VI.
Días después, una flecha volaría hacia la villa, sobresaltando a un lugareño. La misma portaría un pergamino enrollado, grasiento, hecho de cuero de un animal indeterminado.
Habría algo escrito en orco. Rezaría lo siguiente:
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¡RATAS DE GAMBITON!
¡Vosotros, medianos cobardes de pies...