LA CEREMONIA POR LOS LIBERADOS DE IMNESCAR
Fue Sariel quien tomó primero la palabra. Su discurso, sereno pero severo, recordó a todos que lo conseguido con la ayuda de muchos no era sino el inicio de un camino largo, arduo y todavía lleno de dificultades. Habló de Imnescar, de los cuatro años transcurridos desde su caída, y de cómo allí no solo cayeron sus propios hermanos y su hogar, sino también cientos y miles de amnianos que aún siguen sin nombre, sin sepultura y sin retorno.
La Alta Sacerdotisa no rehuyó señalar al verdadero enemigo: las bestias de Murann, el imperio sothilithiano y cuantos, desde las sombras o por mezquindad, sirven a su avance. Recordó que las marionetas de ese poder no siempre portan las capas de la Dama de Plata; a veces visten uniformes amnianos, ostentan cargos, llevan nombres respetables o se amparan tras la comodidad de la distancia. Por ello, llamó a estrechar lazos entre instituciones, a olvidar rencores inútiles y a demostrar que el pueblo de Amn no se deja quebrar cuando protege a los suyos.
Después, Gwenaëlle se pronunció. Quienes estuvieron allí dicen que la Oráculo habló con dulzura, pero también con una tristeza difícil de esconder. De quien había visto demasiado de cerca el sufrimiento de los rescatados. Sus palabras fueron de agradecimiento a todos los participantes en la misión de rescate.
A continuación, se procedió a condecorar a quienes participaron en la gesta. Uno a uno fueron llamados ante las sacerdotisas y recibieron medallones de plata con el símbolo de la Diosa Luna, grabados con sus nombres. A partir de aquel momento fueron todos ellos reconocidos como Amigos de la Luna.
Saravel fue reconocida por acudir hasta el final del asalto, pese a sus heridas. El obispo Dick Cars recibió su medallón por su compromiso con la causa y por haber mediado la asistencia de la Orden del Guantelete. Ronny Niam fue honrada por su coraje y sacrificio en primera línea. Evelyn Blackwood, por su lealtad hacia los desposeídos y su compromiso patriótico mostrado desde el primer momento. Talkir Holl, por su devoción inquebrantable hacia aquellos que no podían defenderse. Alexander Engendiel, por su labor discreta pero esencial, colaborando en la localización de los rescatados. Velatha El’yan, por su compromiso con las causas nobles del Norte y de Amn. y su inestimable labor como rastreadora. Lindaella Thrynell, por su servicio compasivo en favor de quienes sufren.
Hubo también un momento particularmente recordado cuando Kennan Hawker, un joven y prometedor iniciado de la Luna, visiblemente nervioso, pidió hablar ante los presentes. Sus palabras fueron sencillas, pero por ello mismo resultaron más hondas. Recordó a quienes habían caído, no como héroes lejanos, sino como personas que se pusieron delante para proteger a otros. Dijo que no todos los presentes eran iguales, ni rezaban a los mismos dioses, ni pensaban del mismo modo; pero que, cuando llegó la oscuridad, estuvieron juntos cuando tocaba estarlo. Y eso, concluyó, era lo más importante.
Gwenaëlle cerró la ceremonia recordando que la devoción no se demuestra con liturgia ni proclamas, sino con actos. Los allí reunidos habían respondido a un llamado y habían alzado sus filos en pos de una causa justa: la liberación de sus compatriotas sometidos a años de vejaciones y sufrimiento. No todos pudieron ser rescatados con vida. Varios nombres fueron arrebatados por la malicia de los ogros. Pero precisamente por eso, dijo la Oráculo, los caídos debían ser recordados.
Las sacerdotisas solicitaron además que se instaurase un mural permanente en el Salón de la Luna. En él habrían de figurar los nombres de los condecorados, junto con la lista de los doscientos cautivos que se intentó rescatar de Imnescar: los vivos, para celebrar su retorno; los muertos, para que su ausencia no fuese borrada; y los aún perdidos, para que Amn no olvide que su deuda con ellos sigue en pie.
Y así, bajo la mirada de Selûne, la homilía terminó no con júbilo, sino con una promesa: que mientras quedase una sola cadena por romper, la Luna aún tendría motivos para alzarse sobre Amn.
Offtopic :
Gracias de todo corazón a quienes han colaborado en este evento, y a @DM Tepes por haberlo dirigido.