LXVII. De las tribulaciones de Greta.
“Todos los hombres están locos...”
Son palabras de
Greta que expresan a la perfección cómo se siente tras lo vivido estos últimos días con los miembros del sexo contrario. Y es para darle la razón.
¿Pero qué es lo que le ha ocurrido? Voy a comenzar contándote lo que le pasó cuando se reunió en
Casa Gáldrim con el skald del
Clan de los Halcones Grises.
A ver,
Greta necesitaba una ballesta nueva. Antes prefería el arco para los viajes, más cómodo y ligero, pero últimamente se ha aficionado a estas armas. Parece que le gusta su facilidad de uso aunque tenga que detenerse a cada momento para colocar los virotes en el mecanismo de disparo.
Las diferentes ballestas que vendían los establecimientos a los que acudía no cumplían con sus espectativas, así que había que buscar un artesano conocedor de la madera. Con
Canster lejos de
Amn sólo había uno al que poder acudir, el imponente
Ivax.
Creo que ya te he contado lo interesada que se siente
Greta por este bárbaro de casi dos metros de altura y frondosa melena oscura ribeteada de plata por el trascurrir de los años. No está enamorada de él, sólo es... ehm... libido. Es un hombre físicamente magnífico, no lo voy a negar, y es simpático y hasta educado, para lo que se puede pedir a un bárbaro. Pero para mi gusto es... demasiado. Demasiado grande, demasiado musculoso, demasiado creído.
Y tan creído es que, al término de su reunión con
Greta para tratar el tema de la ballesta, tras las miradas y coqueteos encubiertos,
Ivax soltó sin rodeos:
"creía que me ibas a declarar tu amor."
Por extraño que parezca, mi querida pelirroja me confesó que se quedó muda unos momentos. Apuró de un trago su copa de preciado vino
Gáldrim y, ayudada por el valor que otorga el alcohol, se atrevió a preguntarle si
"eso no era cosa de hombres..." Pues para los norteños parece que no es así. Y luego
Ivax se enorgulleció de no dormir sólo ni una noche.
¿Cómo te quedas al leer esto? Fíjate que primero pensé que era la manera que tenía
Ivax de expresar algún tipo de sentimiento hacia mi
Greta, pues sé que parte hacia un viaje del que tal vez no retorne. ¡Pero nada que ver! Hay una clara intención y no es precisamente muy romántica.
Ay... tanto decirme
"hay que alegrarse la vista de vez en cuando" y mira a lo que te han llevado esas miraditas,
Greta. Al menos
Isandra y ella ya planean la venganza, pero de momento es un secreto.
...
Como ves,
Ivax podrá pecar de ser el mayor petulante de
Amn - a falta de
Drago - pero sé que nunca se sobrepasaría con
Greta. Por desgracia, no podemos decir lo mismo de todos los hombres.
Una deckhana más tarde,
Greta vivió un desagradable suceso en el
Eldat mientras recogía bayas frescas para cocinar. No es raro encontrársela allí, no hay mejor lugar que ese bosque para recolectar frutas jugosas y dulces, parece que son las tierras más fértiles bendecidas por las deidades de los bosques.
Pues bien,
Greta trabajaba tranquilamente disfrutando de la paz del
Eldat cuando se le apareció un siniestro anciano que no era tal, pues sorprendentemente su aspecto cambió. Se transformó en una joven y exótica mujer.
Era un cambiaformas, alguien con una habilidad extraordinaria.
Greta quedó deslumbrada por tamaña hazaña, ¿y quién no lo estaría? Así que le permitió que la siguiera en forma de perro. Después, el cuerpo del perro menguó y pasó de ser un animal atado al suelo a poder volar en forma de libélula. ¡Increíble!
Lo que no se esperaba
Greta es que ese ser quisiera algo más que compañía. La libélula voló lejos y
Greta fue tras ella, pero la perdió de vista. Entonces, unas enredaderas comenzaron a envolver sus piernas y a ascender por sus muslos hasta rodearla por completo.
Greta gritó y forcejeó intentando liberarse, pero era inútil. Cuando ya se daba por muerta, las enredaderas mutaron adquiriendo el aspecto de un elfo semidesnudo, un elfo que la abrazaba.
No sé a ti, pero a mí esto me parece un toqueteo en toda regla y así se lo he dicho a ella. Menudo pervertido el cambiaformas éste... y menos mal que no intentó nada más. Por suerte para él,
Greta no ha querido contárselo a
Axel.
...
Y también por suerte no todos los elfos son así, aunque algunos gasten muy mal genio. Hablo de
Jaguar, un grosero habitante de los bosques que, para desconcierto de
Greta, dedicó parte de su tiempo a ayudarla con un problema en la cocina, justo cuando preparaba las bayas que había recogido en
Eldat. La mayor parte del tiempo es huraño y antipático, pero un día te sorprende siendo la amabilidad en persona.
...
Así que, ¿es o no es cierto que los hombres están locos? Bueno, tal vez no, pero... ¿quién los entiende?