está conmigo, no des un paso más!

*El poder del espíritu es enorme, intenta rodear a la sacerdotisa en un abrazo mortal. Celina parece paralizada, necesita ayuda. Mientras Margaret y Rizzie quedan indecisas observando lo que pasa, Mara y Sergeiv salen en su ayuda, una con el arco y el otro espada élfica en la mano*

Mara: ¡Estúpido ser, soy mejor manjar que ella! *intenta atraer su atención, aunque las flechas traspasan el etéreo cuerpo del malvado ser*

Sergeiv: ¡Aléjate, demonio! *la mágica espada atraviesa al maligno ser, que chilla*

Celina: *En ese momento, sus labios se abren y nace una plegaria divina que golpea al ser fantasmal* ¡Que la luz ilumine tu oscuro corazón y desgarre tus entrañas! *termina por derrumbarse*

*Un nuevo chillido, aún más estremecedor que el anterior, significa el fin del ser oscuro. Sergeiv y las trovadoras corren hacia Celina, cuya piel es de color ceniza. Sergeiv es quien se agacha, tomando a la sacerdotisa en su regazo*

Margaret: Está...

Rizzie: *termina la frase que no quiso finalizar Margaret* .. ¿muerta?

Sergeiv: *Mece el cuerpo de la sacerdotisa, apesadumbrado*

*El fantasma de la niña se acerca, sonríe y da un beso sobre la pálida piel de Celina. El color vuelve a sus mejillas*

Celina: *Coge aire como si acabara de nacer* ¡Qué ocurre, dónde estoy!

Sergeiv: Celina, ya está... podemos regresar *mira hacia Celina y sonríe, sus ojos dorados desprenden un leve fulgor*

*La niña fantasmal se aleja. Todos la miran y sus labios musitan un “gracias”. Desaparece en un resplandor*

Sergeiv: *Mira finalmente a las alumnas, sonriéndolas* Y así es como termina la clase de hoy. Mañana... habrá examen.


cierrateln.jpg


FIN​
 

gineu

Llanero del brasero
Registrado
17/2/08
Mensajes
1,114
Edad
47
Que chula!!!! Como te lo curras compi!!!
 

Zoroaster

Vampiro que no usa azules
Registrado
14/6/12
Mensajes
420
Edad
37
Una obra de teatro inspirada en hechos reales, jejeje, sobresaliente tio :)
 

Conectados

No hay miembros conectados.
Arriba